jueves, 12 de marzo de 2015

ACERCA DEL PROGRAMA ECONÓMICO DEL PSOE.



Las primeras propuestas del Programa económico del PSOE para las próximas elecciones generales de noviembre, ha sido dado a conocer por Manuel de la Rocha, diputado y secretario de economía de este partido.
Una de las medidas con relación al IRPF, es que este impuesto deje de ser un impuesto que grave básicamente a las rentas salariales, y que pase a ser un impuesto un impuesto sobre las rentas globales del contribuyente, que incluya además de las salariales, las del ahorro y su patrimonio.
Otra medida es la Reforma del Impuesto de Sociedades para recomponer la base imponible. Se impondrá un suelo del 15% para que ninguna empresa pague menos de ese porcentaje. Se pretende que las grandes empresas paguen más.
En lo referente al IVA, el tipo general se mantendrá en el 21%, pero si habrá cambios de relevancia en el IVA cultural, que pasará  a ser del 5%. También algunos productos de primera necesidad estarán gravados con un IVA súper-reducido del 4%.
En el terreno laboral, el Salario Mínimo Interprofesional pasará de los 756,7 euros a 930 euros, que es el 60% del salario medio. Este aumento del SMI se producirá a lo largo de las dos legislaturas.
Y por otro lado, se aumentará las políticas activas de empleo, hasta el 1,5% del PIB, alrededor de 15,000 millones de euros. Además se elaborará una ley de igualdad salarial entre hombres y mujeres. Todas estas medidas pretenden que España deje de competir a base de salarios bajos. La apuesta debe de ser, mejorar la productividad con capital tecnológico y humano  para competir en valor añadido, en innovación y en conocimiento.
Respecto a los salarios, se limitarán los sueldos obscenos de grandes consejeros y directivos de las grandes multinacionales y del sector financiero. Los salarios de los altos directivos, se votarán individualmente y con transparencia en las juntas de accionistas. Además se facilitará la participación de los trabajadores en la gestión de las empresas.
Por otro lado, se garantizarán pensiones dignas y si es necesario se financiaran con impuestos para lograr dichos objetivos.
Se potenciarán las conexiones inter-modales, sobre todo entre ferrocarriles y puertos. Y también se primará el mantenimiento de la obra sobre la nueva construcción
Estos avances de propuestas que ha anunciado el PSOE, son a mi juicio, medidas necesarias y realizables, que con la voluntad política expresada desde el proyecto socialdemócrata, que hoy representa el PSOE, pueden lograrse con el voto mayoritario a esta política de izquierdas en las elecciones generales del próximo noviembre.
Porque, una cosa son las propuestas serias y realizables, y otras la verborrea ultraizquierdista que ni dice, ni propone nada posible de llevar a cabo, sin hundir económicamente más el país.

                                               César Llorca Tello.

                                                 12 marzo 2015.

lunes, 9 de marzo de 2015

EL 8 DE MARZO, PODEMOS Y ALGUNAS DE SUS PERLAS.







El domingo 8 de marzo, millones de mujeres celebraron en todo el mundo ese día como un día de lucha y de reivindicación de sus derechos, por la igualdad y contra la discriminación de todo tipo, y entre ellas se manifestaron contra las políticas conservadoras y reaccionarias que les privan del derecho a decidir cuando quieren ser madres.

 Como respuesta en este día a una pregunta, sobre la posición de Podemos sobre la Ley del aborto del PP, Carolina Bescansa, Profesora de Políticas en la Complutense y dirigente de este partido declaró:

“El aborto, no es un tema que construya potencia política de transformación y, por lo tanto, no es prioritario”.

Es decir que para Podemos el problema de millones de mujeres, no es abordable ni reivindicable por ellos porque no les aportaría no se qué “potencia de transformación”, vaya “Perla”.

Ante esa posición, estoy convencido que las mujeres que ayer se manifestaban en las calles de España, tomarán bien nota para NO VOTAR PODEMOS en las próximas elecciones.

Y si hablamos de las propuestas que en el ámbito económico esta organización sigue planteando, como la “restructuración de la Deuda” que no solo que no es posible, salvo que nos lleve a la salida del euro, y al corralito y a un mayor hundimiento económico del país. Nos viene a demostrar la inviabilidad de esos planteamientos que solo nos conducirían al país a un mayor empeoramiento de nuestra economía. Otra “Perla” reivindicativa de Podemos.

Y si en materia laboral, como “medida estrella” proponen la reducción de la jornada laboral a las 35 horas semanales, sin reducción salarial -medidas cuyo fracaso en Francia, ha sido total – ya que ellas nos conducirían a la reducción de la productividad. Esto supondría un aumento del 12% del coste por hora trabajada, y como las horas totales y el PIB no varían, esto supondría trasvasar rentas de las empresas a las de los trabajadores. También otra “Perla”.

Pero con esas ocurrencias que están proponiendo desde Podemos, dicen que va a aumentar la productividad,  - que es lo que aportamos cada trabajador en función de las horas que trabajamos -, y como vamos a trabajar menos horas y nos vamos a organizar mejor, vamos a trabajar más y no se va a notar que bajamos a las 35horas semanales.

Y eso sabemos que es UNA GRAN MENTIRA, se ha aplicado en Francia y ha sido un fracaso total que se ha tenido que aprobar una Ley para permitir la realización de horas extraordinarias con una aplicación fiscal especial.

Aquí tenemos otra “Perla” de reivindicaciones de esta nueva organización Podemos, que sigue sin ofrecer medidas que respondan a la necesidad de dar solución a los múltiples problemas que tenemos.
Lo suyo, es la descalificación de todos quienes no sean ellos, que son los culpables de nuestros males. Esa estrategia me ha venido a recordar otra estrategia muy similar empleada por un ministro hace años, y que decía:

“Hay que hacer creer al pueblo, que el hambre, la sed, la escasez y las enfermedades, son culpa de nuestros opositores y hacer que nuestros simpatizantes se lo repitan en todo momento.”

                                                      Joseph Goebbels

A la vista de estas “Perlas”. Yo sigo preguntándome que se pregunta en las encuestas a los españoles, para que sus resultados nos digan “el presumible apoyo que Podemos” obtienen.

                                                      César Llorca Tello.

                                                         9 marzo 2015

 

 

 
 
 

viernes, 6 de marzo de 2015

LAS TRADICIONES QUE NUNCA LO FUERON.


La abdicación de la corona por Juan Carlos I, ha suscitado opiniones de todo tipo. Sin lugar a dudas la que más relieve ha tenido es la exigencia por algunos sectores de la convocatoria de un referéndum para decidir el modelo de Estado, si Monarquía ó República.

De entrada creo conveniente recordar que tras 40 años de Dictadura, el restablecimiento de la Democracia en España, la Transición, fue posible por muchas razones, los cambios económicos y sociales que España experimentó desde los años sesenta, por el contexto internacional, por la necesidad de la Monarquía (Juan Carlos) de dotarse de legitimidad propia y democrática, por la voluntad de la oposición antifranquista y del reformismo del régimen franquista de impulsar una nueva etapa colectiva en el país.

Esa etapa requirió un cambio histórico esencial, extraordinario: Nada menos que la reinvención de la democracia. Junto a muchos hechos, las luchas obreras, y estudiantiles, la lucha clandestina de la oposición, la aparición de ETA, los problemas con la Iglesia, la imposibilidad de de continuar el franquismo sin Franco, abrieron las puertas a la Democracia. La reinvención de la democracia fue la gran obra de una arquitectura política que supo construirse bajo y contra la dictadura franquista.

Con el Rey Juan Carlos al frente del Estado, España se transformó de forma inesperada y sorprendente, no sin contradicciones y graves problemas en una democracia plena y progresiva.

Los poderes que el Rey como jefe del Estado y de Gobierno había heredado del Dictador, se vieron constreñidos de tal forma que Juan Carlos pasó de ser un Rey con todos los poderes a ser una Monarquía Parlamentaria, donde si bien mantenía la jefatura del Estado, ni Gobernaba ni se podía inmiscuir en la política que la Soberanía Nacional decidiese con su voto en las Elecciones Generales que vinieron a confirmar la Primavera Democracia que se iniciaba en nuestro país.

La Constitución de 1978 hizo posible la recuperación de las libertades democráticas, junto a la proclamación de España como un Estado social y democrático, que reconocía la Soberanía Nacional en el pueblo español del que emanan los poderes del Estado al mismo tiempo que en su artículo primero definía la forma política del Estado español en la Monarquía Parlamentaria.

Sometido a referéndum el proyecto de Constitución elaborado por una comisión donde estuvieron representantes de todas las fuerzas políticas a excepción del PNV, obtuvo un apoyo mayoritario del pueblo que la votó favorablemente por el 87,78% de los votantes el 6 de diciembre de 1978.

La Constitución de 1978 ha sido una pieza clave en la construcción de nuestra democracia, uno de los hechos políticos más felices de nuestra reciente historia. Su vigencia a lo largo de los últimos 34 años ha constituido y constituye la garantía del periodo más largo de convivencia democrática que nos hemos dado los españoles

Desde entonces esta Constitución, la que hoy está en vigor hasta que se reforme y la resultante de las modificaciones se sometan a la Soberanía Nacional mediante un referéndum para ese fin, sigue siendo la Ley de leyes que a todos los españoles nos obliga a respetarla, incluso a aquellas fuerzas políticas y ciudadanos que en el ejercicio de su legitimo derecho a reivindicar una cambio en la naturaleza política del Estado, reivindiquen la República como modelo más acorde con los tiempos en la segunda década del siglo XXI.

Por lo tanto parece, ó debería parecer algo tan sencillo, como es, que hasta que no se proceda a la reforma o a la elaboración de una nueva Constitución y esta sea sometida a referéndum y aprobada por la mayoría de españoles. La que vale, la que regula lo que somos y también lo que deberíamos hacer para transformar esa misma Constitución, es lo que dispone desde el 1978 nuestra Constitución.

Mientras que no exista la concordia de las fuerzas políticas que son la representación de la Soberanía Nacional, para proceder a la elaboración de las reformas pertinentes, cualquier exigencia por respetable que sea, de realizar un referéndum ¡Ya! para decidir la forma política del Estado, ó tiene en cuenta la realidad legal necesaria para hacer posible ese referéndum, ó solo conducirá a estrellarse una y otra vez ante el muro de la legalidad vigente, y a producir frustraciones y tensiones innecesarias en nuestro país.

Varios argumentos se esgrimen por quienes reivindican el referéndum ¡ya! para decidir entre Monarquía ó República. Veamos la solidez de “esos argumentos”.

Entre ellos, los que dan por finiquitado el consenso de las fuerzas políticas que elaboraron la Constitución del 78, por pertenecer al pasado, y esgrimen que hoy hay un amplio sector de la ciudadanía, que no pudieron votar la que hoy está en vigor.

Flojo, pobre e inconsistente argumento. Porque las Constituciones, no se reforman porque el crecimiento demográfico de un país es tal que haya un gran número de ciudadanos que no pudieron votar por no tener la edad para ello, o porque aun no les había llegado el momento de realizar la primera inspiración cuando llegaron al mundo. EE.UU tiene una constitución con más de 200 años de existencia y a nadie se le ocurre plantear la necesidad de elaborar otra Constitución para que los que no la pudieron votar porque no existían, lo hicieran ahora.

Otro argumento es el que pretende afirmar que el consenso del 78, es agua pasada y que tilda de traidores a las raíces históricas del PSOE, a quienes hoy defienden los acuerdos constitucionales que dieron paso a la Libertad y la Democracia. Quizá quien a esos argumentos recurre ven en ellos un buen instrumento para arremeter contra el PSOE y crearle así un problema añadido a los que este partido trata de resolver.

Y a quienes también, - pues son los mismos - pretenden atribuir el republicanismo del PCE, están deliberadamente ignorando la historia ó sencillamente no la conocen, y solo ven la posibilidad tirando del “republicanismo” la ocasión de que seguir con esa cantinela le aporte algún crédito electoral que tanto desean IU, como otras fuerzas recién nacidas ó en vías de serlo, como PODEMOS.

En un reciente artículo del historiador Santos Juliá, publicado en El País, el docto profesor tras un repaso a la Historia, demuestra que ni en su origen, ni en las primeras décadas de existencia de las izquierdas PSOE y PCE, la República estaba entre sus preocupaciones.

Entre los males que de un tiempo a esta parte, se achacan al proceso de Transición Política a la Democracia iniciado en julio de 1976, ocupa un lugar destacado, lo que el portavoz de la Izquierda Plural evocaba hace unos días en el Congreso como “renuncia de tanta gente a tantos sueños y tantas convicciones”, hasta aceptar un monarca designado inicialmente por el dictador.

El Sr. Cayo Lara, basaba la legitimidad de la convocatoria de “un referéndum para que el pueblo decida un destino”, precisamente “en todas esas renuncias en la Transición para que la Democracia saliera adelante”.

Es asombroso que después de 35 años, parezca que Izquierda Plural tenga claro que los males que afectan a la Democracia proceden de aquellas renuncias, en mala hora consentida por los partidos que fraguaron el pacto constitucional, y entre los que nadie diría hoy que el PCE haya desempeñado un papel fundamental.

Vayamos recordando la Memoria Histórica. ¿Es que los dos partidos de la oposición de izquierdas el PSOE y el PCE renunciaron a su vocación republicana?.

En la historia de ambos partidos, ni en su origen ni en las primeras décadas de su existencia, dieron muestra alguna de que la República como forma política del Estado entrara entre sus principales preocupaciones.

Desde la fundación del PSOE por Pablo Iglesia (el de la chápela, el socialista, el auténtico), este tardó 30 años en decidirse que entre la burguesía y el proletariado había un espacio que merecía explorarse, el pensamiento republicano.

Es entonces a partir de 1909 que el PSOE accedió a formar una coalición con los republicanos que habían sido tildados poco antes de “maestros consumado en el arte de engañar”.

Y esa coalición no se materializó porque el PSOE aspirase a conquistar escaños en el Congreso de los Diputados, sino porque serviría al PSOE para “ayudar a la revolución”.

La República adquirió así para los socialistas un valor instrumental al que se atuvieron en el futuro, valía en la medida en que permitía al proletariado “avanzar tranquilamente sin innecesarias perturbaciones” hacia su meta final, la revolución socialista.

No en balde, en la reunión promovida por la Alianza Republicana que tuvo lugar en San Sebastián el 17 de agosto de 1930 a la que asistieron representantes de todos los partidos republicanos, no acudió del PSOE aunque a título personal asistió Indalecio Prieto.

Solo después de un largo y difícil debate interno, las dos organizaciones socialistas el PSOE y la UGT en octubre de 1930 se sumaron al Pacto de San Sebastián, en Madrid con el propósito de organizar una Huelga General, que fuera acompañada por una insurrección militar que metiera a “la Monarquía en los archivos de la Historia.”

En la formación del Comité Revolucionario formaron parte por el PSOE Indalecio Prieto, Fernando de los Ríos y Francisco Largo Caballero.

En 1930 no era sorprendente que Julián Zagazagoitia escribiese en “El Socialista” que “Un socialista solo podía ver en la República con indiferencia, por la muy sencilla razón de que a quien se había educado en las convicciones marxistas, le tiene perfectamente sin cuidado el trastrueque que se opera en un país al pasar de la Monarquía a la República”.

Y si nos referimos al PCE y a la definición hecha por su Comité Ejecutivo también en los años 1930 acerca de ¿Qué significaba la República para la clase obrera? El máximo órgano de dirección de los comunistas afirmó: “Es la Guardia Civil garantizando la propiedad y la explotación de los obreros y los campesinos, bajo la dirección de un Presidente en lugar del Rey”.

Hoy se podrá decir que sectarios, si, pero lo que no se puede es atribuir así, por la gracia del Sr. Cayo Lara un Republicanismo que nunca existió, ni en el PSOE ni en el PCE. Pero así fue y mientras las gentes festejaban el advenimiento de la República, miembros del PCE irrumpieron en la Puerta del Sol gritando la consigna “Abajo la República, vivan los soviets”.

Y en plena experiencia republicana “El socialista” decía en su editorial que la República “ni vestida ni desnuda nos interesa” y la deseaban la muerte.

Por eso ahora, cuando uno escucha las interpretaciones de la realidad que hacen algunos, afirmando que las izquierdas vienen de tradición republicana a la que traicionaron en los años de la Transición, a uno se le revuelven las tripas.

El PCE, además renuncio a plantear la cuestión de la República veinte años antes de que la Transición comenzara, en 1956 cuando publicó su célebre declaración política “Por la Reconciliación Nacional, por una solución democrática y pacífica del problema español”, donde la República no se menciona para nada, precisamente en un documento que contribuyo a clarificar por donde pasaban la conquista de la Libertad y la Democracia. Para nada la República.

Y para armarme de contra-argumentos, me referiré a la mismísima Dolores Ibarruri que en 1966, al recordar que el problema del régimen estaba en la calle y evocar a quienes “en el deshojar de la margarita política española” se  preguntaban ¿Monarquía ó República? Afirmaba que solo cabía una sola respuesta: DEMOCRACIA Y LIBERTAD, ambas en mayúsculas.

Pero cuando la República se vio atacada por el golpe militar fascista de Francisco Franco, todos los partidos acudieron a defenderla, por encima de su adhesión ó lealtad republicana, con su identidad propia, sus estrategias y metas finales, que no eran la República del 31, sino el comunismo, el socialismo, el anarquismo o la independencia de los pueblos, por eso lucharon y por eso murieron  y por eso merecen ser recordados y respetados. Y eso exige, el no manipular la realidad 78 años después del inicio de la Guerra Civil como ahora se está haciendo.

Tras nuestra guerra y la finalización de la II Guerra Mundial, muy pocos en el exilio volvieron a acordarse de las instituciones de la República salvo algunas personalidades republicanas, pero sin el apoyo de socialistas ni comunistas ni de los sindicalistas.

En 1962, varios partidos de la oposición interior y del exilio con presencia del PSOE, reunidos en Múnich basaron en su resolución la necesidad de Libertad y Democracia, sin mencionar para nada a la República.

Y un poco más tarde el PCE y otras personalidades independientes de la Junta Democrática no dejaron de instar a Don Juan  de Borbón  a publicitar un manifiesto postulándose como titular de la Corona, no que no quisieran un Rey en la Jefatura del Estado. Se equivocaron de candidato, pero en el fondo lo que se expresaba era algo que desde 1948 los socialistas y desde 1956 los comunistas ya habían hecho saber en público y en privado que aceptarían un rey en la Jefatura del Estado siempre que abriera un proceso constituyente con referéndum final.

Y eso fue lo que ocurrió a partir de 1976 y hasta 1978, en condiciones que nadie podía ni imaginar siquiera 30 años antes.

Y esa fue nuestra historia, por eso parece un absurdo, aunque nada se pueda objetar a la legitimidad de una reivindicación de la República, que los herederos de quienes en los años 70 del pasado siglo, enseñaron a los jóvenes que el problema no era Monarquía ó República, sino Democracia ó Dictadura, hoy se empeñen en plantear, inventándose unas tradiciones que no existieron, 84 años después que el problema es Monarquía o Democracia.

Lo lamentable es la ceguera política que hoy padecen algunos políticos y ciudadanos, que se empeñan en cerrar los ojos ante la realidad histórica que nos ha demostrado que si en el 1931 el problema fue la Monarquía, en 1976 fue la solución. Deberían abrir los ojos y convencerse de que solo apelando a la cordura, la responsabilidad y la prudencia como actitudes indispensables para hacer frente al reto que algunos pretenden plantear a la sociedad española, solo es posible encontrar soluciones sobre el futuro de España en el marco constitucional y en el Estado de Derecho que consagra la Constitución de 1978.

 

                                        César Llorca Tello.

                                        DNI 19 348 914 A

                                  Benetusser 15 agosto 2014.

 

 

 

 

 

 

jueves, 5 de marzo de 2015

MELODRAMÁTICO PERO DAN RISA.



En los prolegómenos de esta Campaña Electoral,  los ciudadanos estamos contemplando que tenemos de todo, vaya quiero decir, de todo menos las explicaciones  del conjunto de propuestas  concretas de cada partido político, ante los comicios que se avecinan.

El caso más destacado, de lo que ya parece un melodrama, aunque de risa  es la operación que está protagonizando la Señora Tania Sánchez en Madrid. Primero, rompiendo tras ser elegida en las primarias, candidata por IU a la Presidencia de la Comunidad de Madrid,  con la organización y anunciar que su proyecto es lograr la “Unidad Popular”.

Acto seguido  ofreció a “todos los madrileños” después de unas semanas del  espectáculo presentándose en el Hotel Riz – y con canapés  por supuesto –  sus intentos de promocionar lo que ella ha dado en llamar  la “Plataforma por Madrid”, una especie de “Unidad Popular”, de un  evidente fracaso hasta la fecha de hoy. Sigue en la segunda parte de esta puesta en escena, rechazando participar en las Primarias de Podemos que gentilmente – supongo - le ha ofrecido su compañero Pablo Iglesias.

¿Que encierra todo ese galimatías, que objetivos persigue esta señora, que ha  des-organizando una organización política como IU.,  para después plantearse crear una ”Unidad Popular”?

Ahora nos dice – curiosamente – que no comparte la misma estrategia que Podemos, que lo que ella quiere es lograr  la “Unidad Popular”. Extraño objetivo, de poca o nula credibilidad, después de constatar su trayectoria, romper IU y de montar, supongo que ella y sus ideas, que serán más de dos, la “Convocatoria por Madrid”, y continuar rechazando las ofertas de Podemos, a pesar de la natural invitación a participar en las Primarias de esta organización.

 Aunque parezca, que lo parece, una persona que también cree que la desesperación ciudadana ante los numerosos problemas, paro, desigualdades, bajos salarios y pensiones, entre otros, va a hacer posible una promoción, la suya,  a determinadas esferas de las instituciones de Gobierno de Madrid. Lo peor es que con ella en “el hipotético lugar “que le concedan en su momento desde Podemos, sería un mal mayor para los madrileños.

Ahora,  el “aparente rechazo a las propuestas de Podemos” es solo una parte de la estrategia elaborada y acordada entre Pablo Iglesias y ella misma, y cuando consideren el momento adecuado Tania y Pablo estarán juntos en Podemos. O sea que a lo que estamos asistiendo es a una mala interpretación melodramática, que más que otra cosa,  dan risa entre Pablo y Tania y Tania y Pablo.

Como actores teatrales, quizá se ganarían la vida, pero la verdad sinceramente con el espectáculo que están dando, no creo que ninguno de los dos tengan mucho futuro en política en este país. Al menos yo no sé los deseos, por el bien de este país.

                                                                                  César Llorca Tello.

                                                                                    5 de marzo 2015

 

 

VAYA ESPECTÁCULO



Cuando se van aproximando las fechas del abrumador  año electoral que vamos a pasar, los sondeos, las encuestas  y el papel mediático, están haciendo de las suyas. Más marear la perdiz, que realmente informarnos.

Más que informar a los ciudadanos, estamos asistiendo a un baño de apariciones y declaraciones de algunos representantes de los partidos políticos, algunos de reciente aparición que han proliferado con la rapidez de los champiñones launque suban las perspectivas del voto en las encuestas, de cara a la campaña electoral que ya estamos sufriendo este año. Sin embargo, mi extrañeza y mi pregunta ¿es porque suben? si algunos partidos no nos están ofreciendo sus programas con las propuestas, al menos creíbles y realizables. En esta situación se encuentran el PP, Podemos y Ciudadanos.

Si empezamos por el propio partido del Gobierno, el PP, que está llevando a cabo una vergonzosa y peligrosa Campaña. Porque si bien hoy se ha logrado una mini-reactivación económica, no es verdad que se pueda presentar la misma como la garantía de la creación de empleo en la próxima legislatura de tres millones de puestos de trabajo, como está diciendo el Sr. Rajoy.

Esas falsas promesas solo tienen un objetivo, lograr engañar a los españoles para no perder el poder institucional en autonomías y el Gobierno del país en las próximas elecciones. Sin embargo ello no es posible por nuestra propia realidad, deflación y una baja productividad casi estancada de nuestras estructuras productivas,  sino además por el empeño de continuar con la aplicación de las mismas políticas neoliberales, la austeridad y los recortes de los derechos económicos y sociales que hemos visto recortar en esta legislatura por el Gobierno del PP. Aunque ahora, “el paraíso económico, que nos están presentando, lo hagan agradeciéndoselo  a los españoles”. Cuando Mariano Rajoy ha sido el responsable de la frustración en España por prometer empleo, mantener la sanidad y la educación, y lo ha incumplido todo.

Esta burda estrategia del Gobierno, no deja de tener por lo demagógico un lado extremadamente peligroso, y es que durante los meses que nos quedan por llegar a las elecciones de noviembre, el Gobierno consiga recuperar las pérdidas del apoyo social que les dio la mayoría absoluta en el 2011, engañándoles una vez más con “el prometer y luego no cumplir”. Pero la verdad es que la marca España, de empleo  con el PP, ha sido la ultratemporalidad, los salarios de pobreza y las bajas pensiones. Y por eso los españoles no debemos votar las candidaturas del PP, ni en los Ayuntamientos, ni en las Comunidades autónomas y tampoco obviamente en las Generales de noviembre.

Mientras tanto los “revolucionarios de Facebook” siguen predicando la igualdad del “PSOE con el PP” contribuyendo así a favorecer una cómoda situación al PP, a pesar de lo que han representado las políticas del Gobierno en estos tres últimos años. Como el refranero español es muy sabio, habría que recordar a estos politólogos de internet, que  como “las comparaciones son siempre odiosas”. Mejor dejarlas de utilizar como estrategia electoral, pues no han favorecido para nada a quienes han venido sembrando errores políticos de ese calado, lo único que han venido a favorecer es la extensión de la desafección ciudadana sobre la política y la confusión acerca de los partidos políticos y del papel e intereses de cada uno, en un momento donde la crisis sistémica que estallo en el 2008 y el tratamiento neoliberal de la misma han creado una dramática situación tanto en nuestro país como en la Unión Europea, sumida en una recesión económica de la que no sale con las políticas neoliberales.

Este es el modelo de país que está construyendo el Gobierno del Partido Popular, que no es una consecuencia de la crisis, sino de la elección de políticas económicas y de legislaciones laborales que suponen un trasvase de las rentas del trabajo a las rentas del capital, provocando que crezca desmesuradamente la desigualdad.

El gran problema hoy para los españoles, es que después de seis años de crisis y de la gestión catastrófica con estas políticas de la misma por el Gobierno del Sr. Rajoy, la ciudadanía está legítimamente desesperada a la búsqueda de las posibilidades en algún partido o movimiento para encontrar la solución a los problemas  del paro, la temporalidad de los contratos y los bajos salarios entre otros, y cuando han visto la aparición de Podemos han venido a depositar en ese partido todas las esperanzas de encontrar solución a los problemas.

Sin embargo, la solución a esos problemas pasaría, en mi modesta opinión, por los partidos socialistas y de izquierda como el PSOE e IU sólidamente organizados y con indiscutibles tradiciones de izquierda, que superando errores y desaciertos del pasado, se pusieran a elaborar el conjunto de propuestas que permitiesen la recuperación de los derechos arrebatados en estos tres años, de Gobierno del Sr. Rajoy. Y se avanzasen las posibilidades  de gobiernos de izquierda en las instituciones después de las respectivas elecciones. Sin embargo que es lo que nos encontramos: Una fragmentación de las intenciones del voto de importantes sectores de los ciudadanos, disperso entre algunos partidos como Podemos, que están en las antípodas de ser la organización que van a resolver, más bien a agravar nuestros  problemas.

Solo ese partido, con una calculada ambigüedad puede defender una identidad “Ni de derechas ni de izquierdas”. Cuando la igualdad de derechos, la justicia  son aspectos incuestionablemente de  izquierdas  y defendidos por partidos de izquierdas.

Pero a lo que aspira Podemos es a pescar en muchos caladeros, aunque los Iglesias, Errejón y Monedero sepan que eso no es realmente del todo posible, por lo tanto, postergan la toma de posiciones  sobre temas que definen mucho todo lo que una organización política tiene que decir en el marco de la Campaña Electoral . Los líderes de Podemos, por su formación y experiencia previa, ven el mundo de manera vertical, es decir, de “Un nosotros, que estamos abajo, contra ellos, que están arriba”.

Y por lo tanto, no sienten simpatía por otras maneras de ver el mundo, donde los problemas sociales sin que tienen que ver con la división en clases de la sociedad, con independencia de la división “inventada” por esta “troika podemista” de que sean casta ó no.

Los responsables de Podemos nos están demostrando que no se pronuncian por ningún horizonte ideológico, y no lo hacen sencillamente porque después de iniciar sus andaduras tras las elecciones al Parlamento Europeo dijeron cosas que sencillamente pudieron “caer bien” a sectores de la ciudadanía, porque “sonaba bien”. La música bien pero a la hora de explicar la letra, eso ya no podía cantarse, por falta de financiación. Y ahora, siguen sin explicar con claridad lo que quieren hacer, y –si cabe decir eso- están volviendo a propuestas propia del modelo socialdemócrata que el PSOE ha venido planteando desde hace años.

 Ahora Podemos, va a la deriva como le corresponde a un partido “atrapalotodo”, que no duda en defender unas fuerzas armadas garantes de la Soberanía, que asuma un discurso nacional-patriótico y rehúya las definiciones ideológicas.

El proyecto de Podemos, dirigido por una cúpula jerarquizada compuesta por la “troika fundacional” de este partido, se basa más en la ficción de participación asamblearia, muy adaptada a la condición de muchos simpatizantes, que son activistas de Facebook. Y el panorama se completa con la ilusión que Podemos ha provocado en mucha gente, que se soslaya con un escenario de inquietante desmovilización social y laboral. Y sin que la “troika Podemista” sea la culpable de este “curioso fenómeno”, no deja de sorprenderme que estos dirigentes, no parezcan muy preocupados por ellos.

Esa cercanía a las instituciones, claramente manifestada por Pablo Iglesias, y ese desprecio por las movilizaciones y las luchas obreras – incluso la celebrada en la Puerta del Sol – para NO REIVINDICAR NADA, acaso se debe a que Podemos considera a los movimientos sociales, como meros resortes al servicio de “su Proyecto”, el que dicta una vanguardia omnisciente, en un escenario que no puede estar más alejado de la autogestión popular.

Me temo pues, en fin que los Iglesias, Errejón y Monedero, dirigentes de Podemos, se creen que encabezan un proceso que se encuentra bajo su control, y bien puede tratarse de un proyecto ideado por otros.

 Otro partido que da la impresión que ha surgido de improviso, también como salvadores de la patria,  es Ciutadans al que los sondeos le reconocen unos significativos resultados.

Pero Ciutadans que se ha implantado en España con la velocidad de crecimiento de los champiñones en invernadero, no es ningún nuevo partido. A lo largo de más de nueve años en la Cámara catalana, este partido ha mostrado en repetidas ocasiones sus preferencias derechistas, se ha aliado frecuentemente con el PP, y se ha manifestado junto a formaciones ultras el Día de la Hispanidad.

Entre las proezas de este partido cuenta el haber defendido en el Parlament, quitar la sanidad pública a los emigrantes sin papeles, se negaron a votar a favor de la retirada de la Ley del aborto de Gallardón y evitaron condenar al franquismo con una sonada salida sus diputados de la Cámara antes de la votación.

 Aunque Ciutadans, ha irrumpido con rapidez en el panorama político español, en un momento donde lo nuevo parece que tiene premio electoral, ya se les llama “El Podemos de Derechas”. Pero lo que no hay dudas, es que ni es nuevo ni de izquierdas, con ese historial. Lo que nos permite adelantar el convencimiento que sus promesas improvisadas no nos ofrecen poca o nula credibilidad.  Asi pues con estas opiniones pero no sin dejar constancia de un profundo convencimiento: De que solo la unidad de la izquierda, del PSOE  e IU hará posible las políticas que nos permitan salir del atasco neo-liberal de nuestro país, quiero acabar este artículo  con un texto  de nuestro grandioso Antonio Machado con el que estoy profundamente identificado, y  que decía así:

“En política solo triunfa quien pone la vela donde sopla el aire; jamás quien pretende que sople el aire donde pone la vela”.

“Si preguntáramos al respecto de la política y de los políticos en cualquier parte del mundo, nos encontraríamos  – excepciones honorables aparte – con una amalgama de desencanto, frustración, hastío, enojo, cuando no una encendida indignación ó un rendido conformismo”.

“Sin embargo, nadie duda de que la política sea no necesaria, sino imprescindible. Guiar con criterio y firmeza los destinos de un país, procurando el bien de sus ciudadanos; comportándose con honestidad y transparencia en la gestión de los dineros públicos; gobernando con ecuanimidad  para tus partidarios y los que no lo son ni lo serán; alentando medidas que garanticen el bienestar general ó promoviendo iniciativas que impulsen la economía, la educación, la cultura, el desarrollo… es un arte, aunque, por lo que comprobamos casi a diario en distintas latitudes, un arte imposible”.

“Yo, de entrada y por sistema, me niego a pensar que las cosas no tienen arreglo. Lo tienen casi siempre cuando te pones a buscar verdaderas soluciones y no te empantanas dedicándote a otros menesteres - lo que ocurre muchas veces en política – que no tienen que ver exactamente con los problemas en sí”.

“Y  ya sé que la política es considerada por muchos como un sutil ejercicio de engaño colectivo, pero yo prefiero que un político me diga, por ejemplo, que las cosas están mal y que va a requerir de mi un esfuerzo complementario”.

“Quiero que me pinte las cosas tal y como son y no que pensando en mi voto, me escamotee información”.

“Que no me trate como a un memo incapaz de informarme por mi cuenta y tener acceso a la realidad de las situaciones y descartar, con ello, la otra verdad que se me intenta vender.”

“Que me confiese que se ha equivocado, porque eso puedo entenderlo. Que me diga que lo está intentando y que me explique cono, porque así le apoyaré.

“Que me transmita confianza, porque en este mundo en el que casi todo es volátil e intangible, la confianza es un viento que impulsa o frena”.

“En este tiempo de turbulencias económicas y de crisis global. De pesadumbre generalizada y de tragedias familiares por la falta de trabajo - terrible – y por la falta de expectativas - letal - , los políticos deberían estar a la altura y ejercer el papel de líderes que requieren las coyunturas excepcionales.

“Es necesario volver a creer y creeríamos, sin duda, si tuviéramos la inspiración necesaria”.

                                                                                  (Don  Antonio Machado)

                                                                      

                                                                       César Llorca Tello                                        

                                                                           5 marzo 2015

                       

 

 

 

 

 

 

 

sábado, 28 de febrero de 2015

UNA NUEVA ERA, AUN SIN RESPUESTAS.

                             

Con la caída del Muro de Berlín en 1989, y de los regímenes comunistas en Europa, quedó bien patente el fracaso de este sistema, que ocupó y fue determinante para la historia de la humanidad desde la heroica Revolución de Octubre en la Rusia zarista en 1917, y la no menos heroica participación de la Unión Soviética en la II Guerra Mundial contra el fascismo.  

A partir del 1989, tanto la URSS como los países que vivían estos regímenes comunistas creados a partir de la finalización de la Guerra Mundial, sucumbieron irremediablemente como consecuencia del fracaso de sus políticas económicas y de una política tanto en lo interior, de falta de libertades incapaz de ganar a la inmensa mayoría de la ciudadanía, como en su política exterior que los llevó a su desaparición en Europa.

Con esas desapariciones quedó bien patente el fracaso de las economías planificadas y la falta de libertades, frente a la economía de mercado y las libertades de los regímenes democráticos, es decir la Democracia.

Un hecho que ha significado en mi opinión, un giro copernicano con relación al mundo dividido en bloques, y que ha supuesto el inicio de una nueva era.

Ese inicio se empezó a manifestarse también a partir de la represión violenta en la Plaza de Tianamen, contra los estudiantes chinos que ejerció el Gobierno Comunista de China, y que no encontró objeción ninguna de los países del mundo occidental. Fue sin lugar a dudas, la prueba evidente de que China se había transformado en una gran potencia económica, lejíos de las ideas de Mao, y hasta el extremo que la han convertido en el banquero del mundo.

China empezó su surgimiento económico en el año 1979 a partir de que el Sr. Deng Xiaoping pronunciara aquella famosa frase “Enriquecerse es honroso”, un Sr. que había sido más comunista que nadie.

Y ya lo creo, que le han hecho caso. Pues desde entonces China no ha dejado de crecer, y con ese enriquecimiento de Gran Potencia, hoy China está en una gran contradicción y es la deslegitimación ideológica del Partido Comunista Chino, y eso puede tener unas consecuencias muy graves a medio plazo. Porque la ideología comunista está basada en el igualitarismo, está basado en la sociedad sin clases.

¿Y qué está haciendo el Partido Comunista Chino en estos momentos?, pues crear el país con mayor nivel de desigualdad del mundo. Está con la economía de mercado resucitando las clases sociales, está traicionándose ideológicamente a sí mismo. Aquí podríamos aplicar esa frase que dice “Yo ya no se, si quiera, si soy uno de los míos ó uno de los nuestros”.

Porque la distribución social en estos momentos en China es que hay, una clase que son los 50 y 55 mil millonarios, luego hay 70 millones de una clase privilegiada que son los que pertenecen al Partido Comunista Chino y a la nueva clase empresarial, y la clase media china que está formada por 300 millones de personas, y por último están los 1,300 millones que están viviendo en el umbral de la pobreza, peor que cuando vivían en el campo.

Por lo tanto, lo que va a ocurrir es que van a ir aflorando las contradicciones en China, cuyas consecuencias nadie sabe cuáles van a ser. ¿La afirmación del sistema capitalista y la economía de mercado? ó que modelo. 

Este fenómeno, también viene a formar parte, -una parte muy importante- de esa nueva era iniciada en 1989 con la desaparición del mundo comunista, cuyos acontecimientos he indicado en los primeros párrafos de estas líneas.

Y por último, un componente de la Revolución Tecnológica, como fue el invento de la Web, que ha sido una gran invención tecnológica que ha contribuido, entre otras, a la aceleración de las actividades financieras y especulativas a escala planetaria. Vienen a componer otra parte, una parte muy importante de esa Nueva Era en la que debemos encontrar respuestas  en el Siglo XXI ante la crisis sistémica del sistema bancario y financiero internacional, único y principal provocador de la crisis mundial que vivimos desde el 2008.

Desde mi modesta opinión, creo que estos acontecimientos que supusieron el inicio de esa “Nueva Era”, no han logrado aún una modificación sustancial de las políticas que fueron hegemónicas en Europa en el Siglo XX. Tanto de las que son herederas del comunismo, como es el caso en España de IU., que persisten en sus planteamientos considerándose la única fuerza con “Denominación de origen Izquierda”, ignorando que después de 30 años desde su constitución no acaban de lograr un gran apoyo ciudadano. Y es el mismo problema, que hoy tienen los partidos que gobernaron, en los llamados en su día  “Países del Este”, que no logran ninguna recuperación de los proyectos comunistas en sus respectivos países.

Y por otro lado, la socialdemocracia que ante el fiasco de las ”Terceras Vías” parecen en cierta medida anclados, en la necesaria recuperación económica y social de los derechos anulados cuando no restringidas a la mínima expresión que nos han impuesto las políticas neoliberales de los partidos que como el PP en España está plegado a los intereses de “Los Mercados”.

Pero aún siendo justa y necesaria la recuperación económica y social que plantea el PSOE en nuestro país, hasta la fecha la socialdemocracia no tiene elaborada la “Alternativa”, su alternativa de transformación de la injusta e insolidaria sociedad que nos están imponiendo los mercados vía el Consejo Europeo, el BCE y el FMI.

Y cuando a mi juicio, hace falta una alternativa que potencie los valores reformistas y transformadores de una izquierda socialista, esta alternativa no está elaborada, lo que ha favorecido entre otros factores que se haya constituido así, una especie de muro de desafección ciudadana con el PSOE, que con urgente pero con profunda claridad, se hace necesario remontar.

Con las características que señalo en esta nueva era, y el estallido de la crisis sistémica del sistema financiero y capitalista, se han visto favorecidas la aparición de grupos que siempre en momentos similares como el Gran Crack del 29 y la gran Depresión de los años 30, aparecieron y de triste memoria como el fascismo en Italia y el nazismo con Hitler en Alemania.

Hoy Europa contempla con indignación la aparición y desarrollo de grupos  de ideología neo-nazis y de otros grupos populistas practicando la indefinición ideológica y programática se han lanzado en nuestro país a aprovecharse de la insatisfacción ciudadana para proyectarse con un “triunvirato” como dirigentes y el nombre de Podemos a participar en los comicios autonómicos y especialmente las elecciones Generales de noviembre con una estrategia que lamentablemente lleva hasta hoy a un sector de la población a creerse que son los salvadores ante todos los problemas.

“Barrer la Transición” del 78”, es ya un claro índice de las pretensiones de la Troika Podemista de Julio Iglesias, Monedero y Errejón, promotores de este “Soufflé Político”, basándose en que “Todos son los Malos” y claro los buenos son ellos, los únicos que dejan en pie, da un repelús por lo autoritarios que tira de espaldas. Los que empezaron diciendo todo el poder del pueblo, para pasar a prohibir que aquellos sectores del pueblo que se inscribieron en Podemos en los pueblos, hoy se vean prohibidos de presentarse a las elecciones municipales con el nombre de Podemos. Así como las reivindicaciones maximalistas, e inalcanzables desde el punto de vista económico han venido a confirmar su incapacidad para gobernar cualquier institución pública, Ayuntamiento, Comunidad Autónoma y mucho menos el Gobierno de la Nación.

Y cuando las reiteradas presencias en los medios de comunicación solo hacen referencia a los escándalos con el fisco, o a las ayudas recibidas de otros países, y son incapaces de responder – es ya un hábito de la troika – a las preguntas que les incomoda, parece aconsejable pensarse bien en qué tipo de aventura nos llevaría el apoyar a Podemos en cualquier elección de las que próximamente  se celebrarán en nuestro país, cuando hasta hoy no dicen, ni lo que van a hacer y cómo, para terminar con el paro, las desigualdades, ¿Qué piensan de la ley del aborto que ha promovido el PP, ¿Qué modelo de Estado prefieren? Y de Cataluña ¿Qué?.

Y no se pronuncian, porque eso les puede llevar a perder apoyo, votos. Con su afán “atrápalo todo” funciona  la verticalidad de ese partido, que está demostrada en numerosas actuaciones, donde por ejemplo, en Extremadura se dice por el representante de Podemos que “No gobernaran con el PP”, y momentos después se le corrige por uno de la Troika Podemista, diciendo que “Si hay que gobernar con el PP, Gobernaremos”.

Por otro lado las estrategias de liquidación de una fuerza de Izquierdas como es IU, es una actuación más que condenable, inadmisible que no se puede apoyar, y que se suma a la generalidad de actuaciones, es lo que está llevando a Podemos ya, a encontrarse cada día con más ciudadanos desengañados, y dispuestos a negarles el voto en cualquiera de las elecciones que se celebren.

Durante este año electoral y las circunstancias que estamos viviendo la participación con el voto decidido de los ciudadanos a los partidos políticos, a la opción política y las propuestas programáticas que nos convenzan, tienen que ser, ahora más que nunca, el resultado de una profunda reflexión para que el voto sirva para poder salir de esta situación.

                                        César Llorca Tello.

                                         28 febrero 2015

 

 

 

 

 

 

viernes, 27 de febrero de 2015

LA CRISIS EUROPEA Y EL ASCENSO DE LA ULTRADERECHA.



La catastrófica gestión de la crisis del euro, inevitable dados los defectos de una arquitectura anacrónica, provocaron unos resultados con ocasión de las últimas elecciones al Parlamente Europeo, que debían ser una llamada de atención de todos los partidos socialdemócratas europeos ante el proceso de descomposición de Europa.

Ese deterioro o descomposición, es debido al espectacular fracaso de la izquierda socialdemócrata a la hora de intervenir tanto en la fase de construcción de unión económica y monetaria de Europa, como sobre todo, después del inicio de su crisis.

En consecuencia con ese comportamiento, la prensa ha presentado los resultados de las Elecciones al Parlamento Europeo de 2014 como una señal de que la crisis económica que azota Europa, ha hecho que los votantes hayan derivado sus votos hacia los dos “extremos”, es decir, la extrema derecha y la extrema izquierda.

Había yo creo, un deseo de satisfacer a las élites culpables de este desaguisado que es hoy la Europa de la recesión, las desigualdades y el desempleo, los Gobiernos de la Unión Europea, el BCE, y el FMI, para que estas instituciones se tranquilizasen en el convencimiento de que pese a algunos errores en la política económica que se viene infligiendo a determinados países necesitados de financiación para su normal funcionamiento, cuando se llegue a la recuperación económica, por minima que sea, el ciudadano europeo volverá con sus votos hacia formaciones de centro y moderada derecha, y se alejará de las posiciones políticamente extremas.

Ese convencimiento lo expreso el Gobierno del Sr. Rajoy tras constatar la pérdida de votos el PP., señalando que cuando llegara la recuperación, los votos perdidos pero cautivos en la abstención volverían al PP.. Y en esas están, haciendo de una “mini-recuperación” una grandísima campaña electoral.

Dar esa imagen, tanto en Europa como en España es un error, una falsa realidad económica y política. Los europeos no fueron seducidos por los dos extremos. Cayeron en un extremo, el de la derecha racista, xenófoba y anti-europea. Los partidos de la extrema izquierda anti-europea no vieron aumentar su apoyo en ningún lugar de Europa.

Desde hace cuatro años, las instituciones europeas son el campo en el que la incompetencia y la malicia compiten entre las diversas fuerzas políticas en el seno de la C.Europea, para ver quién gana el premio de la ofuscación más irresponsable desde que se constituyo la zona euro con los fallos de “ su pecado original”. Pero una vez empezado la crisis, el único interés de las élites ha sido traspasar las pérdidas bancarias de los activos de los bancos a los hombros de los ciudadanos más indefensos.

Si el sector financiero se ha estabilizado, lo ha hecho gracias a una combinación de una enorme inyección de liquidez el BCE y la autoridad que ha rescatado al sector financiero, blindando a los banqueros – sin sanear los bancos – y vuelto a inflar muchas de las burbujas que habían estallado. Y todo ello a costa de un daño incalculable a la economía real, al tejido social y a las democracias de Europa.

La pregunta que yo me hago, no deja de ser interesante para mí y también creo, de interés general y en particular para los partidos socialdemócratas en Europa.

¿ Por qué la izquierda socialdemócrata no ha sabido rentabilizar las contradicciones y tribulaciones del diseño neo-liberal de la zona euro, a pesar del enorme sufrimiento que se nos ha infligido a la mayoría de esa ciudadanía europea, con esa política neoliberal, de austeridad y recortes de derechos económicos y sociales que hemos y estamos sufriendo en la gran mayoría de los países que configuramos la Unión Europea.

Para mí, las razones se encuentran en que antes del 2008, una vez que el diseño neo-liberal comenzó a desmoronarse. Los partidos portadores de la antorcha de la tradición socialdemócrata no dudaron en asumir el papel de ejecutores de las políticas reaccionarias que emanan de las instituciones financieras y de Gobierno de la Comunidad Europea. Por lo tanto ahora no debe sorprendernos que la socialdemocracia en toda Europa, este pagando un alto precio electoral.

Si hacemos un repaso a los partidos socialistas en la U. Europea, y empezamos por el partido socialista griego, cuyo Gobierno pidió y celebró el “Primer rescate” de la zona euro –recate que sirvió de modelo para “los rescates” de Irlanda y Portugal- (por no hablar de la camisa de fuerza fiscal y las reformas del mercado laboral que siguieron en otros lugares, especialmente en España e Italia) ha perdido un 43% del voto popular, cayendo por debajo del 8%.

El PSOE en nuestro país y los socialistas portugueses han tenido pérdidas similares sufriendo el castigo de un electorado afectado por una desafección política, que desmovilizado se niega a votarles a pesar de que los gobiernos conservadores que los sustituyeron en el 2011, son aún más despreciados por la ciudadanía.

Y así en todos los países de la C.Europea, los partidos socialdemócratas han venido perdiendo el apoyo social del que gozaron en los años de  la pos-guerra. El partido laborista de Irlanda, el Partido del Trabajo de Holanda, los socialdemócratas austriacos y alemanes han sido igualmente incapaces de oponerse a una austeridad autodestructiva o defender en serio a sus representados. Y los socialistas en Francia que de proponer Hollande la necesidad de un New Deal Europeo a plegarse ante la Sra. Merkel ha pasado con velocidad supersónica. 

Sea como fuere, mi pregunta  sigue siendo: ¿Por qué?, ¿Qué explica la pérdida de influencia social de la socialdemocracia europea y su apoyo a las políticas neoliberales y por tanto a su crisis?

La respuesta que me doy, es que en algún momento a raíz de la desaparición de los regímenes comunistas, en la década de los 90, la izquierda socialdemócrata de Europa cayó en la trampa de creer que los Estados de Bienestar que fue fundamentalmente su obra, tras la II Guerra Mundial, ya no  necesitaba ser financiados a partir de los impuestos aplicados a los sectores industriales y comerciales en cada país. En su lugar podrían financiar el Estado de Bienestar recurriendo a los ríos de dinero acuñados  por el sector financiero privado, mientras se exprimía a los trabajadores asalariados y los precios inmobiliarios de disparaban.

Parecía como un sueño hecho realidad para los trajeados dirigentes que no quisieron abandonar a la clase obrera a su suerte, pero que ya estaban hartos de la lucha de clases. Los pactos fáusticos, por desgracia se escriben con sangre, Pero los socialdemócratas seducidos por la cacofonía especulativa del sector financiero, entumecidos por el mito de la “Gran Moderación” accedieron a que las finanzas pudieran hacerlo que quisieran a cambio de fondos con los que apuntalar los Estados de Bienestar, que eran reliquias del contrato  social de la última pos-guerra.

La socialdemocracia hoy cuando ha experimentado el error histórico cometido antes del 2008 y su complicidad en la aplicación de las políticas neo-liberales de “Austeridad y recortes”, no puede ya continuar con esas prácticas. Europa necesita recuperarse con otro modelo de Unión Europea que haga posible la reactivación económica, el empleo y unas condiciones de vida digna para sus habitantes.

Europa no podrá conseguirlo, si al menos la socialdemocracia revitalizada con los impulsos reformadores del socialismo de izquierda, no puede inspirar a los ciudadanos europeos a desafiar las políticas negativas que hoy se aplican a los países miembros de la U. Europea.

En nuestro país, el PSOE desde la nueva dirección con Pedro Sánchez como Secretario General de los socialistas españoles, en mi opinión, se perfila hacia la transformación de ese partido en una fuerza política de izquierdas superadora de los errores del pasado, donde la formulación de sus propuestas programáticas vienen a confirmar cada día en sus actuaciones, que se han aplicado muy bien lo de “Corregir es de sabios”

El camino no está siendo precisamente un camino de rosas, por el panorama de fractura de la izquierda real ante los próximos comicios y la proliferación de partidos de nuevo cuño, algunos como Podemos con excentricidades políticas irrealizables tanto por la imposibilidad de su financiación, como por el carácter autoritario, egocentristas de la “troika Podemista”, que sin ideología “Ni de derechas ni de izquierda” pretenden, sin programa creíble y con la descalificación de “Todos y Todo” llegar al Gobierno de la nación.

Y por otro lado la operación de acabar con la I Plural como organización cuyos autores, Podemos, están empeñados, reclama con urgencia la reacción total de la dirección Federal de IU en defensa de la organización y no dejarse arrastrar por los cantos de sirena de quienes solo hoy tienen por objetivo liquidar como fuerza política a IU., un partido que lo necesitamos los trabajadores y España, tampoco presentan este periodo nada fácil la tarea inmediata para  que IU no desaparezca del panorama político en España.

Pero en mi opinión hay que hacer la tarea de pedagogía necesaria para que en nuestro país los españoles aprendamos que el avanzar en la solución de los problemas que padecemos, necesita de unos grandes partido de izquierda, el PSOE e IU. Y aunque hoy los vientos en la calle no parece que apuntan hacia esa izquierda, el tiempo, la experiencia y madurez de nuestro pueblo aconsejaran un día no muy lejano esa unidad de la Izquierda entre el PSOE e IU.

Y mientras que eso no sea posible, la derecha, el PP o cualquier grupo populista, ultraizquierdista,  serán el castigo para nuestro país. Que no lo veamos nunca, es menester.

                                                       César Llorca Tello.

                                                         27 febrero 2015.