lunes, 14 de diciembre de 2015


             Y  DALE  CON  LAS  ENCUESTAS.

 Estoy convencido que el debate de hoy entre Mariano Rajoy y Pedro Sánchez, van a condicionar los resultados de las próximas elecciones generales. Y espero que ese 40% de indecisos que dan las encuestas abandonen su apatía y opten por votar al único partido que puede facilitar el cambio y la recuperación real de nuestro país, el PSOE.
Pero tengo que reconocer, que el nivel de los debates y encuestas, hasta ahora está siendo muy pobre, si a lo económico nos referimos.
Entre el independentismo en Catalunya, el terrorismo islámico y los posibles pactos, han monopolizado la campaña y por ello, la economía ha pasado a un segundo plano, y cuando no olvidada plenamente.
Le ha interesado al Sr. Rajoy, que no se hable del desempleo que es la mayor preocupación de los más de 4 millones de españoles sin trabajo, él solo habla de las “Promesas” que son francamente irrealizables, de crear 2 millones de empleos en la próxima legislatura
Los debates hasta ahora, no han permitido conocer a quienes los vimos, lo que proponen de interés cada partido. Porque todo se mueve por las técnicas televisivas y las formas, más que por el contenido y las propuestas concretas
Por eso, habría que tener presente esas técnicas para que no nos metan en la urna nuestro voto hacia el partido “que les interesa”. Hoy en la última encuesta de Metroscopia para el  20 D, ya se anuncia en la portada de El País, asegurando “Que el PP se afianza en cabeza en la última semana de campaña”.
Sin embargo para que Rajoy no nos engañe más, tenemos que tener presente algunos datos de los que este Presidente en funciones, no nos habla, así lo maten. Y que yo quiero recoger alguno de ellos a continuación.
El primero, es que las bolsas de la Eurozona han finalizado todas en positivo, menos la griega y la española (de esto tampoco presume Pablo Iglesias) con una caída del 6% versus el aumento del 10% de la bolsa italiana ó el 6% de incremento de la bolsa francesa y alemana.
Segundo, mientras español y los medios nacionales e internacionales hablan del crecimiento de España, los inversores han decidido reducir su exposición a nuestra bolsa en 2016.
Tercero, de crecer un 1,5% trimestral en el segundo trimestre del 2015 hemos pasado a crecer 0,2% en el tercer trimestre. Es decir como ya era previsible, la crisis del comercio mundial en la Eurozona al final acabaría afectándonos a pesar de la depreciación del euro y al QE del Banco Central
Cuarto, y el PP no solo no reconoce que estamos desacelerando sino que mantiene “el mantra” de siempre. Su previsión absurda de crecimiento del 3% para los próximos cuatro años y la pretensión de crear 2 millones de empleos en la próxima legislatura.
Por suerte Draghi está hoy al mando de la política monetaria y compra deuda pública. Con este gobierno de Rajoy, España hace tiempo estaría fuera del euro, habría impagado su deuda pública y quebrado todo el sistema bancario.
Quinto, el principal problema que apenas se ha discutido en la campaña es el ajuste adicional que exige Bruselas de unos 9,000 millones. La Airef ya ha advertido que esos 9,000 millones se concentrarán exclusivamente en CC.AA. y  a eso hay que sumar el agujero de la Seguridad Social que ya se venía constatando.
Sexto, Catalunya sigue sin gobierno, y tendrán que prorrogar el presupuesto de 2015 que cerrará con déficit próximo al 3% del PIB.
Y por último, tanto el PP como Ciudadanos proponen bajadas de impuestos por lo que un gobierno de ambos, concentrará el ajuste en más recortes y menos inversión.
Entonces, ante esta realidad, y con independencia de las promesas y otras ocurrencias que tenga Rajoy de contarnos hoy en el debate frente a Pedro Sánchez. Las verdades que he reunido aquí en este artículo, confirman que la recuperación del Estado de Bienestar que teníamos, exigen las políticas socialistas que el PSOE propone con Pedro Sánchez con candidato a la Presidencia del Gobierno.
Hoy todos los indicadores económicos están peor que en 2011. Hay menos empleo, se pagan 40,000 millones de euros de menos en salarios, hay 700,000 parados más que han perdido la prestación y  son pobres, a todos los españoles nos han subido los impuestos, tenemos peor educación, peor sanidad, menos ayudas para los discapacitados menos becas, menos gasto I+D+i, un gran agujero en el sistema de pensiones públicas y 300,000 millones de euros más de deuda pública que hace cuatro años.
Yo espero que por sentido común, que todas las personas afectadas por esta situación a la que nos ha llevado la política del Sr. Rajoy, no voten ni al PP, ni a Ciudadanos ni a Podemos cuyos únicos objetivos es acabar con el PSOE.
Porque los cambios de políticas  y de Gobierno en nuestro país, aconsejan votar al PSOE el 20 D. Esto es lo que necesitamos, porque ni ahora, ni en cualquier otro momento, no se podrán realizar los cambios estructurales que necesitamos sin contar con el PSOE y las propuestas socialdemócratas del mismo.

                                   14 diciembre 2015.

 

 

 

 

viernes, 11 de diciembre de 2015


           LAS  ENCUESTAS  Y  LAS  PROPUESTAS

Las encuestas electorales, como siempre  siguen dando unos resultados  cocinados  a favor  de quien paga o favor de quien se quiere favorecer.

Alguno de ellos han pretendido “convencernos” de que eran los resultados  efectos alcanzados después del debate televisado el 7 D.

El ejemplo que nos ha dado el sondeo DYM no se cómo calificarlo. Ha situado al PP como ganador en las elecciones del 20 D y relega al PSOE al cuarto lugar, a Ciudadanos en segundo lugar y a Podemos en el tercero.

Supongo que buscando “los efectos” del debate, en  la citada encuesta se habrá preguntado la opinión acerca de las propuestas de cada aspirante a Presidente del Gobierno en ese debate.

Yo, un poco interesado por curiosidad me puse a contar las propuestas que hizo cada uno de ellos, y las fui contando una por una medida que las hacían, y el resultado fue el siguiente:

       Pedro Sánchez -----------26 propuestas.

       Albert Rivera------------- 12 propuestas.

      Pablo Iglesias-------------  9 propuestas.

      Soraya Sáez -------------- 5 propuestas.

A la vista de estos resultados no cabe duda para mí, de que desde este sondeo se han sumado  a la campaña “Todos contra el PSOE”.

O bien que el personal encuestado haya valorado como mérito para ganar las elecciones el menos número de propuestas realizadas en el debate del lunes 7 D.

Muy original la encuesta.

                           11 de diciembre 2015.

                   

 

 

jueves, 10 de diciembre de 2015

LA GARANTIA DEL CAMBIO: EL PSOE y PEDRO SÁNCHEZ.


LA  GARANTIA DEL  CAMBIO: EL PSOE y PEDRO SÁNCHEZ.

Faltan pocos días, para el gran día en que los españoles tenemos que decidir con nuestro voto, el futuro Gobierno y con ello,  si vamos a mejorar con otras políticas, ó vamos a continuar de hecho “con los mismos” y la misma política de “Austeridad y Recortes” que desde el Gobierno de Mariano Rajoy se ha practicado desde el 2011.
Hoy, cuando las encuestas y debates televisivos nos informan, hay que reconocer a su vez que todos ellos nos “desinforman”. Porque detrás de cada publicación en la prensa diaria o debate, están los poderes económicos que imprimen  “la denominación de origen”, de a qué partido favorecen ante el 20 D.
Por esa razón, no quisiera privarme del derecho que me asiste para expresar mi opinión ante esta encrucijada de partidos PP, PSOE, Ciudadanos y Podemos, que las encuestas nos presentan junto a las posibles combinaciones que podrían darse a partir de los resultados del 20 D.
Parece ya, y así se viene aceptando, por cada uno de los partidos citados que no van a encontrarse ninguno con la mayoría absoluta para formar Gobierno y gobernar.
Si los españoles antes de introducir la papeleta de voto, nos acordáramos de la cita bíblica “Por sus hechos los conoceréis”, y en función de los mismos votamos, mal lo va a tener el PP. en estas elecciones.
Más pobres, más paro, más desigualdades, más precarios, sueldos más bajos, menos protegidos, más déficit, son las características del balance que ofrecen los cuatro años de Gobierno de Mariano Rajoy. Y ahora, en plena campaña electoral Rajoy está ofreciendo demagógicamente la reducción de impuestos y la creación de empleo para la próxima legislatura. Sin embargo nos oculta que desde Bruselas ya le han comunicado que el Presupuesto que el PP aprobó para el 2016, no se podrá cumplir y le exigen “Más reforma laboral” y  “Mas ajustes después del 20 D” para poder cumplir con el déficit.
A estas circunstancias reales, a Rajoy hay que sumarle  la negativa actitud de no acudir al debate del 7 D para contrastar su balance y su proyecto con las opiniones de los pretendientes a Presidente de Gobierno.  Quizá ha sido considerado por los españoles porque ha tenido miedo, pero en todo caso ha sido una prueba más del fracaso de su legislatura donde la corrupción practicada por numerosos cargos públicos del PP, la austeridad y los recortes, son indefendibles y claman ya por la necesidad de un cambio en el Gobierno y en la política que se debe practicar a partir del 2016 y en toda la legislatura.
Y es que Mariano Rajoy ya no sirve ni como dirigente de este país, ni tan siquiera para el PP, porque ambos están incapacitados para seguir con la misma política. Porque el viraje hacia la austeridad que han practicado, han tenido un efecto catastrófico para nuestro país. Hoy es el triste legado que nos ha dejado al final de su legislatura.
De ahí pues, que uno de los partidos emergentes Ciudadanos, un partido de derechas, con propuestas de derechas como la del “Contrato único” y otras, hoy cuente con el apoyo de las grandes empresas del IBEX 35, así como de importantes sectores financieros que lo han aupado a los niveles de encuestas con una velocidad de vértigo para hacer posible la continuidad del PP  en el Gobierno.
Los ejemplos que nos ha dado Ciudadanos después de las elecciones Municipales y Autonómicas, es que en algunas Comunidades cuando había varias opciones, ha dejado siempre gobernar al PP., pero cuando en Andalucía facilitó la constitución del Gobierno fue porque no había otra opción.
 En definitiva, esos vaivenes son la expresión no solo de la incapacidad para gobernar con las necesidades que tiene este país, sino también de una bisoñez e ignorancia política, de su líder, que en mi opinión no debemos apoyar.
Porque  Albert Rivera, pese a esos apoyos no deja de ser un proyecto que se revelará quizá como el complemento para reforzar al PP. a la derecha, pero de ningún modo será la garantía de un Cambio de políticas en nuestro país. Y con sus propuestas queriendo distanciarse y que el electorado encuentre diferencias entre “lo nuevo y lo viejo”, estimo que no le va a servir de nada, pese a su juventud física. Es un joven sí, pero por sus propuestas, es de derechas. De ahí que por los padrinos que tiene, acabará con la derecha, con el PP. Y no se puede esperar que facilite el cambio de gobierno y de políticas que necesitamos.
Y en cuanto a Pablo Iglesias, su trayectoria desde sus orígenes pretendiendo “asaltar el cielo” y ser Presidente del Gobierno, en base la descalificación de la Transición y de barrer fundamentalmente al PSOE, y a pesar de los cambios efectuados en sus iníciales planteamientos, a mí no me ofrecen ninguna garantía, de nada positivo para este país. Porque han sido un fracaso total.
A pesar de la aparente moderación introducida en la imagen de ultraizquierdista que venía dando, lo que le ha producido la confrontación y la ruptura de grupos dirigentes en provincias y de muchos Círculos de Podemos,  parece evidente de que P. Iglesias carece de las opciones para llegar a la Moncloa.
Así pues, ese sueño que él lo daba por hecho, ha sido un fracaso, no será Presidente del Gobierno, ni de milagro. Y si bien contará con los suficientes votos para tener presencia en el  Congreso de Diputados, por su actitud anti-PSOE que lo caracteriza, se parecerá más al “perro del hortelano” que ni “come ni deja comer”, es decir que “ni gobernara ni dejara que se gobierne”. Pero en ningún caso, va a influir en que se produzcan los cambios de Gobierno y de las políticas que necesitamos.
Y esa actitud de Pablo Iglesias, hoy es objetivamente una ayuda quizá involuntaria a Mariano Rajoy, pero ayuda al fin y al cabo. Pero cuando dice que gobierne el PP en tal de que no gobierne el PSOE, a mi me parece que manifestaciones de ese tipo tengan algo de “involuntario”.
Y no son elucubraciones mías, Podemos está centrando su campaña no en atacar en lo fundamental al PP y a Mariano Rajoy que es quien Gobierna España, y al que en teoría presumo que debería desear desplazarlo del Gobierno. Al contrario, Pablo Iglesias deja claro así, que ya no aspira a ser Presidente del Gobierno, sino a  hacerse con el espacio del PSOE.
Desde que Podemos emergió como partido político, con su aparato y sus estructuras, hasta el día de hoy, se han dirigido muchos más ataques al PSOE que está en la oposición, que al partido que gobierna.
Y después de los debates televisados en la Sexta, Pablo Iglesias ha coincidido con Mariano Rajoy, en la afirmación de que “Pedro Sánchez, está acabado”.
Es preocupante para mí, esas extrañas coincidencias entre Rajoy e Iglesias. Me hace recordar y temo, que se reedite aquella famosa por desafortunada pinza entre Aznar y Anguita, de infausta memoria para ambos, y que ahora en la próxima legislatura la actualicen Rajoy e Iglesias. Tiemblo solo de pensar lo que supondría para nuestro país.
El PP, ha rebajado en su campaña las críticas a Ciudadanos, por la sencilla razón de que es el partido que va a necesitar para seguir en el Gobierno. Y toda la virulencia, de Mariano Rajoy la ha estado dirigiendo contra Pedro Sánchez.
Esa campaña anti-PSOE, y los insultos y ataques personales a Pedro Sánchez, tienen un claro objetivo, impedir los cambios que solo el PSOE puede realizar en este país.
Por su organización y el conjunto de medidas de su programa, hoy el PSOE es el único partido serio y capaz que existe  frente a las políticas del PP y de los partidos emergentes.
Por estas razones, votar a Ciudadanos y votar a Podemos, es hoy favorecer a la derecha, al PP.
El voto útil, la garantía del Cambio es votar al PSOE. Por eso, la izquierda la mayoría de este país debería apoyar a Pedro Sánchez por su trabajo y liderazgo indiscutible al frente del PSOE y como candidato a la Presidencia del Gobierno.
Por todo lo que he expuesto, porque creo en la izquierda y el PSOE, yo votare socialista el próximo 20 de diciembre.

                            10 de diciembre 2015.

martes, 8 de diciembre de 2015

COMENTARIOS DESPUES DEL DEBATE DEL 7 D.


COMENTARIOS  DESPUES  DEL  DEBATE  DEL  7 D.

Como es natural tras el Debate Electoral del 7 D transmitido por la Sexta, se han dado múltiples opiniones.
Entre ellas quisiera recoger las acertadas opiniones de un buen amigo Mariano de Pedro, acerca de la actitud de Pablo Iglesias en el citado debate, saliendo al paso con verdades como puños, a las opiniones de quienes al dar su opinión han valorado la “contundencia y el dominio” de Pablo Iglesias, hacia Pedro Sánchez en el debate ¿definitivo? que nos ofreció la Sexta.
 Yo sinceramente, no sé donde han encontrado la “contundencia y el dominio de Pablo Iglesias cuando este decía: “Yo puedo estar de acuerdo contigo, Pedro, pero es que vosotros, los del PSOE, decís una cosa en la oposición y otra cuando gobernáis”.
No lo diría P. Iglesias por  la vuelta de los soldados españoles de la guerra de Irak, ni por la mejora de la Ley del Divorcio, ni por la Ley del Aborto, ni por la Ley de Igualdad de Género, ni por la Ley de Dependencia, ni por la Ley de matrimonio de personas del mismo sexo, ni por la Memoria Histórica, o porque Zapatero llegó al 8% de Desempleo, rozando el pleno empleo.
Tampoco lo habrá dicho remontándose unos años más, por la puesta en pie del derecho a una educación y sanidad pública y gratuita, y otras tantas conquistas que trajeron a este país los socialistas, que levantaron  la dignidad de los ciudadanos.
Todo ello ha sido  ¿ no cumplir con un programa diseñado desde la clandestinidad y la Transición, desarrollado por  los Gobiernos Socialistas, incluso en momentos de gran hostilidad política por parte de sectores de mucho poder, incluido el PP, sin olvidar la insoportable presión terrorista de la ETA?
Vamos no sé quien ha podido encontrar la “contundencia y el dominio” de P. Iglesias cuando se dirigió a Pedro Sanchez. ¿Dónde lo han encontrado?. En las mentiras, y después de tanta mentira que no se queje el Sr. Iglesias de que millones de españoles, la inmensa mayoría no le votemos, y le tilden de populista.

                         8 diciembre 2015.

 

 

 

lunes, 7 de diciembre de 2015

A DONDE NOS PUEDE LLEVARLA PÉRDIDA DE LA MEMORIA.


Cada día que me echo a la cara los titulares de la prensa anunciando los resultados de las últimas encuestas, como ha señalado la encuesta de Metroscopia casi igualando al PP, Ciudadanos y Podemos a dos semanas de las elecciones, estoy convencido de las consecuencias negativas que pueden tener para el gobierno del país y para acordar medidas necesarias para recuperar los recortes y el Estado de Bienestar, si se dieran como resultados los que anuncian Metroscopia.
Porque el dilema es quien va a gobernar y con quien. Se hacen muchas combinaciones, pero para mí el riesgo sigue siendo que si los españoles nos olvidamos de la catastrófica gestión de la crisis que ha realizado Rajoy y su gobierno, sea este quien continúe gobernando con el apoyo de Ciudadanos, si bien no de inmediato el 21 de diciembre, no tardarán mucho en acordar los acuerdos necesarios – según ellos – para hacer posible la continuidad de un partido mayor de la derecha, que hoy ya no puede continuar el PP en solitario.
 Esto es para mí, lo que nos jugamos en estas elecciones ya que ni el PP ni Rajoy sirven a los intereses de los sectores empresariales y financieros, y estos ya están apostando por esa fusión PP – Ciudadanos, como garantía para seguir gobernado en aras a sus exclusivos intereses. Eso es lo que nos puede venir, lo que nos aportarán las elecciones el 20 D, si los españoles perdemos la memoria de lo que ha representado para nosotros la legislatura del PP con Rajoy de Presidente del Gobierno. 
Y lo primero que habría que lamentar, si llega el caso, es la pérdida de la memoria histórica de los españoles. ¿Cómo es posible que con los años de mal-gobierno de Mariano Rajoy y los resultados que nos han aportado a la inmensa mayoría de ciudadanos, paro, desigualdad, empobrecimiento, etc., estos hayan olvidado la mala gestión de la crisis que el Gobierno del PP ha realizado.
Yo quisiera recordar que ya en el mes de febrero del 2015, en una de esas raras intervenciones directamente ideológicas, el jefe del Gobierno español Mariano Rajoy, que siempre ha presumido de su pragmatismo y de representar el sentido común del hombre de la calle, defendió su política con la siguiente frase: “No podemos volver a las  ideas que fueron liquidadas cuando cayó el Muro de Berlín”.
Rajoy ya demostró su ignorancia y además una gran hipocresía al expresarse como lo hizo, aunque no fue la primera vez que alguien vinculaba  la gestión de la gran crisis económica que asoló al mundo desde la mitad del  año 2007, con el fin del socialismo real y la caída del Muro de Berlín, achacando la existencia y extensión de la Gran Recesión a las políticas supuestamente de izquierdas, en las que se alojaban los defensores más representativos del conservadurismo ideológico, político y económico mundial
Rajoy se lució, como lo ha hecho tantas veces con el ridículo más espantoso, cuando habla de economía y política, como ahora en la campaña electoral está haciendo, nos sigue engañando con promesas de creación de empleo y la reducción de impuestos si el continua en el Gobierno. Promesas que ni él puede creerse, ni pueden realizarse.
Pero aquella vergonzosa declaración, fue una interpretación abusiva y falsa de la realidad con la clara intención de desviar la intención sobre un falso culpable.
No es difícil constatar aquella falsa acusación. Basta recordar que quien gobernaba el mundo, quien mandaba entonces, en ese maldito año de 2007 y en los siguientes, y quienes han gobernado de manera mayoritaria la crisis económica, tienen poco que ver con las políticas de izquierda, socialdemócratas, sino con las radicalmente opuestas como son las neoliberales y las  neoconservadoras.
Y con mentiras desde hace meses, hoy Rajoy sigue culpando al PSOE de un peligro si este partido llega a ganar las elecciones  del 20 D y Pedro Sánchez es el Presidente del Gobierno. Con estas actitudes, ni el PP, ni Mariano Rajoy pueden continuar gobernando este país.
Con las promesas no cumplidas, y la corrupción practicada por numerosos dirigentes y cargos públicos como herencia del gobierno del PP, y las consecuencias negativas que han supuesto para el país, creo que los españoles tendríamos que esforzarnos para no perder la memoria y vayamos a repetir con nuestro voto que el PP y Mariano Rajoy sigan gobernando este país.
Por si alguien antes de votar lo  ha olvidado, le recuerdo que cuando estalló el escándalo de las hipotecas de alto riesgo en el 2007, - el origen de la crisis - cuando quebró Lehman Brothers un año después y el capitalismo asumió por única vez, su principio moral de que cada palo aguante su vela y no acudió al rescate de ese banco de inversión, prácticamente todos los que mandaban en el mundo eran correligionarios ideológicos del Sr. Rajoy.
Ahora en vísperas de nuestras elecciones, que tenemos la obligación de hacer que nos sirvan para cambiar de modelo de sociedad, tendríamos que recordar los recientes resultados de las elecciones en  Francia, donde la extrema derecha, un partido fascista y xenófobo han ganado las mismas siendo el primer partido de Francia.
Recordar antes de emitir nuestro voto el 20 D, cuando en otra crisis, la del crash del 29 y la Depresión del 30, los votos llevaron al poder a Hitler en Alemania y a donde nos llevó el nazismo, a la II Guerra Mundial.
 No estamos en circunstancias similares hoy en España, no. Pero con una derecha política como es el PP, se empeña en mantener las mismas políticas, es decir la austeridad de estos últimos años que ha tenido efectos verdaderamente catastróficos, y estos como ha quedado demostrado, van mucho más allá de los puestos de trabajo y los ingresos perdidos durante la legislatura 2011/2015. El daño que apuntan, es bastante grande, como para convertir la austeridad “Rajoniana” en una política contraproducente, incluso desde un punto de vista fiscal.
Los Gobiernos que como el de Mariano Rajoy, han recortado drásticamente el gasto frente a la Depresión, han deteriorado sus economías y, en consecuencia, sus ingresos fiscales futuros hasta el punto  de que su deuda terminará siendo más alta de lo que habría sido sin recortes.
 El dato de noviembre sobre el empleo, no ha sido un mal dato, las afiliaciones a la Seguridad Social han crecido en mil personas. Pero bueno, es el final de la legislatura, hay elecciones generales el 20 D, y si no van a haber creaciones de empleo por obra del “Espíritu Santo” en estos quince días, Mariano Rajoy va a ser el primer Presidente del Gobierno de España que va a tener el honor de dejar más desempleo que había cuando llegó a ser Presidente en  el 2011. ¡Vaya mérito!
Tenemos prácticamente el mismo nivel de empleo, pero si miramos la composición del empleo, se han perdido 40,000 millones de euros en salarios y eso ha sido por culpa de la Reforma Laboral, no tanto de cómo se hizo la reforma, sino cuando se hizo y sobre todo en medio de una crisis financiera como provocó Bankia y el Rescate de Rajoy.
Ahora o apostamos con  nuestro voto para salir de esta dinámica de deflación salarial y de precariedad ó será muy difícil mantener el Estado de Bienestar en España. Tapar el agujero de las pensiones, porque la verdad es que la legislatura en la que ha gobernado Mariano Rajoy ha sido un desastre en términos de gestión del paro y de la pobreza.
Hoy tenemos 700,000 parados más que en el año 2011, por eso hay que desear con razón que el próximo Gobierno, sea un Gobierno de izquierdas capaz de abordar las soluciones a este grave problema.
Si queremos pues un autentico CAMBIO en mi opinión hay que votar decididamente al PSOE, porque sin él en el Gobierno, no será posible cambiar, construyendo la España que nos “ha destruido” el PP. 
 Concluyendo hoy, termino diciendo que no nos falle la memoria,  no vayamos a votar ni al PP ni a Ciudadanos el 20 D. y favorezcamos con nuestro voto el cambio progresista y de izquierda de la socialdemocracia.

                                  7 Diciembre 2015

 

 

 

sábado, 5 de diciembre de 2015

¡ NO AL TERRORISMO Y NO A LAS GUERRAS ¡


    ¡   NO  AL  TERRORISMO Y  NO  A  LAS  GUERRAS  ¡

Acabar con el terrorismo islámico y los atentados criminales que se están llevando a cabo en varias capitales de Europa, América y África, y las amenazas de continuar con esas salvajes prácticas, reclaman  la imperiosa necesidad  de dar una respuesta de todos los países democráticos con un objetivo común que hagan posible el fin de esas actuaciones criminales que desde el autodenominado  estado islámico se están perpetrando y amenazando con la continuidad de esas prácticas.
Desde los atentados terroristas del 13 de noviembre en Paris, el Gobierno francés ha intensificado sus bombardeos sobre posiciones del ISIS en Siria e Irak, unas medidas comprensibles del Estado Francés que se ha visto brutalmente atacado en su país con los atentados realizados por el islamismo radical.
Pero al mismo tiempo Francia ha lanzado una ofensiva diplomática para lograr una mayor coordinación internacional en las operaciones contra el terrorismo. Sin embargo  no contempla desplegar tropas sobre el terreno, un aspecto de la acción militar que Paris considera indispensable para el éxito
 Se ha tratado por primera vez que el Gobierno francés manifiesta de firma explicita la posibilidad de cooperar en el plano militar con las potencias coalicionadas: EE.UU., Turquía, Arabia Saudí, los Emiratos Árabes Unidos, Turia e Irán.
Sin embargo si la llamada es necesaria, la respuesta no es compartida porque cada país entiende la lucha contra el islamismo radical desde diferentes objetivos.
 Los que sitúan acabar con el poder de El Asad y los que desean erradicar a su adversario más temible, el Daesh.
Hasta hoy, como consecuencia de diversos intereses de estado, no se ha fraguado un proyecto con un objetivo común con el que se sientan identificado los países que de verdad desean combatir el terrorismo islamista.
Mientras, el terrorismo sigue actuando y el terror invade ciudades y países que están sujetos a declaraciones de alarma elevados.
También en ese clima resurgen en dichos países, la preocupación legítima de sectores de la ciudadanía que exige  “No a la Guerra”.
Es verdad que ninguna de las guerras, resuelven las hipotéticas razones que las motivaron, solo muertes y destrucción de los países originan. Pero el problema en la actualidad es que hay que acabar con el terrorismo, pero también con el riesgo de que determinados países se enzarcen en otra guerra más de las que no hace mucho, llevaron a cabo en Irak, por ejemplo, y no han resuelto nada para ese país.
De ahí quizá, que hasta  hoy no haya sido posible el establecimiento de un plan claramente establecido por todos los países claramente identificados con el anti-terrorismo. Un plan  que no puede basarse  única y exclusivamente en el bombardeo de las bases de adiestramiento ideológico, religioso y militar del Estado Islámico, porque las bombas en sí, no acaban con el terrorismo. Hacen falta otras medidas de vigilancia y control del tráfico entre países, la prohibición de ventas de armas a los terroristas, y la compra del petróleo de los territorios que los aportan un millón de dólares diarios, entre otras.
Y sobre todo que en cada país, hay que combatir la islamofobia porque el millón trescientos mil árabes, no son terroristas, porque su lectura del Corán son de amor y de paz.
Esperemos que muy pronto los países que desean acabar con el terrorismo se pongan de acuerdo en las formas más efectivas, para lograr un mundo sin Guerras ni Terrorismo.   

                            5 diciembre 2015.

martes, 1 de diciembre de 2015

LAS ENCUESTAS NO PUEDEN ENGAÑARNOS


LAS  ENCUESTAS  NO  PUEDEN  ENGAÑARNOS

A tres semanas del 20 D, las encuestas y sondeos electorales que se vienen realizando, casi a diario, nos vienen ofreciendo unos resultados con una clara “cocina” de los mismos, que lógicamente favorecen  según el “cocinero,” a uno u otro partido situándole en una posición  mejor que al resto de partidos. Datos estos, presentados siempre con la presumible intención que son los resultados de la encuesta.
Ejemplo de ello, nos lo han dado la última encuesta de Metroscopia, cuyos resultados publicados en El País del 29 de noviembre afirman que el PP, Ciudadanos y el PSOE están igualados con una intención de voto del 22%, y a Podemos con el 17%. Datos de los que se pueden sacar varias conclusiones y algunas de dudosa credibilidad.
Sin embargo una encuesta del CIS tan reciente como la que señalo anteriormente, ha venido a levantar alarmas en la sede del PP como en la misma Moncloa. Porque en dicha encuesta se le atribuye a Podemos que su irrupción en el mapa político español, ha sido el factor fundamental para destrozar el fin del partidismo y del sistema político actual, tal y como lo hemos conocido desde la restauración de la democracia en el país.
Obviamente de entre los resultados de la primera encuesta y la del CIS se pueden dar lecturas claramente diferenciadas, y en mi opinión hasta contradictorias.
Hasta el 20 D, las encuestas y apariciones en los medios televisivos de los líderes de los partidos van a seguir aportando opiniones que van a contribuir más a la especulación que el electorado puede realizar acerca de quién va a gobernar España y con qué política - que hasta hoy es una clara incógnita -; más que a hacer posible que los españoles conozcamos con claridad meridiana que proponen cada formación política ante los problemas y las necesidades de dar rápida respuesta a los mismos.
Ante las circunstancias en las que se está desarrollando la campaña electoral, estoy convencido que las políticas económicas de “austeridad expansiva” y las reformas estructurales aplicadas en esta legislatura que se acaba, por el gobierno de Mariano Rajoy que nos ha llevado a una maltrecha España por el aumento de la desigualdad, la pobreza, el desempleo y la deuda, no deberían olvidarse y los españoles lo tendrían que tener en cuenta a la hora de votar. Es decir, en consonancia, con la realidad negarle el voto a las candidaturas del PP.
Porque la demagogia de las promesas que el actual Presidente del Gobierno está anunciando en su campaña electoral, entre otras la de bajar impuestos y crear empleo si es elegido Presidente del Gobierno. No  son creíbles porque sencillamente no son posibles realizarla, con la política que ha venido practicando y que el PP se empeña en seguir aplicando.
Es necesario tener en cuenta que las propuestas del PP y las de Ciudadanos, - con grandes coincidencias - no ofrecen ninguna credibilidad, ambas formaciones con su afán de ganar apoyos a sus candidaturas, proponen lo mismo, una bajada generalizad de los impuestos, a pesar de que no ignoran que esa medida derivaría en un conflicto con Bruselas, ya que vendría a imposibilitar el cumplir con la reducción del déficit. Una propuesta pues de claro signo electoralista que nos oculta la realidad.
Conviene recordar pues, ante propuestas tan demagogicas que en una profunda recesión como estamos en España, no se debe reducir el gasto público hasta que se vuelva a una fase de expansión. Fue Keynes quien nos enseño eso. La consecuencia de recortar demasiado pronto el gasto es empujar a la economía a una depresión. Eso significa un desempleo rápidamente creciente, desorden social, desigualdad, aumento de la pobreza, caída del nivel de vida y hasta comedores de caridad.  
Entre los muchos problemas que la bajada de impuestos generaría, y eso no lo explican ni Rajoy ni Ciudadanos, es ¿qué harían con menos ingresos al reducir los impuestos?. Porque es que el día que el BCE deje de comprar deuda, si España no ha reducido el déficit y no aumenta los ingresos públicos por encima del 3% sobre los alcanzados en el 2015, volveremos a tener serios problemas para financiarnos. Volverían los recortes durante la legislatura en materia de pensiones y protección a los desempleados entre otros, que realizarían rápidamente el PP si después del 20 D continúan en el Gobierno. Eso es lo que nos espera si la derecha PP y Ciudadanos desde el gobierno aplican su “demagógica bajada de impuestos”
Y sobre todo porque Rajoy y el PP se empeñan en continuar con la misma política, según dicen para lograr la “recuperación”. Gran mentira, cuando lo que es evidente es que tanto Rajoy como el PP son formulas ya agotadas, e inservibles para seguir al frente del país con las políticas que han venido practicando.
La promoción y coincidencia de las políticas de Ciudadanos con las del PP, me permiten sospechar de un posible pacto de gobierno a partir del 20 D, entre ambas formaciones, en la perspectiva no solo de gobernar, sino de reorganizar un gran partido de derechas en el país a lo largo de esta legislatura. Una fórmula que aunque pueda ser hoy una hipótesis, cuenta ya con los apoyos de importantes sectores empresariales y financieros del país, ya que el PP y su dirigente Rajoy están  considerados por estos sectores como  incapacitados totalmente para seguir al frente del país.

Es quizá la razón por la que, el crecimiento espectacular de Ciudadanos, un partido joven pero con evidente inspiración y propuestas de un partido de derechas, se haya producido tan rápidamente. Por eso no es extraño encontrar la aceptación que esta formación tiene ya entre determinados  sectores económicos importantes del país.
En mi opinión hoy, solo la campaña de defensa de la política catastrofista que viene haciendo el PP desde que gobierna, para engañar con falsas promesas que luego no cumplirá,  y la de sembrar con falsas acusaciones de radicalismo izquierdista al PSOE con el fin de generar el miedo entre los electores para evitar que este partido le pueda sustituir en el Gobierno del país, puede llevar al PP a ser el que logre una mayoría que con el apoyo de Ciudadanos le permita seguir gobernando.
Porque lo que nos jugamos en estas elecciones es mucho y espero que sea evidente para todos los españoles. El 20 D va a permitirnos que se realicen  los cambios que necesita nuestro país, votando al PSOE por las propuestas de izquierdas y reformistas que con claridad meridiana y sensatez está dando a conocer en esta campaña electoral Pedro Sánchez. O el riesgo es que siga gobernando Rajoy con el apoyo de Ciudadanos, es decir, que continúe la derecha con las políticas neoliberales culpables de la situación a que han conducido al país.
Desde mi total y absoluto deseo de que esta última posibilidad no sea realidad el 21 D, estoy convencido que  los españoles no vamos a olvidar  donde nos han llevado las políticas del Sr. Rajoy desde el Gobierno, donde las promesas electorales NO CUMPLIDAS y la CORRUPCIÖN, han contribuido el declive electoral en las últimas elecciones municipales y autonómicas. Y ahora más que nunca hay apostar con nuestro voto para  desplazar al PP del Gobierno del país y enviarlo a la oposición en la próxima legislatura, negándole nuestro voto a las candidaturas del PP en cada una de las provincias.
En los días que faltan para que emitamos nuestro voto, no van a faltar encuestas y la aparición en debates televisivos de los líderes, especialmente de Mariano Rajoy y Pedro Sánchez. Que no nos confundan.
Ayer (30 de noviembre) el líder socialista demostró su capacidad en el cuerpo a cuerpo que sostuvo con Rivera, al que llegó a llamar “mentiroso” y con Iglesias del que dijo que era un “difamador” en el debate electoral organizado por El País, con estos líderes y al que Mariano Rajoy rechazó la invitación de participar en el mismo
Un debate en el que la derecha ha salido derrotada, y en donde Pedro Sánchez ha tenido una intervención brillante en la exposición de las diversas propuestas programáticas del PSOE. Una ocasión donde la capacidad política del líder socialista ha quedado demostrada una vez más, así como la talla de hombre de Estado, capaz de gobernar desde la Moncloa con el cumplimiento del programa socialista, para cambiar España.
También considero en estos días conveniente y necesario constatar, la estrategia oportunista y el carácter dictatorial de Pablo Iglesias que lo ha caracterizado improvisando tantas propuestas imposibles de realizar desde su aparición, y cambiándolas como le ha parecido con el único fin de lograr apoyos de otras fuerzas para lograr alcanzar la Presidencia del Gobierno tras el 20 D. Una aspiración legítima pero que no deja de ser una utopía que está ya condenada al fracaso más estrepitoso de Pablo Iglesias y a la desintegración no muy lejana de este “experimento ultraizquierdista”.
Los abandonos en Podemos, por la frustración y las diferencias entre los que formaron parte de direcciones de Círculos y de Comunidades autónomas, son síntomas de ese fenómeno que se va a ir manifestándose en esa formación.
Si Podemos quiere ser algún día, una fuerza aceptada por una importante mayoría de españoles, en mi opinión  necesita transformarse con cambios fundamentales, que la doten de otra dirección, otro programa y otra organización y formas democráticas de dirigirla, que pueda iniciar para su implantación, un camino inequívocamente de izquierda, serio y posible.
Mientras, Pablo Iglesias acusado de practicar una “forma caudillista” de dirección por sectores de la actual organización, podrá por algún tiempo actuar como un autentico “trilero de la política”, que al igual que los “feriantes vendedores” siempre tendrán quienes le sigan encantados por su palabrería.
En estos días previos al 20 D, conviene pues elevarse por encima de los sondeos y encuestas en esta coyuntura electoral, para contribuir a los cambios que España y los españoles necesitamos, que no son otros que los que permitan terminar con el Gobierno del PP, y volver con Pedro Sánchez a que el PSOE logre gobernar el país con el programa electoral que está dando a conocer. Un programa que derogue entre otras la Ley de la Reforma Laboral aprobada por el PP que ha sido la puerta abierta para el deterioro del mercado del trabajo, y nos restituya el Estado de Bienestar que las prácticas del Gobierno y el Sr. Rajoy nos han recortado.

                                      1 diciembre 2015.

 

 

 

 

 

 

 

sábado, 28 de noviembre de 2015

LOS ORIGENES DE LAS CRISIS ECONÓMICAS

LOS  ORIGENES  DE  LAS  CRISIS  ECONÓMICAS

“He encontrado un error, y no se lo significativo ó permanente que es, pero me siento realmente consternado”.

Así es como Alan Greenspan, presidente entre 1987 y 2006 de la Reserva Federal, el banco central estadounidense, describía el inicio del desastre económico global.  Quizá la más explosiva de las contribuciones de un ser humano a la mayor burbuja financiera de la historia, fue la derogación en 1999 de la Ley Glass-Steagall de 1933, que impedía a los bancos especular con los ahorros de los clientes.
Desde la visión de destacados economistas, se anunciaron crudamente las consecuencias de aquella decisión que dieron lugar a la “mayor catástrofe económica causada por el hombre en toda la historia.

En Septiembre del 2007, la “contracción del crédito” sus amenazadoras consecuencias cuando la sociedad inmobiliaria británica Northern Rock se declaró en quiebra.
En marzo de 2008 le tocó el turno a la sociedad de inversión estadounidense Lehman Brothers el que anunció pérdidas de 3,9 millardos de dólares y se declaró en bancarrota.
El 18 de septiembre, temiendo una reacción en cadena de quiebras bancarias, Ben Bernanke, sucesor de Greenspan al frente de la Reserva Federal y Henri Paulson, secretario del Tesoro estadounidense, anunciaron. “Nos encaminamos a la peor crisis financiera de la historia de la nación. Estamos hablando de una cuestión de días”. Para evitarlo los gobernantes del mundo olvidaron su porfiada doctrina sobre el mercado libre y llevaron a cabo una serie de nacionalizaciones y rescates colosales.
Se inyectaron casi inmediatamente en los bancos alrededor de 2 billones de dólares de financiación estatal, dos tercios en gasto directo y un tercio como  garantías. Nadie sabe exactamente cuántos billones de dólares más se les han regalado desde entonces.
La inyección de cantidades sin precedentes de capital público en los bancos privados estabilizó el sistema financiero global. Cubrió las pérdidas inmediatas, y lo que es más importante, restauró la”confianza” demostrando a los capitalistas financieros que el Estado no iba a permitir que los principales bancos quebraran. Los beneficios seguirían siendo privados, pero las pérdidas se convirtieron en públicas.
Nada de esto resolvió la crisis, sino que solo la reconfiguró. El Crash, a una escala sin precedentes, ha contraído las reservas financieras de  los estados, las empresas y los hogares y a ha llevado a la economía mundial a una recesión. La economía real carga ahora con una enorme montaña de deuda. Se estima que los bancos han perdido 3,4 billones dec dólares y cargan con más billones en deuda incobrable.

Debido a esto, los fondos públicos inyectados en los bancos simplemente han desaparecido en un agujero negro, y lo que es peor, la deuda bancaria se ha convertido en deuda pública. El riesgo del colapso bancario se ha transformado en la posibilidad de una quiebra estatal.
La  crisis – contracción del crédito, Crash y recesión- hunde sus raíces en la década de 1970 cuando Margaret Thatcher en Gran Bretaña, y Ronald Reagan en Estados Unidos respondieron al problema de la caída de la tasa de beneficio y del bajo crecimiento lanzando un asalto frontal contra los sindicatos, los salarios y el estado del bienestar. Su propósito era redistribuir la riqueza desde el trabajo al capital. Los beneficios más altos, argumentaban, alentarían a los  empresarios a invertir y así se recuperaría  el crecimiento.
Pero esa política tenia doble filo. Los capitalistas querían bajos salarios para sus propias empresas, pero altos salarios en las demás para que los trabajadores pudieran comprar los bienes y servicios que producían. La economía liberal de 1979-2007 podía descarrilar al incrementar la desigualdad de ingresos y hacer disminuir la demanda.
Las tasas de crecimiento anual lo resumen todo. El estímulo a la producción de armas durante la Segunda Guerra Mundial había elevado la tasa de crecimiento estadounidense al 5,9%. En la cúspide del gran boom, en la década de 1960, seguía estando alrededor del 4,4%. Pero durante las décadas de 1980 y 1990 cayó al 3,1%, y en la de 2000 era solo del 2,6%.
Y eso no era todo. La mayor parte del crecimiento  durante la década de 1960 se producía en la economía real, esto es, en la producción de bienes y servicios para su uso real, mientras que la mayor parte del crecimiento registrado en la década de 2000 era ficticio, porque el problema de la caída de la demanda se había resuelto mediante un gran incremento de la deuda.

 La demanda artificial se había generado mediante la “financiarización” de la economía. La desregulación de los mercados, los bajos tipos de interés (dinero barato), las “innovaciones” financieras y el creciente endeudamiento de las familias dieron lugar a la mayor burbuja de la historia del sistema. La economía estaba inundada de dinero electrónico a crédito, por lo que la demanda estaba saturada, los precios subían y los especuladores se disputaban los trocitos del pastel. Todo aquello infló una burbuja gigantesca de riqueza ficticia.
Si la economía seguía creciendo era simplemente porque la gente gastaba un dinero que en realidad no existía. Los créditos tenían   como garantía activos que aumentaban de valor gracias a la disponibilidad de crédito un frenesí especulativo autoalimentado. Los trabajadores de muchos países del mundo desarrollado se endeudaron enormemente debido al estancamiento de sus ingresos, al crédito fácil y al aumento del precio de la vivienda; y las compras a crédito de los trabajadores se convirtieron en la base de una enorme pirámide de derivados financieros, deuda no garantizada y valores inflados de los activos.

El endeudamiento de las familias en Estados Unidos se duplicó ó más entre finales de la década de 1970 y 2006. La deuda total aumentó alrededor de una vez y media el producto interior bruto (PIB) estadounidense a principios de la década de 1980 a cerca de 3,5 veces en 2007. La parte correspondiente al sector financiero en los beneficios aumentó desde alrededor del 15% a principios de la década de 1950 a casi el 50% en 2001.
En el clímax del frenesí, cualquier plan descabellado parecía bueno. Los bancos comenzaron a conceder hipotecas a gente que no podía en modo alguno pagarlas. El valor de esos créditos hipotecarios subprime aumentó un 230% entre 200 y 2007. Esos créditos se empaquetaron luego con otros de mejor calidad para vender esos derivados al público. La idea de los derivados considerados un gran invento del “sector de servicios financieros”, consistía en disminuir el riesgo al difundirlo, pero sirvieron de hecho para contaminar todo el sistema bancario con deudas incobrables.
Fue en el mercado de las hipotecas subprime donde comenzó el pánico. Un frenazo de la demanda del consumidor y una bajada del precio de la vivienda hicieron que los créditos subprime comenzaran a parecer deudas incobrables. El pánico se contagió rápidamente extendiéndose a los mercados globales que desconocían en qué grado estaba infectado con “deuda tóxica” todo el sistema bancario, que se reveló de repente como un cúmulo de especulación, valores inflados y gigantescas montañas de títulos.

El Crash fue causado por la financiarización, pero sin deuda bancaria no habría habido boom. El sistema, en resumen ciclo profundamente patológico. Acosado desde la década de 1970  por el descenso de la tasa de beneficio, el exceso de capacidad y el subconsumo, su único mecanismo para mantener la demanda había sido el creciente endeudamiento, y por eso la especulación financiera generó una burbuja gigantesca.
La patología de una economía cada vez más endeudada era la realidad oculta tras la lustrosa fachada neoliberal.
El problema no son ahora los efectos colaterales del propio crash; es que el propio motor del boom neoliberal – la deuda y la especulación- ha reventado. Los banqueros se niegan a prestar porque sus bancos están técnicamente quebrados y no creen que los deudores puedan pagar. Los industriales no invierten porque los mercados y los beneficios se han hundido. Los consumidores gastan poco porque están profundamente endeudados y temen por sus empleos. Los gobiernos recortan y desinflan su gasto para evitar la bancarrota del Estado.
La crisis financiera ha tenido como origen la especulación, la codicia y el frenesí del capitalismo de casino. Representa el final de una era en la que se dio rienda libre a esas fuerzas con la desregulación de los mercados, los bajos tipos de interés, las “innovaciones” financieras y el creciente endeudamiento. Su efecto ha sido hundir a la Humanidad en la Segunda Gran Depresión. Ahora afrontamos la que es casi con seguridad la mayor crisis de toda la historia del sistema.

Inyectar billones de dólares en el sistema bancario no puede resolver la crisis ni restaurar el crecimiento. Los rescates están simplemente apuntalando un sistema en bancarrota. Están destinados a evitar un colapso económico calamitoso del capitalismo neoliberal y a proteger la propiedad, el poder y los privilegios de la clase dominante internacional. Los recates bancarios y los programas de austeridad son, de hecho, lo contrario de lo que se necesita para resolver la crisis y restaurar el crecimiento.
Los bancos siguen sin conceder créditos. Están empleando los fondos estatales para restañar sus deudas y recapitalizar sus libros de cuentas. La depresión económica les infunde temor a perder su dinero si lo prestan. Tampoco se ha conseguido ningún tipo de estabilidad financiera. Las deudas incobrables simplemente se han desplazado por el sistema, de forma que una crisis de solvencia bancaria se ha transformado en una crisis de solvencia estatal. El epicentro de esa crisis es la Unión Europea.

Los esfuerzos durante los recientes últimos años de la Unión Europea, el FMI y el Banco Central Europeo (la troika) para resolver esa crisis han sido absolutamente estériles. No solo es inútil rescatar países muy endeudados simplemente para que puedan seguir pagando intereses a los bancos, sino que ha sido contraproducente exigirles a cambio una durísima austeridad, que no arruina solo vidas, sino economías enteras.
Los recortes impuestos por los gobiernos hacen contraerse los mercados, las empresas venden menos, se reducen los salarios y se despiden millones de trabajadores, con lo que la demanda sigue cayendo.

Se pone una espiral a la baja, mecanismo que impulsó el estancamiento de la década de 1930.
Y nuestros gobernantes, como es el caso evidente del gobierno del PP en nuestro país, se empeña, demagogia a parte, en seguir forjando la Segunda Gran Depresión. Porque a medida que la economía se contrae bajo la apisonadora de la deflación impulsada por la austeridad, aumenta la carga de la deuda. Y esta en resumen, solo puede empeorar en una depresión. La reducción de la deuda exige crecimiento económico.

Y para ello es necesario desmantelar el dominio del capital financiero y poner la economía bajo un control democrático y otra politica. En vísperas de las elecciones del 20D, estoy convencido que ante los numerosos problemas que tenemos en nuestro país, los españoles nos estamos preguntando lo que nos jugamos en estas elecciones.
Pero  ese análisis, será motivo del próximo artículo.

                            26 noviembre 2015

viernes, 27 de noviembre de 2015


          EN VISPERAS DE LAS ELECCIONES DEL 20 D

Ante las elecciones generales que se avecinan, los líderes del PP, PSOE, Ciudadanos y Podemos se han perfilado con diferencias muy notables por sus programas, y su experiencia, que según los propios sondeos de opinión, han sido situados por  los españoles, ante la tesitura de decidir proyectos claramente diferenciados que conviene conocer antes de decidir con nuestro voto la candidatura que vamos a depositar en la urna para decidir el gobierno y las formas de hacerlo en el país, antes de finalizar el año.
No es tarea fácil, porque mientras que los sondeos nos vienen anunciando variadas combinaciones pos-electorales, partiendo de las inalcanzables mayorías absolutas por ninguno de los partidos, y que en el fondo ningún partido quiere reconocer, conviene en mi opinión, reflexionar el momento que estamos viviendo en nuestro país.
Cuando desde alguna fuerza populista como Podemos, que pretende con sus planteamientos torpedear el llamado régimen del 78, parece conveniente recordar que la izquierda, si, esa opción política de la que reiteradamente se desvincula con fines electorales Pablo Iglesias y que pretende enterrar,  ha desempeñado un papel decisivo en España en las últimas décadas. Ese es un hecho que entiendo que los electores no deberíamos olvidar.
Primero en la lucha contra la Dictadura y luego en los años de la Transición democrática, el PCE y el PSOE junto a otros partidos de orientación  democrática han contribuido a la mayor transformación política, económica, social e institucional de la reciente historia española. Y ese periodo se ha desarrollado defendiendo principios ideológicos y confrontando ideas en un ambiente de dialogo que permitió crear y desarrollar el llamado régimen del 78, que algunos hoy ni quieren reconocer y se empeñan en destruir.
Por eso hoy, cuando como consecuencia de la crisis institucional, derivada de la crisis económica y de la corrupción política practicada por representantes del PP, han llevado al poder municipal a un buen número de coaliciones ciudadanas con programas y propuestas radicales, la población debemos reclamar que los nuevos gobernantes que han generado grandes ilusiones de cambios y unas expectativas de mejora de las condiciones de vida en unas ciudades, en las que la lucha contra la desigualdad aparecía como una prioridad en la campaña electoral, no quede en el olvido y no se dediquen a confrontaciones partidistas.
Porque algunos de esos nuevos alcaldes y alcaldesas, hoy ya están dedicando su tiempo a gestos demagógicos en vez de ocuparse en aprobar los programas sociales que les auparon a sus puestos.
Desde ese “populismo pachanguero” se están alienando los ediles de Zaragoza, Cádiz y de otras poblaciones más pequeñas de Cataluña, empeñándose en eliminar retratos del jefe del Estado, quitar o poner banderas y cambiar nombres de calles o polideportivos.
Ya lo advertía en mi reciente artículo, “La campaña de las Generales”, el problema que pueden provocar determinadas decisiones entre los grupos populistas que hoy se aliaron gracias a la legítima aritmética democrática, no son aconsejables.
“Los resultados de las elecciones municipales u autonómicas han hecho que nos encontremos ante la situación más abierta y plural en años, algo que no tiene porque ser negativa. Ahora bien, el problema es que después de la bocanada de aire fresco que ha supuesto los cambios en los Ayuntamientos y en las C. Autónomas, recortando considerablemente el poder institucional del PP, los partidos en el poder de los nuevos gobiernos, no vayan a enredarse en confrontaciones internas, y con sus diferencias –que las hay y muchas- no vayan a provocar la ingobernabilidad en los Ayuntamientos y C. Autónomas.”
Ahora en vísperas de del 20 D, están en juego unas cruciales elecciones generales donde los electores vamos a decidir si se va a continuar con las políticas económicas de “austeridad expansiva” y las reformas estructurales aplicadas por el Gobierno del PP durante la legislatura que termina, que nos han conducido a la catastrófica situación en la que nos encontramos, donde Demagogia aparte, el PP está empeñado en continuar con la misma política, a la que ahora la denominan “la recuperación”. O vamos a decidir con nuestro voto, el cambio del gobierno y de la política que España necesita.
 Ese es el principal y único objetivo fundamental, que ante estas elecciones cada elector, en mi opinión nos debemos plantear a la hora de optar con nuestro voto, para hacer posible El CAMBIO NECESARIO
 Y aunque los sondeos nos ofrecen cada día algunas variables que sitúan a los partidos PP, PSOE, Ciudadanos y Podemos con sus correspondientes porcentajes que evidencian que ninguno de los cuatro va a obtener la mayoría absoluta, y que para gobernar el país va a ser necesario alianzas, pactos para hacerlo posible. La incógnita hoy se encuentra en quien pactara con quien.
El riesgo que se corre es que a pesar de la mala gestión del gobierno del PP, este sea el más votado, y en mi opinión con los acuerdos con Ciudadanos, pueda seguir gobernando, con la misma política que lo ha hecho en estos últimos cuatro años. Eso entiendo que puede darse, como consecuencia de la recuperación del voto perdido en base a la demagogia electoral del PP y porque el joven líder de Ciudadanos por sus propuestas propias de una formación de derechas, y el auge espectacular alcanzado en meses, se debe a que los poderes económicos y financieros ya han dado por fracasado a Rajoy y al PP. Y ese es el gran riesgo que nos traen las elecciones del 20 D.
Pero el Cambio de Gobierno que necesitamos, en mi opinión  es que el PSOE con sus propuestas de recuperación de aquellas medidas económicas y sociales recortadas cuando no anuladas por el gobierno del Sr. Rajoy sean el inicio donde el bienestar perdido por las políticas neoliberales se recuperen.
Cualquier cambio en este país, yo entiendo que pasa por el PSOE, y que este obtenga la mayoría suficiente para gobernar. Claro que ese es el problema de los partidos emergentes Podemos e IU, ahora Unidad Popular, que han basado toda su estrategia, en el ataque critico al PSOE, y eso tiene un precio.
Ambas organizaciones como consecuencia de su trayectoria tienen un gran problema y es que la primera no va a gobernar el país, ni su líder Pablo Iglesias van a  ser decisivos para formar gobierno. La descomposición de esa formación es el descalabro lógico y natural de quien ni tienen programa creíble, ni organización capaz de convencer a los españoles que Podemos haya servido para algo útil.
Y en cuanto a IU, la recuperación de la misma no creo que la vaya a obtener por los resultados que obtenga el 20 D. tendrán que reflexionar su trayectoria y sus programas que han determinado los resultados electorales  obtenidos a lo largo de su historia.
Hasta el 20 D, seguiré exponiendo mi visión acerca de lo que está sucediendo en nuestro país, pues hay mucho sobre lo que opinar. Por ahora advertir que no podemos dejar que el PP nos engañe, ni solo, ni acompañado de Ciudadanos.

                                        27 noviembre 2015