martes, 19 de diciembre de 2017

UNA DECIDIDA CATALUÑA CON MIGUEL ICETA.

   
Cuando faltan tan solo dos días para que el 21-D, los catalanes decidan con su voto, el presente y el futuro que quieren para Cataluña. Solo el voto decidido a una Cataluña en su empeño de recuperar la convivencia, el retorno de las empresas y la razón como instrumentos fundamentales para recuperar lo que preconiza Miquel Iceta, necesita de la participación máxima de todos los electores y que los resultados de ese día favorezcan inequívocamente  al líder socialista.
Porque ese es – en mi opinión y en la de millones de catalanes – el objetivo de estas elecciones autonómicas: Superar la fractura social, la recuperación de la economía y su desarrollo, frente al caos y el desastre a que le ha llevado los independentismos, y la apatía del Gobierno de Mariano Rajoy, a Cataluña.
Y el 22-D necesita que los resultados de las urnas permitan pasar en Cataluña del clima de la desesperación a la tranquilidad, y de la incertidumbre a la seguridad y al desarrollo del catalanismo de siempre sin frentismos entre buenos y malos catalanes.
Porque la situación en Cataluña es excepcional, y cuyos autores los partidos independentistas de Puigdemont y Junqueras que han propiciado ese escenario dramático, no son, ni pueden ser, los que vuelvan a repetir sus únicos objetivos: “La independencia y la creación de un Estado propio en forma de República”. 
Por esa razón, el independentismo “hoy fragmentado en su fracaso, y confrontado entre Puigdemont en su condición de fugado, y Junqueras encarcelado, tras el fracaso del “Proces”,  disputándose quién debe de ser el nuevo President, no pueden ser la alternativa, ni el uno, al otro, ni ninguno de los dos al frente del nuevo Govern.”
Y es por ello, que el independentismo las tiene todas consigo, para perder la mayoria parlamentaria en base a los hechos, y sobre todo porque una parte importante de sus votantes de antaño, hoy ya son conscientes de las mentiras que les han contado para llegar a la realidad que ha creado “El proces”. Y si quieren recuperar la confianza de los agentes económicos y la convivencia entre catalanes, es hacer lo imposible posible, que el conflicto catalán, no se repita: “Es decir no votar ni al partido de Puigdemont, ni al de Junqueras.”   
Y una alternativa, sin revanchas ni espíritu de alimentar las confrontaciones, es la que está presentando Miquel Iceta, líder del PSC contrario a la independencia, pero que está ofreciendo el catalanismo moderado y su capacidad política para iniciar una fase de superación de las “Falsas historias” que desde  el PDeCAT y ERC  han estado contando para presentar a España y los españoles como “Los explotadores de la sufrida Cataluña”.
Mientras que quienes han creado el caos económico y social en la sociedad catalana, a 48 horas de las elecciones están recurriendo,  a “Más mentiras” al afirmar que si son los partidos de Puigdemont y Junqueras quienes ganan en estas elecciones, no irán a la cárcel. Mentiras las han contado, y en demasía, pero este recurso de Junts per Cataluña como de ERC para lograr los apoyos electorales que están perdiendo, son recursos de dudosa realización. Porque los delitos por los que están imputados por el Tribunal Supremo, están siguiendo su curso, y cuando llegue el día del juicio, las sentencias de los Magistrados, solo van a indicar una sola dirección a los imputados: La cárcel.
Y pretender, el hacer creer como están haciendo los independentistas, de que si obtienen los votos favorables, volverán a formar el Govern y el Parlament, precisamente con la vuelta de Puigdemont a ser President, es más que un falso recurso electoral, una especie de cuento chino, que no se lo van a creer ni los catalanes ni los Magistrados del Tribunal Supremo que los juzgará y condenará con total independencia – ahora sí – de los votos más o menos que hayan obtenido las candidaturas de “delincuentes” que en su mayor parte constituyen las candidaturas de quienes pretenden volver a un “Proces II”.
Les vote quien les vote, todos los imputados por los delitos que les han atribuido desde el Tribunal Supremo, no les van a librar de las condenas que les impongan en su día los magistrados. Una razón de más, para que los intentos de levantar falsas expectativas sea un motivo añadido a las consecuencias nefastas que han provocado en la sociedad catalana los Puigdemont, Junqueras, Forcadell y Cia, por las que no hay que votar a los “Culpables de la crisis que han provocado en Cataluña”.
Porque aunque algunos dirigentes independentistas creyeron que “la Independencia y la República” iban a constituir la “Arcadia feliz en Cataluña”, el fracaso ha sido absolutamente total. Y ahora, pese a ello, no pueden seguir viviendo de la misma historia y tratando de hacérselo creer a otros, de que “España nos roba y que los catalanes buenos son los independentistas”.
Por todo ello, en las pocas horas que faltan por transcurrir hasta la cita con las urnas, lo que debería suceder – en mi opinión – por el bien de los catalanes, y de Cataluña, es que se reafirmase la voluntad de ir a votar la inmensa mayoria de catalanes, por el voto mayoritario a favor de Miquel Iceta, y no solo, porque ha desarrollado una serie de propuestas sensatas y necesarias, sino porque hoy es la única alternativa política capaz de sacar a Cataluña de la encrucijada política, economía y social  creada por el “separatismo independentista y el inmovilismo de Mariano Rajoy”.
Y ese apoyo decidido a Miquel Iceta, es necesario por varias razones, entre las que se encuentra hoy por hoy, las dificultades que las encuestas están anunciando para formar el Govern, con unos miembros impugnados por el Tribunal Supremo, de las candidaturas de Junts y ERC cuyo futuro más inmediato será el cumplimiento de las condenas que les imponga. Y por otro lado es que ó hay un voto mayoritariamente socialista o no va a ser posible configurar ningún pacto para formar Govern, ya que el independentismo está tan fracturado desde sus liderazgos que es impensable cualquier pacto de un Govern estable y dispuesto a respetar las normas democráticas.
Y los comunes con la imposibilidad de sus “sueños de bisagra”, tampoco van a propiciar ningún acuerdo “No votaremos a un Gobierno donde este Carles Puigdemont ó Enes Arrimadas ó que coquetee con el PP”, más bien su apuesta seria un pacto con ERC y PSC.
Junts per Cataluña, que veta a ERC, porque su plan es una fantasía – después de lo que ha hecho Puigdemont -  de que sea este el futuro President del Govern en el exilio.
Mientras que ERC está más que dividida, tiene tres portavoces distintos y con ninguna capacidad de convicción ninguno de los tres, pero que no van a investir a Puigdemont si ganan - eso creen desde ERC –
Y la CUP desde su radicalismo fantasmagórico que vota por romper  el bloque soberanista – más aún – vetando a la derecha del PDeCAT  y defendiendo como premisa la República.
Y desde Ciudadanos, Inés Arrimadas que está vetando cualquier integración de los independentistas y no cuenta con los Comunes, ni con el PP, tampoco tiene en su mano la posibilidad de pactar para gobernar.
Este escenario a pocas horas del 21-D requiere que dadas las circunstancias, solo las mayorias absolutas o un resultado mayoritario de Miquel Iceta pueden ser el inicio de la recuperación de la Cataluña que los catalanes necesitan.
Porque ya no existe el “Bloque independentista”, está roto, el fracaso los ha roto, ni hay una opción independentista que no este cuestionada por el radicalismo de la CUP y vetada por los Comunes.
Y el PSC, ya lo ha dicho Iceta, “Descartamos un acuerdo con ERC. Ni yo la voy a apoyar ni ella a mi”. Y si también veta claramente al  PDeCAT ó a la CUP, yo no veo posibilidades de investidura ni de acuerdo de gobierno con ninguno de los partidos independentistas.
Así que, o se produce una amplia mayoria en las urnas a la candidatura socialista de Miquel Iceta, o vamos a constatar una segunda vuelta donde la agravación de los problemas generados por el independentismo, será desgraciadamente un realidad.

                                 19 Diciembre 2017      

 

 

 

 

 

      

 

 

jueves, 14 de diciembre de 2017

LOS LÍMITES DE LAS VERDADES.



El escenario creado por los secesionistas catalanes, con la aprobación de leyes anti-constitucionales, que como tales fueron anuladas por el Tribunal Constitucional, ha supuesto que la “Independencia proclamada y la República catalana” tuvieran escasos momentos de vida.
Y ha tenido que ser, en aplicación de la Constitución, y de su artículo 155, la suspensión del Govern, y del Parlament así como la convocatoria de elecciones el 21-D, lo que van a permitir que los catalanes puedan decidir libremente, su presente y su futuro. Por esa razón, ante los próximos comicios, me parece importantísimo señalar los límites que siempre van acompañando a las verdades.
Y el primer límite, es el que fija la Constitución, - una gran verdad – tan inmensa como la Sagrada Familia, donde en su artículo 1-2, señala que “La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado”. Pero los grupos independentistas la han ignoran absolutamente, porque para ellos, es como si no existiera, lo suyo es romper Cataluña, y al mismo tiempo con España y con Europa.
En consecuencia, si corresponde al pueblo español decidir su futuro, no es posible, que cualquiera – mayoritaria o minoritariamente – en su comunidad, pueda decidir mediante unas leyes que han sido anuladas, por el Tribunal Constitucional, que se separan de España, como han sido las manifestaciones  de los independentismos en Cataluña.
Y el escenario planteado por los secesionistas catalanes, más allá de las repercusiones que ha tenido con la fractura social, el abandono de miles de empresas, la reducción del turismo y de las inversiones en Cataluña, que han constituido una autentica recesión que están sufriendo todos los catalanes: Es que no es posible alcanzar, ni con mayoria, ni sin mayoria, ni con un referéndum unilateral, ni con un referéndum consentido solo para el exclusivo “Uso de los votantes catalanes”.
Y además, el problema creado desde el Govern del ex-President Puigdemont y del Parlament con la aprobación ilegal de disposiciones, y las actuaciones como el ilegal referéndum, han venido a dar una dimensión que sobrepasa las fronteras de nuestro país, de nuestro Estado social y democrático de Derecho, y han adquirido una dimensión a nivel de Europa.
Y es que hoy, y ante el 21-D me parece conveniente que se tenga bien claro el escenario programático que ofrecen los partidos independentistas. Y que son de suma importancia, creo yo antes de decidir la orientación del voto en las urnas.
El proyecto de los partidos independentistas, no solo ha fracasado en Cataluña, - pese a quienes aun se creen posibles el bienestar de los catalanes  y de Cataluña – al margen de la Unión Europea, sino que no es posible romper con España y pretender seguir disfrutando de las ventajas de pertenecer en la Unión Europea.
Es por eso, que a nadie le ha debido de sorprender la reacción que ha provocado la intentona secesionista catalana, que ha tenido como respuesta una clara e inequívoca respuesta de las instituciones europeas, que se han negado a reconocer el delirio separatista, y la quiebra del Estado español de bienestar.
Y esa negativa, ha conllevado obviamente, a la reacción interna en forma de huida de numerosas empresas, ante el temor que suscita la incertidumbre de una Cataluña al margen de España y de Europa, que quedaría al margen del euro y de los beneficios del que gozan los países de la Unión Europea, con la ruptura Independentista que los partidos ERC, PDeCAT y la CUP siguen defendiendo.
Y a mí me parece, que a la hora de votar, no se pueden obviar estas realidades que he indicado, ni por los efectos a nivel interno que vendrían a agravar más la situación, si los partidos independentistas tuvieran unos resultados que les animase a reintentar las mismas ilegalidades, ni por los que producirían el aislamiento internacional de una  “Cataluña independiente en forma de República”.
Y no son suposiciones mías, sino las manifestaciones por boca de uno u otro representante de independentismo, que están expresando la voluntad de lograr una mayoria el 21-DE para reiniciar el “Proces II”.
A pocos días donde todos los catalanes están llamados para ir a votar, los partidos independentistas, siguen sin renunciar “A su hoja de ruta separatista, en su delirio hacia la recuperación del régimen que disolvió el artículo 155”.
Así lo ha asegurado Marta Rovira, número dos de ERC, anunciando que en caso de triunfo, lo que harán en primer lugar: “Es revertir las decisiones adoptadas por quienes decidieron desde las instituciones catalanas”. Y ya ha empezado por anunciar que Trapero volvería a dirigir los Mossos y que se reabrirían las Embajadas catalanas en Europa. Para muestra un botón, y más claro agua, es volver a las mismas, lo que demuestran que para ERC, el caos, la quiebra de la sociedad catalana se las repantufla.
Y en cuanto al ex – President Carles Puigdemont desde su “Voluntarioso Dorado exilio”, solo está exigiendo que se retiren todas las causas que el Tribunal Supremo les ha imputado a él y a sus ex –consellers  de su Ex –Govern, y anuncia “con muy poca vergüenza”, pienso yo, que si gana el independentismo su aspiración “Es una República independiente, no un nuevo Estatut, ni una reforma de la Constitución”.  Porque solo tiene un plan, y es continuar siendo President, y si lo que le está preocupando – a su juicio – es que: “Habría una contradicción que fuera investido y a la vez fuera detenido si vuelve a España”.  Vamos ni un trilero de feria, lo haría mejor. Pero los catalanes van a tener la ocasión este 21-D de evitarle esa contradicción, y es “NO VOTANDO LAS CANDIDATURAS de Carles Puigdemont”.
Y en cuanto a la CUP, que es el partido más radical del bando independentista, ya ha venido anunciando entre su “disposición a recurrir a la violencia”, sus objetivos de “Controlar los transportes, aeropuertos, autopistas y centrales” y “Lo que tienen que comer los catalanes”.
En estas últimas joyas de los propósitos de la CUP, me imagino que será para bloquear el tráfico y la circulación libre en Cataluña. Y que para romper con España e iniciar una ruptura constituyente – que es el sueño de estos aprendices de brujo -, hay que garantizar “La alimentación como un derecho real”, por lo tanto hay que garantizar que “La República Catalana ejerza la soberanía alimentaria, priorizando los productos catalanes, e implantando aranceles a la entrada de alimentos exteriores que puede ser cultivados en los países catalanes”.
Bueno me ahorro los comentarios, ya que la demencia en grado superlativo es difícil de mejorar. Pero no puedo dejar de manifestar mi convencimiento de que si la CUP llegara a ocupar un solo escaño en el futuro Parlament, volverían a reproducir la “Esquizofrenia independentista y la proclamación de la República”.
Resumiendo estas reflexiones: “Si en la España actual con la constitución de 1978, y en la Unión Europea de 60 años de existencia, no es hoy posible que una parte de la nación España, se separe sin el reconocimiento político, económico a escala planetaria”. La opción es bien clara para los catalanes.
Porque hay límites, que son verdades, realidades que establecen los limites de las leyes que no se pueden ni ignorar ni violar. Por ello, cualquier proyecto soberanista en Cataluña “NO ES POSIBLE” llevarlo a cabo, de ninguna de las maneras. Y no solo porque sea negativo para los catalanes y la propia Cataluña, - que lo es -, sino porque las consecuencias que llevan aparejadas las “Independencias y la República” en este Siglo XXI, “NO LO HCEN POSIBLE, NI ACONSEJABLES SUS INTENTOS”.
Y esas son las verdades que establecen límites, y no otras, ante el 21-D y después de que los catalanes decidan su presente y futuro.

                              14 diciembre 2017

 

 

 

     

 

 

 

 

sábado, 9 de diciembre de 2017

EL TURISMO DEL INDEPENDENTISMO CATALAN.


Mientras que “los independentistas catalanes organizan excursiones a Bruselas, para denunciar a la Unión Europea  pretendiendo presentar a España como un país franquista, para que se entere Europa que España es un país fascista, que reprime y detiene a los independentistas de la indefensa nación catalana”. En Cataluña se deben estar preguntándose, como es  que no se expulsa a España de la Unión Europea y como no se elige a Carles Puigdemont Presidente de Bélgica y de la UE. Vamos las carcajadas, deben de ser tremendas por el ridículo que está haciendo Puigdemont y todos sus ex – consellers en Bruselas y en Cataluña.
Actuaciones de ese tipo, no van a lograr ningún voto a sus candidaturas con esas ridículas manifestaciones, de ningún belga, y por supuesto de los catalanes que son bien conscientes de que si hoy se ejerce en España el derecho a  manifestarse, es gracias a la Constitución de 1978 que ampara ese derecho, y que ellos “No han respetado”. Y que es, por esa sencilla razón, por la que se les ha imputado a los miembros del Govern y de la Mesa del Parlament, por los delitos de Rebelión, Sedición  y otros tipificados en el Código Penal, por el Tribunal Supremo.
Que no cuenten cuentos chinos a los belgas, en esos “festivales anti-Cataluña, anti- España y anti –UE” donde no ha habido ninguno - de los digamos líderes independentistas - que hayan reivindicado la necesidad de recuperar el empleo perdido, que desde el proceso independentista, con la fuga de depósitos, de capitales y empresas, así como por el desplome del turismo, que se han traducido en una reducción del 70% la creación de empleo.
Y ese, es uno de los factores del gran drama que han originado los Puigdemont, Junqueras, Forcadell y Cia, que si llegasen a ganar el 21-D como ya ha anticipado Oriol Junqueras al New-York Times, que: “Continuaran adelante con la independencia”, lo que supondría liar una situación peor y más complicada.
Es decir, han estado a punto de quebrar a los bancos, han hundido el turismo, han provocado la fuga masiva de empresas y aún piensan seguir haciendo daño a los trabajadores, a los parados y jubilados catalanes, a toda Cataluña.
Estos “Maquiavelos de vía estrecha” que son una autentica panda de irresponsables e incapaces políticos, que desde el Govern y el Parlament, no solo han violado la Constitución, el Estatut y las más elementales normas democráticas, que han sumido a Cataluña y a sus ciudadanos en una caótica situación, aún pretenden prolongarla, en caso de obtener los escaños el 21-D.
Y los Puigdemont y Junqueras, podrán decir todo lo que se les ocurra para salir de la cárcel este, y que no lo metan al “Fugado turista” Pero la triste realidad es que 4,156 catalanes ó han sido despedidos ó no se les ha renovado el contrato. Y detrás de esta fría estadística, hay personas independientes ó no que están sufriendo las consecuencias del “Soberanismo independentista”.
Pero mientras que en el resto de España, se mantiene el dinamismo en la creación de empleo, Puigdemont vive huido de la justicia en una de las ciudades más caras de Europa, contrata los servicios de un abogado supercarisimo, y son los trabajadores y sus familias a su cargo en Cataluña quienes están sufriendo las consecuencias de esta “Locura independentista”.
Pero Puigdemont está presidiendo manifestaciones sin ninguna propuesta concreta para resolver los problemas que él mismo ha creado,  y en sus manifestaciones en Bruselas, solo lo apoya el partido de la ultraderecha belga, heredero del nazi León Degrell. ¡Ojo al dato!
Y cuando ya se ha iniciado los actos de cada fuerza política en Cataluña, lo que está apareciendo con claridad meridiana, es una especie de consigna de: “Todos contra Miquel Iceta”.
Y es que no hay más opciones en Cataluña, entre el independentismo y la ruptura que plantean los Puigdemont, Junqueras y Cia, y el inmovilismo de Mariano Rajoy y el Gobierno del PP; la opción viable es la opción socialista que lidera Miquel Iceta al frente del PSC.
Porque el dialogo es necesario situarlo como está diciendo Iceta, como instrumento de la política y de la razón. Y un dialogo no para que Cataluña se marche sino para que Cataluña siga siendo una mejor Cataluña en un España diferente.
Una España que necesita la reforma de la Constitución, porque hoy hay derechos en esta Constitución que no se aplican. Y que un derecho fundamental como el de la Sanidad, tiene que ser un derecho blindado para que no se recorten su calidad mediante copagos y tenga la financiación necesaria.
Y la reforma de la Constitución tiene que permitir avanzar hacia esa nueva España de las Autonomías, con el reconocimiento de una estructura Federal del Estado, como está defendiendo Miquel Iceta.
Y mejorar el Sistema Público de las pensiones, es también una necesidad de un nuevo Pacto de Toledo, donde los pensionistas no tengamos que perder  año tras año el poder adquisitivo de nuestras pensiones.
Y todo eso supone que después de los cuarenta años de Dictadura, y que la Constitución trajo a España una larga época la Libertad y la Democracia no conocida en nuestra historia. Los socialistas con Pedro Sanchez y Miquel Iceta propugnan su reforma, para una España mejor
Lo que no es admisible es que desde la “Vocación Independentista” se trate de mandar al traste la Constitución, o desde “Hipotéticas opciones de izquierda”.
Por todo eso, - en mi opinión – se hace necesario votar a Miquel Iceta el 21-D, los socialistas y los que se sienten de izquierda, así como los que no son ni una cosa ni la otra, pero ya están  hartos de las mentiras y los fracasos de los grupos independentistas, y de una falsa e inadmisible división entre catalanes buenos y catalanes malos. ¡Hay que ir a votar!, porque solo el dialogo y la razón que propugnan Miquel Iceta y el PSC, van a ser posible para iniciar la recuperación que Cataluña necesita, con Miquel Iceta de President.   
Y para pasar unas buenas Navidades en Cataluña, a mi me parece no va a haber hay nada mejor, que los turrones y el cava catalán en todas las comidas de empresa y familiares en una nueva situación de convivencia y serenidad que las urnas darán con Miquel Iceta, la garantía de un Feliz Año Nuevo 2018 para todos los Catalanes.

                                     9 diciembre 2017

 

 

 

 

jueves, 7 de diciembre de 2017

CARLES PUIGDEMONT: EL CAGUETAS.


Con la decisión del Magistrado del Tribunal Supremo, Pablo Llarena de retirar la orden europea e internacional para la detención del ex-President Carles Puigdemont, huido a Bruselas para escapar de la justicia acompañado por cuatro de los ex – consellers, “ha dado un giro copernicano a la estrategia del ex-president que se fugó”, mientras sus colegas hicieron frente presentándose a la justicia. Aunque el presentara su fuga en Bruselas como una forma de exportar la causa del “Independentismo y la República” en Cataluña.
Ahora, al retirar esa orden de detención, si Carles Puigdemont vuelve a España, será presumiblemente detenido, juzgado y condenado por todos los delitos que se le imputan. Y si se quedara en Bruselas estaría condenado a un exilio perpetuo. Podrá no volver a Cataluña, pero no habrá quien le quite el calificativo de “El Caguetas”, horrible para quien se sigue considerando “President”, pero sus embustes de un proyecto fracasado por ilegal que han sumido a Cataluña en la lamentable situación en la que la ha dejado, no se merecen otro calificativo, y por supuesto que no se vote su candidatura el 21-D.
Esta decisión judicial, sin se jurista me parece que viene a resituar la situación de todos los ex, miembros del Govern y de la Mesa del Parlament, que imputados en la cárcel o en libertad bajo fianza, o fugados, porque el día que sean juzgados y condenados no les va a valer, el salir elegidos el 21-D, en caso de que lo sean, - que no lo tienen tan claro- . Lo único claro es que cuando sean juzgados como presuntos culpables, y condenados por el Tribunal Supremo.
Porque si todas las “Propuestas programáticas” de los Independentistas, desde Junts per Catalunya liderado por Puigdemont, y de ERC con Oriol Junqueras solo han planteado como objetivo en la campaña electoral: la excarcelación de los presos, y su voluntad de pugnar por convertirse en la fuerza hegemónica del Soberanismo. Y Puigdemont que en TV3 declaro: “No descartar la vía unilateral para seguir con el proces”, son todas manifestaciones, que coinciden en sus planes “De construir una República Catalana”.
Aunque desde la CUP, con su radicalidad de acabar con la Constitución y  todas las normas democráticas critique estas manifestaciones y advierte de su disposición a recurrir a la violencia para lograr la República. Ese es el escenario que ofrece el independentismo, volver a las andadas pese a las divergencias aparentes. Pero las únicas coincidencias en que todas las fuerzas “soberanistas han coincidido” es que no llevan “ni una sola propuesta en su programa electoral para recuperara a las empresas que han abandonado la presencia de sus sedes sociales, la actividad económica y el empleo, la convivencia y el futuro de libertad y progreso para Cataluña. ¡NINGUNA PROPUESTA!”
El programa de los independistas, es salir de la cárcel, para seguir rompiendo  con España y los españoles y conducir a Cataluña a una situación mucho más catastrófica de la que la han dejado. Pero en estos días que le faltan a los catalanes para ir a votar el 21-D, yo estoy convencido que ante los hechos, ante las realidades a que han conducido los “Independentistas”, el desencanto del voto a los únicos culpables del caos económico, social y de convivencia ciudadana, va a ser una realidad incontestable que se va a notar con las perdida de las expectativas que ya se contemplan en los sondeos.
Ni Puigdemont, ni Junqueras y todos los que figuran en  las candidaturas y están imputados por el Tribunal Supremo, no van evitar las condenas que les impongan los Magistrados. Y por ello sería mucho mejor que no engañasen mas a los catalanes, ya que cuando les llegue el día de su juicio y sean conocedores de la condena que les impongan, no les valdrá haber figurado en una candidatura, irán a la cárcel. Por lo tanto esta es una razón  de más, a mi juicio, para no votar a estos botarates de la política.
Porque esa sería una buena medida para no prolongar por más tiempo el clima que han creado los “ilegales ex” que lo que tienen que hacer es asumir las condenas que les impongan los Tribunales, que más pronto que tarde les llegara su hora, incluso a Puigdemont que podrá ser juzgado en rebeldía si no está presente en el juicio.
Y a pocos días del 21-D, ya se constata un decaimiento del voto al independentismo,  que se está manifestando en las encuestas del CIS, y en las candidaturas del PDeCAT y ERC, mientras que suben las perspectivas de Ciudadanos y del PSC. Pero el crecimiento del partido de Inés Arrimadas, está corriendo el riesgo de unos resultados finales muy alejados – me parece a mí - de los que le otorgan los sondeos, como consecuencia de la convergencia política con el PP y el Gobierno deriano Rajoy.
Y la fuga del voto de la formación de Ada Colau, un matrimonio político con un desahuciado Podemos en Cataluña, creo que va a poner muy difícil que esta fuerza, pueda jugar un papel de bisagra tanto con los independentistas como entre los partidos constitucionalistas.
Ni Ciudadanos ni el PP, me parece que no van a obtener resultados significativos, porque las declaraciones de Mariano Rajoy el día del cumplimiento del XXXIX aniversario de la Constitución son de hecho la voluntad de posponer este periodo donde es urgente y necesario la actualización de la Constitución. Y en estas circunstancias, hoy quien está exigiendo la reforma de la Constitución, es Pedro Sanchez el líder del PSOE.
De ahí pues, que solo las expectativas de que el 21-D supere todos los records de participación, ha abierto una batalla interna en los partidos independentistas por sus respectivos líderes, que ven con asombro la disminución de sus resultados en la encuesta del CIS. Porque evidentemente va a ser una mayoria de votantes antaño independentistas,  los que van a decidir negándoles el voto, precisamente un importante sector de los que un día se creyeron “La Cataluña feliz que les vendieron” pero hoy, el “Hartazgo por tanta falsedad del independentismo y la República” les va a llevar a “abstenerse de votar independentismo y República”
Votar el 21-D es para decidir una Cataluña recuperada económicamente, socialmente y donde la convivencia y el respeto de todos sea las señas de identidad de una Cataluña formando parte de España.  
Pero eso requiere que una gran mayoria es también, la que va a poder decidir la recuperación de la Cataluña de siempre, votando a Miquel Iceta. “Esa es la cuestión, y no otra”.

                                7 diciembre 2017

 

 

domingo, 3 de diciembre de 2017

EL 21-D, Y EL 22-D: DOS FECHAS HISTORICAS.


 
El 22-D, el sorteo tradicional de la Lotería Nacional, va a tener este año un competidor, por la atención que se preste por conocer el número del “Gordo” y a donde ha tocado, y este año por saber a quién le ha tocado “El gordo político de formar Govern” en Cataluña, como consecuencia del “Sorteo electoral del 21-D”, y donde hoy aún no se sabe, - a ciencia cierta-,  quien lleva el número que resultará premiado por las urnas.
Cuando faltan tan solo 18 días para el “día D”, donde en las urnas se juega el futuro de Cataluña, hay que reconocer que vamos a presenciar una campaña electoral muy complicada por las incertidumbres que presagian encuestas, sondeos y determinados politólogos de la prensa y la TV.
En mi opinión, ante las incertidumbres – que las hay - una realidad meridianamente clara,  es que en estas elecciones del 21-D, está en juego el futuro de Cataluña. Porque de las urnas puede surgir la democracia, la recuperación económica y la convivencia social; o bien según la interpretación que están dando los partidos independentistas, la reiteración del apoyo al “Proces” separatista.
Esa es la cuestión, y no otra.
Y  a mí me parece que ante estas circunstancias la primera consideración importantísima es la que “Todos los electores tienen que salir de casa e ir a votar el 21-D” en un marco de libertad y democracia.
Y que cada cual, constate a donde se ha llegado en Cataluña, con el proyecto independentista y separatista de los Puigdemont, Junqueras, Forcadell, y Cia., que supongo no es un aliciente para volverlos a votar. Y no solo por sus errores y mentiras que han contado, y lo que han hecho; sino por la actitud que están manifestando alguno de sus líderes. Y el cometer errores de la magnitud de las consecuencias económicas y sociales que han supuesto para Cataluña, mejor no repetirlos.
Es verdad, yo soy consciente de ello, que la situación está siendo muy complicada en Cataluña, a donde ya ha ido Mariano Rajoy y en sus palabras ha dado la impresión que con el articulo 155 ya se ha acabado con el independentismo, hasta se ha olvidado de su personal responsabilidad cuando el PP se dedico a recoger firmas contra el Estatut que había sido aprobado por el Parlament y el Congreso de los Diputados y no ceso hasta lograr su anulación por sentencia del Tribunal Constitucional.
Por esa razón, ni va a ser posible unos resultados favorables al PP que va a quedar en un partido residual, que “ni pinche ni corte” para nada en Cataluña.  De ahí deduzco los errores que están cometiendo los que ya están exigiendo para el Govern un acuerdo del PSC, Ciudadanos y el PP. Error de Arrimadas, que se ve ya de Presidenta; pero también de los socialistas Lambán y Alfonso Guerra, por otros motivos y que podían estos últimos, - en mi opinión - jubilar ya “sus proposiciones políticas”, que son una locura y que serian de agradecer, estoy seguro por Miquel Iceta y el PSC.
Porque si bien es necesario hoy “Terminar con el independentismo y la República como soluciones para Cataluña”, esa tarea no es flor de un día, va a requerir tiempo e ingenio político. “Ni la continuidad de la inmovilidad política de Mariano Rajoy y su Gobierno” que se cree que con el 155 y la Constitución en la mano ya ha acabado con los dos millones que votaron independentismo el 1 de octubre. “Ni la alimentación del frentismo en la guerra entre los buenos y los malos catalanes” que plantea Arrimadas.
Hace falta la superación de la realidad creada en Cataluña desde hace años, y esa superación solo podrá ser alcanzada mediante el convencimiento con la razón, y desde mi modesta opinión, esa filosofía de un catalanismo moderado y firme en esas dos categorías, las posee Miquel Iceta candidato del PSC a la Presidencia de la Generalitat.
Y que está demostrando el “Caudillo Puigdemont” desde Bruselas: “el ridículo más espantoso a su petición de que los policías belgas lo escoltasen a Cataluña para poder votar”, y que el Gobierno le han negado. Este ex, que se sigue considerando el President, está muy mareado y no merece fiarse por las sandeces que dice cada día. Y desde que se marcho de “Su República, con los pantalones sucios por el miedo” pero que fue un acto de cobardía, no inspira ya mucha confianza, incluso entre dirigentes del PDeCAT. Ya que admiten estos días que viven una difícil contradicción, por un lado Puigdemont y su circunstancias les han hecho revivir las expectativas electorales para el 21-D, y por otro que el ex-President ha anulado el partido y ha cegado las esperanzas de renovación para afrontar una nueva etapa.
Las conspiraciones, reuniones y recelos han empezado en el PDeCAT con la vista puesta en el final del proceso independentista ó al menos en el final del camino unilateral y al margen de la ley. Y sobre todo, mirando a su futuro próximo en el que Puigdemont sea inhabilitado por la Justicia y deba ser sustituido en su escaño y en su liderazgo político, y para sustituirlo ya se deben estar dando empujones entre Elsa Artadi, Luis Font y la propia Marta Pascal en lo que se refiere al poder orgánico
Y hay que tener en cuenta que esa previsible inhabilitación de Puigdemont irá acompañada de la del resto de ex – consellers imputados por su participación en el proceso soberanista. Y desde fuentes del PDeCAT ya se barajan las posibilidades de que Puigdemont estudie dilatar ó hasta boicotear el proceso de formación del Govern, tras el 21-D, ya que ni podría votar por no haberse censado antes del 22 de noviembre en el censo donde se debían de inscribirse los españoles en el extranjero.
Por ese simple detalle, ni Puigdemont, ni los ex- consellers no podrían depositar su voto, en caso de que estuvieran en Cataluña el 21-D. Y además deberán quedarse en Bélgica para cumplir con la justicia belga, que le ha prohibido salir del país, hasta que el juez decida si acepta su extradición a España.
Así están las perspectivas reales del PDeCAT por un lado, y por el lado de los que están encarcelados, queriendo aparentar que van a rectificar sus errores unos, y otros que siguen persistiendo en los mismos, haciendo piruetas ante el juez del Tribunal Supremo para lograr su libertad provisional hasta el día de su juicio.
Este es el escenario independentista, y la verdad es que ni Puigdemont y Cia. ni Junqueras ni ERC, ni la CUP con sus declaraciones de recurrir a la violencia para lograr la República, ni la formación del matrimonio político de Ada Colau con el resto del naufragio de Podemos en Cataluña, ofrecen ninguno de ellos ni una micro posibilidad, digan lo que digan hasta el 21-D, de coherencia con propuestas serias, sencillamente porque no las tienen.
Parece pues, que desde la lógica y la voluntad de quienes un día decidieron echarse en brazos del independentismo al creerse los “Cuentos y las Historias prefabricadas que les han contado”  pero que la realidad has mostrado no eran tan reales, el día 21-D, decidan una buena parte, quedarse en casa, porque motivos tienen de hartazgo, de mentiras y de indignación por la burla que les han hecho los Puigdemont y Cia, que se han mostrado como una banda de embusteros e ilegales políticos que no merecen ser votados desde el buen sentido común de los catalanes. Ni que vuelvan a ocupar un segmento parlamentario que les permita reiniciar el único objetivo que persiguen: La ruptura con España aunque ello lleve aparejado el hundimiento económico y el progreso de Cataluña.
Desde el convencimiento que hoy la fuerza que se presenta con la voluntad de “Convencer más que de vencer”, que es a mi juicio el factor fundamental de la acción política para ir superando la dramática situación que hoy se vive en Cataluña, es la candidatura del PSC y las propuestas que defiende su líder Miquel Iceta.
Propuestas,  que tienen su origen en el catalanismo moderado, la inteligencia y la gran paciencia para ir labrando el futuro mejor para Cataluña que posee  Iceta y que se merecen el apoyo mayoritario de esos casi seis millones de electores el 21-D para iniciar la reconstrucción de ese mejor futuro que necesita Cataluña.

                              3 diciembre 2017

   

 

 

 

 

martes, 28 de noviembre de 2017

GANAR VOTOS PARA RECONSTRUIR EL FUTURO.


 
Y ganar votos en el escenario político actual de Cataluña, se pueden hacer, en mi opinión de dos maneras.
Votando al partido que propone la superación de la fractura social, y del aislamiento internacional que ha conducido a Cataluña con el “Proces” independentista y de la República, absolutamente ilegales.
O votando a cualquiera de los partidos, “hoy en franco divorcio político” que con matices siguen alimentando el separatismo, lo que alimentaria la permanente división de la sociedad catalana.
Pero veamos: La coalición Junts per Catalunya, no es el fruto de la alianza de dos ó más formaciones políticas que han acordado presentarse ante el electorado con una candidatura y programa único. No, no es eso, ha sido el fracaso de Puigdemont, otro más. Sino que es una artimaña legal de la antigua Convergencia Democrática de Cataluña (CDC) de Jordi Pujol y Artur Más y de la nueva marca bautizada por Puigdemont del Partit Democratic de Catalunya (PDeCAT).
La burla tras el fracaso de la “Candidatura y programa único” que pretendía Puigdemont, ha sido coligar las entidades que son la misma cosa y que he señalado, y enterrar las siglas de PDeCAT, que le permita al “Fugado Puigdemont” hablar de una “Lista nueva, amplia y transversal”. Y en mi opinión tapar la ruptura ó divorcio político con ERC.
Porque ERC, se ha “Divorciado políticamente de Puigdemont”, y no comparte las “Ocurrencias belgas” de este que se sigue considerando President de Cataluña,  “aunque no se atreva a volver a su República” y quiere que el 21-D se vote la salida de Cataluña de la Unión Europea. Vamos para embrollos verbales, es único, pero que eso le lleve a ganar votos y volver a ser President, si no hace un milagro “La Moreneta de Montserrat”, lo va a tener un poco difícil, me parece a mí.
Y en ese escenario donde a la fractura social se ha venido a sumar la fractura independentista, y en donde no se encuentra en ninguna de esas fuerzas ninguna propuesta seria para sacar a Cataluña y a la sociedad catalana del caos social y económico en la que la han hundido, y que ninguna son la alternativa para salir a una nueva situación, mejor no votarlos.
Y es que además, en honor a la verdad, no son tampoco ni la alternativa al PSC,  ni a su líder Miquel Iceta.
Porque en ese marco totalmente fracturado, en una constante exposición de la radicalidad emocional, frente a la realidad racional, no se puede ni valorar ni votar a los que han provocado ese estado de ánimos.
Y es ante el victimismo separatista, que hoy niega la propia política y la normalización democrática en la vida y el desarrollo económico en Cataluña, es donde de manera incontestable hoy está surgiendo un Miquel Iceta cuyas propuestas pueden desarrollar una labor ética y política capaz de superar las confrontaciones y las divisiones en la sociedad catalana.
Porque si en la sociedad catalana, los electores se fijan en lo que dicen las distintas candidaturas que se presentan desde “el secesionismo independentista” como bandera, es que para ellos, “No cabe otra cuestión, que la identitaria”, y por lo tanto, para esos partidos aun divorciados lo único que cuenta es “Intentar como sea la Independencia y la República” y para la CUP hasta recurrir a la violencia. Y otros, a lo más que el Gobierno de España – sea el que sea – acepte en unas negociaciones la realización de un referéndum, donde se decida el ser ó no ser de Cataluña, aunque la Constitución no lo permita, ni la opinión de los españoles.  
Esa es la única actitud, que de una u otra forma se pretende por las fuerzas independentistas. Y eso es, precisamente, lo que ha anulado la posibilidad de acuerdos con los que hacen de la ruptura con España, su razón de ser. Y porque frente a esas posiciones, no hay discusión posible, solo cabe la auto-determinación
Un derecho, que no existe hoy en día en el planeta Tierra afortunadamente, porque solo sería posible reconocer, en casos de que un trozo de un país tuviera la condición de colonia de un Estado, ó que sufriera el exterminio de ese pueblo. Vamos ninguna de esas circunstancias son las que “Sufre Cataluña, y los catalanes” por formar parte de España, y están en peligro de extinción los catalanes por sus actuales relaciones con España en un Estado de Derecho, donde la Constitución le garantiza la libertad, y el progreso económico del que se ha beneficiado Cataluña.
Por eso, cuando en el desayuno de Europa Pres, Pedro Sánchez expresaba que “Con Iceta al frente de la Generalitat, Cataluña seria gobernada al ritmo del sentido común, de la convivencia y de la justicia social”, no hacía en mi opinión, sino reconocer la capacidad de Miquel Iceta de poner la política, el debate y la reflexión en el espacio público, que buena falta hace.
Porque el escenario creado progresivamente, como consecuencia de las prácticas políticas desde el victimismo sin motivo alguno, por parte de los partidos Independentistas, argumentando falsedades; y la nefasta actuación del PP en Cataluña y desde el Gobierno de Mariano Rajoy; quien hoy representa la voluntad de creer y trabajar por el acuerdo entre diferentes, el acuerdo desde el respeto mutuo, es Miquel Iceta y su liderazgo del PSC.
Y como se ha llegado a la situación que se ha llegado, de una sociedad sin cohesionar, y dividida en bandos. Se quiera ó no reconocer aún, en una parte de la sociedad catalana, la salida con la guerra de unos contra otros, la destrucción de lo que nos hace personas libres y democráticas “NO ES LA SOLUCIÓN”.
“LA SOLUCIÓN se encuentra en la capacidad para superar ese escenario dantesco”, recuperando los valores políticos, sociales, económicos y culturales, que está planteando Miquel Iceta. Y que en mi opinión, no son otros, que los de escuchar y acordar, negociar y acordar y respetar los acuerdos. Yo estoy convencido que eso es lo que hace falta en Cataluña, frente a los proyectos que dividen a la sociedad catalana entre “Los buenos y los malos catalanes”. Que a la fin y a la postre perjudica a todos, y eso es lo que está sucediendo ahora en Cataluña y lo pagan todos los catalanes sean independentistas ó constitucionalistas.
A mí me parece, que hay que hacer algo fundamental, como es el uso de la razón, como vehículo para superar las posibles escisiones sociales, de lo contrario, cuando son los sentimientos que se imponen sobre las razones, desaparece el pensamiento. “Y sin pensamiento no hay futuro”.
Yo estoy convencido – y me gustaría que estas reflexiones, mis lectores las divulgaran -  que si Miquel Iceta lograra los apoyos suficientes y fuera el futuro President, sería capaz de “cerrar la brecha social” que se ha producido entre los catalanes, y eso es muy importante. Y cerrar esa brecha, es mucho mejor que continuar y dejar “Con la brecha abierta en las cabezas de los catalanes”.
Y si la ciudadanía, se percata de las grandes posibilidades que está proponiendo Miquel Iceta y vota las candidaturas del PSC, estarán fijando unos pilares muy sólidos para restablecer tantas cosas como hay que restablecer en Cataluña y de esta con España.
De ahí pues, la importancia de alcanzar un importantísimo resultado las candidaturas del PSC, para poder reconstruir el futuro de Cataluña y de todos los catalanes.
Me parece a mí.

                                      28 noviembre 

 

     

  

domingo, 26 de noviembre de 2017

LAS DIFERENCIAS SON FUNDAMENTALES.


En el escenario preelectoral de Cataluña ante el 21-D, hay grandes e importantes diferencias entre las diversas fuerzas políticas que se presentan a esos comicios. Diferencias que van a ser a mi juicio, el factor que a la hora de esa transcendental decisión, de ir a votar y de hacerlo en definitiva a aquella fuerza que se estime la mejor, van a pesar mucho. Porque las diferencias son sustanciales, entre unos y otros, y entre los unos entre si, y las diferencias entre los otros, que son muy significativas, y me da la impresión que los electores lo van a tener muy en cuenta.
Quizá haya quien solo vea un bloque frente a otro, los independentistas frente los constitucionalistas. Y la verdad, no es así de simple, porque tampoco es una guerra de trincheras en las que cada bando tiene por único  objetivo eliminar al otro.
A mí me parece, que el actual escenario hay que mirarlo a través de un  microscopio de calidad, y así se podrán contemplar las diferencias que el fracaso del “Proces”, y la disolución de “La aparente unidad monolítica, del independentismo, que ya no es tal”, que ofrecen matices sumamente importantes detectar, y que van a cooperar a la hora de tomar la decisión y la acertada puntería que quiera cada cual, dar al voto el 21-D.
Veamos las diferencias: El fugado Puigdemont desde su turismo político en Bruselas, sigue cosechando fracasos al tener que presentar la candidatura Junts per Catalunya, que es el nuevo nombre que ha decidido Puigdemont, pero que ha sido la lista del fracaso de la unidad que pretendía.
Y las afirmaciones en el acto de presentación negando la existencia del Estado español, que según sus palabras no sirven ni la Constitución, ni el Congreso de los Diputados, ni el Senado, ni las leyes y Tribunales, y a continuación afirmó que el Estado “Sois vosotros” dirigiéndose  a quienes lo escuchaban. Y la descripción de su candidatura como la que “Rajoy no quiere que gane”, y exigir que los partidos acepten los resultados del 21-D, como otra joya “de que hay que votar si Cataluña debe de seguir en la UE”, han sido en mi opinión, propuestas  de escasas convicciones para votarle sus candidatura. Y sobre todo, porque  no ha dicho si piensa volver a España, que es donde tiene que enfrentarse a las responsabilidades judiciales por los delitos cometidos y que tienen que juzgarlo y presumo que condenarlo por el Tribunal Supremo.
Pero Puigdemont de eso no habla, como tampoco ha hecho ninguna proposición desde “Su exilio de magnate millonario” que contemplase la la recuperación de las empresas que se marchan de Cataluña precisamente por la inseguridad política que el mismo ha provocado, la creación de empleo, la mejora de la sanidad y de una educación sin adoctrinamientos,  ni ninguna otra que supere la fractura social y el aislamiento internacional de Cataluña, y así….suma y sigue. Sigue con “sus falsedades”, como la de afirmar que: “En estas elecciones se decidirá si los catalanes aceptan ó no, el artículo 155 que ha adoptado de forma ilegal el Gobierno”.
Sin temor al ridículo más espantoso, Puigdemont afectado quizá por los aires belgas, sigue mintiendo y tratando de confundir, y debe de ser el único que aún no se ha enterado que “Celebradas las elecciones el 21-D, ya no habrá articulo 155, puesto que habrá terminado gane quien gane en estos comicios autonómicos”.  Pero él sigue mintiendo, tras el fracaso de la Independencia y la República, que abandonó con sus pantalones ensuciados por el miedo.
Y llamar a que las fuerzas contrarias a la independencia, para que acepten los resultados del 21-D, es una fantochada de este Puigdemont que sigue creyéndose que es el “Zar catalán del Siglo XXI”, pero no se atreve a volver a Cataluña para ser juzgado. Da la impresión, que ha perdido las perspectivas de su futuro. Un futuro que tiene más cerca la cárcel que un escaño en el Parlament. Y esas diferencias fundamentales entre lo que ha sido Puigdemont, lo que sigue siendo, y las necesidades de Cataluña, los catalanes van a expresarlo con sus votos.
En el abanico de fuerzas políticas que van a participar en los comicios del 21-D, se encuentra Junts per Catalunya de los “Fugados a Bruselas”; ERC-Cat Sí, que lidera Oriol Junqueras pero con Marta Rovira como aspirante a Presidenta de la Generalitat; el PSC liderado por Miquel Iceta que se presenta en coalición con Junts per Avanzar con el ex de Unió Ramón Espadaler; Ciudadanos; el PP; CeC-Podem la coalición entre la marca Podemos en Cataluña y los Comunes de Ada Colau; la CUP; PACMA, y Recortes Cero-Grupo Verde.
Bueno pues, entre todas estas fuerzas, y en mi opinión las diferencias hoy son bien notables, ya que el “Proces independentista y Republicano ha sido un fracaso”. Fracaso que han tenido que reconocer destacados líderes promotores del “Proces”, que aunque en ese reconocimiento estuviera parte de la estrategia para su defensa ante los Tribunales, hoy están apareciendo como “Gancho electoral” en algunas formaciones, el intentar el “Segundo Proces separatista” de muy diferentes formas, y aunque la meta de los mismos siga siendo la creación de un “Estado propio en Cataluña”.
Por citar a alguno,  la CUP a través de sus ex-diputados Anna Gabriel y Benet Salellas han reconocido en una reciente entrevista al periódico El Punt Auvi, que serian capaces de recurrir al uso de la violencia para rebelarse y desobedecer la Constitución.
Y por el grupo de Ada Colau-Podemos, después del balance catastrófico de sus dos años de alcaldesa de Barcelona, una de las capitales más importantes de Europa y que hoy es ingobernable con sus 11 concejales y un pleno municipal de 41 concejales. Y si fuera poco, haciendo gala de su hipocresía, que ha favorecido al independentismo y al separatismo de Puigdemont y Cia. Y además ha contribuido a la división de los partidos independentistas  en dos bandas – perdón, quería decir bandos – creo que ha hecho meritos  para tener una reducidísima presencia en el Parlament, y ni tan siquiera creo yo, vaya a servirle para decidir la constitución del futuro Govern.
Y de entre los partidos “No independentistas”, también se han manifestado diferencias que hoy son evidentes, porque el Constitucionalismo no es el certificado de “Buen partido”, y de poseedores de “la verdad absoluta”, es decir, que todos los partidos constitucionalistas “No son lo mismo”.
Pues van a ser las elecciones, y sus resultados los que podrán terminar con las conjeturas que se permiten hoy los sondeos y las encuestas, elucubrando  las mayorias parlamentarias, que si bien se pueden tomar como referencias, en las que solo el PSC y Ciudadanos suben sus expectativas, son solo las tendencias a 25 días del 21-D, y que es de esperar sigan incrementándose.
Pero de entre los perdedores, está Xavier García Albiol candidato del PP que no va a poder impedir, el fracaso asegurado de su candidatura en estos comicios. Fracaso que va a ser el fracaso del PP en Cataluña pero a su vez el del Gobierno de Mariano Rajoy, en Cataluña y en toda España.
Y de Ciudadanos, ya lo decía en mi anterior artículo, Inés Arrimadas, ha dado un buen traspié, continuando con las críticas al líder socialista Miquel Iceta que se propone sin ser independentista, un programa para acabar con el clima del frentismo, contrariamente a lo que ánima el partido de derechas Ciudadanos. Arrimadas además, no tiene ninguna experiencia ni otro programa en estas elecciones, que el plantearse como si fuera una guerra, “contra el independentismo que hay que librarla de trinchera a trinchera”.
Es precisamente el trabajo realizado para evitar el caos económico y la fractura social, el que ha situado a Miquel Iceta y al PSC como el mejor candidato a President de la Generalitat.
Y tanto que hay diferencias, haberlas las hay, y la incógnita hoy, de lo que sucederá tras el 21-D, solo va a depender de la capacidad de la mayoria de participar en los comicios – que ya se apuntan con una participación superior al 80% - y de saber discernir a la hora de emitir el voto, si se hace por uno de los partidos que sería la “revancha secesionista”, ó se vota al partido que defiende la superación de las divisiones mediante los convencimientos en la sociedad catalana, que es lo que está proponiendo Iceta y el PSC,  porque ahí se encuentra la única solucion del problema actual en Cataluña.
El PSC, ya ha dejado muy claro, que “no investirán a ningún partido independentista, ni tampoco a Inés Arrimadas aspirante a la Presidencia de la Generalitat , un  partido de derechas Ciudadanos”.
Y es que hay una corriente de opinión muy seria a favor de que Iceta sea el futuro President, incluso aunque Arrimadas fuese más votada, porque lo que está clarísimo es que jamás de los jamases esta candidata, va a contar  con el apoyo de Ada Colau para hacerse con la Generalitat.
Y si a la hora de votar, los catalanes lo hacen primando valores como la decencia política, la honestidad, el respeto al ciudadano, la integridad y el simple sentido común, yo estoy convencido que votaran Miquel Iceta, votaran PSC.
Observar las diferencias hasta el 21-D, va a ser fundamental para que la gran mayoria de electores vayan a participar, y que el buen sentido de los votantes se dirijan con su voto a la opción de Miquel Iceta. Se lo estuvo ganando, de lo está ganando….y se lo merece Cataluña.

                                   26 noviembre 2017