miércoles, 13 de enero de 2016

LAS INVESTIDURAS NO GARANTIZAN LA GOBERNABILIDAD.


 

 

Los resultados de las elecciones del pasado 20 de diciembre, han provocado muchos cambios en el escenario parlamentario del país. Uno de ellos es el fraccionamiento de los escaños del Congreso de Diputados en un buen número de partidos con presencia en el mismo. Que están dificultando la investidura del Presidente del Gobierno y en consecuencia la formación del nuevo Gobierno de la nación.

Mientras se barajan los escaños de apoyo de unos y otros para lograr la investidura del Presidente del Gobierno, las matemáticas de los escaños hacen muy complicada la investidura del futuro Presidente del Gobierno.

Las dificultades que se están constatando las va a tener Mariano Rajoy, e incluso fracasado en su intento, también se perfilan para Pedro Sánchez de ser investido Presidente del Gobierno.

Claro que en política, lo que hoy puede parecer imposible y es imposible, puede que suceda, mañana, y  puede suceder y sucede, y no pasa nada con ello. Así es, nos guste ó no.

Pero dadas las circunstancias  en este momento, creo que si bien es importante, muy necesario y obvio, alcanzar la investidura del Presidente del Gobierno, lo es más que el nuevo Gobierno sea capaz de garantizar la estabilidad para llevar a cabo los cambios que se necesitan en el país.

Porque si algo hay seguro para mí, es que con la aritmética parlamentaria surgida del 20 D, no se debe confundir el que la investidura del Presidente sea a su vez la garantía de estabilidad de su Gobierno.  

Veamos, en teoría son cuatro las posibilidades que al día de hoy se abren para investir Presidente y que se forme el Gobierno.

En primer lugar que el partido que ha sido más votado, que en este caso es el PP con 123 escaños trate de formar Gobierno. En ese caso Mariano Rajoy tendría que ser investido Presidente, y para ello necesitaría el apoyo o la abstención del PSOE. Pero no parece que vaya a tener ni una cosa ni la otra, ya que Pedro Sánchez, su Secretario General lo ha venido reiterando: “Ni por acción ni por omisión el PSOE apoyará a Mariano Rajoy ni a ningún otro candidato del PP para formar Gobierno”.

 Así mismo, el PP debería contar con la abstención de Ciudadanos.

Con estos datos hoy, no parece claro que Mariano Rajoy pueda formar Gobierno. Quizá por eso, el PP. trabaja ya en la perspectiva de otras elecciones, aunque no cese hasta el último minuto, de plantear un acuerdo con el PSOE y Ciudadanos. De difícil y dificilísima ejecución.

Y tras ese fracaso, aparece la voluntad de Pedro Sánchez de tratar de alcanzar un pacto de progreso y de izquierdas con otras fuerzas políticas.

A mí me parece, que una hipotética alianza del PSOE, Podemos, IU  y el apoyo ó la abstención  de partidos que participan en el nuevo Gobierno Catalán que quieren la independencia saltándose a  la torera la unidad de España que fija la Constitución. Son factores que no parece que vayan a facilitar el acuerdo, o en todo caso no sería un Gobierno estable capaz de hacer posible el cambio que necesita el país.

Entre esas fuerzas, tendría que estar Podemos, precisamente el gran rival de los socialistas, cuya aspiración máxima es la de sustituir al PSOE para figurar el partido emergente al frente de la izquierda, después de haber fagocitado a IU.

Hasta el día de hoy, Pedro Sánchez está ofreciendo con propuestas serias y de posible consecución con los acuerdos de otras fuerzas, las posibilidades de alcanzar un pacto, entre ellas con Podemos, pero sin aceptar y con razón, los irrealizables propósitos de Pablo Iglesias de realizar un Referéndum en Catalunya y que se acepte la creación de tres grupos parlamentarios en el Congreso de los Diputados con los que Podemos se presentó a las elecciones, además del suyo propio a nivel nacional.

Cuestiones, que yo no veo por las declaraciones que viene manifestando Pablo Iglesias, muy difíciles a que renuncie a ellas, aunque no imposibles. Pero ello requeriría un nuevo cambio, un giro a lo que está hasta ahora exigiendo, y que debería explicar a sus huestes. Porque lo que él desea es que se convenzan de una cosa y de su contraria. Capacidad suficiente tiene probada desde su aparición en la vida política, de decir lo uno y lo contrario, dos.

En todo caso, un Gobierno del PSOE con 90 diputados sería un Gobierno muy débil, amén de tener “los apoyos” con la presencia de Podemos en el Gobierno ó fuera de él. Precisamente la fuerza política empeñada en acabar con el PSOE, para ocupar la referencia de la izquierda en un “nuevo bipartidismo” PP – Podemos.

En mi opinión pues, los éxitos en la investidura del Gobierno con Pedro Sánchez como Presidente por sus propuestas, serían posibles, pero la gobernabilidad con Podemos sería imposible creo yo. La incertidumbre, la inestabilidad y debilidad que comportaría un Gobierno con esa composición, ó apoyos parlamentarios, serian un gran problema que dificultaría, a todas luces, la puesta en marcha de las medidas que se requieren para recuperar España en la senda del crecimiento económico, como medida necesaria para crear empleo, así como para recuperar y fortalecer el Estado de Bienestar.

Y finalmente, que ante las imposibilidades de  Mariano Rajoy y de Pedro Sánchez para ser investidos y puedan formar Gobierno, tengamos que ir a la convocatoria de unas nuevas elecciones.

Hoy, Pedro Sánchez presentará el bloque de compromisos electorales del PSOE en el Congreso de los Diputados, en forma de proposiciones de ley y no de ley.

Son la quincena de propuestas que se consideran prioridades para los socialistas y que se quieren compartir con otros grupos parlamentarios.

Quince propuestas necesarias “PARA LIDERAR EL CAMBIO.”

La derogación de la Reforma Laboral y la elaboración de un Estatuto de los Trabajadores.

El aumento del Salario Mínimo Interprofesional.

La derogación de la LOMCE.

Un pacto contra la violencia de género.

La recuperación del derecho a la Sanidad para todos.

Un ingreso Mínimo Vital.

La supresión del voto rogado.

Fortalecimiento del sistema público de pensiones.

Un cambio en la ley de RTVE para garantizar el pluralismo.

La reforma fiscal.

Un acuerdo sobre Ciencia.

La modificación de la ley de Enjuiciamiento Criminal.

Una ley contra la pobreza energética.

La prohibición de los indultos por delitos de corrupción, y la modificación del Reglamento del Congreso.

Con estas proposiciones, se puede iniciar el cambio que necesitamos en España, pero si Pablo Iglesias se sigue mostrando tan poco conciliador e insultante con el PSOE y sus propuestas. El problema lo va a tener él, porque va a quedar claro ante los españoles, que si no se ha formado un Gobierno para el cambio, que solo es posible con las propuestas del PSOE, es porque así lo ha preferido Pablo Iglesias.

Y ante la posibilidad de que vayamos a unas nuevas elecciones, el PSOE y Pedro Sánchez que han sufrido todos los ataques y críticas por parte de quienes no comparten las posiciones de clase, democráticas, progresistas y de izquierdas, a lo largo de toda una campaña mediática electoral y previo a ella. No deberían enzarzarse en luchas intestinas que no las necesitan ni las merecen ni el PSOE ni el actual Secretario General, y ni mucho menos quienes hemos votado socialista y creemos plenamente en que los cambios en España, solo serán posibles con el PSOE.

Abordar las elecciones a las que parece hoy, que vamos abocados, requiere  realizar un esfuerzo más, con  una activa estrategia para explicar a los españoles las razones por las que la  constitución de un Gobierno progresista de cambio, no ha sido posible.

Y que la soberanía del pueblo decida esta vez con sensibles modificaciones de los resultados de las urnas.

Por eso me atrevo a terminar esta reflexión, dedicada a los militantes socialistas y de forma especial a la Comisión Ejecutiva y a todos sus dirigentes diciendo que: Frente a tirios y troyanos, el PSOE tiene que continuar en la tarea de lograr liderar la unidad de la izquierda en este país con otras fuerzas, seguir defendiendo los intereses de los trabajadores y de los más necesitados, y con esos objetivos tienen que hacer a su vez, como se dice en ese bello poema de Dante, y con el cual Carlos Marx terminaba su prólogo a la primera edición del capital :

“Seguí il tuo corso, e lescia dir le genti”.

“Sigue tu camino y deja decir a la gente”. 

                                  13 enero 2016.  

 

lunes, 11 de enero de 2016


OPINIONES  DE  INTERÉS  QUE  SE  CONOZCAN. 

 
 El 28 de febrero, el Gobierno – sea el que sea – oficialmente debe de enviar a Bruselas el déficit del 2015, y se aplicará el protocolo de déficit excesivo por incumplimiento  (por cuatro años consecutivos durante la legislatura).
Así pues, que lo importante, aún siéndolo, no es quien va a apoyar a Rajoy para ser investido Presidente del Gobierno. Posiblemente nadie más que el PP, sino quien apoyaría un ajusta adicional en el parlamento para cumplir con el compromiso con Bruselas.
Considerando de interés conocer las clarividentes opiniones de José Carlos Diez sobre la situación económica que estamos atravesando, me he decidido a recoger las opiniones de este conocido economista en la entrevista que en la Cadena SER, Pepa Bueno, le ha realizado.
A la pregunta de si ¿a esta situación que estamos viviendo es una cosa coyuntural, que las bolsas se ponen nerviosas?
José Carlos respondía: “No, llevamos desde el verano con los niveles de tensión en los mercados, muy elevados. En España por suerte tenemos las compras del BCE y como solo se mira por la prima de riesgo, no nos enteramos, pero en el mundo hay una crisis financiera grave. Y tiene que ver por el frenazo del comercio mundial que ya ha llegado a Europa”.
“Pero como solo hablamos de política, pero las exportaciones españolas en noviembre cayeron y las exportaciones europeas están estancadas desde el verano. Y tiene que ver pues, con la tensión propia estamos viendo en China con varias burbujas pinchándose, y otra serie de elementos en cada país.”
¿A qué escenario nos enfrentamos?
“El escenario al que nos enfrentamos pues, es que ó empiezan a pasar cosas, como que el FMI, el Banco Mundial y la propia Unión Europea de empezar a hacer planes de estímulo en algún tipo  de países. Estamos hablando  de Europa, de planes para luchar contra el terrorismo en Francia de dos decimas del PIB, pues eso no, no”.
“Ó Europa empieza a aprobar un plan de inversiones potente ó en algún sitio del mundo surge el crecimiento, ó sino el comercio mundial  será débil y seguiremos viendo mucha tensión en los mercados”
“Vamos a un año con turbulencias serias, sí, claro que a nosotros por nuestra suerte nos pilla sin Gobierno, claro que el Gobierno actual no puede aprobar nuevas leyes, pero si puede hacer que se cumplan las que están en marcha.”
“Y sobre todo bajo el paraguas de Draghi, hoy los bonos españoles a tres años están al cero%, por lo tanto el riesgo vivido en España de un posible impago de la Deuda, como pasó en Grecia a principios de año, como pasó aquí cuando Podemos estaba como primera fuerza en enero, eso ahora mismo no se percibe”.
“Pero desde luego, estamos en una situación que ni sus contertulios saben que harían ellos en España, así que fíjate.”
¿Que penalizaría más en esta coyuntura a los mercados, la ausencia de Gobierno, nuevas elecciones ó la formación de un Gobierno?
“Yo creo que el peor, el peor escenario seria repetir Grecia y con un Gobierno donde Podemos no solo estuviera en el Gobierno, sino que impusiera sus medidas que son similares a las de Syriza”.
“Estamos viendo que el Ayuntamiento de Madrid ha dicho que está haciendo una auditoria de deuda ilegítima y que es posible que impague el 80% de la deuda. Hemos visto al de Cádiz diciendo lo mismo, y en Barcelona también están con la auditoria de deuda legítima, que eso pasara en España sería un caso griego similar.”
“En lo otro, los mercados les da igual, mientras está Draghi comparando Deuda, no creo que vaya a haber grandes problemas por repetir las elecciones ó por cualquier otro escenario.”
“Yo creo que el escenario peor, sería un Gobierno liderado por Podemos, imponiendo las medidas de Podemos.”
Interesantes  opiniones, que a mi juicio es conveniente conocer. En mi opinión, hoy es de lamentar que la falta de conocimiento del electorado español, acerca de los factores que han originado la  situación económica, el origen de la crisis y de la gestión neo-liberal de la misma  en nuestro país, haya sido una contribución a la proliferación y la fragmentación multipartidista en el Congreso de los Diputados.
Qué le vamos a hacer.

                              11 enero 2016.

 

domingo, 10 de enero de 2016


           OPINIONES  ACERCA  DE  NUESTRA

                   SITUACIÓN ECONÓMICA


Mientras que las fuerzas políticas tienen que resolver quien va a gobernarnos, parece conveniente observar nuestra situación económica para lo que nos sirva, en este complicado jeroglífico político surgido de las urnas el 20 D.
El economista Santiago Niño Becerra, ha vuelto a analizar los Presupuestos generales del Estado para 2016, que aprobó el Gobierno de mariano Rajoy unos meses antes de convocar las elecciones generales.
Además de considerar, que son imposibles, no cree que apenas podrán aplicarse, ya que el Gobierno para esta legislatura tendrá obligatoriamente que modificarlos poco después de que ha empezado el año.
Visto los contenidos de los citados presupuestos, este economista piensa que son unos presupuestos imposibles
Esto se debe a que considera que, los datos en los que se basa “son de papel”, al presentar una tasa de crecimiento del 3% del PIB, que tiene en cuenta “factores que no dependen de España”.
Por primera vez en la historia presupuestaria de España, los presupuestos se han presentado y discutido en agosto, en plena canícula, con media población desconectada. ¿Por qué se ha aceptado con tanta facilidad?
Por  este motivo: El Gobierno de Mariano Rajoy pensó que los PGE para 2016 iban a ser durísimos y que serian la herencia que se dejaría al siguiente Gobierno. Porque a la vista de los contenidos de los mismos, es que son unos presupuestos imposibles.
En el escenario en el que se halla Europa y en particular España, modificar unos presupuestos al alza es impensable, pero es perfectamente posible hacerlo a la baja.
Por este motivo Niño Becerra cree que “Estos presupuestos fueron aprobados porque el partido del Gobierno contaba con mayoría absoluta en el Parlamento”.
Después de las elecciones, el siguiente Gobierno “independientemente de su color y de su composición, recibirá una llamada telefónica”. Como más tarde en febrero tendremos subidas de impuestos y recortes de gastos, que volverán a ser calificados de “consolidación fiscal”. Y ya está.
Mientras nos llega eso, nuestros políticos son incapaces de acordar los apoyos necesarios para investir a un Presidente de Gobierno capaz de llevar a cabo las propuestas de alternativas a la situación que nos ha creado la mala gestión del Gobierno de Mariano Rajoy.
En mi opinión, las dificultades que hoy se están constatando para ello, se derivan de la gran fractura del arco parlamentario surgido de las urnas el 20 de diciembre, y del empeño de que se realice “la gran coalición” PP- PSOE y Ciudadanos. Un objetivo irrealizable por la clara, inequívoca y acertada decisión del PSOE y su Secretario General.
Y por otro lado las dificultades – pese a las buenas  intenciones del PSOE - de concitar los apoyos de Podemos y de los independentistas  a un proyecto de Gobierno progresista, que pueden finalizar con la imposibilidad de lograrlo.
Habrá que concluir pues, tras los intentos de rigor de Mariano Rajoy y Pedro Sánchez fracasados, que el problema hoy para constituir el nuevo Gobierno, puede resolverse quizá, ante tantas barreras insalvables, con la convocatoria de nuevas elecciones.
Esa va a ser en mi opinión “la solución” que puede seguir ó no, sin resolver el “problema” que hoy tenemos. Toda va a depender de la llamada “soberanía nacional del pueblo español” según se manifieste de  nuevo en las urnas.
Y así estamos hasta la fecha de hoy.  

                                   11 enero 2016. 

 

 

         LAS  DIFICULTADES  DE  LA  GOBERNABILIDAD.


Mariano Rajoy ya ha reconocido por fin, que no suma apoyos para formar Gobierno. Este prepara al Gobierno y al PP para un largo periodo de investidura que, entre los máximos dirigentes del partido están convencidos que concluirá en unas nuevas elecciones.
La pérdida del liderazgo de Rajoy, es cada día más patente en el seno de su partido. Antes, nadie se atrevía a enfrentarse al Presidente del Gobierno de frente, pero ahora, después de los resultados logrados el 20 D, (toda una derrota, se mire por donde se mire), ya circula un documento firmado incluso por cinco ministros, pidiendo a Rajoy que se vaya, para que el PP pueda gobernar. Y parece ser que Soraya Sáez de Santamaría estaría detrás del escrito, según comentarios de fuentes del PP.
Los resultados electorales han revuelto, más si cabe las ya turbias aguas del PP. Si antes de las elecciones un sector de los populares confiaba en que los resultados de Ciudadanos, obligarían a Rajoy a irse, hoy descartada esa opción, han decidido pasar a la acción de forma más direct
Llegado a esta situación, hay que reconocer que entre muchas cosas, que han sido una desgracia para la mayoría de españoles como las políticas de “austeridad y de recortes” entre otras prácticas de su Gobierno. Tenemos que reconocer que Mariano Rajoy  quedará en la historia de nuestro país, como el primer candidato a Presidente del Gobierno  que antes de ser llamado por el Rey para que configure el Gobierno del país, de entrada, tenga que decirle al jefe del Estado, de que busque a otro político para esos menesteres, porque ya sabe que su candidatura no concita los apoyos necesarios para ser investido como Presidente del Gobierno.
Pese a esa evidencia, es obvio que se realizará la convocatoria de la sesión plenaria del Congreso de los Diputados, en donde Mariano Rajoy va a pedir los apoyos necesarios que le permitan la investidura como Presidente del Gobierno. Y como es claro y notorio, ni en el primer, ni en el segundo, ni en todos los intentos, Mariano Rajoy no va a ser investido Presidente del Gobierno
Y no le van a valer “las promesas” que va a ofrecer de cambios, ni los catastróficos vaticinios que no le faltará para advertir de los “peligros de otro Gobierno que no sea el que él presida”. Nos va a recordar aquello  de,  “O yo, ó el caos”, como el gran argumento para asustar a los españoles, pero que en definitiva solo va a recordarnos su falta de credibilidad de “sus promesas”, y por esa razón, solo va a cosechar el rechazo a su candidatura que significará el fin de su carrera política como Presidente del Gobierno, y el inicio de las dificultades del PP para seguir siendo el partido útil, para la defensa de los intereses de la derecha política y económica de nuestro país.
La gran coalición que Mariano Rajoy, según él,  ha pedido al PSOE y Ciudadanos si apoyan su vestidura, que se transformaría a cambio de acometer “las reformas que necesita España” (sin concretar) y ha dejado la puerta abierta a negociar puestos en un posible Gobierno de Coalición. Propuestas tardías que carecen de la credibilidad que Mariano Rajoy ya ha perdido, y no puede recuperar ahora por su único y exclusivo interés.  
Los días están contados para Mariano Rajoy, es cuestión de poco tiempo, en donde el PP tendrá que cambiar de dirección si quiere algún día recuperar el terreno que ha perdido durante su última legislatura.
Esas circunstancias que son ya reconocidas públicamente, si bien alejan definitivamente la posibilidad de la gran coalición PP/PSOE que reiteradamente el PSOE venia rechazando al manifestar de forma clara e irreversible su secretario general Pedro Sánchez, que no apoyaría ni por activa ni por pasiva ni a Mariano Rajoy ni a ningún miembro del PP como Presidente del Gobierno. Al mismo tiempo van a emplazar al PSOE en el intento de conseguir los apoyos parlamentarios para hacer posible un Gobierno progresista en nuestro país. Tarea complicada y difícil, dada la correlación de fuerzas en el arco parlamentario.
Cuando el 13 de enero está cada vez más cerca, y una vez despejada la incógnita de que la “Gran coalición” entre el PP y el PSOE, no va a ver posible pese a ser tan deseado por los poderes económicos y políticos de la derecha nacional y europea.
Ahora lo que aparecen como dudas en este proceso complejo de negociaciones son: Si la izquierda será capaz de alcanzar un acuerdo para que el Presidente del Congreso no sea del PP y sobre a quién van a apoyar para esta importante responsabilidad, así como la composición de la Mesa del Congreso.
Y por otro lado, si el conjunto de las fuerzas parlamentarias van a permitir a Podemos formar cuatro grupos parlamentarios distintos, como es su intención, para cumplir los pactos electorales que esta organización estableció con En Comú Podem-Cataluña, En Mareas-Galicia y Podemos - Es el Moment- Comunidad Valenciana.
 Yo estoy convencido, de que vienen días de fuerte presión aún, a favor de la gran coalición PP – PSOE – Ciudadanos, y a su vez se van a  reducir las remotas posibilidades de alcanzar una coalición progresista de izquierdas alrededor del PSOE.
Pero quiero insistir que,  la alianza o coalición entre el PP y el PSOE, tan deseada por los sectores económicos y empresariales del país, la U. Europea, etc.,  seria en caso de llevarse a cabo, un grandísimo error del PSOE, que no solo no serviría para abordar la solución de los problemas que tenemos en España, sino un paso más hacia la irrelevancia de los socialistas en la vida política del país.
Y si bien, esa situación viene a confirmar que los posibles cambios, por los que han votado los españoles solo serán posibles con el PSOE. Las dificultades para alcanzar la Presidencia del Gobierno con los apoyos parlamentarios necesarios en torno a un acuerdo progresista, con propuestas de cambios, van a tropezar e incluso a ser posiblemente inalcanzable debido a la intransigencia de Podemos y de Ciudadanos a la coalición que propone Pedro Sánchez.
A partir de ahora, van a rebrotar las maniobras y presiones contra el Secretario General socialista desgraciadamente, y al final vamos a ir, creo yo, a la convocatoria de unas nuevas elecciones.
Es verdad, que el escenario del arco parlamentario surgido de las urnas el 20 D, hacen necesario negociar. Pero negociar requiere la cesión de reivindicaciones y aspiraciones de todas las organizaciones negociadoras, y la aceptación del marco legal actual como condición “sine cuanom”, en cuyo marco se debe establecer el dialogo y lo acuerdos por todos aceptados. Porque sin ellos, nunca será posible alcanzar acuerdos válidos, ni aquí en España, ni tampoco en la China ó donde sea.  
Por eso, mientras que la dirección de Podemos siga insistiendo en el referéndum catalán como solución, y unió de los ejes del diálogo con las demás fuerzas tras el 20 D, parece improbable si no modifican esa actitud, que en estos momentos se pueda alcanzar una coalición de izquierdas y partidos separatistas para garantizar la gobernabilidad del país, siendo el PSOE y Pedro Sánchez, el que llevase la voz cantante como Presidente del Gobierno.
Es lamentable que la voz de Carlos Jiménez Villarejo, ex - diputado de Podemos y antiguo fiscal anticorrupción, que es la primera voz que desde el entorno de Podemos que da un toque de atención a Pablo Iglesias, para que este llegue a un acuerdo con el PSOE y forme parte de una coalición que permita el Gobierno de la izquierda y “evite la continuidad del PP”. No vaya a ser escuchada por Pablo Iglesias, y no sirva para corregir determinadas aspiraciones de esta organización.
 Las palabras dirigidas a P. Iglesias son bien elocuentes y sensatas:  “¡ Es necesario facilitar un Gobierno de coalición de izquierdas!. Por favor es una oportunidad histórica lo que obliga a ceder”.
“Creo honradamente que el Grupo parlamentario debe de ser único y desde luego, el referéndum catalán puede esperar, los catalanes que representáis tienen otras prioridades más urgentes.”
El propio Villarejo en declaraciones a El Plural.com, ha explicado “Debo decir estas cosas  para que se den cuenta de que no pueden torpedear la formación de un Gobierno de izquierdas, con exigencias que no son fundamentales, y que nos encontramos ante una oportunidad histórica”.
Una coalición de partidos, es el fruto siempre de la cesión mutua de las partes que se coaligan. Podemos debería cumplir con estas cesiones en la medida que tiene una presencia parlamentaria considerable, y por ello debería favorecer la formación de un Gobierno progresista. El acuerdo para lograr ese Gobierno de coalición, se bien que no es tarea fácil, no será fácil, pero es que estoy convencido que es la única alternativa en nuestra historia reciente para cambiar de verdad las cosas, solucionado cosas.
Sería un error pues, desaprovecharla y menos un partido como el PSOE que puede iniciar las transformaciones necesarias con el acuerdo de distintas fuerzas políticas del arco parlamentario. PSOE, IU, Podemos y otras fuerzas minoritarias deben de ser fundamentales para sustituir al Gobierno del PP.
Una sustitución que es indispensable para que la sociedad española pueda vivir el cambio profundo que necesitamos de políticas económicas y sociales.
Pero si llegado el momento, cuando Mariano Rajoy haya fracasado en su intento de seguir como Presidente del Gobierno y sea Pedro Sánchez el que intente concitar los apoyos de la mayoría parlamentaria para conseguir un nuevo Gobierno, y Pablo Iglesias hace caso omiso a los buenos consejos de Jiménez Villarejo, y mantiene sus  exigencias de un Referéndum en Cataluña y entre otras, la constitución de cuatro grupos en el Congreso de los Diputados de sus coaligados electorales. Quien va a permitir, de que al final sea el Presidente Mariano Rajoy, y quedará claro ante todos los españoles va a ser Pablo Iglesias y Podemos.
Claro que si lo que persigue este líder emergente es que se vuelvan a convocar nuevas elecciones, porque ya ha dicho en ocasiones que así verían aumentados sus resultados. Mejor que lo diga claro, y no entorpezca la construcción de un Gobierno progresista que solo es posible entorno al PSOE y Pedro Sánchez
Pero si el único objetivo de Pablo Iglesias es ocupar el espacio institucional del PSOE y llegar a ser inquilino de La Moncloa,  también tendría que decirlo claro, para que nadie se llame a engaño.
Porque uno, sin querer ser mal pensado, cuando constata que el PP hace pinza con Podemos en Extremadura y tumba los presupuestos del Gobierno del PSOE.
Y veo que Pablo Iglesias es un personaje muy mentiroso porque dice que hay dos PSOE y que uno apoya al PP. Y entre los que dice que apoyan al PP, son Susana Díaz que Gobierna con Ciudadanos, mientras que es Podemos quién vota con el PP en Andalucía.
Y que Fernández Vara, que gobierna con  la abstención de Podemos, pero es este Podemos quién vota con el PP y tumba el presupuesto. 
Y que Javier Fernández que gobierna en Asturias con el apoyo de IU, es Podemos quién vota con el PP y tumba los presupuestos.
Y que García Page que gobierna Castilla –la Mancha  con el voto de Podemos, pero es esta formación la que vota con el PP para tumbar los presupuestos.
Y como la realidad del comportamiento de Podemos es la que es. Que todos los que acusa de estar con el PP, ninguno gobierna con el PP, y que son todos los que han quedado delante de Podemos.
A uno no le queda más remedio de decir con rotunda claridad: Creo que Pablo Iglesias  no es de fiar.

                                   10 enero 2016

viernes, 8 de enero de 2016


          EL  POPULISMO  DE  PODEMOS.

 
Que por la boca muere el pez, seria para aplicárselo a Pablo Iglesias, que no pierde la ocasión cada vez que abre la boca de, con absoluta falta de claridad sobre lo que dice, tergiversar la realidad aprovechando así la posibilidad de obtener un rédito electoral.
Ahora una muestra de “esas virtudes” de Pablo Iglesias, la ha dado al afirmar que los diputados electos de Podemos, cobrarían la cantidad equivalente a tres salarios mínimos interprofesionales. Pretendiendo así demostrar el espíritu de sacrificio y el ahorro para el erario público que practica esa formación.
Para el conocimiento general, hay que conocer que la asignación fija ó salario base de los diputados, está fijada en 2813,87 euros brutos al mes. Cantidad a la que se le suman indemnizaciones y beneficios adicionales asignados individualmente, como pueden ser las dietas por desplazamiento ó vivienda, con lo que la  remuneración puede ascender a unos 4600 euros de media.
A quienes se hayan creído “el espíritu de sacrificio” de los diputados de Podemos, quisiera aclararles que ningún diputado puede renunciar a su salario ó elegir que cobrará. Todos los diputados tienen un salario predeterminado e ineludible, por lo que, tal y como anuncia la formación de Pablo Iglesias, es falso que ello vaya a suponer un ahorro para las arcas públicas.
Claro que después de cobrar lo que les corresponda, los diputados pueden hacer donación de parte de sus salarios a quienes deseen. Pero eso, repito es una donación que no supone en ningún caso, una renuncia del concepto salarial, sea cual  sea el destino del dinero. Ni tampoco que esas prácticas, respetables por supuesto, vayan a producir un ahorro del gasto al Congreso de los Diputados.
Ese ejercicio que Pablo Iglesias lo ha presentado como si acabase de descubrir “las Américas”, no es exclusivo de  Podemos.
El PSOE e IU son pioneros desde hace años, en la donación de parte de los salarios de sus diputados, como una forma de financiación de sus organizaciones.
Llegados a este punto conviene, que para el conocimiento general de todos los españoles, quede claro que una donación, no supone en ningún caso, una renuncia del concepto salarial sea cual sea el destino del dinero, ya que no existe retorno alguno a las arcas públicas.
Dicho esto, parece evidente que el vocabulario empleado por Pablo Iglesias con sus mensajes, perturban la realidad tal y como es y que podemos constatar con palabras empleadas cuando han anunciado esos recortes salariales de los diputados de Podemos. Palabras como: renunciar, ahorrar, fines sociales ó inversión social.
Son palabras empleadas por el líder de Podemos, que tejen una compleja pero eficaz campaña propagandista alrededor de una supuesta ejemplaridad de esta organización, pero que tiene como único fin, el rédito político.
Pablo Iglesias no ha descubierto “Las Américas” con su lenguaje. También el PSOE e IU destinan parte de los salarios de sus diputados a asociaciones culturales ó al mantenimiento de sus organizaciones.
Esa es la sútil diferencia, que en estas organizaciones de izquierda, no se emplea la practica populista, ó dicho de otra manera, no tienen como finalidad ganar la simpatía de la población.
El Sr. Pablo Iglesias, debería revisar su lenguaje, pensando bien lo que dice y a ser posible, que hable claro.

                                   8 enero 2016

jueves, 7 de enero de 2016


DATOS  DE  INTERÉS  EN  VISPERAS  DEL  20 D.

                                
Hace unos días, en vísperas del 20 D, El País publicó un excelente artículo  de José Carlos Diez, el economista observador,  que por su contenido, a mi juicio, considero de interés publicarlo, para que su conocimiento pueda contribuir a conocer la situación  económica de nuestro país. Decía así:
“Ayer tuve un sueño y soñé que en España teníamos un nuevo Gobierno. Un Gobierno con un liderazgo y auctoritas para afrontar lis grandes retos a los que nos enfrentamos. Retos que afrontan todos los países como la globalización, la revolución tecnológica en un mundo multipolar en el que ha caído el muro de Berlín y la quiebra de Lehman fue el fracaso de décadas del liberalismo extremo y falta de gobernanza global, especialmente en los mercados financieros”.
“Pero España sigue siendo uno de los países más endeudados del mundo y los retos son aún mayores. Y formamos parte de la Unión Europea, con  déficits institucionales cuya solución será determinante para reducir el paro y la pobreza en España”.
“El BCE nos salvó del impago de la deuda y la salida del euro en 2012. Y nos ha permitido volver a crecer y a crear empleo. Pero algún día sus compras de deuda acabaran.”
“España sigue teniendo el mayor déficit de la eurozona, a pesar de los recortes y subidas de impuestos de esta legislatura. El agujero se concentra en la Seguridad Social y el edificio de nuestro sistema público de pensiones está amenazado.”
“Tras una burbuja inmobiliaria y una crisis bancaria con efectos devastadores, la sociedad española aún no ha hecho un buen diagnostico de la crisis. Como explica un reciente manifiesto de los mejores economistas europeos, nuestra querida España sufrió una crisis de deuda privada que fue pesimamente gestionada. La recesión de 2012 no estaba en los mapas y nos alejó de la senda de la recuperación de la peor crisis global en ochenta años”.
“Tras una depresión brutal, que ha destruido casi el 20% del empleo, nos recuperamos con trabajos precarios, productividad estancada y rezando que vuelva la construcción para reducir la tasa de paro, especialmente juvenil”.
“Desde 1975 España ha aumentado su empleo un 50%, un 25% su población, ha multiplicado varias veces su renta per cápita y ha triplicado su gasto social por habitante. Hemos convergido en productividad por ocupado, en máquinas por trabajador y en infraestructuras. Pero nuestro capital humano y nuestro gasto público en educación sigue un 20% por debajo del promedio de nuestros socios. Eso nos aleja de la economía del conocimiento”.
“No obstante, nuestro mayor déficit es nuestra capacidad tecnológica. El número de patentes por habitante está un 65% por debajo del promedio de nuestros socios y en esta legislatura los recortes nos han retrocedido a niveles de gasto en I+D+i de 2004.”
“Dicen que todos son iguales. Pero en la Comunidad Valenciana, el nuevo Gobierno ha doblado el presupuesto de innovación para 2016, mientras la Comunidad de Madrid lo ha limitado al 0,6% del presupuesto total, ó sea 0,2% del PIB, a años luz de los líderes mundiales”.
“En estas elecciones los españoles elegiremos un modelo del siglo XXI, global, social ó un modelo del siglo pasado, analógico, de la burbuja y el España va bien”.
“Nuestra elección determinará la tasa de paro, especialmente juvenil, y nuestro nivel de vida en 2019”.
“Que la fuerza nos acompañe”.

                                      8 enero 2016

 

             LAS  CONTRADICCIONES  DE  PODEMOS.

 

Cuando estamos constatando tras el 20 D, que todas las opciones para la investidura del Presidente del Gobierno, están abiertas y a su vez hiper-saturadas de complejos y dificultades. Creo conveniente y seria de interés general, que Podemos debería poner punto y final a su estrategia populista y oportunista, para explicar si apoyaría al PSOE en una posible coalición de izquierda, teniendo en cuenta que el 75% de los electores votaron para echar al PP del Gobierno del país.
Podemos tendría que explicar públicamente a sus votantes y a todos los españoles, por qué no está trabajando para desplazar al PP del Gobierno, y dejar claro si apoyarían a un Gobierno de izquierdas presidido por Pedro Sánchez.
Porque lo que está apareciendo es que Podemos solo quieren apoyarse en ellos mismos. En todo caso, que prefieren que se repitan las elecciones hasta que obtengan los resultados que aún no han obtenido “para asaltar el cielo” y que Pablo Iglesias sea Presidente del Gobierno de España.
Y puestos a sincerarse, si es que Pablo Iglesias es capaz de practicar ese comportamiento, explique que la condición del Referéndum es una escusa y una hipoteca que le exige Ada Colau patrona de 12 de sus escaños.
Ahora está claro, y lo debería estar en mi opinión para los votantes de Podemos, que toda la “matraca” que nos ha dado Pablo Iglesias, de que “el cielo se toma por asalto y no por consenso” ha estado en contradicción con los discursos de su campaña electoral, orientados a conseguir la atomización del voto para obligar a que haya un Gobierno de coalición.
 Y si esa, ha sido la tónica de Pablo Iglesias y Podemos. Una vez conseguido la fragmentación del voto, y que su partido no ha conseguido los suficientes apoyos “para el asalto”. Cabria preguntarse, cual ha sido la aportación de Podemos al cambio democrático: ¿El repetir las elecciones? Hasta que tengan un resultado que les favorezcan.
Para muchos de sus votantes, lo habrán hecho creo yo, suponiendo que la prioridad de Podemos eran las cuestiones sociales. Pero desde el minuto del éxito del PP, de ser el partido más votado, y el PSOE el segundo más votado, el partido emergente súbitamente y con urgencia alarmante se le ha ocurrido exigir como condición  sin ecuanon, el Referéndum catalán previo a un acuerdo institucional. Un acuerdo, que como es bien sabido por los catedráticos constitucionalistas, - por los que saben – que es irrealizable si no se cambia la actual Constitución, que al mismo tiempo para cambiarla,  se hace necesario el acuerdo de las dos terceras partes del arco parlamentario, es decir de 200 diputados. Los pro -independentistas catalanes no llegan ni a 50 diputados, incluidos los 12 de Ada Colau.
Una mentira más de Pablo Iglesias y de Podemos, pues saben que no podrán llevarlo a cabo. Pero el Referéndum no podrá justificar su negativa a contribuir a la formación de un Gobierno progresista de izquierdas, con el PSOE, IU, PNV, Coalición Canaria y otras fuerzas que lo harían posible, si llega el caso.
Quizá conscientes de ello, Podemos como en el circo se ha sacado de la chistera otra propuesta, la Ley 25 para frenar los desahucios y prohibir los cortes de agua y la luz por falta de pago. Eslóganes de fácil digestión para un público, el suyo, poco crítico y dispuesto a creer una cosa y la contraria.
Sinceramente, no creo que haya que ser un “politólogo profesional”, para darse cuenta de que la excusa del Referéndum, es la hipoteca de Podemos con Ada Colau, y posiblemente algún otro de sus “asociados nacionalistas”.
Ya veremos en que resultan estas “asociaciones”. Las de Cataluña se ataron a las condiciones referendistas de Ada Colau, dueña de sus 12 diputados. Y en la Comunidad Valenciana ya se habla de revisar el Pacto del Botánico donde Mónica Oltra, quizá para aprovechar los 9 escaños alcanzados con su alianza de Compromis con Podemos, pueda plantear modificaciones sustanciales en la composición del Gobierno de la Generalitat Valenciana que preside el socialista Ximo Puig.
Va a ser interesante constatar a quien afectará el “asalto” de Podemos, una vez que en la campaña de esta organización la haya dirigido hacia la división de las izquierdas.
A mí me parece que teniendo en cuenta aquello de: “por sus hechos los conoceréis”, está quedando claro que “la nueva política” del emergente Podemos, tiene todos los componentes de la vieja política que ya quedó obsoleta desde hace décadas en España y en Europa.
Pero no parece importarles mucho a la “troika dirigente” de Podemos. Bloquear ahora la legislatura y no dar paso a un Gobierno progresista, si no es presidido por Pablo Iglesias, no parece que les haga perder – por ahora – muchos adeptos a Podemos, cuyos electores aún se conforman con un peregrino cambio, sin especificar, ambiguo como siempre, de que clase de cambio desea Podemos.
Para Podemos, el cambio  por el cambio. Hacia ningún sitio, incluso para ellos, los Pablo Iglesias, Errejón y Cia., está bien, ya que su único objetivo  es destruir al PSOE y ocupar su espacio institucional.
Esa es hoy, una de las grandes dificultades reales que tenemos planteadas para lograr un Gobierno capaz de gobernar con coherencia y con apoyos mayoritarios a la España actual. Un Gobierno progresista capaz de sumar y poner en común propuestas programáticas que permitan conformar alternativas viables, con sentido.
Podemos me recuerda hoy el dicho aquel del perro del hortelano, que “Ni comía, ni dejaba comer”. A Podemos le pasa lo mismo “Ni Gobierna, ni deja que se forme un Gobierno de izquierdas”.
Y así estamos, esta es la España que tenemos. Por ahora.

                            7 de enero 2016.

miércoles, 6 de enero de 2016


  REFLEXIONES MIENTRAS SE CONSTITUYE EL GOBERNO.


En mi último artículo “Las posibles ingobernabilidades de España” ya dejaba bien claro lo fundamental tras las elecciones generales: el reto que planteaban los resultados surgidos de las urnas acerca de ¿Qué proyecto de Gobierno se va a poder llevar a cabo en España?
Los  resultados de las elecciones generales del 20 D, no han dado la mayoría absoluta a ningún partido, si bien el PP ha sido el partido más votado, seguido por el PSOE.
Estos resultados en sí, han venido a marcar el inicio de una nueva etapa en la historia de nuestra democracia. Nueva etapa porque después de un largo periodo de estabilidad institucional y de alternancias en el Gobierno que fueron posibles por las mayorías electorales que alcanzaban por decisión de los españoles el PSOE y el PP. Ahora hemos pasado de ser un país donde cada partido tenía capacidad para ofrecer alternativas  de   un signo o de otro, de derecha ó de izquierda, viables de Gobierno, a ser un país con un sistema multipartidista, en el que cuatro partidos fundamentalmente el PP, PSOE, Ciudadanos y Podemos, se han disputado y repartido el grueso de los escaños del Congreso de Diputados.
Y dado que ningún partido ha obtenido los votos necesarios que lo proclamasen partido mayoritario a la hora de configurar el Gobierno, y que la repartición de los escaños entre los partidos, hacen a todas luces insuficientes para gobernar con un mínimo de estabilidad a cualquier partido. Esa nueva distribución de escaños, implica que para formar cualquier Gobierno, va a requerir de negociaciones, pactos y acuerdos, al menos entre dos ó tres fuerzas políticas de las cuatro principales, PP, PSOE, Ciudadanos y Podemos, además de los apoyos que en algunos casos se requerirían de algunos grupos minoritarios.
La distribución de las representaciones en el Congreso de Diputados actualmente implica que la formación de cualquier Gobierno estable va a requerir negociaciones, pactos y acuerdos para intentar configurar un nuevo tipo de programa que tenga respaldos mayoritarios y que sea capaz de hacer frente a los acuciantes problemas actuales.
Una tarea complicada, yo diría que casi, casi imposible. Los días transcurridos desde el 20 D sin que aun se sepa quién va a gobernar este país son la constatación de lo complicado para cada una de las cuatro fuerzas fundamentales de alcanzar un acuerdo para la investidura del Presidente del Gobierno. Es más, el tiempo de esa constitución puede dilatarse e incluso que haga imposible la constitución del Gobierno, más allá del tiempo a que estábamos acostumbrados en España. Y que se tengan que convocar unas nuevas elecciones.
Una primera impresión que me han dado los resultados de estas elecciones y el mapa de representación actual, es que han sido recibidos con gran alegría por aquellos grupos, partidos y “los activistas revolucionarios de Facebook” que llevaban años manifestando el mantra de “el PP y el PSOE la misma mierda es”, como fórmula para acabar con el anterior modelo de bipartidismo imperfecto o incompleto. Una campaña intensa y orquestada para restar credibilidad y viabilidad al modelo al que se había llegado, y al  que han querido presentar como la principal causa de todos los males y problemas que padecemos.
Yo espero, que cuando ha sido evidente la desigualdad manifiesta entre el PSOE y el PP en la anterior legislatura y que los resultados del 20 D, a pesar de seguir  siendo los dos partidos más votados por los españoles. Superado el modelo que se criticaba, todos los males y problemas sean atajados en sus raíces causales y nos encaminamos hacia una España, especie de Arcadia feliz y próspera.
 O vamos a ir hacia un periodo de mayores debilidades de las representaciones políticas, en un  contexto general de inestabilidades gubernamentales, que desde luego no constituyen la mejor manera de enfrentarnos como país a los retos que tenemos por delante.
Hacia dónde vamos a ir como país, no está aún escrito. Yo espero que de este episodio de nuestra Historia que estamos escribiendo, los españoles aprendamos algo muy importante, y aquellos que estuvieron propagando mentiras y falsedades dirigidas contra el PSOE, se enteren de la consecuencias de lo que han estado propagando, y abandonen la estrategia anti-PSOE  que han venido practicando algunos desde sus orígenes, que ha constituido el mejor aliado de la derecha económica y política de nuestro país.
Porque es de lamentar que un país como el nuestro, que sociológicamente es mayoritariamente de izquierdas, que antes de las elecciones quería netamente un cambio de Gobierno, al final de las elecciones las izquierdas aparecen fragmentadas y divididas en el Congreso de los Diputados.
Y España necesita un Gobierno fuerte y serio que resuelva los problemas pendientes sin crear otros nuevos, ni destruir lo que está bien ó lo que está bien orientado.
Y si hay alguien, que considera que debemos afrontar esta legislatura para abordar y resolver solo los asuntos corrientes de todo Gobierno, creo que se confunde.
A mí me parece que estamos ante asuntos de una gravedad extraordinaria que exigen medidas que afectan a nuestra convivencia y a algunas reglas del juego, y eso hace muy, pero que muy  difícil que las fuerzas políticas se pongan de acuerdo. Sin embargo ante los retos extraordinarios que hay que abordar, estos piden extraordinarios grandes acuerdos.
En primer lugar, sería suficiente, aunque nada fácil lograr mayorías de un signo o de otro, de derecha ó de izquierda, para llevar adelante un programa de esas características. Pero yo no creo que, por ejemplo,  la Reforma de la Constitución ó de la Ley Electoral, así como otras reformas se pueda realizar desde la derecha o desde la izquierda. A lo mejor me equivoco, pero sinceramente creer hoy en esas posibilidades, que desde un extremo ideológico ó desde el opuesto, desde la derecha o desde la izquierda, pueden llevarse a cabo, no deja de ser un sueño muy bonito, pero como dijo aquel, “Los sueños, sueños son”.
Es verdad que si se admiten los grandes retos extraordinarios que hay que abordar, es fácil aceptar al menos teóricamente, la necesidad de grandes acuerdos. Y que junto a la necesidad de cambios, eso parece que ha sido también el mensaje que se dio en el 20 D, el de los grandes acuerdos.
Acuerdos para lograr un crecimiento económico sostenido que cree empleo de calidad, para lograr una relación con Europa donde España salga fortalecida, se tomen medidas urgentes para hacer frente a la pobreza y la desigualdad, francamente inadmisibles. Realizar una reforma fiscal progresiva que acabe con el escándalo de la evasión, y un gran acuerdo sobre Educación. Tenemos que afrontar reformas constitucionales que blinden ciertos derechos sociales y aborden la cuestión territorial, etc. Cuestiones sobre las que se pueden llegar a acuerdos entre todas las fuerzas políticas, si hay voluntad política, salvo las que se excluyan.
 Claro que plantear como está haciendo el líder de Podemos,  Pablo Iglesias, el derecho de autodeterminación para Cataluña, no es una propuesta para reformar la Constitución, sino simplemente plantear otra diferente, lo que hace ya de entrada inviable cualquier consenso.
Yo creo que habría quizá que invertir las conversaciones conspiratorias de las fuerzas políticas, más interesadas en alcanzar más cuotas de poder. Y dar paso a un amplio debate de todas las fuerzas políticas y a los acuerdos alcanzados antes de la investidura, no después.
Porque pedir al PP ó al PSOE, ó a quien sea, que apoyen ó se abstengan para que el otro gobierne, ateniéndose a los cálculos aritméticos, así sin más, no va a servir para salir del atolladero en que están cada uno de los cuatro partidos. Los citados y Podemos y Ciudadanos y el conjunto del país que está inmerso.  Lo fundamental seria llegar y hacer públicos los acuerdos alcanzados, que de por sí, ya garantizaran medidas que empezasen  a resolver problemas. Y después la investidura creo que no sería tan  complicada llevarla a buen término.
Pero hoy, si no se tiene un diagnóstico común entre el PP, PSOE, Ciudadanos, y Podemos de lo fundamental que ya he señalado en anterior párrafo, o falta la lucidez para llegar a acuerdos concretos sobre los extraordinarios problemas que ya he señalado. Lo inevitable va ser que acabemos en nuevas elecciones.
Yo deseo que los líderes actuales tengan la suficiente inteligencia y la capacidad de dosificarla convenientemente por el interés de los españoles. Porque si no es así, las nuevas elecciones solo van a prolongar la dramática situación que estamos viviendo, porque los riesgos de que cambien la correlación de fuerzas por los resultados de las urnas, no está garantizado.

                            6 de enero 2016