sábado, 5 de diciembre de 2015

¡ NO AL TERRORISMO Y NO A LAS GUERRAS ¡


    ¡   NO  AL  TERRORISMO Y  NO  A  LAS  GUERRAS  ¡

Acabar con el terrorismo islámico y los atentados criminales que se están llevando a cabo en varias capitales de Europa, América y África, y las amenazas de continuar con esas salvajes prácticas, reclaman  la imperiosa necesidad  de dar una respuesta de todos los países democráticos con un objetivo común que hagan posible el fin de esas actuaciones criminales que desde el autodenominado  estado islámico se están perpetrando y amenazando con la continuidad de esas prácticas.
Desde los atentados terroristas del 13 de noviembre en Paris, el Gobierno francés ha intensificado sus bombardeos sobre posiciones del ISIS en Siria e Irak, unas medidas comprensibles del Estado Francés que se ha visto brutalmente atacado en su país con los atentados realizados por el islamismo radical.
Pero al mismo tiempo Francia ha lanzado una ofensiva diplomática para lograr una mayor coordinación internacional en las operaciones contra el terrorismo. Sin embargo  no contempla desplegar tropas sobre el terreno, un aspecto de la acción militar que Paris considera indispensable para el éxito
 Se ha tratado por primera vez que el Gobierno francés manifiesta de firma explicita la posibilidad de cooperar en el plano militar con las potencias coalicionadas: EE.UU., Turquía, Arabia Saudí, los Emiratos Árabes Unidos, Turia e Irán.
Sin embargo si la llamada es necesaria, la respuesta no es compartida porque cada país entiende la lucha contra el islamismo radical desde diferentes objetivos.
 Los que sitúan acabar con el poder de El Asad y los que desean erradicar a su adversario más temible, el Daesh.
Hasta hoy, como consecuencia de diversos intereses de estado, no se ha fraguado un proyecto con un objetivo común con el que se sientan identificado los países que de verdad desean combatir el terrorismo islamista.
Mientras, el terrorismo sigue actuando y el terror invade ciudades y países que están sujetos a declaraciones de alarma elevados.
También en ese clima resurgen en dichos países, la preocupación legítima de sectores de la ciudadanía que exige  “No a la Guerra”.
Es verdad que ninguna de las guerras, resuelven las hipotéticas razones que las motivaron, solo muertes y destrucción de los países originan. Pero el problema en la actualidad es que hay que acabar con el terrorismo, pero también con el riesgo de que determinados países se enzarcen en otra guerra más de las que no hace mucho, llevaron a cabo en Irak, por ejemplo, y no han resuelto nada para ese país.
De ahí quizá, que hasta  hoy no haya sido posible el establecimiento de un plan claramente establecido por todos los países claramente identificados con el anti-terrorismo. Un plan  que no puede basarse  única y exclusivamente en el bombardeo de las bases de adiestramiento ideológico, religioso y militar del Estado Islámico, porque las bombas en sí, no acaban con el terrorismo. Hacen falta otras medidas de vigilancia y control del tráfico entre países, la prohibición de ventas de armas a los terroristas, y la compra del petróleo de los territorios que los aportan un millón de dólares diarios, entre otras.
Y sobre todo que en cada país, hay que combatir la islamofobia porque el millón trescientos mil árabes, no son terroristas, porque su lectura del Corán son de amor y de paz.
Esperemos que muy pronto los países que desean acabar con el terrorismo se pongan de acuerdo en las formas más efectivas, para lograr un mundo sin Guerras ni Terrorismo.   

                            5 diciembre 2015.

martes, 1 de diciembre de 2015

LAS ENCUESTAS NO PUEDEN ENGAÑARNOS


LAS  ENCUESTAS  NO  PUEDEN  ENGAÑARNOS

A tres semanas del 20 D, las encuestas y sondeos electorales que se vienen realizando, casi a diario, nos vienen ofreciendo unos resultados con una clara “cocina” de los mismos, que lógicamente favorecen  según el “cocinero,” a uno u otro partido situándole en una posición  mejor que al resto de partidos. Datos estos, presentados siempre con la presumible intención que son los resultados de la encuesta.
Ejemplo de ello, nos lo han dado la última encuesta de Metroscopia, cuyos resultados publicados en El País del 29 de noviembre afirman que el PP, Ciudadanos y el PSOE están igualados con una intención de voto del 22%, y a Podemos con el 17%. Datos de los que se pueden sacar varias conclusiones y algunas de dudosa credibilidad.
Sin embargo una encuesta del CIS tan reciente como la que señalo anteriormente, ha venido a levantar alarmas en la sede del PP como en la misma Moncloa. Porque en dicha encuesta se le atribuye a Podemos que su irrupción en el mapa político español, ha sido el factor fundamental para destrozar el fin del partidismo y del sistema político actual, tal y como lo hemos conocido desde la restauración de la democracia en el país.
Obviamente de entre los resultados de la primera encuesta y la del CIS se pueden dar lecturas claramente diferenciadas, y en mi opinión hasta contradictorias.
Hasta el 20 D, las encuestas y apariciones en los medios televisivos de los líderes de los partidos van a seguir aportando opiniones que van a contribuir más a la especulación que el electorado puede realizar acerca de quién va a gobernar España y con qué política - que hasta hoy es una clara incógnita -; más que a hacer posible que los españoles conozcamos con claridad meridiana que proponen cada formación política ante los problemas y las necesidades de dar rápida respuesta a los mismos.
Ante las circunstancias en las que se está desarrollando la campaña electoral, estoy convencido que las políticas económicas de “austeridad expansiva” y las reformas estructurales aplicadas en esta legislatura que se acaba, por el gobierno de Mariano Rajoy que nos ha llevado a una maltrecha España por el aumento de la desigualdad, la pobreza, el desempleo y la deuda, no deberían olvidarse y los españoles lo tendrían que tener en cuenta a la hora de votar. Es decir, en consonancia, con la realidad negarle el voto a las candidaturas del PP.
Porque la demagogia de las promesas que el actual Presidente del Gobierno está anunciando en su campaña electoral, entre otras la de bajar impuestos y crear empleo si es elegido Presidente del Gobierno. No  son creíbles porque sencillamente no son posibles realizarla, con la política que ha venido practicando y que el PP se empeña en seguir aplicando.
Es necesario tener en cuenta que las propuestas del PP y las de Ciudadanos, - con grandes coincidencias - no ofrecen ninguna credibilidad, ambas formaciones con su afán de ganar apoyos a sus candidaturas, proponen lo mismo, una bajada generalizad de los impuestos, a pesar de que no ignoran que esa medida derivaría en un conflicto con Bruselas, ya que vendría a imposibilitar el cumplir con la reducción del déficit. Una propuesta pues de claro signo electoralista que nos oculta la realidad.
Conviene recordar pues, ante propuestas tan demagogicas que en una profunda recesión como estamos en España, no se debe reducir el gasto público hasta que se vuelva a una fase de expansión. Fue Keynes quien nos enseño eso. La consecuencia de recortar demasiado pronto el gasto es empujar a la economía a una depresión. Eso significa un desempleo rápidamente creciente, desorden social, desigualdad, aumento de la pobreza, caída del nivel de vida y hasta comedores de caridad.  
Entre los muchos problemas que la bajada de impuestos generaría, y eso no lo explican ni Rajoy ni Ciudadanos, es ¿qué harían con menos ingresos al reducir los impuestos?. Porque es que el día que el BCE deje de comprar deuda, si España no ha reducido el déficit y no aumenta los ingresos públicos por encima del 3% sobre los alcanzados en el 2015, volveremos a tener serios problemas para financiarnos. Volverían los recortes durante la legislatura en materia de pensiones y protección a los desempleados entre otros, que realizarían rápidamente el PP si después del 20 D continúan en el Gobierno. Eso es lo que nos espera si la derecha PP y Ciudadanos desde el gobierno aplican su “demagógica bajada de impuestos”
Y sobre todo porque Rajoy y el PP se empeñan en continuar con la misma política, según dicen para lograr la “recuperación”. Gran mentira, cuando lo que es evidente es que tanto Rajoy como el PP son formulas ya agotadas, e inservibles para seguir al frente del país con las políticas que han venido practicando.
La promoción y coincidencia de las políticas de Ciudadanos con las del PP, me permiten sospechar de un posible pacto de gobierno a partir del 20 D, entre ambas formaciones, en la perspectiva no solo de gobernar, sino de reorganizar un gran partido de derechas en el país a lo largo de esta legislatura. Una fórmula que aunque pueda ser hoy una hipótesis, cuenta ya con los apoyos de importantes sectores empresariales y financieros del país, ya que el PP y su dirigente Rajoy están  considerados por estos sectores como  incapacitados totalmente para seguir al frente del país.

Es quizá la razón por la que, el crecimiento espectacular de Ciudadanos, un partido joven pero con evidente inspiración y propuestas de un partido de derechas, se haya producido tan rápidamente. Por eso no es extraño encontrar la aceptación que esta formación tiene ya entre determinados  sectores económicos importantes del país.
En mi opinión hoy, solo la campaña de defensa de la política catastrofista que viene haciendo el PP desde que gobierna, para engañar con falsas promesas que luego no cumplirá,  y la de sembrar con falsas acusaciones de radicalismo izquierdista al PSOE con el fin de generar el miedo entre los electores para evitar que este partido le pueda sustituir en el Gobierno del país, puede llevar al PP a ser el que logre una mayoría que con el apoyo de Ciudadanos le permita seguir gobernando.
Porque lo que nos jugamos en estas elecciones es mucho y espero que sea evidente para todos los españoles. El 20 D va a permitirnos que se realicen  los cambios que necesita nuestro país, votando al PSOE por las propuestas de izquierdas y reformistas que con claridad meridiana y sensatez está dando a conocer en esta campaña electoral Pedro Sánchez. O el riesgo es que siga gobernando Rajoy con el apoyo de Ciudadanos, es decir, que continúe la derecha con las políticas neoliberales culpables de la situación a que han conducido al país.
Desde mi total y absoluto deseo de que esta última posibilidad no sea realidad el 21 D, estoy convencido que  los españoles no vamos a olvidar  donde nos han llevado las políticas del Sr. Rajoy desde el Gobierno, donde las promesas electorales NO CUMPLIDAS y la CORRUPCIÖN, han contribuido el declive electoral en las últimas elecciones municipales y autonómicas. Y ahora más que nunca hay apostar con nuestro voto para  desplazar al PP del Gobierno del país y enviarlo a la oposición en la próxima legislatura, negándole nuestro voto a las candidaturas del PP en cada una de las provincias.
En los días que faltan para que emitamos nuestro voto, no van a faltar encuestas y la aparición en debates televisivos de los líderes, especialmente de Mariano Rajoy y Pedro Sánchez. Que no nos confundan.
Ayer (30 de noviembre) el líder socialista demostró su capacidad en el cuerpo a cuerpo que sostuvo con Rivera, al que llegó a llamar “mentiroso” y con Iglesias del que dijo que era un “difamador” en el debate electoral organizado por El País, con estos líderes y al que Mariano Rajoy rechazó la invitación de participar en el mismo
Un debate en el que la derecha ha salido derrotada, y en donde Pedro Sánchez ha tenido una intervención brillante en la exposición de las diversas propuestas programáticas del PSOE. Una ocasión donde la capacidad política del líder socialista ha quedado demostrada una vez más, así como la talla de hombre de Estado, capaz de gobernar desde la Moncloa con el cumplimiento del programa socialista, para cambiar España.
También considero en estos días conveniente y necesario constatar, la estrategia oportunista y el carácter dictatorial de Pablo Iglesias que lo ha caracterizado improvisando tantas propuestas imposibles de realizar desde su aparición, y cambiándolas como le ha parecido con el único fin de lograr apoyos de otras fuerzas para lograr alcanzar la Presidencia del Gobierno tras el 20 D. Una aspiración legítima pero que no deja de ser una utopía que está ya condenada al fracaso más estrepitoso de Pablo Iglesias y a la desintegración no muy lejana de este “experimento ultraizquierdista”.
Los abandonos en Podemos, por la frustración y las diferencias entre los que formaron parte de direcciones de Círculos y de Comunidades autónomas, son síntomas de ese fenómeno que se va a ir manifestándose en esa formación.
Si Podemos quiere ser algún día, una fuerza aceptada por una importante mayoría de españoles, en mi opinión  necesita transformarse con cambios fundamentales, que la doten de otra dirección, otro programa y otra organización y formas democráticas de dirigirla, que pueda iniciar para su implantación, un camino inequívocamente de izquierda, serio y posible.
Mientras, Pablo Iglesias acusado de practicar una “forma caudillista” de dirección por sectores de la actual organización, podrá por algún tiempo actuar como un autentico “trilero de la política”, que al igual que los “feriantes vendedores” siempre tendrán quienes le sigan encantados por su palabrería.
En estos días previos al 20 D, conviene pues elevarse por encima de los sondeos y encuestas en esta coyuntura electoral, para contribuir a los cambios que España y los españoles necesitamos, que no son otros que los que permitan terminar con el Gobierno del PP, y volver con Pedro Sánchez a que el PSOE logre gobernar el país con el programa electoral que está dando a conocer. Un programa que derogue entre otras la Ley de la Reforma Laboral aprobada por el PP que ha sido la puerta abierta para el deterioro del mercado del trabajo, y nos restituya el Estado de Bienestar que las prácticas del Gobierno y el Sr. Rajoy nos han recortado.

                                      1 diciembre 2015.

 

 

 

 

 

 

 

sábado, 28 de noviembre de 2015

LOS ORIGENES DE LAS CRISIS ECONÓMICAS

LOS  ORIGENES  DE  LAS  CRISIS  ECONÓMICAS

“He encontrado un error, y no se lo significativo ó permanente que es, pero me siento realmente consternado”.

Así es como Alan Greenspan, presidente entre 1987 y 2006 de la Reserva Federal, el banco central estadounidense, describía el inicio del desastre económico global.  Quizá la más explosiva de las contribuciones de un ser humano a la mayor burbuja financiera de la historia, fue la derogación en 1999 de la Ley Glass-Steagall de 1933, que impedía a los bancos especular con los ahorros de los clientes.
Desde la visión de destacados economistas, se anunciaron crudamente las consecuencias de aquella decisión que dieron lugar a la “mayor catástrofe económica causada por el hombre en toda la historia.

En Septiembre del 2007, la “contracción del crédito” sus amenazadoras consecuencias cuando la sociedad inmobiliaria británica Northern Rock se declaró en quiebra.
En marzo de 2008 le tocó el turno a la sociedad de inversión estadounidense Lehman Brothers el que anunció pérdidas de 3,9 millardos de dólares y se declaró en bancarrota.
El 18 de septiembre, temiendo una reacción en cadena de quiebras bancarias, Ben Bernanke, sucesor de Greenspan al frente de la Reserva Federal y Henri Paulson, secretario del Tesoro estadounidense, anunciaron. “Nos encaminamos a la peor crisis financiera de la historia de la nación. Estamos hablando de una cuestión de días”. Para evitarlo los gobernantes del mundo olvidaron su porfiada doctrina sobre el mercado libre y llevaron a cabo una serie de nacionalizaciones y rescates colosales.
Se inyectaron casi inmediatamente en los bancos alrededor de 2 billones de dólares de financiación estatal, dos tercios en gasto directo y un tercio como  garantías. Nadie sabe exactamente cuántos billones de dólares más se les han regalado desde entonces.
La inyección de cantidades sin precedentes de capital público en los bancos privados estabilizó el sistema financiero global. Cubrió las pérdidas inmediatas, y lo que es más importante, restauró la”confianza” demostrando a los capitalistas financieros que el Estado no iba a permitir que los principales bancos quebraran. Los beneficios seguirían siendo privados, pero las pérdidas se convirtieron en públicas.
Nada de esto resolvió la crisis, sino que solo la reconfiguró. El Crash, a una escala sin precedentes, ha contraído las reservas financieras de  los estados, las empresas y los hogares y a ha llevado a la economía mundial a una recesión. La economía real carga ahora con una enorme montaña de deuda. Se estima que los bancos han perdido 3,4 billones dec dólares y cargan con más billones en deuda incobrable.

Debido a esto, los fondos públicos inyectados en los bancos simplemente han desaparecido en un agujero negro, y lo que es peor, la deuda bancaria se ha convertido en deuda pública. El riesgo del colapso bancario se ha transformado en la posibilidad de una quiebra estatal.
La  crisis – contracción del crédito, Crash y recesión- hunde sus raíces en la década de 1970 cuando Margaret Thatcher en Gran Bretaña, y Ronald Reagan en Estados Unidos respondieron al problema de la caída de la tasa de beneficio y del bajo crecimiento lanzando un asalto frontal contra los sindicatos, los salarios y el estado del bienestar. Su propósito era redistribuir la riqueza desde el trabajo al capital. Los beneficios más altos, argumentaban, alentarían a los  empresarios a invertir y así se recuperaría  el crecimiento.
Pero esa política tenia doble filo. Los capitalistas querían bajos salarios para sus propias empresas, pero altos salarios en las demás para que los trabajadores pudieran comprar los bienes y servicios que producían. La economía liberal de 1979-2007 podía descarrilar al incrementar la desigualdad de ingresos y hacer disminuir la demanda.
Las tasas de crecimiento anual lo resumen todo. El estímulo a la producción de armas durante la Segunda Guerra Mundial había elevado la tasa de crecimiento estadounidense al 5,9%. En la cúspide del gran boom, en la década de 1960, seguía estando alrededor del 4,4%. Pero durante las décadas de 1980 y 1990 cayó al 3,1%, y en la de 2000 era solo del 2,6%.
Y eso no era todo. La mayor parte del crecimiento  durante la década de 1960 se producía en la economía real, esto es, en la producción de bienes y servicios para su uso real, mientras que la mayor parte del crecimiento registrado en la década de 2000 era ficticio, porque el problema de la caída de la demanda se había resuelto mediante un gran incremento de la deuda.

 La demanda artificial se había generado mediante la “financiarización” de la economía. La desregulación de los mercados, los bajos tipos de interés (dinero barato), las “innovaciones” financieras y el creciente endeudamiento de las familias dieron lugar a la mayor burbuja de la historia del sistema. La economía estaba inundada de dinero electrónico a crédito, por lo que la demanda estaba saturada, los precios subían y los especuladores se disputaban los trocitos del pastel. Todo aquello infló una burbuja gigantesca de riqueza ficticia.
Si la economía seguía creciendo era simplemente porque la gente gastaba un dinero que en realidad no existía. Los créditos tenían   como garantía activos que aumentaban de valor gracias a la disponibilidad de crédito un frenesí especulativo autoalimentado. Los trabajadores de muchos países del mundo desarrollado se endeudaron enormemente debido al estancamiento de sus ingresos, al crédito fácil y al aumento del precio de la vivienda; y las compras a crédito de los trabajadores se convirtieron en la base de una enorme pirámide de derivados financieros, deuda no garantizada y valores inflados de los activos.

El endeudamiento de las familias en Estados Unidos se duplicó ó más entre finales de la década de 1970 y 2006. La deuda total aumentó alrededor de una vez y media el producto interior bruto (PIB) estadounidense a principios de la década de 1980 a cerca de 3,5 veces en 2007. La parte correspondiente al sector financiero en los beneficios aumentó desde alrededor del 15% a principios de la década de 1950 a casi el 50% en 2001.
En el clímax del frenesí, cualquier plan descabellado parecía bueno. Los bancos comenzaron a conceder hipotecas a gente que no podía en modo alguno pagarlas. El valor de esos créditos hipotecarios subprime aumentó un 230% entre 200 y 2007. Esos créditos se empaquetaron luego con otros de mejor calidad para vender esos derivados al público. La idea de los derivados considerados un gran invento del “sector de servicios financieros”, consistía en disminuir el riesgo al difundirlo, pero sirvieron de hecho para contaminar todo el sistema bancario con deudas incobrables.
Fue en el mercado de las hipotecas subprime donde comenzó el pánico. Un frenazo de la demanda del consumidor y una bajada del precio de la vivienda hicieron que los créditos subprime comenzaran a parecer deudas incobrables. El pánico se contagió rápidamente extendiéndose a los mercados globales que desconocían en qué grado estaba infectado con “deuda tóxica” todo el sistema bancario, que se reveló de repente como un cúmulo de especulación, valores inflados y gigantescas montañas de títulos.

El Crash fue causado por la financiarización, pero sin deuda bancaria no habría habido boom. El sistema, en resumen ciclo profundamente patológico. Acosado desde la década de 1970  por el descenso de la tasa de beneficio, el exceso de capacidad y el subconsumo, su único mecanismo para mantener la demanda había sido el creciente endeudamiento, y por eso la especulación financiera generó una burbuja gigantesca.
La patología de una economía cada vez más endeudada era la realidad oculta tras la lustrosa fachada neoliberal.
El problema no son ahora los efectos colaterales del propio crash; es que el propio motor del boom neoliberal – la deuda y la especulación- ha reventado. Los banqueros se niegan a prestar porque sus bancos están técnicamente quebrados y no creen que los deudores puedan pagar. Los industriales no invierten porque los mercados y los beneficios se han hundido. Los consumidores gastan poco porque están profundamente endeudados y temen por sus empleos. Los gobiernos recortan y desinflan su gasto para evitar la bancarrota del Estado.
La crisis financiera ha tenido como origen la especulación, la codicia y el frenesí del capitalismo de casino. Representa el final de una era en la que se dio rienda libre a esas fuerzas con la desregulación de los mercados, los bajos tipos de interés, las “innovaciones” financieras y el creciente endeudamiento. Su efecto ha sido hundir a la Humanidad en la Segunda Gran Depresión. Ahora afrontamos la que es casi con seguridad la mayor crisis de toda la historia del sistema.

Inyectar billones de dólares en el sistema bancario no puede resolver la crisis ni restaurar el crecimiento. Los rescates están simplemente apuntalando un sistema en bancarrota. Están destinados a evitar un colapso económico calamitoso del capitalismo neoliberal y a proteger la propiedad, el poder y los privilegios de la clase dominante internacional. Los recates bancarios y los programas de austeridad son, de hecho, lo contrario de lo que se necesita para resolver la crisis y restaurar el crecimiento.
Los bancos siguen sin conceder créditos. Están empleando los fondos estatales para restañar sus deudas y recapitalizar sus libros de cuentas. La depresión económica les infunde temor a perder su dinero si lo prestan. Tampoco se ha conseguido ningún tipo de estabilidad financiera. Las deudas incobrables simplemente se han desplazado por el sistema, de forma que una crisis de solvencia bancaria se ha transformado en una crisis de solvencia estatal. El epicentro de esa crisis es la Unión Europea.

Los esfuerzos durante los recientes últimos años de la Unión Europea, el FMI y el Banco Central Europeo (la troika) para resolver esa crisis han sido absolutamente estériles. No solo es inútil rescatar países muy endeudados simplemente para que puedan seguir pagando intereses a los bancos, sino que ha sido contraproducente exigirles a cambio una durísima austeridad, que no arruina solo vidas, sino economías enteras.
Los recortes impuestos por los gobiernos hacen contraerse los mercados, las empresas venden menos, se reducen los salarios y se despiden millones de trabajadores, con lo que la demanda sigue cayendo.

Se pone una espiral a la baja, mecanismo que impulsó el estancamiento de la década de 1930.
Y nuestros gobernantes, como es el caso evidente del gobierno del PP en nuestro país, se empeña, demagogia a parte, en seguir forjando la Segunda Gran Depresión. Porque a medida que la economía se contrae bajo la apisonadora de la deflación impulsada por la austeridad, aumenta la carga de la deuda. Y esta en resumen, solo puede empeorar en una depresión. La reducción de la deuda exige crecimiento económico.

Y para ello es necesario desmantelar el dominio del capital financiero y poner la economía bajo un control democrático y otra politica. En vísperas de las elecciones del 20D, estoy convencido que ante los numerosos problemas que tenemos en nuestro país, los españoles nos estamos preguntando lo que nos jugamos en estas elecciones.
Pero  ese análisis, será motivo del próximo artículo.

                            26 noviembre 2015

viernes, 27 de noviembre de 2015


          EN VISPERAS DE LAS ELECCIONES DEL 20 D

Ante las elecciones generales que se avecinan, los líderes del PP, PSOE, Ciudadanos y Podemos se han perfilado con diferencias muy notables por sus programas, y su experiencia, que según los propios sondeos de opinión, han sido situados por  los españoles, ante la tesitura de decidir proyectos claramente diferenciados que conviene conocer antes de decidir con nuestro voto la candidatura que vamos a depositar en la urna para decidir el gobierno y las formas de hacerlo en el país, antes de finalizar el año.
No es tarea fácil, porque mientras que los sondeos nos vienen anunciando variadas combinaciones pos-electorales, partiendo de las inalcanzables mayorías absolutas por ninguno de los partidos, y que en el fondo ningún partido quiere reconocer, conviene en mi opinión, reflexionar el momento que estamos viviendo en nuestro país.
Cuando desde alguna fuerza populista como Podemos, que pretende con sus planteamientos torpedear el llamado régimen del 78, parece conveniente recordar que la izquierda, si, esa opción política de la que reiteradamente se desvincula con fines electorales Pablo Iglesias y que pretende enterrar,  ha desempeñado un papel decisivo en España en las últimas décadas. Ese es un hecho que entiendo que los electores no deberíamos olvidar.
Primero en la lucha contra la Dictadura y luego en los años de la Transición democrática, el PCE y el PSOE junto a otros partidos de orientación  democrática han contribuido a la mayor transformación política, económica, social e institucional de la reciente historia española. Y ese periodo se ha desarrollado defendiendo principios ideológicos y confrontando ideas en un ambiente de dialogo que permitió crear y desarrollar el llamado régimen del 78, que algunos hoy ni quieren reconocer y se empeñan en destruir.
Por eso hoy, cuando como consecuencia de la crisis institucional, derivada de la crisis económica y de la corrupción política practicada por representantes del PP, han llevado al poder municipal a un buen número de coaliciones ciudadanas con programas y propuestas radicales, la población debemos reclamar que los nuevos gobernantes que han generado grandes ilusiones de cambios y unas expectativas de mejora de las condiciones de vida en unas ciudades, en las que la lucha contra la desigualdad aparecía como una prioridad en la campaña electoral, no quede en el olvido y no se dediquen a confrontaciones partidistas.
Porque algunos de esos nuevos alcaldes y alcaldesas, hoy ya están dedicando su tiempo a gestos demagógicos en vez de ocuparse en aprobar los programas sociales que les auparon a sus puestos.
Desde ese “populismo pachanguero” se están alienando los ediles de Zaragoza, Cádiz y de otras poblaciones más pequeñas de Cataluña, empeñándose en eliminar retratos del jefe del Estado, quitar o poner banderas y cambiar nombres de calles o polideportivos.
Ya lo advertía en mi reciente artículo, “La campaña de las Generales”, el problema que pueden provocar determinadas decisiones entre los grupos populistas que hoy se aliaron gracias a la legítima aritmética democrática, no son aconsejables.
“Los resultados de las elecciones municipales u autonómicas han hecho que nos encontremos ante la situación más abierta y plural en años, algo que no tiene porque ser negativa. Ahora bien, el problema es que después de la bocanada de aire fresco que ha supuesto los cambios en los Ayuntamientos y en las C. Autónomas, recortando considerablemente el poder institucional del PP, los partidos en el poder de los nuevos gobiernos, no vayan a enredarse en confrontaciones internas, y con sus diferencias –que las hay y muchas- no vayan a provocar la ingobernabilidad en los Ayuntamientos y C. Autónomas.”
Ahora en vísperas de del 20 D, están en juego unas cruciales elecciones generales donde los electores vamos a decidir si se va a continuar con las políticas económicas de “austeridad expansiva” y las reformas estructurales aplicadas por el Gobierno del PP durante la legislatura que termina, que nos han conducido a la catastrófica situación en la que nos encontramos, donde Demagogia aparte, el PP está empeñado en continuar con la misma política, a la que ahora la denominan “la recuperación”. O vamos a decidir con nuestro voto, el cambio del gobierno y de la política que España necesita.
 Ese es el principal y único objetivo fundamental, que ante estas elecciones cada elector, en mi opinión nos debemos plantear a la hora de optar con nuestro voto, para hacer posible El CAMBIO NECESARIO
 Y aunque los sondeos nos ofrecen cada día algunas variables que sitúan a los partidos PP, PSOE, Ciudadanos y Podemos con sus correspondientes porcentajes que evidencian que ninguno de los cuatro va a obtener la mayoría absoluta, y que para gobernar el país va a ser necesario alianzas, pactos para hacerlo posible. La incógnita hoy se encuentra en quien pactara con quien.
El riesgo que se corre es que a pesar de la mala gestión del gobierno del PP, este sea el más votado, y en mi opinión con los acuerdos con Ciudadanos, pueda seguir gobernando, con la misma política que lo ha hecho en estos últimos cuatro años. Eso entiendo que puede darse, como consecuencia de la recuperación del voto perdido en base a la demagogia electoral del PP y porque el joven líder de Ciudadanos por sus propuestas propias de una formación de derechas, y el auge espectacular alcanzado en meses, se debe a que los poderes económicos y financieros ya han dado por fracasado a Rajoy y al PP. Y ese es el gran riesgo que nos traen las elecciones del 20 D.
Pero el Cambio de Gobierno que necesitamos, en mi opinión  es que el PSOE con sus propuestas de recuperación de aquellas medidas económicas y sociales recortadas cuando no anuladas por el gobierno del Sr. Rajoy sean el inicio donde el bienestar perdido por las políticas neoliberales se recuperen.
Cualquier cambio en este país, yo entiendo que pasa por el PSOE, y que este obtenga la mayoría suficiente para gobernar. Claro que ese es el problema de los partidos emergentes Podemos e IU, ahora Unidad Popular, que han basado toda su estrategia, en el ataque critico al PSOE, y eso tiene un precio.
Ambas organizaciones como consecuencia de su trayectoria tienen un gran problema y es que la primera no va a gobernar el país, ni su líder Pablo Iglesias van a  ser decisivos para formar gobierno. La descomposición de esa formación es el descalabro lógico y natural de quien ni tienen programa creíble, ni organización capaz de convencer a los españoles que Podemos haya servido para algo útil.
Y en cuanto a IU, la recuperación de la misma no creo que la vaya a obtener por los resultados que obtenga el 20 D. tendrán que reflexionar su trayectoria y sus programas que han determinado los resultados electorales  obtenidos a lo largo de su historia.
Hasta el 20 D, seguiré exponiendo mi visión acerca de lo que está sucediendo en nuestro país, pues hay mucho sobre lo que opinar. Por ahora advertir que no podemos dejar que el PP nos engañe, ni solo, ni acompañado de Ciudadanos.

                                        27 noviembre 2015

 

 

 

 

lunes, 20 de julio de 2015

LA CAMPAÑA DE LAS GENERALES.



Los resultados de las urnas el pasado 24M y los obtenidos como consecuencia de los acuerdos bi, tri, y más partidos para gobernar en los ayuntamientos y las Comunidades Autónomas, han permitido el poder realizar múltiples y contradictorias lecturas.
Porque tanto el PP como el PSOE, siendo los partido más votados, el primero con una pérdida de 2,5 millones de votos le ha ocasionado una gran pérdida  del poder territorial, mientras que el PSOE también con una pérdida de 700,000 votos ha venido a recuperar mediante los acuerdos y pactos sus gobiernos autonómicos en Castilla la Mancha, Extremadura, Comunidad Valenciana, etc.
Los  resultados de las elecciones municipales y autonómicas han hecho que nos encontremos ante la situación más abierta y plural en años, algo que no tiene porqué ser negativo. Ahora bien el problema es que después de la bocanada de aire fresco que ha supuesto los cambios en los Ayuntamientos y en las C. Autónomas recortando considerablemente el poder institucional del PP, el poder de los nuevos gobiernos no se enreden entre los partidos componentes y consigan gobernar, y no vayan a provocar con sus diferencias – que las hay y muchas – la ingobernabilidad en los Ayuntamientos y C. Autónomas.
Y esas situaciones que pueden darse en el interregno electoral que nos separan de los próximos comicios generales. Serán muy lamentables pero pueden darse ante las elecciones generales.
Si es verdad, que la significación especial de estas elecciones, y es muy relevante, han tenido lugar en el momento de la más profunda crisis institucional que hemos vivido en España desde que la democracia fue restaurada con la aprobación de la Constitución de 1978,  y que han abierto un espacio político más plural, que de por si no tiene porque ser negativo, pero que al igual que ha obligado a diferentes partidos a dialogar y acordar gobiernos, también estos conviene que recuerden que deben saber ahora, aprender a gobernar de otra manera.
Es legítimo de que cada uno de los partidos políticos más situados a actuar ante las elecciones generales, PP, PSOE, Ciudadanos y Podemos, por ser situados para ello por los electores, es complejo y no pueden contemplar tan solo su interés particular. Siendo legítimo que cada partido utilice sus propios proyectos, también correrán el riesgo de verse apartados del escenario político, si dan un paso equivocado. Propiciar exclusivamente las estrategias que mayor rédito cortoplacista puedan otorgarles, no es el mejor camino en este momento para ningún partido.
Es ineludible, que la agenda de la gobernabilidad de los diferentes partidos  requiere a su vez de grandes consensos y firmes voluntades.
La tarea de la regeneración democrática necesaria en los partidos y en la vida política, no es en estos momentos ni Podemos, ni Ciudadanos, ni pueden ser tomados cada uno como la salvación del sistema democrático, ni tan siquiera como  la tabla de salvación de un PSOE después del caótico liderazgo de los últimos años de este partido y con los hábitos de ser un partido cerrado para sí, y ocupado  en sus luchas internas, pero que hoy con Pedro Sánchez está apareciendo con sus propuestas rigurosas y posibles como el único partido que puede faciltar el gran cambio que  en España se necesita, sin el cual, ningún cambio progresista será posible.
Por todo lo anterior, y ante las elecciones Generales que se avecinan, los españoles tenemos que reflexionar y orientar nuestro voto para lograr que los cambios iniciados el 24-M puedan configurar el cambio necesario en nuestro país
Porque hoy la campaña electoral, ya la ha empezado el PP y el Gobierno del Sr. Rajoy, con una estrategia basada fundamentalmente en dos ejes.
El primero de ellos es la defensa de la política que han venido aplicando durante la legislatura que han venido gobernando, es decir: recortes, desempleo, más déficit, desigualdades, etc., como una política justa a perseverar en la misma en la futura legislatura. Aunque ahora la adornan con promesas como las rebajas del IRPF, y otras promesas con el claro objetivo de obtener un rendimiento electoral, pero que no pueden volver a engañar a los españoles.
Para quien lo haya olvidado, conviene que les recuerde, que después de los tres años del Gobierno del PP, este ha demostrado no saber nada de nada de economía. Recientemente el Sr. Rajoy dijo en Tele-5 que si España tuviera la misma deuda que Grecia, que era de 900,000 millones de € ó sea el 90% de su PIB, esto seria catastrófico.
Se ve que Rajoy ha olvidado que cuando él llegó a la Moncloa, España tenía una Deuda Pública de 700,000 millones, y hoy tenemos 1billón 50,000 millones, y eso es mucha deuda, muchísima deuda. Pero el problema no es que ahora tengamos mucha Deuda, sino que sigue aumentando muchísimo más, y eso hace que ahora que el Sr. Rajoy ha anunciado la bajada del IRPF, va a aumentar muchísimo más la deuda pública, que va a hacer más grande el agujero de las pensiones, por eso no acaba de meter la mano en la hucha de las pensiones, que va a dejar la Seguridad  Social al borde de la quiebra.
Y si el Sr. Rajoy siguiera gobernando en la próxima legislatura, con la misma política que ha anunciado seguir gobernando, no habría que congelar las pensiones –como ya ha hecho- sino que habría que recortar las mismas. Porque cuando el BCE normalice los tipos de interés y los suban al 2 ó el 3%, los intereses subirán muchísimo más de lo que crecían cuando Rajoy llegó  a la Moncloa en 2011.
Ahora las políticas necesarias son las que hagan subir los ingresos, y no seguir recortando gasto como se ha recomendado que lo hagan las Comunidades Autónomas en Sanidad y Educación.
Y para lograr más ingresos, se necesita cambiar de política, empezando por la puesta en marcha del Plan Juncker que todavía está perdido en Bruselas, hay que cambiar el modelo productivo, apostar por el I+i, por la Educación y por la innovación.
Y cuando se haga todo eso, y se contenga el gasto público, se haga una gestión prudente de los gastos, se podrá reducir el déficit que el Sr. Rajoy dijo reducir para este año y que lo dejaría en 42,000 millones, cuando hoy ha alcanzado la cifra de 60,000 millones.
O sea, que el Gobierno del Sr. Rajoy ni va a cumplir la reducción del déficit prometido, ni va a cumplir ninguna de las promesas que como parte de su campaña electoral ha iniciado ya.
Y esto es lo que nos dejará de herencia en caso de que los españoles le otorguen una votación suficiente para seguir gobernando con las malas políticas que el PP está anunciando en su Campaña Electoral como la “salvación del país”.
El segundo eje de la Campaña Electoral del PP, es la estrategia de asustar al electorado acusando al PSOE de “Radicalismo visceral” cuando este partido está teniendo una sensible mejora en las perspectivas del voto, como fruto de sus propuestas, y naturalmente con las intenciones de impedir que el PSOE sea el partido que lidere el gran cambio que necesitamos en España.
Estos ejes que caracterizan la Campaña demagógica de promesas y de descalificaciones son los pilares con los que el PP y el Gobierno pretenden conseguir la mayoría que les permita mantenerse en el Gobierno. O solos, gracias al engaño mayoritario de los españoles, o mediante los pactos con Ciudadanos, la pura y clara fotocopia de un partido rejuvenecido en lo físico, con la figura del joven líder Albert Rivera, pero alimentado con las ideas y propuestas que han caracterizado a la derecha rancia de este país, desde siempre.
Conviene pues, en este periodo electoral en mi opinión, extender el convencimiento de que los españoles no debemos equivocarnos una vez más con el voto al PP, y seguir siendo víctimas de la continuidad de la misma política.
Porque pese a las experiencias vividas en esta legislatura, el PP sigue teniendo las ventajas que les da estar en el Gobierno y contar con la campaña de “las promesas” y del miedo, para lograr su permanencia en el mismo, con los apoyos de su homologo Ciudadanos si los necesitara.
Ante esas posibilidades, estoy seguro que solo la reflexión y el voto mayoritario en noviembre al único partido que aparece con proyecto, organización y garantías de abordar el Cambio en nuestro país, como es el PSOE, puede facilitar los cambios que necesitamos en el país.

                                          César Llorca Tello.

  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

DISCULPAS


 

                                                DISCULPAS

Estimados lectores de mi blog, por razones de una avería en mi sistema informático me he visto imposibilitado de poder seguir con la publicación de mis artículos durante unas semanas. Os ruego me disculpéis por esas ausencias.  

Reparada la avería, vuelvo a publicar mis artículos cuya lectura espero reanudéis.

Un saludo a todos.

martes, 16 de junio de 2015


¿GOBIERNO  Ó  INESTABILIDAD?

El denominador común de la política que se ha ejercido en las instituciones españolas desde el inicio de la Transición del 78, no ha sido precisamente el consenso. Aunque los partidos mayoritarios PP. y el PSOE formasen ese bipartidismo tan criticado por los partidos emergentes, que a raíz de las elecciones del 24-M, ha tocado su fin.
Las mayorías absolutas han sido las grandes pérdidas del PP. y que ha repercutido en la perdida de un gran poder territorial en Ayuntamientos y Comunidades autónomas.  El PSOE pese a perder 700,000 votos con relación al 2011, ha venido a aumentar su presencia en Ayuntamientos y C. Autónomas y ha reiterado como venía diciendo en su campaña electoral,  su voluntad de no realizar ningún pacto de Gobierno con el PP. pese a ser aún el partido más votados en los últimos comicios.
Ahora tras las elecciones de 24-M es la capacidad de dialogo de toda la clase política que va a ponerse a prueba en los próximos meses entre su capacidad de gobernar ó la inestabilidad por falta de entendimiento en los Ayuntamientos y Comunidades Autónomas
Los nuevos alcaldes surgidos sin mayoría absoluta, como resultado de pactos de diversos grupos, tienen ante ellos la aprobación de los Presupuestos para 2016. La prueba del algodón que va a confirmar la capacidad de los Gobiernos municipales y su estabilidad, ó la vuelta a las confrontaciones de quienes apoyaron al nuevo alcalde para su investidura, pero que se han estado descalificando mutuamente durante la campaña electoral.
Y aunque ahora se hayan puesto aparentemente del mismo lado para apoyar al nuevo alcalde ó Presidente autonómico, que es legítimo en democracia, que cada partido pueda apoyar al grupo que desee. Lo que está por ver, porque algunas alianzas aseguran tiempos de inestabilidad, es que cuando pase la euforia natural por los cambios políticos verificados por las alianzas que los han hecho posible, lo que tienen que demostrar es si son capaces de gobernar ó si va a ser la inestabilidad los rasgos de los nuevos Gobiernos surgidos por los acuerdos de tres, cuatro partidos ó más, que ayer estaban despellejándose. Si así fuese, la inestabilidad, no solo frustraría los deseos de cambios manifestados en las urnas, sino que vendrían a sumir en una nueva desafección a los electores ante las importantes y decisivas elecciones de noviembre.
En el nuevo panorama, pasadas las alegrías y las tristezas de cada partido por los resultados alcanzados, cada partido en el ámbito nacional va a preparar su campaña de cara a las elecciones generales. Y entonces vamos a constatar como las discrepancias entre quienes ayer se descalificaban y ahora tras los resultados del 24-M se aliaron, vuelvan a posicionarse cada uno en su trinchera política ante las Elecciones Generales de noviembre.
Estamos pues, tras los importantes cambios de la arena política de los Ayuntamientos y Comunidades Autónomas, ante un nuevo periodo de inevitables confrontaciones, de nuevas redefiniciones de las alianzas políticas.
El PP ya ha manifestado Mariano Rajoy, que su estrategia, amén de los cambios sin trascendencia alguna, que no deben levantar expectativas según el mismo Rajoy, y que va anunciar en la dirección del partido y en la composición del Gobierno antes del mes de julio, va a ser el mantenimiento de la misma política
Es decir, que a pesar de que hasta el día de votar, nos juren y prometan que no van a subir los impuestos, la experiencia que los españoles tenemos del Gobierno del Sr. Rajoy es que lo van a hacer desde el primer día si logran alcanzar la mayoría absoluta en las elecciones generales. La subida de impuestos, que le están exigiendo desde el FMI y Bruselas entre otros recortes, serán una vez más las medidas que llevarían a cabo el PP inmediatamente si logran mantenerse en el gobierno del país. La perdida de opciones de Luis de Guindos de ser Presidente del Eurogrupo no es casual, sino mas bien el convencimiento en Bruselas de la perdida de la mayoría absoluta del PP en los próximos comicios.
Pero el PP, y el Gobierno no han perdido presencia institucional solamente, han perdido el poco sentido común que les quedaba después de cuatro años de gobierno cuando se empeñan en mantener la misma política, lo que no permite ninguna credibilidad y que junto a una campaña de acusaciones barriobajeras al PSOE, porque de estas elecciones es el partido que ha quedado en las mejores posiciones para ganar las elecciones de noviembre.
Estas actuaciones que ya estamos comprobando desde el gobierno son los rasgos que van a identificar al Gobierno del Sr. Rajoy en su campaña contra el PSOE durante el tiempo que medie hasta las elecciones generales. Engañar con promesas que no cumplirán, y tenemos buena prueba de ello, y asustar con él “Que viene el coco”
Por el lado de los partidos emergentes, como es el caso de Ciudadanos ya se han puesto a practicar el “Diego a donde antes decían digo”, basta observar lo ocurrido con su política de poner un huevo en cada cesto como han hecho con su política paradigmática de pactos, en las comunidades autónomas de Madrid y de Andalucía, de apoyo al PP y al PSOE, que seguramente les va a pasar factura en las generales.
Y el caso de Podemos con su 14% de votos alcanzados en las autonómicas, no parece posicionarse con grandes perspectivas de que Pablo Iglesias pueda alcanzar su sueño de ser Presidente del Gobierno.
Su estrategia de presentarse con el nombre de Podemos y no aceptar la suma de otros grupos minoritarios con su denominación ya ha abierto una nueva fractura entre Echenique de Aragón y Pablo Iglesias, que no parece presagiar los buenos resultados que pretende el líder de Podemos.
Su estrategia abierta a que el que quiera sumarse a Podemos que lo haga sin más, encuentra de entrada las resistencias de las bases de IU que no quieren después de  más de 30 años de lucha y existencia, liquidar esta organización que supondría la entrada de todos sus miembros en Podemos y que este pueda aprovechar la actual influencia social de IU, en beneficio únicamente de Pablo Iglesias como Presidente del Gobierno.
IU tiene que resolver la incógnita que tiene planteada, entre la diáspora y que cada cual, cada organización decida si se integran en Podemos, o si la inmensa mayoría de afiliados y simpatizantes se enrocan con una NUEVA IZQUIERDA que se necesita en nuestro país
Pero estoy convencido, que los actuales “Caballos de Troya” que hoy desde dentro de la organización IU, están jugando con la denominación de “Frente popular “ o de la “Unidad Popular” quieren con ello ocultar el autentico y único problema de IU, que no es otro que el tomarse durante los treinta años de su existencia, como la única fuerza de izquierda, seguir manteniendo “el mantra” PP es igual que el PSOE , e insistir con unas reivindicaciones que ni sirven para avanzar en la solución de los problemas, y que reiteradamente no han tenido el apoyo electoral suficiente para poder reafirmarse como una fuerza política necesaria en este país. Y esos “Caballos de Troya” son, digan lo que digan y se llamen como se llamen, los que quieren liquidar la actual IU.
Ni marchándose a Podemos que solo ha obtenido el 14% de los votos en las últimos  comicios, ni el continuar  ondeando la bandera de la República van a ayudar a que IU encuentre  la vía de salida a su profunda crisis de identidad.
Apoyándose en la militancia y el debate y aprobación para su reestructuración en una fuerza política nueva y un programa de propuestas posibles y necesarias, se encuentran en mi opinión la solución que necesita IU, y la izquierda en nuestro país.

                                                        César Llorca Tello.   

 

 

 

 

 

 

 

miércoles, 10 de junio de 2015

BASTA DE REIR Y DE LLORAR.


La falta de acuerdos entre el PSPV-PSOE, Compromis y Podemos, está ofreciendo un espectáculo que estoy seguro que a más de un valenciano le darán ganas de reír, pero seguro también que más de uno llorará de pena al ver a los representantes de estos tres partidos no ponerse de acuerdo para que el próximo Presidente de la Generalitat Valenciana sea el socialista Ximo Puig
Sobradas razones democráticas existen objetivamente para que sea el socialista, sin embargo los intereses personales, las ansias desmesuradas de poder de las que está derrochando la Sra. Mónica Oltra, ha llevado al PSPV-PSOE ha suspender las negociaciones con Compromis
Que poco le ha servido a Mónica Oltra, el ejemplo que dio Joan Calabuig, ofreciendo el apoyo total del grupo de concejales socialistas al candidato de Compromis al Ayuntamiento para ser el nuevo alcalde de Valencia.
En estas circunstancias, es previsible pues, que las actuaciones de Mónica Oltra, sean solo la punta del iceberg que sería  un Gobierno de la Generalitat con Ximo Puig y Compromis. Y dadas las  muestras que nos está dando a los valencianos Mónica Oltra, mejor sería no continuar con las negociaciones que a lo único que nos llevan es a que unos se rían y otros lloremos.
Las maniobras de la Oltra, parecen claras que se orientan también a “asaltar los cielos” los de la Generalitat Valenciana y el de la Moncloa con Pablo Iglesias
Desde mi punto de vista, la decisión tomada por el PSPV-PSOE con la suspensión de las reuniones con Compromis, ha sido correctísima pero la continuidad de las “hipócritas negociaciones” llevadas a cabo por Mónica Oltra deberían aconsejar que pasado el tiempo legal y no se hubiera aceptado nombrar a Ximo Puig como Presidente de la Generalitat, que se fuese a convocar y a celebrar unas nuevas elecciones autonómicas en la Comunidad Valenciana
Y que sea el pueblo soberano, quien decida a la vista de la situación inadmisible creada por la intransigencia de Mónica Oltra, ahora con el desvio del voto de quien no se lo merece a quienes ya fueron los más votados entre los partidos de izquierda.
Solo así veo la posibilidad de que el día que se configurase a partir de los nuevos resultados, un Gobierno progresista, este fuese posible que gobernase sin los nacionalismos ocultos de Mónica Oltra y de Compromis. Porque está visto que los nacionalismos, nunca han llevado a nada bueno a los pueblos
Dejemos de reír y de llorar, y vayamos a celebrar unas nuevas elecciones. El pueblo creo que ya habrá aprendido la lección.

                                                César Llorca Tello.

 

 

 

 

domingo, 7 de junio de 2015

MONICA OLTRA Y EL PLURIPARTIDISMO.

 

En mi anterior artículo, “Los cambios que necesitamos”, ya manifestaba para que nadie se confundiera, que el pluralismo surgido de las recientes elecciones, no suponían para mí una catástrofe. Recomiendo su lectura a quien no lo haya realizado
Y como han transcurrido 15 días desde que se abriesen las urnas, y los ciudadanos, no los de Albert Cervera, sino los que lo somos por el artículo 9 de la Constitución, solo estamos constatando una serie de reuniones, la de los unos con los otros, y la de los otros  a escondidas con los unos y no se ponen de acuerdo. La sensación que están trasmitiendo a los españoles es bastante deplorable.
Porque en definitiva, lo único que aparece claro son los propósitos de situarse cada partido en la línea de salida de la carrera electoral de noviembre, y de las ansias de poder ser alcalde ó alcaldesa y Presidente ó Presidenta de las Comunidades Autónomas  los que encabezaban las candidaturas de cada partido, pues ahí se sitúan las diferencias, digan lo que digan para la galería las declaraciones de los lideres Podemos, Ciudadanos y Compromis en la C. Valenciana
En el fondo, lo que se está vislumbrado en multitud de detalles de los partidos minoritarios es la consecución de acuerdos anti-PSOE, y diga lo que diga el líder de Podemos, ó de Ciudadanos, y en la C. Valenciana Mónica Oltra, están ofreciendo un espectáculo que no deseamos los valencianos, donde los retrasos en llegar a acuerdos no son otros, es que todos, quieren ser lo que una sola persona puede serlo, President de la Generalitat, y para ello claro las dificultados en ponerse de acuerdo. Ese es el problema, no son las diferencias para acabar con la corrupción, ni la regeneración política, ni el gobernar con transparencia lo que impide los acuerdos.
Sencillamente lo que aparece en la C. Valenciana es el personalismo de Mónica Oltra que quiere ser Presidenta de la Generalitat, por encima de todo, hasta por encima de la mayoría que obtuvo Ximo Puig el 24 M.
Es impresentable que Mónica Oltra, nos aparezca mostrando en una foto aparecida en El Levante, su colección de modelitos protesta y se exprese con palabras que dicen  más de su soberbia que de su modestia y capacidad para aceptar la realidad, aunque nos salga diciendo con la que está armando, que ella si hay que barrer la Generalitat, pues se pondrá de barrendera. Ya estaría mejor calladita y aprendiendo de la actuación de Joan Calabuig, socialista que sin ninguna duda ni operación extraña ha apoyado y hecho público el apoyo de los concejales socialistas en el Ayuntamiento de Valencia a Joan Ribó de Compromis por ser el partido mayoritario que debe ser Alcalde de Valencia. Ese es el estilo que los socialistas han empleado, y de los que podría aprender un poco.
Y la Sra. Mónica Oltra en lugar de reunirse clandestinamente con Pablo Iglesias, cuya reunión no la ha mostrado como su vestuario protesta, debería cambiar de actitud porque ni el dirigente de Podemos tiene que decidir quién va a ser el Presidente de la Generalitat, y porque eso le evitaría al mismo tiempo que desde los grupos varios que constituyen Compromis le sigan criticando su personalismo
Cambie ya, que el pluralismo político no es para que usted haga lo que le venga en gana.  Y en otras comunidades también, pues la imagen que están dando del pluripartidismo que hemos estrenado hace dias, no es para eso.
La pluralidad de sensibilidades de los partidos nos tiene que servir para agrupar fuerzas para el cambio de políticas, y eso requiere el entendimiento para desplazar al PP del poder de las instituciones. Claro si Podemos, Ciudadanos y Compromis se orientan para acabar con el PSOE, pues eso es otra cosa.

                                                       César Llorca Tello