domingo, 17 de septiembre de 2017

DESPUES DEL FRACASO, LO PENDIENTE ES LA SOLUCIÓN.


  DESPUES DEL FRACASO, LO PENDIENTE ES LA SOLUCIÓN.

Inicio estas reflexiones, desde el convencimiento que el título dado a las mismas, forma parte del “sentido común de los mortales”.
Porque si el proyecto de Mariano Rajoy es: “La ley, es la ley” y no hacer nada para cambiarla por otra ley, su proyecto ha fracasado absolutamente y solo nos han conducido a fomentar la fractura social en Cataluña.
Al margen del reconocimiento de otras actuaciones, la  impugnación del Estatut aprobado por el Parlamente y el Congreso de los Diputados, por el PP, fue lo que motivo el crecimiento  del “Separatismo en Cataluña”. Ese comportamiento del Gobierno de la derecha, encabezado por Mariano Rajoy, fue un grave error ha fracasado rotundamente y es insostenible de todas, todas.
Porque más grave aún seria, que Mariano Rajoy siguiera enrocado con la Constitución, manteniéndose en el error, cuando esta es perfectamente modificable como dispone la misma Constitución, y se empeñe en “Mantenella y no enmendalla”, y continúe después del 1 de octubre, con más medidas sancionadoras por incumplimiento y violación de la ley.
Por otro lado el talante del incumplimiento de su propio Estatut, de los valores democráticos y la propia Constitución, con la aprobación de las leyes del Referéndum ilegal del 1 de octubre  y de Transitoriedad, que se han producido en el Parlament de Cataluña, - absolutamente ilegales - han situado al Gobierno de la Generalitat y del Parlamente fuera de juego.
Porque apoyarse en la mayoría de 72 votos, 11 abstenciones y ningún voto en contra, ya que la oposición abandono los escaños para no ser cómplice de la ilegalidad manifiesta que se realizaba. No ha sido legal porque se han violado todas las normas democráticas.
Y reivindicar el derecho a votar, como están diciendo los independentistas no es democrático, porque la Democracia es sobre todo respeto a la ley, a la Constitución.
 Y en Cataluña no se respeta, sino se viola. Además se está coaccionando desde el Gobierno catalán, a los alcaldes a participar en el delito, para que presten los locales para votar el 1 de octubre, lo que viene a constituir una flagrante violación de todas las normas democráticas, con el propósito de provocar las medidas que desde las autoridades jurídicas y del Estado les serian aplicadas.
Son absolutamente patéticas las declaraciones de Puigdemont cuando ha afirmado en un acto de apoyo a los alcaldes, que “El Estado central, puede tener muchas leyes y muchos boes, pero no tienen una cosa: al pueblo de Cataluña”, cuando en un estudio de la misma Generalitat se reconoce que solo el 40% de los catalanes está por el “separatismo del Estado”. Y las de Ada Colau en ese mismo acto se atrevió a decir: “Esto no va de independencia, va de la defensa de los derechos y las libertades de Cataluña”.
Y para muestra de la “Filosofía de la mentira”, que practican estas personas, las declaraciones que he recogido, son más que suficientes para rechazar el comportamiento de los dirigentes “independentistas”. Yo entiendo muy bien porque mienten, y es porque “No tienen otro recurso que la mentira, porque el respeto a la ley y la Democracia, no va con ellos”
Pero a mí, lo que me cuesta mucho es escuchar y entender  a algunas personas, que desde una trayectoria política de izquierdas antaño, hoy se sitúan en la defensa del derecho a decidir, como si este país fuese un país por civilizar, donde se tiene que decidir ahora con el referéndum en Cataluña, lo que tenemos que ser.
Deberían en mi opinión, reflexionar ese “Derecho a decidir” para ver que aporta ese manido derecho, - pero inexistente -, de positivo a los trabajadores, a los catalanes y a los españoles, y compararlos con los valores y beneficios que un día defendieron, la Libertad y la Democracia que consagran la Constitución de 1978.
Porque apoyando el referéndum ilegal del 1 de octubre, de estos “Separatistas”, están situándose junto a ellos, en los hipotéticos derechos que no existen, y combatiendo así, los valores que contemplan la Constitución de 1978 y en otras épocas defendieron. Yo sé muy bien, que las cicatrices políticas, duelen con los cambios del tiempo. Pero con el tiempo, “Corregir es de sabios”.
Porque sin ningún reparo, con esa actitud estas personas se ponen del lado de la “ilegalidad del separatismo”, de la violación de la Ley, y del  no respeto la Democracia. Y olvidan que la Ley de leyes en este país,  es la Constitución de 1978, que dicho sea de paso, nos ha aportado el más largo periodo de estabilidad política y de libertades de nuestra historia.
Y error por error, continuar con los mismos errores, no son la solución al problema no resuelto ni por el Gobierno de Mariano Rajoy, ni por el de Puigdemont y Cia. Después del radical  fracaso de ambos, lo que se requiere, es el abandono de los mismos, para que la búsqueda de la solución sea producto de la reforma Constitucional donde se recoja que el Estado multinacional de España y su unidad,  es compatible con la libertad y la democracia en un solo Estado.  
Porque la continuidad de más errores, más crispación y mas separatismo, serian más tiempo perdido y que solo nos traería a todos, una situación más fatal de la existente en estos momentos: “Fractura de la sociedad catalana y una crisis del Estado de Derecho” que se debe evitar, en mi opinión.
En consecuencia, parece que cuando los intentos para solucionar un problema, han fracasado, lo evidente es que hay que encontrar la solución por otras vías, de las que han estado circulando las locomotoras dirigida por Mariano Rajoy, y Mas y Puigdemont entre otros grupos como Junts pel Si y la CUP. Eso es de sentido común.
Claro que, el sentido común, suele ser el menos común de los mortales, lamentablemente.
Pero la superación del conflicto, no puede ser otra que el abandono de los actuales comportamientos, y empezar a entenderse mediante el dialogo y el acuerdo. Y eso hoy es posible para que, por encima de las viscerales violaciones de unos y la aplicación estricta de la Ley de otros, - es decir la Constitución, esta pueda ser reformada y modificada en el sentido de hacer compatible el Estado multinacional con la libertad y la democracia.
Porque a partir del 2 de octubre, no necesitamos ni la proclamación de la República Catalana, que no va a servir para nada, de nada, ni a los catalanes ni a los españoles. Ni que Mariano Rajoy siga en defensa de la Constitución, arremetiendo contra todo lo que se menea y huele a separatismo en Cataluña.
La ley está a favor de la mayoría de españoles que la votamos en 1978, pero la Constitución debe reformarse para adecuar la Organización Territorial del Estado, mientras la propia Carta Magna debe respetarse hasta que el derecho a modificarla – que contempla en su articulado - tenga el beneplácito de los españoles en un referéndum que la transforme en la Ley desde ese preciso momento.
Entre otras muchas modificaciones que se adopten por los acuerdos parlamentarios en el Congreso de los Diputados y que se someterían a un referéndum en el Estado para que los españoles podamos aprobar la Nueva Constitución, se encuentra LA SOLUCION a la actual crisis del Estado.
Y un camino a recorrer, que facilitara la solución, es que los dos gobiernos incapaces de resolver la crisis, dimitieran para dar lugar a unas nuevas elecciones en Cataluña y generales en el país.
Creo firmemente que una solución pacifica y satisfactoria para todos, catalanes y el conjunto del País, la tienen que dar el pueblo español votando para favorecer la Unidad de España y las Libertades democráticas.
Una visión poliédrica de España, se hace necesario consagrar en una Nueva Constitución y los españoles debemos contribuir a hacerla posible, mediante nuestro voto en las próximas elecciones en España y las Autonómicas en Cataluña.

                           17 septiembre 2017.

 

 

 

 

 

 

 

viernes, 15 de septiembre de 2017

EL ¡NO! AL GOBIERNO DE MARIANO RAJOY.


EL ¡NO! AL GOBIERNO DE MARIANO RAJOY.

La complejidad de la situación en Cataluña, no es para mí, -y supongo que para millones de catalanes y españoles -  ni deseada ni necesaria, ya que es a su vez, la agudización de la crisis del Estado, y porque esa fractura no la van a recomponer, ni desde “La república catalana” que estoy convencido van a proclamar el 2 de octubre el señor Puigdemont y Cia., ni desde un Gobierno como el de Mariano Rajoy, con su mantra “La ley es la ley”.
 La estrategia del miedo, que ha venido utilizado Mariano Rajoy ha fracasado, pero lo mismo le ha sucedido por el contenido  y la forma “Esperpéntica y ridícula” utilizada por el “separatismo” empeñado en vender, que Cataluña está sometida al “Impero español”. El resultado es la fractura social en Cataluña, la violación de las Leyes, el propio Estatut y la Constitución, y como consecuencia, una crisis de Estado, que solo con política de Estado se puede abordar y solucionar.
Porque todas esas patrañas, “la de unos y la de los otros” que se han ido desarrollando, siguen siendo un intento de hacer creer, y de creerse que el hecho de que Cataluña pertenezca a un Estado de Derecho como el de nuestro país, en la Europa Occidental, es como estar en una prisión, y desde la cual, no se puede ser “Lo que el pueblo quiera ser”. Son una gran mentira, aunque se lo crean los catalanes que quieran.
Pero desde el “Quietismo político de Mariano Rajoy” escudándose en la Constitución, es lo que ha venido a aumentar el “separatismo en la sociedad catalán”.
Porque la decisión de los partidos separatistas, Junts pel Sí y la CUP especialmente, así como la de Puigdemont, Junqueras, Carme Forcadell, entre otros dirigentes de la Generalitat, de no respetar la ley que emana de la Constitución de 1978, cuando la realidad histórica ha demostrado que la Cataluña moderna y contemporánea, se ha construido y desarrollado en el marco de la Unidad de España en el marco del Estado de Derecho. Es un grave error que se está convirtiendo además en un grave delito. Más les valiera que: ¡Que no sigan engañando a los catalanes y dejen de violar la Constitución de 1978!
Porque la Constitución que votamos en 1978, la inmensa mayoría de españoles, es la gran ley de la que emanan todas las leyes, y aun consciente de que llegado al 2017, esta debe ser reformada y actualizada para resolver problemas como los no resueltos,  entre ellos los referentes a la organización multinacional del Estado, no puede ser violada por nadie, sencillamente porque no hay ningún poder democrático para violarla. Ese poder, NO EXISTE ni puede arrogárselo ningún parlamento autonómico.
Por el contrario, se debe de respetar, porque esa fue la decisión del pueblo español y corresponde tan solo al mismo, a la soberanía del pueblo sobre la cual se reconoce la “Soberanía Nacional de la que emanan los poderes del Estado”. Y eso debe de ser así, hasta que se someta una Nueva Constitución a un referéndum donde sean todos los españoles quienes decidan con su voto su vigencia.
Pero ahora quienes reprochan “Que si este, ó si el otro” articulado actual, no recogen lo que a ellos les parece que debían de recoger, no pueden aprovecharse del embrollo que se ha organizado en España con el “Proyecto separatista y la inutilidad del Gobierno de Mariano Rajoy”.
Ya que pretender remover el pasado, para confundir el presente como hacen los Junts pel Si, la CUP, Puigdemont, Junqueras y otros personajillos separatistas catalanes, es desde cualquier punto de vista inaceptable. Tanto una cosa como la otra son recursos que solo conducen a alimentar la fractura social en Cataluña y el no cumplimiento de las leyes de la Democracia que contempla el Estado de Derecho que es España.
Ya está bien de recurrir a los agravios permanentes y los victimismos eternos, ya que a estas alturas de nuestra Historia, todo español mínimamente informado, y en donde se encuentran millones de catalanes, saben muy bien que Cataluña se desarrollo industrialmente, precisamente gracias a los capitales repatriados de las colonias, a las políticas proteccionistas que les facilitó el Estado central, y por la brutal explotación de la clase obrera. Las élites dirigentes catalanas no tuvieron entonces, ningún empacho mental, para recurrir a las fuerzas del orden del Estado Central y hasta la llegada de la dictadura, con tal de defender sus propiedades y sus intereses como burgueses.
Ante esas violaciones, la defensa del orden Constitucional, por el Gobierno de Mariano Rajoy, está contando con el apoyo de los partidos constitucionalistas, PSOE y Ciudadanos.
Sin embargo merece airear que en lo fundamental de la situación política del país, a la que nos ha llevado Mariano Rajoy, no merecen NINGUN APOYO. Aunque de eso, el Presidente del Gobierno, es bien consciente, al menos del ¡NO! a Mariano Rajoy por parte del PSOE.
Recientemente se lo han hecho saber por la intervención de Margarita Robles, portavoz del Grupo socialista en el Congreso de los Diputados, porque después de 10 años del inicio de la crisis, y cuando el país está creciendo a un 3%, resulta que: “El 70% de las familias de este país, no notan de ningún modo que hayamos salido de la crisis, mientras un millón y medio de personas, no reciben ningún tipo de ingresos, y 6 millones de español están al borde de la pobreza, los salarios han perdido su poder adquisitivo”
Pero Mariano Rajoy – no sabe, no contesta – y sigue con las políticas de austeridad y los recortes. Cuando lo que necesitamos es repartir la riqueza con mayor justicia, factores que no son posibles con este Gobierno que cuenta con un ¡NO! absoluto a sus políticas. Económicas y sociales por parte de muchos millones de españoles, y que Pedro Sanchez está sabiendo explicar, en cuantos actos o entrevistas se realizan.
Yo espero que de estas experiencias, los españoles sabremos aprender una cosa de suma importancia como es: Que la solución de los problemas actuales, tanto los territoriales como los económicos y sociales. “TODOS  PASAN POR LOS CAMBIOS DE LOS GOBIERNOS DE ESPAÑA Y CATALUÑA”.

                               15 septiembre 2017.

 

  

LA FRACTURA SOCIAL EN CATALUÑA, LA TIENE QUE


 LA FRACTURA SOCIAL EN CATALUÑA, LA TIENE QUE   

                    SUPERAR EL PUEBLO ESPAÑOL.

Después de mi artículo, “El Rotundo fracaso del Proyecto Separatista” que invito a leer, sigo hoy con nuevas apreciaciones, que no vienen sino a reafirmar mis opiniones ya expresadas en él, pero tratadas desde diversos ángulos.
Creo que se lo merece, ya que ante el espectáculo que en el Parlament de Cataluña, se están dando, aprobando las “Ilegalidades que han querido”, es muy importante destacar, que a pesar de que el termino más utilizado por boca de los independentistas, es la “Democracia”, conviene ante tanto embrollo, remitirse a los hechos , en las sesiones parlamentarias de los días 6 y 7 para percatarse – por si alguna persona aún no se ha dado cuenta – que: “La aprobación de las Leyes del Referéndum de Autodeterminación, y de la Transitoriedad jurídica y fundacional de la República Catalana, transgrede las reglas del procedimiento legislativo del Parlamento, y esas leyes conculcan además la Constitución y el Estatuto de Cataluña violando las Normas democráticas constitucionales y el propio Estatuto de Cataluña”.
Las consecuencias inmediatas de ese comportamiento, han sido la violación de las Leyes y los Derechos fundamentales, que toda Democracia debe contemplar, no la violación de las mismas.
 Y por ello, las medidas adoptadas por el Gobierno y apoyadas por el PSOE y Ciudadanos, en defensa del Estado de Derecho que han activado el Tribunal Constitucional y la Fiscalía General del Estado, son ya la garantía de que el “Ilegal Referéndum  separatista, no se va a celebrar el 1 de octubre”. 
Y el día 2 de octubre,  “por  la chulería política de Puigdemont y Cia, no habrá República catalana”, y seguramente se sumaran más problemas a los ya existentes, como consecuencia obviamente de las ilegalidades perseguidas por la justicia. Porque da la impresión, que Puigdemont y Cia, lo que pretenden con su comportamiento de no respetar las leyes y decisiones del Tribunal Constitucional y del Fiscal General, es que los encarcelen para agravar aún más la situación.
Pero con el fracaso del “proyecto separatista”, no se ha resuelto el escenario de la división  política total en Cataluña, pero esta solo puede resolverse mediante  una nueva Constitución, donde la organización del Estado reconozca el Estado multinacional de España. Y esa es la única salida que fruto de la negociación y el acuerdo contribuirá a desactivar la “LOCURA ILEGAL DEL SEPARATISMO”.
Para ello se tienen que producir, en mi opinión,  irremediablemente un conjunto de medidas, entre las que hay que rechazar la continuidad  de los comportamientos del “Nacionalismo españolista de Mariano Rajoy”, y del “Nacionalismo separatista de Puigdemont y Cia”, que solo vendrían a agudizar más si cabe,  el mantenimiento del actual escenario de confrontación y ruptura con el Estado español. Porque ambos nacionalismos, son más de lo mismo.
Los nacionalismos catalán y vasco, surgieron en la España del siglo XX del seno de la burguesía industrial y financiera, la única clase que podía engendrarla: Y por desgracia, el independentismo se asienta sobre la clase social medio-alta que en otras comunidades vota al PP.
Pero el secesionismo en Cataluña, no posee la mayoría absoluta, aunque personas que se sentían tan catalanes como españoles, ó a lo sumo, más catalanes que españoles según los estudios del CIS, hoy quieran votar un Estado propio. “Y ese fenómeno”, solo se puede atribuir bien a  una “epidemia de enloquecimiento colectivo”, ó como consecuencia de “la ineficacia del Gobierno de Mariano Rajoy”.
A mí me parece, que son ambas cosas las que se han combinado para hacer posible la fractura social en Cataluña y “las ilegalidades de la Generalitat”.
Y no se puede continuar así, con el enfrentamiento provocado por la inutilidad del Gobierno de Mariano Rajoy bien demostrada en este tema por su parálisis política total, ni con el independentismo extremo de la CUP que impedirían soluciones y solo nos llevarían a un desastre mucho mayor del actual.
Y se tiene que decir fuerte y bien claro: “Cataluña y España no pueden ir a peor, a una situación de violencia, que ni catalanes ni españoles, podemos permitir que suceda”.
Es verdad, que los debates en el Parlament y sus decisiones han sido posibles por la mayoría en el hemiciclo a favor de  la secesión. Una mayoría que ha violado, precisamente lo que en Democracia, no se pueden violar, las leyes y normas que dan valor y fuerza la Democracia en un Estado de Derecho.
Sin embargo, la misma encuesta de la Generalitat ha señalado que solo el 41% de los catalanes desea un Estado propio.
Yo sé, que la superación de esa fractura social, es muy compleja y complicada, pero  estoy convencido que será posible, porque hace falta, “porque no es posible otra salida”, porque no la hay.
Lo que hace falta, es establecer el dialogo y el acuerdo en el Congreso de los Diputados de un modelo de Estado desde una visión poliédrica del mismo, y que  permitan la superación de esta serie de despropósitos que estamos viendo en Cataluña, y culminen con un Referéndum sobre una nueva Constitución, que el pueblo español, tendrá que decidir, y que  sea la solución definitiva de la Organización Territorial del Estado, contemplando la existencia de las diversas naciones  de España.
Hoy Cataluña, no tiene poder político bastante, para que una declaración unilateral de Independencia y proclamación de la República Catalana, salga triunfante…..pero eso es lo que la Generalitat nos amenaza llevar a cabo el 1 y el 2 de octubre. Tras ese monumental fracaso, hay que decir ¡BASTA PUIGDEMONT, Y BASTA CUP Y CIA!, porque no hacen falta esos “trileros de la política en el Gobierno de Cataluña”.
De esa realidad, se debería exigir la Dimisión inmediata de Puigdemont para dar paso a la convocatoria de unas elecciones en Cataluña, donde todos los catalanes puedan participar en el marco de la legalidad democrática para elegir a aquellos diputados de las fuerzas políticas que defiendan la colaboración,  entendimiento y los acuerdos necesarios para la reforma de la Constitución, en cuyo marco debe resolverse  el contencioso actual.
Pero como estamos constatando, el Gobierno de la Generalitat está presionando a los alcaldes para que presten locales para celebrar el anunciado referéndum.
Es el colmo de la desfachatez, que además a fecha de hoy, no hayan anunciado los centros donde se podrá votar. Nadie sabe donde estarán las urnas, o cajas de zapatos a dónde meter la papeleta quien se decida ir a votar pese a la ilegalidad jurídica, y que además tiene que traer de su casa su papeleta de voto. “LA ILEGALIDAD ES TOTAL PARA PROCLAMAR LA REPÜBLICA CATALANA”
La ilegalidad  de actos como los que está llevando Puigdemont y Cia. Tienen, hay que reconocerlo, aspectos que dan risa, “llevarte la papeleta de casa, para meterla en la urna secreta de un lugar secreto”….y que habrá que dar por supuesto que será Puigdemont ó la Carme Forcadell quienes contaran las decenas de votos previsibles de sus familiares., como garantía de un recuento “Sin trampas”.
Y para poner punto y final a estas reflexiones, quiero remitirme  a la constatación de la posición política sobre este drama, de los respectivos partidos y los resultados que los sondeos de la evolución del voto de El Mundo-Sigma dos de septiembre, que ofrece datos porcentuales desde el 20-D hasta septiembre, y que fueron publicados el 10 de los corrientes en los diarios ABC y El Mundo.
En ellos, la crisis catalana, no parece pasarle factura al PP, que se mantendría como la formación más votada de celebrarse al día de hoy unos comicios, alcanzaría el 30,8%, una ligera subida de 2 puntos desde los resultados del 20-D.
El PSOE obtiene el 26,4% lo que representa un incremento de 4,4 puntos desde los obtenidos en Diciembre.
Y tanto Podemos como Ciudadanos, descienden obteniendo el 19,5% Podemos y el 12,7% Ciudadanos.
Estos resultados, son solo datos como siempre surgidos de “la cocina” donde se guisan las encuestas.
Pero no es caer en partidismo de ningún tipo, el constatar que es el PSOE y las propuestas de un Estado Federal donde se “encastre Cataluña como Nación”, en el marco de una nueva Constitución, tiene el reconocimiento ciudadano de estas propuestas.
Una Constitución que sometida al referéndum a todos los españoles, hará que estos en su inmensa mayoría, sean los que contribuyan a la superación de la fractura social en Cataluña.

                                  11 septiembre 2017

 

 

 

 

 

 

 

  

sábado, 9 de septiembre de 2017

ROTUNDO FRACASO DEL PROYECTO SEPARATISTA.


EL  ROTUNDO  FRACASO  DEL  PROYECTO  SEPARATISTA.

El lamentable espectáculo de parcialidad y la violación de las normas democráticas de un Estado De Derecho, que se han practicado en el Parlament de Cataluña, a mi juicio, exige urgentemente medidas concretas
Y no me refiero obviamente, a las que se tendrían que añadir a las que frente al desafío secesionista consumado por la Generalitat, en defensa del Estado de Derecho, ya han tomado el Tribunal Constitucional y la Fiscalía General del Estado, que han activado a instancias del Gobierno de España, que cuentan con el apoyo de los partidos constitucionales PSOE y Ciudadanos y que compartimos millones de catalanes y españoles.
“Las urgentes medidas”, que a mi juicio se imponen, a la vista clara de lo que pretenden Puigdemont y Junqueras, JuntsxSi y la CUP, es que sea como sea, digan lo que digan el Constitucional o el Gobierno, es que sea como sea: “En una caja de cartón y con los votos de sus familiares” el 1 de octubre quieren que se realice el referéndum, para que el día 2 de octubre desde “El chiringuito democrático” que han montado, puedan proclamar la República Catalana. Y el problema seguirá existiendo
Es por ello que, las “Urgentes medidas” que planteo, son fundamentales: En primer lugar, que tras el fracaso del proyecto separatista, el Puigdemont dimita inmediatamente. Eso no lo va a hacer, soy consciente de ello, porque el sentido democrático de estos “Fascistoides” no llega a tanto, por lo tanto, el pueblo catalán debería exigir la “Dimisión inmediata el 2 de octubre, del Gobierno de Puigdemont,  y la convocatoria de elecciones en Cataluña”.
En segundo lugar hay que acelerar los trabajos de la Comisión parlamentaria propuesta por Pedro Sanchez para proceder a la reforma constitucional y al Referéndum de esa nueva Constitución que adopten en el Parlamento las diversas fuerzas políticas, en donde la Organización Territorial del Estado, el Título VIII de la actual Constitución afirmase que: “El Estado se organiza territorialmente por naciones, municipios, provincias y las Comunidades Autónomas constituidas ó se puedan constituir”.
Desde mi modesta opinión, considero que solo la DIMISION – voluntaria o impuesta por las movilizaciones populares- del Gobierno catalán, dado “El rotundo fracaso del separatismo que propugnaban” es la medida urgente que se debe llevar a cabo, porque es necesario para poder restablecer la voluntad del pueblo catalán.
El referéndum a pesar de “Los trileros de la Mesa del Parlament” está perdiendo fuerza, porque entre otras reacciones, las ciudades con más población de Cataluña, no apoyan a los secesionistas en sus propósitos de seguir “Violando las normas democráticas” y se atienen lógicamente a las advertencias del Tribunal Constitucional, que puede llevar consigo consecuencias penales a los funcionarios.
Los actos que tradicionalmente se celebran el 11 de septiembre “La Diada” en Cataluña, van a ser un claro reflejo de la fractura en la sociedad catalana provocada por el “Separatismo”, cuyo fracaso es evidentemente un TOTAL FRACASO
Y yo espero, que ese malestar ciudadano se traduzca en una corriente de                       opinión que, exija la dimisión de Puigdemont y en una profunda voluntad para en las necesarias elecciones en Cataluña, sirvan para desplazar a los representantes del “Separatismo fracasado” a los “Personajes de triste recuerdo, al desguace de la Historia”, aunque quizá,  no puedan participar en las nuevas elecciones por estar en la cárcel, razón de más para convocar las Elecciones catalanas y que el pueblo decida tras este periodo negro y vergonzante de Puigdemont y Cia, elegir a quienes desean que Cataluña y España , y España y Cataluña no se van a divorciar por el pese a las deseo expreso de algunos “gánsteres de la política”.
Porque cuando “Los Gobernantes” se sitúan al margen del derecho que contempla la Constitución, - pese a las aconsejables reformas de la misma-, con actuaciones no democráticas, no consistentes con el decoro institucional, tal y como ha sucedido en la tramitación de las leyes de la Transitoriedad ó el referéndum, como son impropias de un Estado de Derecho, solo vienen a quebrar el consenso, la seguridad y por ende la desafección ciudadana de amplios sectores ciudadanos que….hartos de “tanta basura política” contemplan como sus problemas más acuciantes y necesarios resolver, estos “separatistas, aprendices de brujos” se dedican a “DESTROZAR TODO” lo que a su paso se interpone,  leyes, justicia y hasta su propio Estatuto, como práctica política.
El problema de todo nacionalismo independentista, extremo, es que lleva en su seno dos formas de ser que lo hacen inabordable al dialogo. Desde siempre el Nacionalismo ha aparecido históricamente con planteamientos míticos, practicando el victimismo, que les conduce a exigir la autodeterminación, una reivindicación que les sirve para lograr una movilización con el engaño masivo.
En pocas palabras, “El España nos roba” y entre otras muchas mentiras, desde ese “Nacionalismo trasnochado”, las han tratado de presentar como los problemas de Cataluña por depender de un Estado que no les permite ser como desean unos cuantos.
Por eso creo yo, que más allá de denunciar la liquidación del sistema estatutario y constitucional que se está haciendo en Cataluña, es ya insoportable para los catalanes y para los españoles, para todos aquellos que creemos en el Estado de Derecho.
Y lo lamentable es constatar que determinados grupos, por ejemplo Podemos, siguen ante un problema fundamental para la Democracia en nuestro País, mas confundidos que un 8 – lo digo por las curvas que han tenido sus actuaciones políticas – y siguen teniendo ante el Referéndum del 1 de octubre.
El Nacionalismo “No es el fantasma que recorre Europa”, pero históricamente solo ha conducido a catástrofes, no han  existido ni existen naciones que con el Nacionalismo como bandera, que hayan logrado el bienestar de los pueblos, solo les han conducido a las Catástrofes que hemos conocido, y que ya quedan para la Historia.
Por eso, en España deberíamos combatir el Nacionalismo,  con irrevocable firmeza, empezando por no hacer viable el “Separatismo que se pretende llevar a cabo en Cataluña”.  Y confirmar ese rechazo, en las elecciones tanto en Cataluña como en el Congreso de los Diputados cuando se convoquen.

 

                                      9 septiembre 2017

 

 

 

jueves, 7 de septiembre de 2017

COSAS IMPORTANTES…. A TENER EN CUENTA



Los atentados terroristas en Cataluña y el anunciado referéndum separatista de esta nación para el 1 de octubre, han venido y siguen ocupando prácticamente gran parte de los espacios informativos de todos los medios informativos, prensa, radio y TV en sus respectivos programas no han cesado aún de abordar estas circunstancias.
Pero siendo lógico que esto fuera y siga siendo así, tema para las primeras páginas, la finalización del mes de agosto, nos ha traído otros datos de una triste realidad, que en mi opinión no debemos olvidar.
Me refiero, al número de parados registrados en los Servicios Públicos de Empleo a finales del citado mes, y que creció en 46,400 personas con respecto al mes de julio.
Y además la Seguridad Social perdió 179,485 afiliados, lo que con ese descenso se viene a agudizar más la quiebra del Sistema Público de Pensiones, en la medida de que los ingresos económicos  a la caja del Sistema,  son infinitamente menores a la cuantía de los pagos de las pensiones por jubilación.
Los datos en estas circunstancias, evidencian no solo la incapacidad del Gobierno de Mariano Rajoy, para aplicar las medidas oportunas para lograr el crecimiento del empleo, y mejorar la contratación  indefinida con salarios dignos, sino que a su vez demuestran que el “presumido crecimiento económico” del que hace gala el Gobierno, no se está traduciendo en mejoras sustanciales para la clase trabajadora. Ni para los jubilados, ni los desempleados, ni los que tienen un empleo tanto parcial y eventual como los indefinidos.
Ante esta situación, han sido muy importantes las propuestas de un “Nuevo pacto de rentas” que va a realizar el PSOE, al Gobierno y los agentes Sociales para este ciclo político, para elevar los salarios cada año entre el 2,5% y el 3,5%, que ha  anunciado el Secretario General socialista.
Una subida como mínimo del 2% y hasta el 3% durante el próximo año, y una subida del 3% de media anual, en los años 2019,2020 y 2021. Lo que supone “Una orgia de subida salarial entre el 2,5% y el 3,5% durante los próximo cuatro años”, ha dicho Pedro Sánchez
Estas propuestas, son en mi opinión unas propuestas justas y necesarias, porque no se pueden resolver los actuales problemas que “Han generado la crisis, el desempleo y la temporalidad del empleo con salarios de hambre, si no se crea empleo y se incrementan los salarios para hacer posible el incremento de la demanda y del empleo”.
Y ante ese crucial problema, no hay ninguna otra propuesta válida, que la planteada por Pedro Sánchez: “Incrementos salariales para que crezca la demanda y con ello la creación del empleo”.
Otro de los aspectos a tener en cuenta frente al “Referéndum separatista de Cataluña” son las propuestas para negociar y acordar desde una visión poliédrica de España, por la existencia de la nación Catalana, Vasca y Gallega de un proyecto de organización territorial del Estado único de España que acepte esa  realidad histórica, sin separatismos nacionalistas, ni nacionalismos españolistas que no son posible con la actual confrontación irracional y permanente.
En ese terreno, es de suma importancia que el PSOE coincida con el Gobierno para impedir “Los desastres pretendidos por el separatismo catalán”, pero sobre todo, que la propuesta de creación de una Comisión Parlamentaria, para abordar la organización del Estado, que ha realizado Pedro Sánchez, haya sido aceptada por Mariano Rajoy.
Lo que viene a demostrar, es que los problemas, sobre todo los que tienen una dimensión histórica, solo son posibles resolver, si de entrada se reconoce, por todas las fuerzas políticas de que: “Existe un problema”.
 Ese es, el primer paso en mi opinión,  y aunque no esté  exenta la hoja de ruta de esa Comisión y sus propuestas, de crispaciones y diferencias… ese es: “El único camino” para el reconocimiento constitucional en España de un solo Estado y varias naciones. Un fenómeno que no debe alarmarnos, porque ya existe en varios estados europeos, y viven desde su respeto en “Paz y en Democracia”.
Un tema también de gran importancia, como el de la reforma Constitucional que será necesaria para contemplar con claridad meridiana entre El Estado de España, y las Naciones que en el mismo están integradas, que ha venido planteando en exclusiva el nuevo PSOE y defiende argumentalmente su Secretario General, está siendo hoy reivindicando precisamente, por el exclusivo y racional reconocimiento de Cataluña, Euskadi y Galicia como tres naciones por Pedro Sánchez.
Sin embargo, Susana Díaz, -la de siempre - se está empeñando en mantener su “Ignorancia política, suficientemente probada”, cuando ha montado en cólera con Pedro Sánchez, por “Excluir a Andalucia como Nación”, confundiendo las movilizaciones que se dieron en Andalucia para lograr su Autonomía por la vía del 151, con la afirmación de este gran pueblo reivindicando ser una nación. Y eso es: “Una GRAN falsedad de Susana Díaz.”
Puesta a contar mentiras,  trata de legitimar el mantenimient6o de las confrontaciones con Pedro Sánchez y las resoluciones y programas acordados en el 39 Congreso Federal, “Mientras que ella y sus Fans estaban de fiesta por las tabernas de Madrid”. Ahora a Susana Díaz no le ha faltado tiempo para proclamar “Su Califato personal”, lo que  hubiera elevado al grado superlativo su ridículo, con las dimensiones apropiadas.
Por eso yo creo, que hay que tener presente  y no olvidar la estrategia de defenestración de Pedro Sánchez, que organizaron y llevaron a cabo “Personajillos” del pasado, como Felipe González, Alfredo Pérez Rubalcaba, Alfonso Guerra, José Luis Rodríguez Zapatero, José Bono, Matilde Fernández, Carmen Chacón, Micaela Navarro, Eduardo Madina, y tantos otros como ex-ministros socialistas, Presidentes Autónomos, “barones regionales”, presidentes de Diputaciones de numerosas provincias, y alcaldes de innumerables ciudades, muchos de los cuales asistieron al “Burdo acto de entronización de Susana Díaz”.
Eso fue, el fracaso de toda esa parafernalia política como modelo de partido, y el fracaso definitivo de todos y de cada uno de ellos., que fueron  cómplices y se confabularon en esa operación para enterrar políticamente a Pedro Sánchez.
Porque ellos fueron quienes “Idearon maquiavélicamente” la ejecución y la administración para la defenestración de Pedro Sánchez, y en esa deplorable tarea, cometieron a mi juicio, dos errores fundamentales.
El primero, fue el de minusvalorar a la militancia. Y el segundo, fue sobre-valorar a Susana Díaz, como si fuera una “Diosa Divina de la Política”, que adoraron postrándose ante ella, cuando no tenía – y sigue sin tener – ningún bagaje intelectual, que debe acompañar a un líder.
Pero ahora, nadie de los autores de esa operación, se auto- critica tras el fracaso. Parece que lo sucedido, ha sido producto de un fenómeno de la naturaleza, como son las tormentas, que después de que pasan, “No hay nadie que reconoce su culpabilidad sobre las mismas”.
Pero Susana Díaz, que nunca mostró ninguna idea con contenidos serios y sostenibles, pues todo fue un rosario de “Citas sin transcendencia” como fueron las que empleo en la campaña de Primarias. Ahora se sigue empeñando en practicar las mentiras y el seguir confundiendo con las mismas a los andaluces, pero yo estoy convencido de que: “Cuando llegue el día, lo va a pagar caro ella, y el PSOE en Andalucia, por su culpa, por su grandísima culpa, y nada más”, si es ella, quien encabeza la candidatura socialista para repetir como presidenta de la Junta de Andalucía.
Yo espero que los Congresos Provinciales del PSOE en Andalucia puedan enderezar los desatinos de Susana Díaz eligiendo a quienes están con el proyecto del nuevo PSOE que surgió en  el 39 Congreso. Y con ello contribuir al reforzamiento del proyecto del “Nuevo PSOE en Andalucia”
Y para concluir hoy estas cuestiones importantes….a tener en cuenta, solo quisiera añadir mi breve pero tajante convencimiento acerca de la “Crisis Institucional en Cataluña”, que ya seguiré tratando en próximos artículos.
Pero el espectáculo ofrecido ayer en el Parlament de Cataluña, a cargo del independentismo, donde se aprobó la Ley del Referéndum secesionista, y la firma del Decreto de convocatoria del Referéndum por Puigdemont, se merecen esta radical afirmación: “La muerte del proyecto independentista, a manos de quienes lo inventaron”, ya que el 1 de octubre no habrá referéndum, y después de esa fecha, solo tendrá cabida la dimisión del Gobierno de Cataluña, elecciones, y sobre todo avanzar en la búsqueda del acuerdo para la reforma constitucional que viene planteando Pedro Sanchez.

                                    7 septiembre 2017

 

 

 

 

 

martes, 5 de septiembre de 2017

HAY QUE VER CUANTO CUESTA: RECONOCER LO QUE SOMOS.


 HAY QUE VER CUANTO CUESTA: RECONOCER LO QUE SOMOS.

Pues sí, a tenor de lo que estamos viendo en la actitud de algunos partidos políticos, como el PP y Mariano Rajoy, y al otro lado los partidos independentistas y separatistas catalanes, por no citar más, que nos están demostrando su incapacidad manifiesta para abordar y resolver mediante el dialogo y el reconocimiento: Lo que somos, “Un Estado multinacional”
¿Qué es una Nación? y “¿Que es un Estado?
Para mí, y sin lugar a ninguna duda, ni jurídica, ideológica o política, una “Nación” está constituida por un conjunto de habitantes de un territorio, que posee una “misma Historia”, idénticas costumbres, - lo que se denomina también la idiosincrasia -  por la cual un pueblo se distingue de los demás, y tiene  intereses comunes y, a menudo una misma lengua, y que tienen la suficiente conciencia histórica de su unidad, para disponer de “Gobierno Propio”, ó de aspirar a él, en ese mismo territorio. Esas son a mi juicio, las características de una Nación.
Pero otra cosa son, los intereses económicos, ideológicos y políticos por los cuales se “Niegan esa realidad histórica”, y en consecuencia por esas razones, que no otras, hoy en el Siglo XXI se sigue con las mismas aberraciones en nuestro país, donde desde el Gobierno del dictador Franco y la represión a los pueblos de Cataluña, Euskadi, y Galicia, y los sucesivos gobiernos que tuvimos desde el inicio de la Transición, hasta el actual de Mariano Rajoy, el problema territorial del Estado, sigue sin resolverse y lo que es peor nos puede llevar a una fractura del sentido común en nuestro país.
Yo quiero reconocer que desde el inicio de la Transición, las negociaciones de las fuerzas políticas para la elaboración de la Constitución de 1978, no podían abordar y resolver el problema de la existencia de varias naciones en el marco de un Estado único para todas ellas. Y era lógico que fuera así, ya que ese reconocimiento en la Constitución que se elaboró, entre los que ganaron la guerra y los que volvieron del exilio y salieron de las cárceles, no era pensable.
Y hoy, se podrá criticar por ignorancia el porqué no lo hicieron, pero la realidad es que la Transición se hizo así, de la única forma posible, y lo que no podía ser, no podía ser y además era imposible.
Una nación, además de los rasgos que he señalado, es fruto de  un proceso histórico, no de la ocurrencia de un partido político, y se traduce en una comunidad cultural, es decir un rasgo muy importante que caracteriza a una Nación.
La Nación, tiene además de ser un hecho histórico, rasgos peculiares según la clase dominante, y como tal, es un fenómeno dinámico sujeto a los poderes y cambios socioeconómicos de la historia.
Pero todas las naciones han tenido las aspiraciones a constituir sus propias formas políticas, o sea, a la posesión de un Estado propio.
Sin embargo, la historia también nos ha demostrado que existen Estados formados por varias naciones, ya respetando las características de cada una de ellas, ó prescindiendo de las mismas mediante la formación de un Estado unitario y centralizado.
Hablar hoy del reconocimiento de las naciones que configuran el Estado español, y de lograrlo en la Constitución, requiere una reforma de la misma para que se reconozca ese derecho. Pero hoy, a la vista de la incapacidad del partido del Gobierno con Mariano Rajoy al frente, se está transformando en un gravísimo problema por la visón de la Historia que mantienen, y los intereses económicos que se empeñan en defender desde el radicalismo del “Soberanismo independentista catalán”.
De ahí pues, me parece conveniente recordar el nacimiento y desarrollo de la aspiración  propiamente nacional, porque cuando esto ocurre por la maduración de los elementos objetivos y subjetivos que la forman, la nacionalidad, el conjunto de los sentimientos nacionales, tienden a proyectarse y organizarse como nación.
Ateniéndonos a la Historia, el nacionalismo moderno surgió a comienzos del siglo XIX paralelamente al auge de la burguesía industrial en toda Europa.
Con anterioridad, en la Revolución francesa se habían desarrollado en la Edad Media, las condiciones precisas para el surgimiento del “Nacionalismo”, especialmente durante el predominio de las monarquías absolutas en la Edad Moderna, aunque, precedentes de Nacionalismo, se dieron en la Baja Edad Media.
Durante el Siglo XIX, el nacionalismo fue impulsado en toda Europa, por la clase social más dinámica, que generalmente fue la burguesía.
Pero en la primera mitad del Siglo XX, se produjeron “dos importantes hechos históricos en relación con el nacionalismo”. Por una parte, la Revolución rusa que significó la formación de un Estado Federal, la URSS, constituido por las diversas naciones con sus características especificas.
Y por otra parte, una serie de causas económicas y sociales llevarían  a Italia y Alemania al fascismo. Estos regímenes, elaboraron una teoría racista de la nación, justificativa de sus expansiones militares, y para llevar a término las mismas, se produjo una inusitada exaltación del “Nacionalismo”.
En España, tras la dura represión a la que fueron sometidos durante el régimen del dictador Franco, los nacionalismos catalán y vasco, estos resurgieron con fuerza y participaron activamente en el periodo de “La Transición a la Democracia” (1975-1979).
La Constitución de 1978, recogió “El derecho a  la autonomía de las nacionalidades y las regiones” (artículo 2º) y generalizó el proceso para la instauración de un “Estado de las Autonomías” (Título VIII, artículos 143-158) que contemplaba una gran descentralización política, aunque no expresamente federal, pluricultural, que reconoce “La riqueza de las distintas modalidades linguisticas de España”.
Hoy, a la vista de lo que puede suceder el próximo 1 de octubre, - que nadie lo sabe -, lo único que parece cierto es que ni el Gobierno de Mariano Rajoy, ni el de la Generalitat catalán, han hecho lo posible por alcanzar los acuerdos necesarios para reconocer Constitucionalmente la España multinacional. La España donde las naciones históricas Cataluña, Euzkadi y Galicia sean reconocidas y consagradas en la reforma de la actual Constitución.
Por lo tanto llegado a ese extremo, parece que el choque de trenes, no va a ser la solución, - después de ese choque -, habrá que enterrar políticamente tanto los radicalismos “Nacionalistas del Presidente Mariano Rajoy, como los del President Carles Puigdemont”,  y va a ser más evidente y necesario el dialogo y las propuestas acordadas de los partidos políticos, para la reforma de la Constitución en el sentido de reconocer la “España Multinacional”.
En definitiva, habrá que negociar sobre las propuestas que hagan posible ese reconocimiento, y que se traduzcan en un nuevo texto en la Constitución que podría decir:
Articulo 1- 2 : “La soberanía del Estado español, reside en el conjunto del pueblo español del que emanan los poderes del Estado”. (En lugar de hablar de la “soberanía nacional”, como consta actualmente)
Artículo 2: “La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad del Estado español, patria común e indivisible de todos los españoles y reconoce las naciones y los gobiernos de que se doten en Cataluña, Euzkadi y Galicia, así como las autonomías de las Comunidades Autónomas, y regiones que integran el Estado y la solidaridad entre todas ellas” .
Para mí, expresiones en el sentido de las que me he atrevido a plantear, u otras en el mismo sentido, van a  ser necesarias: Yo espero, que el abanico de razones que el PSOE va a esgrimir y decidir hoy en la reunión de su Comisión  Ejecutiva sean la formula que se abra paso hacia una “ESPAÑA FEDERAL”.
Ese es el escenario que se necesita en España, no hay otro, es el que viene reclamando Pedro Sánchez y el PSOE. El otro camino, el de los “Nacionalismos españolistas y catalanistas” solo nos han conducido a lo que hoy sigue siendo una incógnita: ¿Qué va a pasar el 1 de octubre?  .

                                    4 septiembre 2017                                                                            

 

 

 

 

 

sábado, 2 de septiembre de 2017

RAJOY, NO SE VA…. ¡HAY QUE TIRARLO!


RAJOY, NO SE VA…. ¡HAY QUE TIRARLO!

Durante el pleno extraordinario del Congreso de los Diputados sobre el caso Gürtel, impulsado por la oposición, en el que Mariano Rajoy debería haber dado cuenta de su responsabilidad política en esta “Trama de corrupción”, los españoles hemos podido constatar que el Presidente del Gobierno y del PP, hablo de todo, de lo que no tocaba, menos de lo que tenía que haber hablado: “Su responsabilidad política en la corrupción practicada en el seno de su partido, por dirigentes del mismo”.
Porque si lo hubiera hecho, el siguiente paso, no podía ser otro que el de dimitir en ese mismo Pleno, como Presidente del Gobierno y que se convocaran nuevas elecciones. Claro que para eso, a Rajoy le falta talla democrática y de gobernante.
Y aunque se trataba en ese pleno, de que explicase su responsabilidad en el caso Gürtel, el nombre de numerosas operaciones policiales en las que han estado implicados representantes del PP: “Púnica, Bárcenas, Taula, Brugal, Auditorio Palma Arena, etc., volvieron a escucharse en esa sesión”

Y por eso Mariano Rajoy, hizo como los calamares, usar  la tinta para ocultarse y tratar de evadirse, una vez más de la responsabilidad en la sede parlamentaria.  Hablo del terrorismo, del Soberanismo catalán, atacó a Margarita Robles portavoz del PSOE, no respondió a las seis preguntas que le formulo Pablo Iglesias, y ni tan siquiera menciono a Albert Rivera, que le recordó que “No tiene palabra, pero tampoco tiene escaños”.

Rajoy, hizo gala de una ironía que en grado superlativo estuvo presente en toda su intervención, propia de un mitin de campaña electoral, y con un alto grado de “Su poca vergüenza” se permitió lanzar un reto a todas las fuerzas, para que se pongan de acuerdo y presenten una moción de censura, si creen que debe asumir la responsabilidad política por la corrupción del PP. 

De las intervenciones de los representantes de las fuerzas políticas, yo quisiera destacar dos, que a mí me hicieron gracia por algunos pasajes de los diputados, como el de Joan Tardá de ERC, cuando le dijo de entrada a Rajoy “Que usted es más chulo que un ocho”  que acabaría fumándose un puro. Qué lástima que a esta afirmación acertadísima de este diputado, no le siguieran otras más acertadas y realistas.

Y la otra intervención que la comparto en su totalidad, fue la del diputado Joan Baldovi, de Compromis cuando afirmo dirigiéndose a Rajoy, en su corta pero acertadísima intervención que: “Hemos sumado los votos para que comparezca Rajoy, pero no somos capaces de sumarlos para lo verdaderamente importante, que es enviarle a la oposición”.

Y desde luego todas las intervenciones que le recordaron a Mariano Rajoy su responsabilidad política por la corrupción del PP y reclamaron su Dimisión, merecen mi reconocimiento, pero estoy convencido, de lo que bien reza como titulo de este artículo: Rajoy, no se va…. ¡Hay que tirarlo!

Partiendo de esta gran verdad, yo quisiera profundizar en la necesidad de hacer análisis concretos de la realidad concreta, para no caer en errores, que alimentan la frustración y la desafección política de la población, y que están a la orden del día.

Y en esos análisis, hay que reivindicar la evidencia como criterio de verdad, y no caer en el error de aceptar como verdadera, cosa alguna si no sabemos que es evidente. Así pues, debemos evitar dos vicios que cometemos muy a menudo en los análisis y opiniones, y que cometen muy a menudo por ejemplo, algunos  de los políticos que: “Toman por verdadero lo que no lo es, y se niegan a aceptar la verdad de lo que es evidente”. Y esas equivocaciones de los políticos, contribuyen a confundir y a desconcertar a amplios sectores de la población que siguen las opiniones de los políticos.

Es verdad, que hoy no faltan los deseos y las razones de muchos españoles, y de algunos partidos con presencia en el Congreso de los Diputados, para acabar con el Gobierno de Mariano Rajoy. Razones hay, más que suficientes para reivindicar la Dimisión del Presidente del Gobierno: “La Corrupción, el Soberanismo Catalán,  el paro, la quiebra del Sistema de Pensiones, el trabajo precario y mal pagado, el fraude en la financiación a determinadas Comunidades Autónomas como la valenciana, y otras más, son algunas de las razones que hoy requieren el cambio del Gobierno de Mariano Rajoy  y de sus políticas”.

Sin embargo que los deseos y las necesidades que apunto, y otras más,  no tengan hoy por hoy una traducción en la articulación de una alternativa a Mariano Rajoy, tienen una lamentable justificación.

La moción de censura presentada por Pablo Iglesias no conto con la mayoría necesaria para acabar con la Presidencia de Mariano Rajoy, y de antemano se sabía su fracaso, porque ni contaba con los apoyos suficientes para verificar el cambio, y en definitiva, como quedo demostrado, fue solo una clara maniobra de Pablo Iglesias de tipo electoralista, pero un error que ya habrán digerido la cúpula dirigente de Podemos.

 Y desde entonces, la correlación de fuerzas en el Parlamento no se ha modificado favorablemente hacia una mayoría que garantice el triunfo de la moción. Al contrario, ha sido el PP quien ha logrado con sus acuerdos con el PNV tener los apoyos necesarios para aprobar los Presupuestos del 2017. Lo que le ha permitido a Mariano Rajoy además, de “chulear a los partidos  a presentar una moción de censura”.

Varias son las causas, que hacen posible esta realidad.

El principal partido de la oposición, el PSOE lo ha dicho muy claramente “No presentara una moción de censura si no cuenta con una mayoría suficiente para terminar con Mariano Rajoy”.

Pero alcanzar hoy, esa aritmética parlamentaria no es posible, por varias razones que a mi juicio quisiera manifestar.

En primer lugar porque Podemos y su bla, bla, bla además de sus problemas internos, han dejado de aparecer nítidamente como una fuerza dispuesta a contribuir al cambio del Presidente del Gobierno.

 En segundo lugar Albert Rivera y Ciudadanos, no están en disposición, predispuestos a sumar sus 32 escaños a los 85 del PSOE y los 71 de Podemos, que darían la cifra más que suficiente para el triunfo de una hipotética moción de censura para acabar con el Gobierno corrupto del PP.  Y Ciudadanos, con sus ambivalencias, políticas, lo que tiene claro es que “No va a contribuir a terminar con Mariano Rajoy mediante su apoyo a una moción de censura”.

Y cualquier otra fórmula que requiriese el apoyo de los independentistas: “Que es una hipótesis maquiavélica, que solo la utiliza Mariano Rajoy y el PP”, para agitar la campaña permanente contra Pedro Sánchez y el nuevo PSOE surgido del 39 Congreso., acusándoles de “La Podemizacion” inexistente, pero que a base de repetirla esperan como el nazi Goebels, que el electorado se la crea.

Y como Mariano Rajoy, no se va a ir “Así por las buenas”, yo estoy firmemente convencido, que mientras que el malestar ciudadano, no se traduzca en las calles, y las huelgas y  manifestaciones no planteen soluciones a los problemas y junto a ello, la “Dimisión de Mariano Rajoy”, la búsqueda de la mayoría aritmética en el Congreso de los Diputados, corre el riesgo de solo alimentar inconscientemente la desafección ciudadana, al constatar la ineficacia o incapacidad parlamentaria. Y eso, me parece a mí, “Muy peligroso”.

Es más, como el objetivo final del PP, es seguir en el Gobierno, a pesar de que sigue perdiendo apoyos en las recientes encuestas, pero como sigue siendo en las mismas el partido más votado, no será extraño de que el PP y con los apoyos de determinados grupos minoritarios, planteen la propuesta para la modificación de los artículos 180, y 163 de la Ley Orgánica de Régimen Electoral, para que la lista más votada,  sea la que gobierne.

La idea se basa, en que el partido que más votos logre en unas elecciones generales, el más votado, reciba “Una prima de representación”, una especie de “Regalo de escaños” que le garantice la mayoría absoluta, con el fin claro, de impedir los pactos de otras fuerzas políticas con menor representación y poder gobernar con la mayoría absoluta garantizada. ¡Ojo al dato!

En consecuencia y para resumir, el PSOE  tiene que continuar con “Su hoja de ruta” en aplicación de las resoluciones y Programas Congresuales, en el Congreso de los Diputados y ante la sociedad, a través del conjunto de las agrupaciones y de los militantes, para que junto a las movilizaciones que los sindicatos y otros movimientos realicen, configuren el clímax necesario, para hacer posible los cambios de Gobierno y de políticas en nuestro país.

                                 2 septiembre 2017