jueves, 11 de agosto de 2016

LA CRÓNICA DE UNAS ELECCIONES ANUNCIADAS.


      LA  CRÓNICA  DE  UNAS  ELECCIONES  ANUNCIADAS.

Las apariencias nos engañan, en más de una ocasión. Cuando las cosas nos parecen una cosa, y resulta que son todo lo contrario
Por ejemplo, quien se crea que las negociaciones Rajoy-Rivera van a resolver el bloqueo institucional que tenemos a raíz de los resultados del 20-D y 26-J, se equivocan solemnemente
Claro que uno y otro, Rajoy y Rivera están teatralizando sus encuentros, dejando una cierta, ambigua y difusa impresión de que de esas reuniones va a salir “el gran acuerdo”, que nos va a salvar del bloqueo y facilitar el nombramiento del Gobierno en el país. Aunque Rajoy más astuto que el joven emergente permanece callado, si se va a presentar ó no,  para su investidura. Y lo que dicen los medios, pues eso, es lo que dicen los medios.
Y lo vamos a ver después de que el Comité Ejecutivo del PP se haya tomado una semana de vacaciones antes de la reunión donde en principio tienen que pronunciarse acerca de las exigencias de Rivera, para si las aprueban – tengo mis dudas – se iniciarían las negociaciones que darían ó no lugar al cambio, de la abstención de Ciudadanos por el SI en la investidura de Mariano Rajoy.
De todas formas, si por las razones que diesen, Rivera votara SI a la investidura de Rajoy, éste seguiría sin alcanzar las mayorías necesarias, ni la absoluta, ni la simple en los días que – por cierto – aun no sabemos cuándo, y si se presentara para su investidura.
El PSOE sigue con legitima e inamovible firmeza enrocado en el ¡NO! a facilitar ni por activa ni por pasiva la investidura de Mariano Rajoy. Y si el fracaso, uno más de Rajoy, no lo impide alguna catástrofe natural, el siguiente paso que podemos constatar es: Que el Monarca optara por proponer a Pedro Sánchez para que lo intente de nuevo. O que a la vista de lo visto, proceda a la disolución del Congreso de los Diputados y convoque unas nuevas elecciones
Porque aunque dado que Rivera tras su bla, bla, bla, decidiera apoyar a Rajoy en su investidura, éste no va a poder ser aprobado por los actuales diputados.
La “Hoja de ruta”, la más probable es que ni el Monarca haga una nueva protesta, visto lo visto en el fracaso anterior de Pedro Sánchez. Y opte por la disolución y la convocatoria de unas nuevas y terceras elecciones generales.
Y ante esa próxima evidencia, todos los españoles deberíamos esforzarnos de abstenerse ante las influencias mediáticas que nos teledirigen prácticamente nuestro voto, antes de introducirlo en la urna.
Y fuésemos por el contrario, capaces cada uno, de someternos a un examen de nuestra conciencia particular para tomar partido en este proceso tan complejo como delicado que estamos viviendo en nuestro país
En primer lugar para rechazar la abstención – que hipócritamente anuncian desde los medio -  como el mejor vehículo para expresar nuestro descontento y malestar. Y a decidirse en estas terceras elecciones “de ir a votar”, que es el primer paso para la obtención de un resultado que podría desequilibrar la correlación de fuerzas parlamentarias, que por la naturaleza de las mismas, han hecho imposible ningún acuerdo de investidura.
No se trata aquí y ahora en este artículo, seguir machacando la penosa situación a la que nos ha llevado Rajoy, en lo personal: Paro, precariedad, desigualdad, pensiones en peligro, déficit, deuda, etc., y al país con más independentismos que nunca, en gran parte gracias al inmovilismo de Rajoy durante sus cuatro años de legislatura. Que hoy ya “No está útil para el servicio”, ni puede continuar en el Gobierno, ni se le debe votar para que lo esté.
Pero el examen de conciencia al que apelo, previo de quienes vamos a votar, es el primer paso para que una nueva hoja de ruta, a partir de los nuevos resultados permita el establecimiento de una nueva correlación de fuerzas en el país que pueda conducirnos al final a poder tener un Gobierno progresista y reformista, un Gobierno que sea un autentico cambio
Porque un concienzudo examen de conciencia, no puede dejar de evidenciarnos, que la fragmentación parlamentaria que ha supuesto la aparición de los grupos emergentes Podemos y Ciudadanos, no ha sido la solución, ni es ni son el vehículo para ir transformando nuestra actual realidad.
Y no es que el pluralismo parlamentario sea un problema. El problema es la naturaleza populista del emergente Podemos, así como los novatos liberales que hasta la fecha no han resuelto nada.
Mientras que, los partidos más votados siguen siendo  el PP y el PSOE, y por eso  siguen siendo los únicos partidos para el Gobierno. En estos momentos el PSOE no solo es un partido de Gobierno, sino que es la única alternativa de Gobierno ante el corrupto PP y su actual dirección.
En esa sencilla razón y a su vez compleja de entender, se encuentra el hundimiento al que nos ha llevado la política neo-liberal  de Mariano Rajoy, lo que debería de servir a los 8 millones de votantes del PP., que lo han hecho a pesar de ser el causante de todos los males que hoy padecemos, para reaccionar y corregir su próximo voto. A ese partido, no se le puede seguir votando,  “pese a la campaña mediática orquestada por intereses ajenos a los de España y los españoles.
Ni que se siga presionando al PSOE para que modifique el posicionamiento político decidido por su Comité Nacional, para que lo cambie para hacer posible la continuidad de Mariano Rajoy como Presidente del Gobierno.
Por otro lado, los “esperanzados” con Pablo Iglesias y Podemos también  - en mi opinión – deberían reaccionar ante el fracaso de unos resultados electorales, que unidos a las confrontaciones internas que han provocado, han demostrado suficientemente que ni el “Caudillismo de este galimatías ideológico-político-desorganizativo” que representan son la solución de nada. Más bien el problema
Y si queremos salir, del bloqueo institucional real que tenemos, hay que empezar a tener claro, que esa necesidad nacional, no será posible si cada hijo de vecino, se afirma ufano, dispuesto a votar al mismo partido que votó el 20-D y el 26-J
Los cambios de Gobierno, ha quedado demostrado en los resultados de las dos últimas elecciones, que no han sido posibles. Para esos cambios, hay que cambiar la voluntad del pueblo Soberano, cambiando el voto que le dieron al PP y a Podemos.  Si no se verifican esos cambios, y en las urnas no aparecen las candidaturas del PSOE con una sólida mayoría. No será posible ningún cambio progresista en nuestro país. Así de claro.
Ese es el gran problema por resolver en España. Y que en mi opinión se ha ido generando, olvidando el ejemplo de la Transición, cuya característica fundamental fue el acuerdo entre unas y otras fuerzas políticas, tan diferentes, radicales y alejadas entre sí desde cualquier punto de vista. Pero ese espíritu y voluntad negociadora para entenderse se ha ido diluyéndose hasta el extremo, que ni es posible tan siquiera pensar – a pesar de las  impertinentes presiones de algunos ex – que hoy esa cultura de pactos y acuerdos se pueda restablecer.
Y no solo, que es un buen motivo, por el carácter y naturaleza de un PP, judicializado y sede orgánica de “Una escandalosa corrupción generalizada”.
El telón de fondo que ha hecho posible la desafección politica existente hoy en nuestra sociedad, ha tenido unos orígenes que no han desaparecido, han estado y siguen estado como lo hemos podido constatar en las recientes campañas de IU y Podemos y en su “Matrimonio de conveniencia”. Pero el origen de esa campaña, fue orquestada desde IU por Julio Anguita y Cia, que para lograr su pretendido “Sorpasso”, no vacilo en levantar la bandera anti-PSOE hasta el extremo de establecer “la pinza” PP-IU, que favoreció la subida de José Marian Aznar a la Presidencia del Gobierno.
Y “Si una mentira se repite lo suficiente, acaba por convertirse en verdad” decía el nazi Goebbels.
Y repetir año tras año la misma mentira:”Que el PP y el PSOE son lo mismo” se ha convertido en el “mantra muy extendido en nuestra sociedad”.
Predicar con mala fe ese mantra  falso, ha contribuido a extender  entre amplios sectores de la sociedad esa confusión. Y curiosamente la desafección politica, no se manifiesta contra el PP, por corrupto y etc.etc, etc, No, es contra el PSOE
Acusar al PSOE, por la modificación del artículo 135 de la Constitución con el apoyo del PP, que lo que impidió fue el eminente rescate desde Bruselas de nuestra economía, atribuyéndole precisamente a los socialistas  que se habían comprometido a pagar las deudas antes que mantener los servicios públicos. Fue una gran mentira. Sin embargo  cuando Mariano Rajoy fue Presidente de Gobierno y Bruselas nos rescato con 100,000 millones, desde IU siguieron con las mismas mentiras. Ni una sola critica a Mariano Rajoy y su Gobierno del PP
Y esos comportamientos  han sido una gran contribución, para la creación de ese espacio de confusión, y de desorientación política muy grande en la sociedad, que solo favorece precisamente a la derecha corrupta del PP., porque todo es: “El PSOE es el culpable”.
Y cuando estallo la crisis sistémica en el 2008 y empezaron los tiempos de “las vacas flacas”, y de un tratamiento erróneo para superar sus efectos nos encontramos con las medidas neoliberales: Recortes, recortes y un conjunto de medidas que nos ha llevado al empeoramiento de nuestras condiciones de vida y de trabajo.
Y ante esos efectos tan negativos, al PP le faltó tiempo para achacárselo al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Y como en ese marco aparecieron los grupos emergentes como Podemos, su estrategia fue “darle caña al mono hasta que hablara inglés”. Lo ataques a la Transición del 78, a la Constitución, a la “Casta” y “todo el poder para el pueblo”, constituyeron la bandera anti-PSOE del populismo que ha practicado Pablo Iglesias. 
Y en ese periodo nefasto para los españoles y para nuestro País, la ausencia de unas políticas acertadas ha sido decisiva para el crecimiento del desempleo, de la desigualdad y de la pobreza, de los contratos laborales precarios y mal-pagados, y crece la desafección contra el PSOE, estamos con un déficit y una Deuda que solo un milagro de algún santo va a poder resolver.
Y todo eso ha formado un coctel real de necesidades y a su vez de contradicciones en nuestra sociedad. Y mientras que no aprendamos de nuestra realidad, podremos seguir escuchando a los tertulianos, viendo la Sexta, 13 TV ó la que nos guste. O seguir soportando los improperios de Pablo Iglesias, y ver como Mariano Rajoy sigue en La Moncloa.
Pero la solución de nuestros problemas no la vamos a encontrar en sus programas, sus esperpentos o en la continuidad de Rajoy en el Gobierno.  Sino en una corrección a nuestro futuro voto. Si queremos empezar a  poner orden en esta encrucijada parlamentaria que no podemos dejar que se eternice, votando lo mismo que votamos el 20-D ó el 26-J.
Y para eso, para llevar a cabo esa transformación, no hay mejor ocasión que la convocatoria y la gran participación de los españoles en las elecciones generales que se aproximan como el único y el mejor instrumento para un auténtico cambio de Gobierno y de políticas.

                                  11 agosto 2016.

 

 

CRÓNICA DE UNAS ELECCIONES ANUNCIADAS.


CRÓNICA  DE  UNAS  ELECCIONES  ANUNCIADAS.

Las apariencias nos engañan, en más de una ocasión. Cuando las cosas nos parecen una cosa, y resulta que son todo lo contrario.
Por ejemplo, quien se crea que las negociaciones Rajoy-Rivera van a resolver el bloqueo institucional que tenemos a raíz de los resultados del 20-D y 26-J, se equivocan solemnemente.
Claro que uno y otro, Rajoy y Rivera están teatralizando sus encuentros, dejando una cierta, ambigua y difusa impresión de que de esas reuniones va a salir “el gran acuerdo”, que nos va a salvar del bloqueo y facilitar el nombramiento del Gobierno en el país. Aunque Rajoy más astuto que el joven emergente permanece callado, si se va a presentar ó no,  para su investidura. Y lo que dicen los medios, pues eso, es lo que dicen los medios.
Y lo vamos a ver después de que el Comité Ejecutivo del PP se haya tomado una semana de vacaciones antes de la reunión donde en principio tienen que pronunciarse acerca de las exigencias de Rivera, para si las aprueban – tengo mis dudas – se iniciarían las negociaciones que darían ó no lugar al cambio, de la abstención de Ciudadanos por el SI en la investidura de Mariano Rajoy.
De todas formas, si por las razones que diesen, Rivera votara SI a la investidura de Rajoy, éste seguiría sin alcanzar las mayorías necesarias, ni la absoluta, ni la simple en los días que – por cierto – aun no sabemos cuándo, y si se presentara para su investidura.
El PSOE sigue con legitima e inamovible firmeza enrocado en el ¡NO! a facilitar ni por activa ni por pasiva la investidura de Mariano Rajoy. Y si el fracaso, uno más de Rajoy, no lo impide alguna catástrofe natural, el siguiente paso que podemos constatar es: Que el Monarca optara por proponer a Pedro Sánchez para que lo intente de nuevo. O que a la vista de lo visto, proceda a la disolución del Congreso de los Diputados y convoque unas nuevas elecciones
Porque aunque dado que Rivera tras su bla, bla, bla, decidiera apoyar a Rajoy en su investidura, éste no va a poder ser aprobado por los actuales diputados.
La “Hoja de ruta”, la más probable es que ni el Monarca haga una nueva protesta, visto lo visto en el fracaso anterior de Pedro Sánchez. Y opte por la disolución y la convocatoria de unas nuevas y terceras elecciones generales
Y ante esa próxima evidencia, todos los españoles deberíamos esforzarnos de abstenerse ante las influencias mediáticas que nos teledirigen prácticamente nuestro voto, antes de introducirlo en la urna.
Y fuésemos por el contrario, capaces cada uno, de someternos a un examen de nuestra conciencia particular para tomar partido en este proceso tan complejo como delicado que estamos viviendo en nuestro país.
En primer lugar para rechazar la abstención – que hipócritamente anuncian desde los medio -  como el mejor vehículo para expresar nuestro descontento y malestar. Y a decidirse en estas terceras elecciones “de ir a votar”, que es el primer paso para la obtención de un resultado que podría desequilibrar la correlación de fuerzas parlamentarias, que por la naturaleza de las mismas, han hecho imposible ningún acuerdo de investidura
No se trata aquí y ahora en este artículo, seguir machacando la penosa situación a la que nos ha llevado Rajoy, en lo personal: Paro, precariedad, desigualdad, pensiones en peligro, déficit, deuda, etc., y al país con más independentismos que nunca, en gran parte gracias al inmovilismo de Rajoy durante sus cuatro años de legislatura. Que hoy ya “No está útil para el servicio”, ni puede continuar en el Gobierno, ni se le debe votar para que lo esté.
Pero el examen de conciencia al que apelo, previo de quienes vamos a votar, es el primer paso para que una nueva hoja de ruta, a partir de los nuevos resultados permita el establecimiento de una nueva correlación de fuerzas en el país que pueda conducirnos al final a poder tener un Gobierno progresista y reformista, un Gobierno que sea un autentico cambio.
Porque un concienzudo examen de conciencia, no puede dejar de evidenciarnos, que la fragmentación parlamentaria que ha supuesto la aparición de los grupos emergentes Podemos y Ciudadanos, no ha sido la solución, ni es ni son el vehículo para ir transformando nuestra actual realidad.
Y no es que el pluralismo parlamentario sea un problema. El problema es la naturaleza populista del emergente Podemos, así como los novatos liberales que hasta la fecha no han resuelto nada.
Mientras que, los partidos más votados siguen siendo  el PP y el PSOE, y por eso  siguen siendo los únicos partidos para el Gobierno. En estos momentos el PSOE no solo es un partido de Gobierno, sino que es la única alternativa de Gobierno ante el corrupto PP y su actual dirección.
En esa sencilla razón y a su vez compleja de entender, se encuentra el hundimiento al que nos ha llevado la política neo-liberal  de Mariano Rajoy, lo que debería de servir a los 8 millones de votantes del PP., que lo han hecho a pesar de ser el causante de todos los males que hoy padecemos, para reaccionar y corregir su próximo voto. A ese partido, no se le puede seguir votando,  “pese a la campaña mediática orquestada por intereses ajenos a los de España y los españoles.”
Ni que se siga presionando al PSOE para que modifique el posicionamiento político decidido por su Comité Nacional, para que lo cambie para hacer posible la continuidad de Mariano Rajoy como Presidente del Gobierno.
Por otro lado, los “esperanzados” con Pablo Iglesias y Podemos también  - en mi opinión – deberían reaccionar ante el fracaso de unos resultados electorales, que unidos a las confrontaciones internas que han provocado, han demostrado suficientemente que ni el “Caudillismo de este galimatías ideológico-político-desorganizativo” que representan son la solución de nada. Más bien el problema.
Y si queremos salir, del bloqueo institucional real que tenemos, hay que empezar a tener claro, que esa necesidad nacional, no será posible si cada hijo de vecino, se afirma ufano, dispuesto a votar al mismo partido que votó el 20-D y el 26-J.
Los cambios de Gobierno, ha quedado demostrado en los resultados de las dos últimas elecciones, que no han sido posibles. Para esos cambios, hay que cambiar la voluntad del pueblo Soberano, cambiando el voto que le dieron al PP y a Podemos.  Si no se verifican esos cambios, y en las urnas no aparecen las candidaturas del PSOE con una sólida mayoría. No será posible ningún cambio progresista en nuestro país. Así de claro.
Ese es el gran problema por resolver en España. Y que en mi opinión se ha ido generando, olvidando el ejemplo de la Transición, cuya característica fundamental fue el acuerdo entre unas y otras fuerzas políticas, tan diferentes, radicales y alejadas entre sí desde cualquier punto de vista. Pero ese espíritu y voluntad negociadora para entenderse se ha ido diluyéndose hasta el extremo, que ni es posible tan siquiera pensar – a pesar de las  impertinentes presiones de algunos ex – que hoy esa cultura de pactos y acuerdos se pueda restablecer
Y no solo, que es un buen motivo, por el carácter y naturaleza de un PP, judicializado y sede orgánica de “Una escandalosa corrupción generalizada”
El telón de fondo que ha hecho posible la desafección politica existente hoy en nuestra sociedad, ha tenido unos orígenes que no han desaparecido, han estado y siguen estado como lo hemos podido constatar en las recientes campañas de IU y Podemos y en su “Matrimonio de conveniencia”. Pero el origen de esa campaña, fue orquestada desde IU por Julio Anguita y Cia, que para lograr su pretendido “Sorpasso”, no vacilo en levantar la bandera anti-PSOE hasta el extremo de establecer “la pinza” PP-IU, que favoreció la subida de José Marian Aznar a la Presidencia del Gobierno.
Y “Si una mentira se repite lo suficiente, acaba por convertirse en verdad” decía el nazi Goebbels.
Y repetir año tras año la misma mentira:”Que el PP y el PSOE son lo mismo” se ha convertido en el “mantra muy extendido en nuestra sociedad”
Predicar con mala fe ese mantra  falso, ha contribuido a extender  entre amplios sectores de la sociedad esa confusión. Y curiosamente la desafección politica, no se manifiesta contra el PP, por corrupto y etc.etc, etc, No, es contra el PSOE.
Acusar al PSOE, por la modificación del artículo 135 de la Constitución con el apoyo del PP, que lo que impidió fue el eminente rescate desde Bruselas de nuestra economía, atribuyéndole precisamente a los socialistas  que se habían comprometido a pagar las deudas antes que mantener los servicios públicos. Fue una gran mentira. Sin embargo  cuando Mariano Rajoy fue Presidente de Gobierno y Bruselas nos rescato con 100,000 millones, desde IU siguieron con las mismas mentiras. Ni una sola critica a Mariano Rajoy y su Gobierno del PP.
Y esos comportamientos  han sido una gran contribución, para la creación de ese espacio de confusión, y de desorientación política muy grande en la sociedad, que solo favorece precisamente a la derecha corrupta del PP., porque todo es: “El PSOE es el culpable”.
Y cuando estallo la crisis sistémica en el 2008 y empezaron los tiempos de “las vacas flacas”, y de un tratamiento erróneo para superar sus efectos nos encontramos con las medidas neoliberales: Recortes, recortes y un conjunto de medidas que nos ha llevado al empeoramiento de nuestras condiciones de vida y de trabajo
Y ante esos efectos tan negativos, al PP le faltó tiempo para achacárselo al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Y como en ese marco aparecieron los grupos emergentes como Podemos, su estrategia fue “darle caña al mono hasta que hablara inglés”. Lo ataques a la Transición del 78, a la Constitución, a la “Casta” y “todo el poder para el pueblo”, constituyeron la bandera anti-PSOE del populismo que ha practicado Pablo Iglesias. 
Y en ese periodo nefasto para los españoles y para nuestro País, la ausencia de unas políticas acertadas ha sido decisiva para el crecimiento del desempleo, de la desigualdad y de la pobreza, de los contratos laborales precarios y mal-pagados, y crece la desafección contra el PSOE, estamos con un déficit y una Deuda que solo un milagro de algún santo va a poder resolver.
Y todo eso ha formado un coctel real de necesidades y a su vez de contradicciones en nuestra sociedad. Y mientras que no aprendamos de nuestra realidad, podremos seguir escuchando a los tertulianos, viendo la Sexta, 13 TV ó la que nos guste. O seguir soportando los improperios de Pablo Iglesias, y ver como Mariano Rajoy sigue en La Moncloa.
Pero la solución de nuestros problemas no la vamos a encontrar en sus programas, sus esperpentos o en la continuidad de Rajoy en el Gobierno.  Sino en una corrección a nuestro futuro voto. Si queremos empezar a  poner orden en esta encrucijada parlamentaria que no podemos dejar que se eternice, votando lo mismo que votamos el 20-D ó el 26-J.
Y para eso, para llevar a cabo esa transformación, no hay mejor ocasión que la convocatoria y la gran participación de los españoles en las elecciones generales que se aproximan como el único y el mejor instrumento para un auténtico cambio de Gobierno y de políticas.

                                  11 agosto 2016.

 

 

miércoles, 10 de agosto de 2016

¿CONVOCAR LAS TERCERAS ELECCIONES, ES UN DELITO?


¿CONVOCAR LAS TERCERAS ELECCIONES, ES UN DELITO?

Pongo este título a este artículo, frente  a la campaña mediática que está presionando al líder del PSOE y al mismo partido, para que favorezcan la aprobación de la investidura de Mariano Rajoy como Presidente, y a la que vinculan como si fuera una amenaza, la convocatoria de lo que serian las terceras convocatoria de las elecciones generales, si no se facilita que Mariano Rajoy sea votado con la mayoría suficiente como Presidente del futuro Gobierno
Desde que se iniciaron las elecciones del 20-D, todos los sondeos han venido – con equivocaciones solemnes –señalando al PP como el partido más votado. De ahí que a pesar de la presunción de “partido ganador” que ha mantenido siempre Mariano Rajoy y sus “muchachos”, así como los tertulianos de la Sexta y 13TV, este candidato renuncio a la designación que le hizo el Monarca para que lograse ser investido Presidente.
Después la designación para que fuese Pedro Sánchez quien lo intentase, a pesar del acuerdo alcanzado de 200 medidas recuperadoras en gran medida del bienestar anulado por decisión de Mariano Rajoy y su Gobierno, fueron Mariano Rajoy y los diputados de la bancada conservadora junto a los de Podemos, quienes con su No  a la investidura del líder socialista, decidieron que no se pusiera en marcha un Gobierno progresista, y que continuase en funciones el citado Mariano. Hasta  la convocatoria de nuevo de las elecciones.
En esos momentos los problemas económicos de nuestro país, eran los mismos que son ahora, el déficit, la deuda, los Presupuestos, etc... Los que nos ha generado y agravado Mariano Rajoy y su Gobierno. Que no nos vengan con falsas alarmas ni nos alarmemos. Estamos como estábamos en el 20-D
Tras la selecciones del 26-J sin variaciones significativas en los resultados de las mismas, la imposibilidad de Mariano Rajoy para alcanzar su investidura alcanza zonas de paranoia crónica de este aspirante. La presencia de una idea ilusoria fija, permanente, lógicamente construida, que condiciona una conducta tan anormal, como lo fue su Gobierno, anda ahora a la caza y captura de los apoyos para alcanzar su investidura.
Las ideas falsas que originan la paranoia, se engendran por una debilidad de la crítica del paranoico frente a los conflictos de su personalidad con el ambiente. En este caso con las dificultades reales para lograr lo que desea: Continuar en el “machito del Gobierno” pese a la corrupción que se ha practicado en el PP, siendo Rajoy su Presidente.
Para ello, Mariano Rajoy no vacila en parapetarse con la amenaza de ir a otras elecciones. Como si la práctica de un derecho constitucional, fuese una de las “Diez plagas que asolaron Egipto” en la antigüedad, o un delito. Y lo dicen y se quedan tan panchos. Pero las amenazas del Faraón Rajoy en este caso, van a ser un fracaso absoluto.
Y tratar la convocatoria de las terceras elecciones como si fuera un delito, habría que cuidarse mucho en presentarlas como tal. Porque en definitiva, por mandato constitucional es el Rey quien las convocará llegada la ocasión. A ver si tanto presentarlas como algo anormal, como si fuera un delito, al final con esos planteamientos, tendríamos que “juzgar al Rey”  porque al final por mandato constitucional es quien disuelve y convoca nuevas elecciones. Vamos un poco mas de seriedad no les vendría mal a los coros del PP cuando nos hablan de las elecciones.
Desde las elecciones del 26-J se han hecho públicos cuatro sondeos incluida la encuesta última del CIS. Y en todas ellas se han perfilado un escenario similar y en equilibrio, quiero decir que la correlación de fuerzas no iba – como así ha sido – a desbloquear las negociaciones para hacer posible el voto de investidura del futuro Presidente del Gobierno.
Siempre con la duda, por la falta de credibilidad que han ofrecido estos sondeos, conviene no obstante, tomarlos  hoy como referencia para aclarar algunas cuestiones.
En primer lugar, que la convocatoria de nuevas elecciones, so son la amenaza de nadie contra nadie. Quien como el PP la esgrime, miente como bellacos, y lo utiliza para infundir el temor antes de ir a votar. Pero es totalmente inadmisible el “eslogan electoral del PP”. “O el Gobierno de Mariano Rajoy ó nuevas elecciones”.
En segundo lugar que: Ciudadanos y Unidos Podemos obtienen una sensible pérdida, un retroceso en la intención de voto.
Y en tercer lugar que solamente el PP y el PSOE son los únicos partidos que obtienen un ligero incremento en la fidelidad de sus electores.
Que el PP, siga siendo el partido más votado, no le ofrece ninguna garantía ni derecho para  seguir en el Gobierno. Lo que sucede es que provoca entre millones de españoles, el natural cabreo al constatar esos resultados, que casi 8 millones de votos lo hagan a las candidaturas del PP, solo indican que esa cifra se ha alcanzado o bien por ignorancia o porque prefieren que les Gobierne el “partido de la corrupción y los desastres económicos”. Les ha dado igual nuestro deterioro de las condiciones de vida y de trabajo, la corrupción y si nos roban del erario público. Una pena.
Pero afortunadamente hay otra parte importante de españoles que no hemos votado PP, y lo hemos hecho en lo fundamental a otros partidos que no están de acuerdo con el Gobierno del PP y sus políticas.
 Y ahí radica la imposibilidad de acordar un apoyo a la investidura de Mariano Rajoy. Hoy es irreversible la posición del PSOE, que se pueda alcanzar un pacto entre “Tirios y troyanos”. El bloqueo parlamentario, impide el nombramiento del Presidente del Gobierno. Y este bloqueo ha sido el resultado natural y legitimo  de las elecciones anteriores, que nos han mostrado que no es posible llagar a ningún acuerdo para lograr una investidura.
Ahora las conversaciones entre Mariano Rajoy y Albert Rivera, podrían quizá modificar la abstención de Ciudadanos y que la abstención anunciada se transforme en un SI a la investidura de Mariano Rajoy. Pero eso se podrá considerar un desbloqueo, pero no va a lograr –en mi opinión que en el PSOE se de ese transformismo- ni la creación de un Gobierno estable y con garantía de cambios reales en la politica que el PP ha venido practicando.
Los únicos cambios que se van a verificar, son los que Ciudadanos va a registrar en sus resultados electorales. Rivera posiblemente ha considerado que votar SI a Mariano Rajoy es la solución. A mí me parece, que no va a solucionar nada. Y lo lamentable no es su giro, sino que  se sitúe ahora con los reproches al PSOE por no tener una visión de Estado. Ahí tiene una gran coincidencia con el PP y con Mariano Rajoy. Mejor graduar la vista Albert Rivera y luego actuar. Bueno las ópticas están casi siempre abiertas.
Y convencido que ese paso que está dando el líder de Ciudadanos, no va a garantizar un Gobierno del PP, estable y duradero y no va a impedir la convocatoria de nuevas elecciones. Solo queda ese recurso para que los españoles podamos hacer una reflexión de conciencia. Yo creo que de los 8 millones que votaron al PP, alguno estará ante tanta corrupción y la falta de solución a los numerosos problemas, pensando  que a las próximas no se equivocara. Motivos hay para ello, más que suficiente.
Convocar unas nuevas elecciones, no es ningún delito, es el derecho constitucional que permite a los españoles elegir a sus representantes en el Congreso de los Diputados. Pues bueno, en corregir el voto de los que votaron al PP, se encuentra el desbloqueo. Y en votar mayoritariamente al PSOE se encuentra la posibilidad de un Gobierno progresista y reformista. Lo que hoy necesitamos urgentemente en nuestro país.

                                 10 agosto 2016.  

 

 

 

 

 

 

 

martes, 9 de agosto de 2016

EL GRAN FRACASO DE PODEMOS.


EL   GRAN   FRACASO   DE   PODEMOS.

Ha sido a partir de los resultados de las elecciones del 26-J que la organización Podemos ha entrado en barrena, no solo por la pérdida de influencia electoral, sino también por las luchas internas que están dando la imagen de una descomposición real de esta organización., del experimento Podemos.
Precisamente, uno de los padres de esta experiencia, Pablo Iglesias, es el que ha sido el conseguidor de la situación por la que atraviesa Podemos. Sus estrafalarias intervenciones, trufadas de insultos y de una ambición desmedida han sido la mayor contribución a la obtención de los resultados alcanzados el 26-J, por su organización. Una pérdida de 1 millón 200,000 votos, el fracaso del anunciado a bombo y platillo” “Sorpasso”, y la desorientación de una estrategia fracasada de la que aun no se han recuperado. Han sido el resumen de la campaña del 26-J de esta organización.
Pero más allá de esa pérdida de votos, lo que es evidente también es encontrar la desorientación ideológico-política en la que están inmersos al menos los que forman el “núcleo duro” de la dirección de Podemos: Iglesias, Errejón, Bescansa. Echenique, etc. Cada  uno, tiene una visión de un proyecto personal diferente, que está chocando con el proyecto personal del otro. Esa es la triste realidad.
 En conclusión, en estos momentos Pablo Iglesias y Podemos, no pintan ya nada en esta fase en la que estamos, que es la hora de las negociaciones, donde Mariano Rajoy se las está viendo pero que muy difíciles, lo más que probable, imposible conseguir la aprobación de su investidura. Podemos y Pablo Iglesias permanecen en el más absoluto silencio. Ya no aspira a ser vice-presidente ni a nombrar  a sus ministros, como antaño. Ahora solo le queda justificar su silencio, recurriendo al “mantra anti-PSOE”, que sea Pedro Sánchez quien debe tomar la iniciativa para constituir una alternativa a Mariano Rajoy.
Pero de ese silencio, las expectativas que les atribuye Carolina Bescansa es por la apatía periodística que es bien otra, y de ahí el estado en que se encuentra la organización.
A parte de los problemas domésticos del Secretario de Organización Pablo Echenique, y de otros problemas de esa índole, el gran problema que tiene Podemos es el ¿Qué hacer? Finiquitan el experimento Podemos plagado de fracasos: “Asalto a los cielos”, “ser vice-Presidente” Pablo Iglesias, el “sorpasso”, ser un partido “social-demócrata”. O se transforman en un partido serio, y para eso en este país ya tenemos el original, el partido socialdemócrata que es el PSOE.
Por ahora la opinión que me merecen es que el experimento Podemos, ha sido un “modelito para la temporada” y cuando este  pasa de moda. Adiós Pablo Iglesias y Cia. Ya no se postula como vice-presidente ni nombra a sus ministros, parece que se ha quedado sin gasolina y se le ha parado la moto en seco.
Claro que, ahora Podemos para despejar sus problemas reales, para no hablar de ellos, sostiene que debe de mantenerse a la “expectativa”, no solo en el trabajo parlamentario – pero curiosamente hasta hoy no han presentado ninguna iniciativa en la Cámara de Diputados – sino también en la iniciativa politica  de pactos.
De ahí que se esconden, a la espera de que sean los socialistas a quienes apelan para formar un Gobierno conjunto – esta vez con la boca pequeña- . Dan la impresión de que no han aprendido de la desgraciada intervención de Pablo Iglesias y del voto negativo – lo mismo que el de Mariano Rajoy a la investidura de Pedro Sánchez-.
Pero la experiencia que es buena consejera, no permite a Iglesias que se haga muchas ilusiones de que sus deseos sean posibles. El que no se fía, no es de fiar, y como es bien conocido su desconfianza con el PSOE, pues eso sería lo más acertado: El que no se fía, no es de fiar.  
Y como además, en más de una ocasión he manifestado, la formación de un Gobierno PSOE con Podemos, ni se puede denominar de izquierdas, ni es la solución para tener el Gobierno estable, reformista y progresista. Seria además el primer paso a favor de Podemos en su estrategia de acabar con el PSOE como la fuerza líder de la izquierda en nuestro país.
Por todo ello, creo que hay que convencerse que la convocatoria de las terceras elecciones, no puede  ser ni una amenaza, ni una aventura, es una vez más la ocasión para que los españoles reflexionemos y rectifiquemos nuestro voto. Porque ni al PP por una cosa ni ha Podemos por otra, debemos volver a votar. Sencillamente por lo que son: Dos grandes fracasos y porque ellos son el principal obstáculo para acabar con el bloqueo institucional que hasta hoy es posible.     

                              9 agosto 2016

 

 

EL VERANEO DE MARIANO RAJOY.


              EL   VERANEO   DE  MARIANO   RAJOY.

Aunque han pasado días y días desde las elecciones del 26-J, Mariano Rajoy sigue dando la impresión que ha tomado lo de “Estar en funciones”, como una especie de “veraneo”, en el que se está normalmente para desentenderse de la vida cotidiana y dedicarse a descansar, pasando de todo.
Esa es la imagen que a mí me parece que está ofreciendo Mariano Rajoy, tumbado en la hamaca de “Su incapacidad” para alcanzar los escaños necesarios para ser investido Presidente, y a “La sombra” de que otros le resuelvan “Su papeleta”.  Sí, ahí lo tenemos, más inmóvil que Don Tranquedo, tumbadito como si las cosas no fueran con él, esperando que otro resuelva lo que él, está designado para resolver.
Porque “Su papeleta” es que aceptó el mandato del Jefe del Estado, para someterse al voto de investidura. Y esta es la fecha, que ni ha fijado la fecha que va a pasar por el Pleno del Congreso, y sigue sin tener ni un solo escaño que le apoye, aparte de los de su partido. Y además, ni tan siquiera ha dejado claro si va a cumplir lo que contempla el artículo 99,2 de la Constitución.
Así, como el que veranea, un día dice una cosa, y sin sofocarse la contraria. Hace manifestaciones con grandilocuentes declaraciones, que carecen de contenidos reales, posibles e increíbles. Habla de pactos generales, pero al mismo tiempo amenaza con mandarnos al infierno “de las terceras elecciones” si los demás partidos, y muy concretamente el PSOE, no lo elevan al altar Presidencial y favorecen su continuidad como inquilino en La Moncloa.
“O yo ó el caos”, conviene en decir Mariano Rajoy, como si él y sus políticas, no fueran ya suficiente caos como Presidente. Y amenazar con el “caos” de unas nuevas elecciones solo da la imagen de este “dictadorzuelo”, que cierra todas las puertas y ventanas que  hacen  imposible que le entren los apoyos que necesita para alcanzar su investidura.
Mariano Rajoy, no ha aprendido aún, que si no está dispuesto  a ceder en sus pretensiones políticas, no va a lograr jamás los apoyos con los que podría ser investido Presidente
Pero él sigue con la misma actitud de siempre, transfiriendo la responsabilidad, al menos hasta ahora, de que no tenga los escaños favorables y que tengámonos que ir a nuevas elecciones, al PSOE y a Ciudadanos. Y la situación no va a cambiar, yo estoy convencidísimo,  porque tanto uno como otro partido, no parece, aunque aún no se haya enterado el señor Rajoy, que vayan a cambiar sus actuales posiciones, no favorables a facilitar su investidura.
No es posible, que Rajoy alcance su investidura, sin hacer ninguna propuesta creíble, posible, concreta y atractiva para los partidos a los que les está pidiendo su apoyo: Al PSOE y a Ciudadanos. Porque en toda la palabrería y el papeleo pasado a Ciudadanos, no hay ni una sola señal que represente una sola cesión propia de Mariano Rajoy, ni una sola, frente a los programas de los demás partidos.
Y esa actuación, está ya provocando un legítimo cabreo en general en todos los que estamos hartos de la ineficacia de este aspirante a “Presidente”, incluso de sus propios electores que ya empiezan a disminuir en el reciente sondeo del CIS, porque el PP, es el partido de la corrupción y el caos económico, del déficit y la deuda alcanzados por la mala administración del Gobierno en estos últimos cuatro años de legislatura. Y pese a ello persiste en seguir gobernando.
Mariano Rajoy, por sus méritos propios, ha perdido su mayoría absoluta, y por eso no es posible que a estas alturas, pretenda continuar en el Gobierno, como si lo que tenemos hoy en España, paro, déficit, precariedad laboral, las pensiones, la desigualdad, la pobreza, etc. Nos hubieran caído del cielo, y él y su Gobierno no tuvieran nada que ver
Y ahora claro, después de no practicar la negociación con ningún partido durante los cuatro años de Gobierno, Rajoy está “inservible” para esta etapa. Negociar nunca ha sido su virtud, y por eso no va a ser posible que alcance ningún acuerdo con el PSOE, fundamentalmente, ni con ningún otro partido.
Y esa es la situación real que tenemos en el “Bloqueo parlamentario”, y a pesar de que el Presidente en funciones, se vuelva a ver el miércoles 10 con el líder de Ciudadanos para intentar avanzar hacia un pacto de investidura, las cosas no parece que le van a favorecer por un cambio de la actitud actual de Ciudadanos, que no favorece para nada que Mariano Rajoy salga airoso de su investidura.
Y en cuanto al PSOE se refiere, tanto su líder Pedro Sánchez como los portavoces en el Congreso y el Senado, lo han repetido en todos los tonos y volúmenes posibles: ¡NO! es que ¡NO! a favorecer la investidura de la Presidencia a Mariano Rajoy. Con un ¡No! que es inamovible hasta el día de hoy, está claro que la investidura de Mariano Rajoy no puede ser, y lo que no puede ser, no puede ser, porque además es imposible. A pesar de las desafortunadas presiones – en mi opinión – que están realizando algunos de los mal llamados “barones” ó ex-ministros, y ex-Presidentes socialistas. Entre ellas, llaman la atención la estrafalaria  declaración de Joaquín Leguina: “Si vamos a unas terceras elecciones, vamos a votar todos los españoles a Rajoy, porque la broma ya no se aguanta más”. Que me invitan a decirle desde estas líneas ¿Si ha tenido la opinión de todos los españoles, asegurándole que van a votar a Rajoy? Vaya payasada señor Leguina.
Yo creo que ya está bien, Mariano Rajoy debe de acabar ya, con su “veraneo de Presidente en funciones” y una vez aceptado el encargo del monarca, que ya no se puede rechazar haciendo una falsa y equivoca lectura de la Ley, acordar con la Presidenta de la Cámara de diputados, la fecha para convocar al Pleno de Diputados y proceder a la votación de su investidura. 
Y si no logra alcanzar los escaños necesarios para ser investido, ni en la primera ni en la segunda sesión. Que no se preocupe, solo tiene que abandonar La Moncloa, la Presidencia del PP, y permita así que en aplicación de las disposiciones constitucionales, otros líderes lo intenten, si así se lo encomienda el Rey. Y si tampoco fuese posible alcanzar la investidura, el monarca tendrá que disolver Las Cortes y proclamar la convocatoria de nuevas elecciones
Hoy el barómetro del CIS ha hecho público las estimaciones del voto que presumiblemente darían las terceras elecciones. Sus resultados no resolvería la fragmentación partidista que hoy complica hasta el extremo de no poder formar Gobierno. Es decir, que los resultados de unas terceras elecciones no variarían el resultado del 26-J.
Dudando de la fiabilidad de barómetros, sondeos y encuestas, cuyas predicciones en las anteriores elecciones, no se han correspondido mucho con los resultados reales. Tengo que decir que si en vez de sembrar “hipotéticos resultados” y anunciar con ellos “ninguna variación en el bloqueo parlamentario”, se dedicaran a estimular la participación electoral de los ciudadanos, combatiendo la abstención, y se invitase a los españoles a reflexionar en qué situación nos ha dejado Mariano Rajoy con sus cuatro años de Gobierno. Otros resultados se encontrarían en las urnas.
Hoy el drama en nuestro país, no es que tengamos que ir posiblemente a una nueva cita con las urnas. El “gran drama” es que a pesar de la malísima gestión del Gobierno de Mariano Rajoy, haya un considerable número de españoles que siguen votando las candidaturas del PP. Y también a Podemos, precisamente los dos partidos extremos, totalmente innecesarios para poder desbloquear la actual situación política.
Y mientras que al PSOE, aún no se le haya reconocido ni sus esfuerzos por poner fin al Gobierno y las políticas del PP, y en los sondeos solo se aprecia un ligero incremento del voto, pese a las únicas propuestas reformistas y progresistas que podrían iniciar un periodo de recuperación   del bienestar perdido con Mariano Rajoy.
Y en el mantenimiento de ese clímax electoral favorable al PP y radicalmente anti-PSOE, están las presiones de las que no se privan, ninguno de los cuatro grandes medios nacionales, empezando por El País. La Razón, el ABC y el Mundo. Ni tampoco están  faltando las vergonzosas opiniones de los tertulianos de siempre en la Sexta, 13 TV y otras TV.
No querer reconocer en esa “mafia informativa”, que no es solo el PSOE, sino que cualquier partido decente en el mundo, jamás apoyaría a un partido que está judicializado, embargadas sus sedes y hundido en la corrupción. Ese es un problema muy grande, que tenemos y que además genera  opinión a favor del PP y en contra del PSOE.
A Mariano Rajoy hay que mandarlo a la oposición, primero porque se puede aritméticamente, y segundo por los recortes habidos y por haber, si Rajoy siguiera en el gobierno, por las desigualdades y la pobreza, y sobre todo “por la corrupción” intrínseca en el PP.
Resulta sospechoso, que a los grandes periodistas, no se les ocurra nunca preguntar ni evidenciar, que si el PSOE no quiere al Gobierno de Mariano Rajoy, no solo es porque el PSOE es alternativa y oposición, sino por higiene democrática, ya que el PP “ES UN PARTIDO INMERSO EN LA CORRUPCIÓN”.
Por esa razón volver a permitir que la Soberanía Nacional que reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado, se manifieste con su voto en las próximas elecciones, no sea ni una amenaza y si una necesidad para alcanzar una nueva correlación de fuerzas parlamentarias que hagan posible un Gobierno estable, progresista y reformista, que es no solo una necesidad. Sino también una buena práctica constitucional.

                                     9 agosto 2016.

 

 

viernes, 5 de agosto de 2016

¿PRACTICA EL ANARQUISMO MARIANO RAJOY?


¿PRACTICA  EL  ANARQUISMO  MARIANO RAJOY?

Pero si es que están demás a estas alturas, las explicaciones. La corrupción del PP, no resiste el más mínimo análisis
Solo basta recordar los episodios de escándalos judiciales actuales: Gurtel, Púnica, Taula, Rita Barberá, Valencia, Pitufeo, Rato, Blesa, Bárcenas, Soria, Granados, Aristegui, Gómez de la Serna, Arias –Cañete, ex-tesoreros, sobres con dinero negro, comisiones ilegales, Diputación de Alicante, Formula 1, Visita del Papa….Si es que no cabrían en toda una enciclopedia y difícilmente caben en los juzgados españoles.
Un Gobierno que tiene tal cantidad de ministros, presidentes, vice-presidentes, consejeros, alcaldes, enchironados, encausados, imputados, acusados; que tiene al propio partido inmerso en dos juicios penales… Es que no hace falta ninguna explicación para que la opinión mediática estuviera pidiendo a gritos que el PP se vaya directamente a la oposición con sus 137 escaños del Si, frente a los, al menos 180 del NO, y los 32 de la posible abstención.
¿Y este es el partido que “claman algunos” que se quede en el Gobierno, porque en caso contrario, hundimos a España?. Pero si ya estamos tan hundidos como el Titanic, gracias al Gobierno de Mariano Rajoy y a sus políticas.
Pero lo más esperpéntico, es el cinismo con el que se pide a Pedro Sánchez que le ayude a mantenerse en el Gobierno.
¿Qué le ayude a seguir gobernando bajo esa tonelada de podredumbre moral, de  recortes despiadados para la población?
Por suerte, y aunque Rajoy repita con su “mantra” que los españoles han depositado su confianza en él, un setenta por ciento de los españoles han dicho ¡NO! a Rajoy. Y por si hubiera dudas, los representantes de ese 70%, PSOE, Podemos, y los nacionalistas (PNV, PDC, ERC, CC, Bildu) dicen claramente ¡NO! a Rajoy.
¿Qué más cosas tienen que suceder en este país, para que la coherencia y la honestidad vuelvan a la opinión pública? Y que al menos, no todos vayan como un ejército alienados hacia el Pensamiento Único: “Mantener a Rajoy a toda costa”.
Pero ante estas inevitables elecciones, no conviene olvidar que si estamos como estamos, a las puertas de una tercera convocatoria de elecciones, es porque Rajoy rechazó la propuesta del Rey para ser investido candidato y formar Gobierno en el mes de marzo. Y rechazó un Gobierno propuesto por los socialistas.
En marzo Rajoy, no tuvo suficientes escaños, no fue capaz de sumar SI a sus 123 escaños, y ahora, en julio, sigue siendo incapaz de sumar ni uno más a sus 137. Nadie en 35 días después, le da ni un escaño. Por lo tanto que deje de chantajear al PSOE. En un momento, el PP tampoco se abstuvo a favor de los socialistas. Pero ahora ¿Doble vara de medir?
Hay que recordar que en nuestro país, tenemos un sistema parlamentario, donde se eligen 350 diputados, y estos son los que eligen al Presidente del Gobierno, por mayoría absoluta ó por mayoría simple.
Hubo dos presidentes en la historia parlamentaria, tanto Aznar como González, que formaron Gobierno con mayoría simple: Es decir, sumaron más Sies, que Noes y fueron capaces de buscar aliados para llevar a cabo sus legislaturas sin problemas. ¡Que haga lo mismo Rajoy!
Porque nunca, en la historia de la Democracia española, un partido conservador, como lo es el PP, había pedido a un partido socialista como es el PSOE, que se le ayudara para formar Gobierno; ni viceversa: Jamás un partido socialista, el PSOE pidió al PP que le ayudara a formar Gobierno.
Es que algunos parece que aún no se han enterado, que el PSOE y el PP, son partidos cuyos modelos son contrarios, que defienden propuestas y valores extremadamente diferentes, por lo tanto, son alternativa de Gobierno uno del otro. Si no se puede formar Gobierno, el otro lo intenta y busca sus propios apoyos, y eso no solo es normal, sino también constitucional. No hay porque alarmarse, ni alarmar a la ciudadanía por si tenemos una nueva cita con las urnas.
Es una falacia, y un grave error que ahora el PP, le cuelgue al PSOE la etiqueta de no tener sentido de Estado. Ese “mantra” que pregonaron desde siempre en IU, Anguita, Garzón y otros, que aún no se han percatado que sus acusaciones de “un igualitarismo PP-PSOE, es un falsedad tan grande como la Catedral de Santiago”, no tiene sentido ya en esta década del Siglo XXI.
El deber del PSOE, es defender su programa con la firmeza y dignidad de ser un partido contrario a los recortes del PP. El PSOE  tiene el derecho y la obligación de “No querer ser cómplice de la corrupción”.
Como un partido socialista, el PSOE tiene el deber de mandar al PP a la oposición, y que se regenere y pague judicialmente todos los escándalos de corrupción que ha acumulado desde la boda de la hija de Aznar hasta el día de hoy.
Recordando una frase de Francesc Cambó, un político de ideología conservadora que dijo hace tiempo. “Hay dos formas de practicar el anarquismo: Pedir lo imposible y retrasarlo inevitable”.
Resulta que a la vista de las actuaciones de Mariano Rajoy en esta etapa, parece que a la vejez, se ha vuelto un poco anarquista.
Porque “Pide lo imposible”: Que el PSOE le ayude para continuar en el Gobierno. Y “Retrasa lo inevitable”, como son la convocatoria de nuevas  elecciones generales.
Vaya, quien lo iba a decir, Mariano Rajoy practicando el anarquismo, en vísperas de su jubilación politica. Pero es que la desesperación por su fracaso político, ya no lo puede impedir.

                               5 agosto 2016.

                                                                               

 

 

 

 

martes, 2 de agosto de 2016

ASI ES MARIANO RAJOY: UN IMPRESENTABLE.


ASI   ES   MARIANO  RAJOY: UN  IMPRESENTABLE. 

En el dilatado espacio electoral que estamos viviendo desde mucho antes de acudir a las urnas en nuestro país el 20-D y hasta la fecha, los españoles hemos podido constatar una original puesta en escena de una Campaña mediática con ocasión de las elecciones generales, cuya característica fundamental ha sido: “Todo contra el PSOE”.
Yo quisiera, si lo consigo con este articulo, evidenciar la extraña campaña en la que estamos inmersos y bloqueados parlamentariamente.
Porque lo original de esta campaña, que aún perdura tras el 26-J es que no se ha dirigido, ni se está dirigiendo desde el punto de vista crítico, contra el partido político que tuvo “la responsabilidad” de gobernarnos estos últimos cuatro años. Es decir, no se han dirigido ni críticas ni “encuestas y sondeos” que arremetiesen contra la única fuerza culpable de todos nuestros males económicos y sociales que estamos padeciendo en este país: “El Gobierno del PP y Mariano Rajoy  como Presidente del mismo”.
Salvo las críticas de líderes como Pedro Sánchez, claras e inequívocamente dirigidas contra el Gobierno por su “Mal-gobierno y la corrupción” entre sus filas. Y las de Albert Rivera en idéntico sentido.
Prácticamente la campaña orquestada desde prensa radio y demás medios, ha estado orientada a salvar de “la melee” electoral al único culpable de la difícil situación en la que nos encontramos, a Mariano Rajoy y su Gobierno.  O a ocuparnos “informativamente de las proezas teatrales de Pablo Iglesias”.
No hay más que ver algunos programas de TV (13 TV, ó la sexta) y escuchar las intervenciones de una gran parte de politólogos de pena que tienen plaza fija, como un abono en los toros,  para  criticar  al PSOE. Habría que recordarles quizá, aquella frase histórica de aquel insigne marino, que tras la pérdida de numerosos barcos que el mandaba, en una histórica batalla, dijo: “Más vale honra sin barcos, que barcos sin honra”. Aunque solo fuera por ver si estos politólogos recuperan la dignidad y la honra profesional que van perdiendo con sus intervenciones en estos programas. 
Aquí, todas las campañas desde que se iniciaron ante el  20-D han estado orquestadas contra el PSOE, sin lugar a dudas. Y cuando en ese marco, y como consecuencia de la negativa de Mariano Rajoy a buscar los apoyos para su investidura, Pedro Sánchez asumió la propuesta del Monarca para intentar su investidura. A pesar de los esfuerzos llevados a cabo con sensibilidad y una inteligencia transversal que dio sus frutos con el acuerdo que contemplaban 200 medidas para recuperar parte de los recortes que nos impuso Mariano Rajoy.
Las criticas rayando el absurdo no cesaron, se intensificaron hasta tal punto, que después, tras el NO de los diputados del PP y de Podemos, las criticas olvidando las actuaciones de Pablo Iglesias, pretendieron atribuir, “la culpabilidad de Pedro Sánchez” porque teníamos que ir a una nueva convocatoria de elecciones.
Ahora tras el 26-J, una nueva estrategia anti-PSOE está a la orden del día, en forma de “Nuevo mantra” se está desarrollando desde todos los medios, e inclusive en el que participan destacados ex – dirigentes del PSOE, como es el caso de Felipe González y otros que bajo la simpleza de que “Si un partido no puede gobernar, debe facilitar que haya Gobierno”.
A mí me parece, con todos mis respetos, que con esa expresión de Felipe González, está muy equivocado, creo que con esta sugerencia-presión, se han pasado tres pueblos. Porque no es una obligación ética y moral, que un partido que no pueda gobernar, tenga que adoptar una posición favorable a votar a otro partido, por muy antagónicos que fueran el partido cuyo líder aspira a ser investido Presidente, “aunque no se lo merezca”  apostillaba F. González.
Y nuestros problemas económicos y sociales que son muy serios y muy graves, no son la justificación para que el PSOE, y cualquier otro partido tenga que favorecer el gobierno a quien ha sabido demostrar su incompetencia, como gobernantes.
Cuando se apela a los intereses de Estado por estos “equívocos personajes” a uno le dan ganas de gritar: El Estado éramos a finales del 2015: 46millones 524,943 españoles y españolas de los cuales hoy, son 4,5 millones están sin trabajo. El Estado somos los pensionistas que vemos amenazados el sistema público y nuestras pensiones, los trabajadores con contratos “Para un ratito y mal pagados”, los autónomos y los jóvenes que su futuro laboral es marcharse del país. El  Estado somos la pobreza, la desigualdad la exclusión social de nuestro país. Y el Estado somos todos los que hoy contemplamos el déficit y su pago incumplido así como la deuda alcanzada.
Y los intereses de Estado pasan desde mi modesta opinión, por salir de esta inaguantable situación a las que nos han conducido las políticas neoliberales de Mariano Rajoy y su Gobierno. Mire usted señor González, Corcuera, Borrell, Almunia, Leguina, Vara y etc. Por eso me permito aconsejarles que tengan que afinar la puntería, a la hora de hablar, que no estaría mal. Pero tengan la seguridad de que si el interés del Estado fuera defendernos de una invasión de marcianos –porque los rusos ya no nos invaden nuestro suelo patrio- ahí estaríamos los españoles haciéndoles frente. Pero los intereses del Estado  hoy lo que requieren es acabar con el Gobierno del PP y con Mariano Rajoy  como Presidente.
Yo estoy convencido que a esa repúgnate campaña que nos machaca día y noche, desde las cadenas de TV, la prensa y los programas dedicados a facilitar la investidura de Rajoy, y que sea el PSOE quien facilite su Gobierno, van a fracasar rotundamente.
Porque hoy martes que Mariano Rajoy recibe a Pedro Sánchez, con el propósito de alcanzar su apoyo en la investidura se va a encontrar con la más contundente negativa del líder socialista. Los intentos a la desesperada de pretender negociar 125 puntos del pacto que firmaron PSOE y Ciudadanos. Me atrevo a adelantar que no van a ser tomadas en cuenta por Pedro Sánchez y el PSOE a tenor de la reiterada firmeza y la contumacia con la que los dirigentes socialistas  niegan el que puedan cambiar su ¡NO! por una abstención.
Y parece claro que de esta ronda de Rajoy en busca de los apoyos que necesita no va a encontrar lo que desea. Sencillamente  porque se lo ha ganado a pulso, día a día, ley a ley por su “santo rodillo” de la mayoría ya perdida y me parece irrecuperable por largos años. Es un “Impresentable”.
Lo que tiene que decir a los españoles, es que día acuerda con la Presidenta del Congreso para sufrir “la vergüenza de un fracaso anunciado” como la historia novelada de García Márquez.

Y si tenemos que acudir a una nueva cita con las urnas, un aviso se hace necesario: Los culpables de esa nueva cita son en primer lugar por su incapacidad de alcanzar los apoyos necesarios: Don Mariano Rajoy. Y en segundo lugar Pablo Iglesias que decidió con sus tic tac esperpénticos y su ¡NO! a que tuviéramos que ir a las urnas, y lo malo que ha supuesto tener a Rajoy “En funciones”.
Que nadie tema ir a votar, hubo una larga época donde no lo pudimos realizar porque tuvimos un Dictador, que después de una guerra, como dice que la gano, nos prohibió las votaciones democráticas.

Ahora si vamos a las terceras, hagámoslo después de un profundo examen de conciencia, y orientemos nuestro voto a quien puede facilitar la salida de esta inaguantable situación.

                                  2 Julio 2016.