martes, 12 de abril de 2016

EL GOBIERNO DEL CAMBIO.


 EL  GOBIERNO  DEL  CAMBIO.

Aunque queden 15 días para evitar la repetición de las nuevas elecciones, si no se produjera el “Milagro político” de llegar a un acuerdo. A mí me parece que de ninguna de las maneras un Gobierno con Pablo Iglesias y su sequito de ministros es hoy por hoy, posible.
Un Gobierno de cambio no es el que puedan formar el PSOE, Ciudadanos y Podemos, por razones sobradamente demostradas. A ver si, esos defensores de esa “propuesta”, que creo que han sido un centenar de intelectuales y sindicalistas, con sus 200 ojos ven un poquito mejor cual es la realidad.  Ese Gobierno no ha sido posible porque Podemos no ha querido, porque a Pablo Iglesias, NO LE HA DADO LA GANA. Asi de claro
Así que con el máximo respeto a intelectuales, artistas y sindicalistas, y demás personas que han venido exigiendo un “Gobierno de cambio” con esa composición. Desde aquí les digo que ese “sueño, no es posible”.
El Gobierno que necesitamos en España es un gobierno reformista, progresista y estable con capacidad suficiente de una gobernabilidad que le permita aplicar, por ejemplo, las 200 medidas que se contemplan en el acuerdo del PSOE y Ciudadanos.
¿Y es que, alguien de los firmantes exigiendo ese “Gobierno de cambio” sinceramente cree que? “El cambio y la Gobernabilidad” iban a ser posibles con Podemos.
A estas altura, a mi me preocupa que “Intelectuales y etc., etc.,” sigan pensando en que Podemos es la gran solución.
Mientras que yo creo, estoy convencido de ello, que Podemos es la gran oportunidad para no lograr un Gobierno estable y de una duración mínima de una legislatura. Sino un Gobierno de fácil descomposición, lo que nos llevarían inexorablemente a unas nuevas elecciones.
Y Podemos, es también la gran oportunidad para acabar con la izquierda del siglo XX, y del populismo que ellos mismos representan en los albores del Siglo XXI. No en balde Mariano Rajoy y el PP ha brindado con cava por el “comportamiento ejempla de Pablo Iglesias”.
Es verdad que cuando seamos llamados a las urnas el próximo 26 de junio, estaremos hasta el gorro de las elecciones. Las municipales, las autonómicas, las catalanas, las generales del 20 D, y ahora otra vez las elecciones. Y después de estas las del País Vasco y de Galicia.
Vamos, y a todo eso sin Gobierno, que en el fondo es lo de menos. Cuando lo importante, que son nuestros problemas no se resuelven.
Aunque no se vaya a formar Gobierno en estas dos semanas que faltan hasta la convocatoria oficial de las elecciones, no van a faltar las opiniones, presiones y especulaciones de todo tipo. En ese entreacto, el Presidente en funciones, llamará a Pedro Sánchez para ofrecerle “El paraíso” para formar Gobierno Mariano Rajoy con quien le quede del PP, sin imputar en algún caso de corrupción.
Rajoy, no solo es gallego, sino tonto por no enterarse de que el PSOE y Pedro Sánchez no quieren ver ni en un cuadro pintado a Mariano Rajoy y al PP en el Gobierno de la nación. A ver si se entera de una vez.
Ahora, los que se tienen que enterar de que no estamos para más especulaciones son los 100 intelectuales, con sus 200 ojos deberían empezar  a hacer campaña para un Gobierno estable, reformista y progresista y mirar como contribuyen a que tengamos un “Gobierno como Dios manda”, si se me permite la expresión.
Que al PP le interesen las nuevas elecciones, no lo voy a discutir.  Pero que solo en la reacción de los 7millones 200,000 votantes que lo fueron el 20 D, está casi casi la solución al galimatías político que tenemos en España.
Lo que Rajoy está intentando, es aparecer como la persona que lo ha intentado todo, para formar Gobierno. Y ese cuento se lo puede contar a su tía, la del pueblo, no a millones de españoles victimas de sus políticas “Recortistas” y de “usura presupuestaria”.
Rectificar es de sabios. Pero a ver si se lo toman en serio quienes votaron al PP., y no vuelven a equivocarse.
Y de Podemos, ídem, de ídem. Del modelo Caudillista en el que Pablo Iglesias no está logrando librarse de sus conflictos internos  asociados a tres – al menos – concepciones de partido y de programas más radicales. Que se entremezclan con la incapacidad política y la ambición de poder de su líder Pablo Iglesias. Mejor no hablar, la pérdida de influencia es bien notable en los sondeos de opinión.

                                   12 abril 2016.

 

 

sábado, 9 de abril de 2016

EL MURO DE BERLÍN CAYÓ HACIA LOS DOS LADOS.


  EL  MURO  DE BERLÍN  CAYÓ  HACIA  LOS  DOS  LADOS.

Hace poco más de un año, en febrero del 2015, en una de las raras intervenciones directamente ideológicas, el jefe del Gobierno - hoy en funciones -, Mariano Rajoy que siempre ha presumido de su pragmatismo y de representar al sentido común del hombre de la calle, defendió su política con la siguiente frase: “No podemos, volver a las ideas que fueron liquidadas cuando cayó el Muro de Berlín”.
No era esa frase, un invento de Mariano Rajoy, porque Mariano no da para más. El vino a decir lo que había oído decir en su casa, en el PP, a José María Aznar y a Esperanza Aguirre
O sea que, no era la primera vez, que alguien vinculaba la gestión de la gran Crisis económica que asoló al mundo desde la mitad del 2007 con el fin del socialismo real y la caída del Muro de Berlín. Achacando la existencia y la extensión de la Gran Recesión a las políticas supuestamente de izquierdas en los que se alojaban los defensores de su icono más representativo.
Es sin ninguna duda, una interpretación falsa de la realidad con la intención de desviar la atención, un falso culpable hitchokiano, pero mucho más, si se recuerda quien gobernaba en el mundo, quien mandaba entonces, en ese malhadado año del 2007, y en los siguientes, y quienes han gestionado de manera mayoritaria la crisis económica, que tienen poco que ver con las políticas de izquierdas, socialdemócratas, sino con las opuestas, las neoliberales y las neoconservadoras.
“No se pueden vender duros, a cuatro pesetas”.
Cuando estalló el escándalo de las hipotecas de alto riesgo en la segunda mitad del 2007, cuando quebró Lehman Brothers en un año después y el capitalismo asumió, por única vez, su principio moral de que cada palo a aguante su vida, y no acudió al rescate de ese banco de inversión, prácticamente todos los que mandaban en el mundo eran los correligionarios ideológicos del señor Rajoy. El presidente de EE.UU. era George W. Bush, un epígono menor de Ronald Reagan y figura representativa de los “neocons” de la Casa Blanca, a los que dejo hacer con pocos límites, en Alemania la canciller era Ángela Merkel, el estandarte de la “Austeridad” a ultranza como vacuna para curar los excesos de los países que habían vivido “por encima de sus posibilidades”.
Tenían un principal aliado Nicolás Sarkozy, presidente de Francia en la Comisión Europea – como presidente de la misma – era el portugués José Manuel Durán Barroso, el anfitrión en las Azores de aquel trio siniestro (Georges W. Bush, Tony Blair y José María Aznar) que declaró unilateralmente la guerra a Irak, en contra de la muy mayoritaria opinión de los ciudadanos.
En el Reino Unido gobernaban Tony Blair (1997 – 2010), y Gordon Brown (2007 – 2010), que solo con grandes tragaderas podían ser considerados laboristas clásicos, y cuya tercera vía era calificada por sus críticos más vitriólicos de “Thacherismo de rostro humano”.
Estaba a punto de llegar al Palacio Chigi de Roma, sede del Gobierno italiano, el inefable Silvio Berlusconi, máximo representante de la desvergüenza política y conservador como todos los demás.
La excepción que confirmaba la regla era el Presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero que, tres años después, hubo de cambiar dramáticamente su práctica política ante la insoportable presión que le llegó de Bruselas, Washington, Berlín y Fráncfort. En 2011 perdió estrepitosamente las elecciones.
Hay quien ha señalado que, confrontando con un dilema Zapatero prefirió perder las elecciones y evitar un rescate a la economía española que Rajoy, su sucesor, no supo evitar aunque referido sólo al sector financiero. Seis meses después de la mayoría absoluta del Partido Popular, el nuevo presidente del gobierno se enfrentó al peor momento de la economía española, la prima de riesgo más elevada y la imposición por parte de Europa del rescate acotado al sector financiero un cuantioso préstamo que evidenciaba la incapacidad de España de hacer frente al problema por sí misma, acompañado de un conjunto de fuertes imposiciones recogidas en un memorando de intenciones, como se había hecho con Grecia y Portugal, que incluía medidas que el gobierno del PP venia negándose a implementar hasta ese momento, como la creación de un “Banco malo” que ayudara a dar salida al empacho del ladrillo que bloqueaba las cuentas de los bancos hasta situar a varios de ellos cerca de la quiebra.
En los sondeos que se publicaban entonces (esto no ha cambiado) los encuestados concedían una importancia capital para su futuro cotidianos a las decisiones que tomaban los Bancos Centrales, pues la política monetaria ha devenido en la brigada de intervención inmediata de la política económica. Pues bien, al frente de la Reserva Federal estaba el republicano Ben Bernanke, y el gobernador del BCE era el enarca Jean-Claude Trichet, un funcionario muy conservador en cuyo currículo figuran multitud de colaboraciones profesionales con la derecha francesa. Nada que pudiese oler ni siquiera de modo remoto a izquierda ideológica.
¿Ideas provenientes de lo que representaba el Muro de Berlín?. Todo lo contrario. Los que ejecutaban el poder eran los representantes máximos del establishment del neoliberalismo real.
Y siendo eso así, a uno le es fácil comprender la ofensiva anti-socialista que los poderes económicos y financieros a través de los políticos corruptos, vendidos al gran capital, han venido y siguen desarrollando contra la socialdemocracia en todos los países de la Unión Europea.
Lo que me es muy difícil entender, es la identificación con esas políticas contra la socialdemocracia de “fuerzas hipotéticamente de izquierda” como ha venido practicando Izquierda Unida, y de los “revolucionarios de Facebook” con las tonterías y el mal gusto que emplean.
O las de “partidos emergentes” como Podemos, que con el populismo como bandera y un claro objetivo, favorecer a quien sea, aunque se llame Partido Popular, en tal de acabar con lo socialista en España.
Estas características son hoy los dos factores a mi juicio, más desconcertantes de la conciencia de nuestro pueblo que impide la convergencia de la inmensa mayoría a favor del partido de la izquierda mayoritaria en nuestro país como es el PSOE.

Obviamente, las tareas para superar esta situación requieren un gran esfuerzo de vinculación con los problemas reales de los españoles por parte del PSOE. De todos sus afiliados y dirigentes para alcanzar la unidad interna del Partido, en torno a un inequívoco “Programa de transformación de la sociedad”. Y una gran labor pedagógica dirigida a nuestro pueblo. Porque sin ello, no podremos salir de esta crisis que no es sola económica y social. “Es también la crisis de una deficiente conciencia de clase”.
El Muro de Berlín, ha desaparecido pero da la impresión que aunque hayan caído trozos del Muro, hacia los dos lados. En ningún lado nos hemos enterado.
En uno, los países que se llamaron del “Socialismo real” parece que no se han enterado. Y lo que crece es el nacionalismo extremo, la xenofobia y el neofascismo.
Y hacia nuestro lado, los países occidentales parece que el objetivo sea más acabar con la socialdemocracia, que acabar con el desempleo, la desigualdad, la pobreza, y las miserias que supone el trabajar y cobrar 300 euros al mes, entre otras.

                                  9 abril 2016

 

 

 

viernes, 8 de abril de 2016

QUE SÍ, QUE VAMOS A NUEVAS ELECCIONES.


QUE  SÍ,  QUE  VAMOS  A  NUEVAS  ELECCIONES.

Para mí y desde que vi los resultados del 20 D, estaba claro que íbamos a unas nuevas elecciones
Aunque de la reunión de ayer (jueves 7 abril) entre el PSOE, Ciudadanos y Podemos, solo acordaron volverse a reunir la semana próxima. Las contradicciones entre Podemos y los otro dos partidos son insalvables. Ya el miércoles, en la sesión del Pleno del Congreso, los “piropos” que se brindaron entre Pablo Iglesias y Albert Rivera fueron el preludio de que nada bueno podía salir, es decir, ningún acuerdo posible al día siguiente.
Efectivamente así fue ayer. Podemos es quien reventó la reunión a tres, al proponer una oferta inasumible para Rivera y para Sánchez. De todas formas como estos dirigentes además de jóvenes están bien educados, manifestaron que estudiarían el documento de 20 propuestas que casi al final de la reunión presento Pablo Iglesias.
Pero por los hechos, está claro que Podemos acudió a la cita a tres, con una clara voluntad de dinamitar la negociación que iniciaban y para más dinamita Pablo Iglesias afirmó que el acuerdo alcanzado  entre el PSOE y Ciudadanos “se halla en vía muerta” y propuso a cambio un documento  con un incremento inasumible por imposible del gasto Público, el derecho de autodeterminación para Cataluña y un Gobierno con Podemos dentro del mismo.
Parece pues que con esas, vamos a nuevas elecciones. Porque lo que está más claro que el agua, es que el PP está fuera de las posibilidades actualmente de gobernar. Hay sobradas razones para ello. La corrupción que ha alcanzado un gran nivel y que ha alcanzado al PP como partido e incluso  a numerosos y destacados miembros de él, que aparecen día sí y día también, imputados en uno u otro procedimiento judicial.
Por esos rasgos que parecen el ADN de este partido, es imposible que Mariano Rajoy esté en buenas condiciones para buscar apoyos e intentar formar Gobierno. Además si Mariano Rajoy se está empeñando en aplicar la misma política que ha aplicado durante los cuatro años de legislatura. Para ese viaje Mariano no te molestes. Además es que no parece que levante los ánimos del electorado de volver a votar a Mariano en las próximas elecciones.
Es que el fracaso de su gestión económica es para que le den un “Oscar” si lo dieran a los gobernantes inútiles.
El fracaso sobre la creación de empleo, es total. Tenemos los mismos parados que cuando este Presidente empezó a gobernar.
La deuda Pública ronda ya el 100% del PIB, bastante más elevada de la que encontró el suso dicho Mariano. Y si hablamos del objetivo del déficit, pues cada vez mayor, especialmente el del último año.
Y de la proximidad a la quiebra dentro de muy poco de la Seguridad Social que ponen en peligro el futuro de nuestras pensiones. Mejor no hablar para no asustar al personal. ¿Pero que ha hecho Mariano Rajoy de todos estos aspectos de importancia económica para los españoles? NADA DE NADA.
Con esa mochila de fracasos estrepitosos, las posibilidades de formar Gobierno, pertenecen al mundo de los sueños de Mariano Rajoy. Pero ya lo dijo aquel, “Los sueños, sueños son”. Eliminado prácticamente por la “Mochila del señor Rajoy y del Gobierno del PP” para formar Gobierno. Solo quedan como aspirantes el PSOE, Ciudadanos y Podemos.
Aunque parezca que cada uno de estos partidos está buscando un acuerdo “El Menage a trois” este es imposible. Lo que me parece a mí es que se está buscando la ocasión para cargar sobre el otro, la culpabilidad por ir a otras elecciones.
De ahí se comprende la provocación de Pablo Iglesias en la mesa del trio de partidos, que es toda una estrategia para que no haya ningún acuerdo a tres y emplear un lenguaje impropio con acusaciones al PSOE por no aceptar sus propuestas. Y por eso vamos a ir a otras elecciones.
Además de lo impresentables de la 20 propuestas de Pablo Iglesias, está la exigencia de que el acuerdo PSOE – Ciudadanos que contempla 200 medidas para mejorar y superar la situación a la que nos ha conducido el “Austericidio” del Seño Rajoy, sus autores se olviden del mismo y sea sustituido por sus 20 propuestas.
Con esa actitud, está meridianamente clara, como el agua cristalina de un manantial. Pablo Iglesias no quiere estar en el Gobierno y prefiere está en la oposición para poder criticar las tareas de un Gobierno PSOE-Ciudadanos, sin la mayoría, que tendría que afrontar la complicada tarea de crear empleo, cumplir con el déficit público y abordar las medidas para salvaguardar nuestro sistema de pensiones.
Así desde la oposición estaría en la mejor posición para dinamitar la acción del Gobierno, que Podemos estima que será de muy corta duración, y asestar un duro golpe al PSOE, que es su más claro objetivo.
Ante este escenario, real como la vida misma, no hay que lamentar para nada un Gobierno “Menage a trois” PSOE, Ciudadanos y Podemos. Ni tampoco que tengamos que ir a unas elecciones cuando las convoque el Jefe del Estado, cuando las tenga que convocar.
El problema, o los problemas, no son el que no se configure un acuerdo PSOE, Ciudadanos y Podemos. Porque no es posible por las exigencias de Podemos. Ni tampoco debe considerarse que por ello se pierda la ocasión de tener un Gobierno de Izquierdas. Me parece excesivo utilizar el término “Gobierno de izquierda”. Ni tampoco puede considerarse “un problema” en estas circunstancias el convocar nuevas elecciones.
El auténtico y único problema de inmediato, es que los españoles votaron en conciencia con la papeleta del partido, que a su juicio entendían que iban a solucionar sus problemas, y que hoy pese a toda el agua que ha caído desde el 20 D, persistan en votar lo mismo.
Hay que desechar la manipulación lanzada por los medios de comunicación, acerca de que los españoles hemos votado la obligación de los partidos a ponerse de acuerdo. Eso es una falsedad, como las muchas que comprobamos día a día que nos ofrecen determinados medios de comunicación.
Los españoles votamos cada uno al partido que pensaba que era “la salvación de sus problemas” y nada más. Eso de que tienen que ponerse de acuerdo los diferentes partidos es un invento, que no figuraba en ninguna papeleta de voto, ni en la voluntad de los votantes.
Pero han sido los resultados salidos de las urnas lo que nos ha demostrado que con esa correlación de fuerzas NO ES POSIBLE LOGRAR LA GOBERNABILIDAD DE ESPAÑA. Que es lo que necesitamos.
En consecuencia, ó los españoles, la Soberanía Nacional, rectificamos nuestra elección de la papeleta de voto y le negamos el apoyo al PP y a Podemos, ó el problema, el gran problema es que vayamos a un escenario similar ó igual en los resultados de las elecciones próximas, tan perfectamente igual que nos puede parecer una fotocopia de los resultado del 20 D.
Preparémonos pues, las nuevas elecciones con las modificaciones necesarias que se recojan en las urnas deberían permitir un Gobierno estable, progresista y reformista.
Y si no es así. El problema actual puede ser un PROBLEMÓN.

                                   8 abril 2016

 

 

domingo, 3 de abril de 2016

LA NUEVA OCURRENCIA DE LOS ANTI –CAPITALISTAS DE PODEMOS.


LA  NUEVA  OCURRENCIA  DE  LOS   ANTI –CAPITALISTAS         DE   PODEMOS.

La corriente Anti-capitalista de Podemos, ha planteado “fortalecerse electoralmente para aplicar cambios más profundos que los que se harían con el PSOE”.
Se reclama para la nueva cita electoral, dar un “mensaje menos moderado”, y “mucho más nítido” con su “proyecto de cambio”.
Vamos, es que estos muchachitos/as no se privan de nada, para que andar pidiendo pequeñeces. Ahora, supongo que pedirán la socialización de todos los medios de producción de propiedad privada, y así para más “izquierda ellos”.
El ala más a la izquierda de Podemos, los anti- capitalistas, se han desmarcado así de la línea oficial de Pablo Iglesias e Iñigo Errejón, reclamando abiertamente desistir de un pacto de Gobierno con el PSOE, y animando a prepararse para la hipotética convocatoria de nuevas elecciones. En las que no ven como problema, sino como una oportunidad. Seguramente pienso yo, que será para tomar el asalto al poder total del Estado.
Los españoles no corremos ese riesgo, porque afortunadamente para nosotros, Podemos va a la deriva, precisamente por sus múltiples problemas, hacia la quiebra política, organizativa y de liderazgo, a una velocidad que en nada tiene que envidiar a la velocidad de la luz.
Cada día, Podemos pierde más expectativas del voto según los sondeos que se están realizando. Podemos, está confirmando la Ley de la Gravedad de Newton, por la caída libre de sus votos en cada sondeo.
Y ni que decir tienen, las repercusiones que van a tener las dimisiones, y desplazamientos de personas, así como los problemas por la desatención total de los Círculos en las sucesivas encuestas y en las urnas de las próximas elecciones
La reflexión del ala izquierda de Podemos, ha causado un gran revuelo público, hasta el extremo que tuvo que ser rectificada después por un primer comunicado, y luego en otro especificaba que la repetición de elecciones, no es el objetivo de Podemos, sino que es la consecuencia del rumbo fijado por el PSOE.
Vamos, que si algo le faltaba a Podemos es la posición de los anti –capitalistas ahora. Un empujón más para evidenciar el populismo y el desconcierto ideológico, orgánico, programático y de liderazgo de esta formación
Al final, la descomposición de Podemos va a ir abriéndose camino poco a poco. Y los resultados en las próximas elecciones, van a ser el más claro referente de ese declive, vía a su desaparición política e institucional en nuestro país.

                                     4 abril 2016.

  

LA HERENCIA QUE NOS DEJA MARIANO RAJOY.


 LA   HERENCIA   QUE   NOS   DEJA   MARIANO  RAJOY.

Mientras que los españoles estamos esperando ver en que van a quedar las conversaciones entre Pedro Sánchez, Albert Rivera y Pablo Iglesias. Una gran mayoría, pienso, que ya estamos convencidos de que tenemos que ser los electores en unas nuevas elecciones quien resolvamos la incapacidad manifiesta de los partidos que están en pugna por ver si al final tenemos un Gobierno.
Y  que sean PSOE y Ciudadanos los capaces de obtener en las urnas los votos favorables a los únicos partidos que nos han presentado un acuerdo con 200 propuestas –mejorables como todos los acuerdos- frente a la incapacidad de Mariano Rajoy y los esperpentos de Pablo Iglesias.
Mientras, los problemas económicos de España y de los españoleas se van agravando. No solo es ahora el Banco de España quien ha advertido del riesgo que por el vacío político de nuestro país, la economía está perdiendo gas. Una mala noticia que viene a formar parte de la Herencia económica que nos ha dejado el Gobierno del seño Rajoy tras sus cuatro años de mayoría absoluta. Porque la herencia es mucho mayor.
Veamos, el exceso del déficit del año pasado va obligar al Gobierno próximo, sea quien sea, a aplicar unos ajustes súper-millonarios  y a tener que renegociar con Bruselas los objetivos de déficit. Para cumplir el de este año serán necesarios 23,0600 millones.
Cuando eran Gobierno con todas las de la ley, Mariano Rajoy y sus Ministros de Economía y Hacienda, aparentaban su desacuerdo con la Comisión Europea cuando desde Bruselas les reprochaban al Gobierno que con los presupuestos que aprobaron con su mayoría absoluta no podrían cumplir con el déficit fijado, y que tenían que realizar un recorte en los Presupuestos de 10,000 millones. Mariano hinchaba pecho asegurando que iban a cumplir con el déficit. Claro estaba preparando su campaña electoral.
Pero ahora que ha superado el 5 % del PIB, a Montoro le ha faltado tiempo – y para mí un poco de vergüenza - para achacar a las Comunidades Autónomas los culpables de ese déficit.
Esa es una parte de la “Herencia Rajoy” al próximo Gobierno cuando se constituya. Un duro ajuste pendiente para el próximo año.
La Comisión Europea había marcado una grande y ancha línea roja, la diferencia entre los gastos y los ingresos públicos que no podían superar el 4,2% del PIB. Pero finalmente la brecha presupuestaria ha ascendido al 5,6%. Eso es una herencia monumental de Mariano Rajoy y su Gobierno, al que lo sustituya.
Este tendrá que asumir con un ajuste presupuestario  equiparable al que aprobó el Gobierno del PP hace cuatro años. Entonces subió la mayoría de los impuestos - hasta los chuches – y metió la tijera a gastos sensibles  como la Sanidad, la Educación, lo que agravó la crisis económica.
Y si España está obligada a los recortes por exceso del déficit. A eso hay que sumarle el que va a tener que bajar las pensiones a la próxima legislatura.

Y es que los datos no mienten, mientras que los cotizantes se encuentran en mínimos y la devaluación salarial se traduce en una recaudación menor, el número de las pensiones aumenta año tras año.
La situación del déficit 15,9000 millones en 2014, podría agravarse en apenas unos años, dejando “la hucha” de las pensiones sin fondos en ese momento. Los políticos deberán tomar la decisión de reducir de forma considerable la cuantía de las pensiones ó reducir el gasto público para compensar el coste.
Ese futuro de las pensiones que forma parte de la Herencia que nos ha dejado el Gobierno de Rajoy, es más que incierto.
Y aunque los político suelen hablar de las pensiones futuras, pero es que la situación afecta ya a las que sec pagan ahora, las recibidas en apenas un par de años.
En ese momento, los políticos en nuestro país deberán tomar la decisión  de bajarlas. Porque el actual sistema se encuentra quebrado, solo salvado por el Fondo de la Seguridad Social, que se quedara sin fondos en poco más de dos ó tres años al ritmo actual
Hay cerca de 2,5 millones de personas entre 59 y 63 años y la pregunta del millón es ¿Será España capaz de crear tantos puestos de trabajo en apenas cuatro años como para absorver ese crecimiento?, y no solo para compensarlo, sino para mejorar el ratio y acabar con el déficit.
A mí me parece que Rajoy y su Gobierno, con la situación que han dejado las pensiones, nos han puesto una bomba de relojería de una enorme repercusión social cuando explote, que vamos a temblar todos, los que tengan que cobrar una pensión de jubilación, los que ya venimos cobrando la pensión, y desde luego los políticos que tienen que decidir que hacen para mejorar esa situación.
¿Qué hacer para garantizar que el sistema de las pensiones no desaparezca creando el caos económico y social que provocarían su desaparición?.
Y la bomba la tenemos ahí ¡Ya!.
Los ingresos de las cotizaciones son insuficientes para el pago de las pensiones. Por un lado,  porque el número de cotizantes ha caído y el número de pensionistas crece cada año. En junio del 2015 había nueve millones 293,058 pensiones un 1,1% más que en junio de 2014 y hasta un 2,6% más que en el mismo mes de 2013´
Y en mayo de 2015 esa cifra era de un ratio de 2,29 cotizantes por pensionista, uno de los más bajos de la serie histórica.
Por otro lado, porque la brutal  devaluación salarial que se ha producido en España, lastra los ingresos de los nuevos cotizantes que se unen gracias a la mejora del mercado laboral. Uno de los últimos informes del Instituto Nacional de Estadística (INE) explicaba que el “sueldo más frecuente en España era de poco más de 15,000 euros brutos al año”. Así ha sido  durante 2012, 2013 y 2014, todos ellos años de déficit en la Seguridad Social. Eso se traduce en que no se recaude lo suficiente como ocurrió en 2014 y ocurrirá en 2015.
Los datos no mienten, “El déficit de la Seguridad Social ha cerrado 2014 con un desfase de 15,000 millones.” La gran baza  del PP, es que el incremento del número de cotizantes puede compensar el desfase, baza que la brutal devaluación salarial del país ha puesto en jaque.
En el 2014 se incrementó el número de cotizantes, por primera vez desde el 2007, en 415,574 que se tradujo en 680millones de más recaudación. En 2015 se espera una creación cercana a los 600,000 puestos de trabajo, según Fátima Báez, es decir la recaudación volverá a acabar muy lejana de compensar el déficit.
El gran mensaje de Rajoy a los jóvenes ha sido el de ahorrar – y yo me pregunto de donde van a ahorrar si no tienen trabajo- porque el futuro de sus pensiones no está garantizado.
¿Y Rajoy que ha hecho durante la legislatura con mayoría absoluta? Pues sencillamente, NADA para crear empleo para los jóvenes, ni NADA para abordar el problema de las pensiones.
Otra advertencia de la peligrosa situación del sistema de pensiones la hizo recientemente el Gobernador del Banco de España en una Conferencia en Pamplona que dijo “Con este Gobierno, y con cualquier Gobierno va a llevar de modo inevitable a un sistema de pensiones en el que la pensión media será cada vez más baja. Esto es así por razones demográficas, es inevitable”.
Bueno, lo diga quien lo diga, el verdadero problema es ahora, en apenas dos años.
Nuestro actual sistema de pensiones “tiene la forma de las grandes estafas piramidales”, como ya ah sido denunciado por varios expertos. Las pensiones actuales se pagan gracias a la recaudación de los nuevos cotizantes, de los que trabajan, y no solo por la riqueza generada por cada pensionista a lo largo de su vida laboral. Su quiebra al igual que el de estas estafas llega cuando “los nuevos ingresos no pueden cubrir todos los pagos”.
Las entradas de dinero llegan por tres vías. En primer lugar, por el número de cotizantes que aunque se está recuperando, sigue lejos de números que permitan y hacer frente al número de pensionistas.
En segundo lugar, los años cotizados que ya se han ampliado hasta los 67.
Y por último, el importe de las cotizaciones que se trata de que una de las más altas de toda la OCDE con un 35%, por lo que es difícil que pueda incrementarse. Además que repercutiría negativamente en la creación de empleo.
Los gastos por su parte, siguen creciendo inexorablemente porque el número de pensionistas crece año tras año. Incluso el ritmo se acelerara en los próximos años por “la inversión  de la pirámide demográfica.” También crece el número de años que se recibe el pago de la pensión, porque la esperanza de vida ha aumentado y afortunadamente lo seguirá haciendo. El otro gran pilar del gasto es la cuantía de las pensiones de jubilación desde junio del 2014 a junio del 2015 que ha crecido un 2,1% , una media de poco más de 1000 euros.
El déficit pues, se comerá la “hucha” de las pensiones.
En apenas tres años el Gobierno de Mariano Rajoy, se ha visto obligado a sacar más de 28,000 millones del Fondo, cerca del 38% del total. La Seguridad Social cerró el 2014 con un déficit del 1,5% del PIB, es decir,  15,000 millones de euros. Y no es la primera vez, en 2012 fue un 0,7% y en 2013 un 1,1%.
En el Fondo quedaban en diciembre del 2014, cerca de 41,000 millones, que al actual ritmo podrían servir de colchón durante tres ó cuatro años.
Aunque el ritmo de crecimiento de déficit 7,000 millones, 11,ooo millones y posteriormente 15,000 podrían indicar que el gasto  tanto en 2015 como en 2016 rondaría los 20,000 millones dejando la “hucha” sin recursos para 2017. Además si seguimos los gastos mes a mes, el gasto sigue aumentando desde máximos. En junio subió un 2,9% respecto a junio del 2014, sumando ola cifra record de 8,237 millones de euros.
¿Y entonces qué? Buena pregunta que me hago y pretendo responder. Dos soluciones se podrían dar:
1º O el Gobierno – el que sea – decide rebajar el importe de las pensiones y  alargar el tiempo de trabajo  para jubilarse. De los 67 ahora a los 69 ó los 70, según circunstancias del trabajador.
2º O se debe de recurrir a otros ingresos del Estado para sufragar el gasto.
Claro que ambas soluciones, tienen un alto número de inconvenientes y reticencias
 La primera seria en mi opinión la apuesta política más arriesgada. Los pensionistas sumarian cerca de 10 millones de votos, convirtiéndose en la fuerza más determinante del país.
Prácticamente ningún partido  asumiría un coste político tan alto, tras las actuaciones que hicieron el PP y el PSOE en el pasado. Además sin una recuperación fuerte, esta opción, tendrían otros dos problemas.
En primer lugar una caída de las pensiones significaría  “una fuerte perturbación en el consumo interno”, vital para el crecimiento de cualquier país
En segundo lugar, muchas familias sin trabajo hoy subsisten gracias al dinero de las pensiones, una rebaja de las mismas agudizaría su situación.
La otra opción, implicaría “realizar auténticos malabares” para mantener el actual sistema de Estado. Asumir el coste creciente del pago de intereses por Deuda, junto a una desviación del 1% ó del 2% del PIB en el gasto de pensiones y cumplir con el déficit pactado con Europa.
Claro que en el 2016, deberá haber conseguido rebajar su déficit, por lo menos en 3 puntos del PIB, es decir 30,000 millones. Pero la cosa no acabaría ahí, los compromisos para el 2017 serian del  1,4% del PIB y para que en el 2018 alcanzase el 0%.
Tampoco es una solución esperar que desde Bruselas, llegue ayuda al respecto. Uno de los grandes debates entre Grecia y la “Troika”, ha tenido como fondo común “al sistema de pensiones heleno que es insostenible, al igual que el español ahora mismo”.
Y las promesas de pago no pueden mantenerse con el dinero de terceros.
Por lo tanto, la solución de utilizar otras partidas deja muchas dudas. Equilibrar los presupuestos con la fuerte subida del gasto en pensiones en un futuro, seria el pago de intereses por la Deuda desde que el pago de intereses por la Deuda desde que en el 2009 (17,400 millones) se ha duplicado hasta los 36,590 millones en 2014.
 Más teniendo en cuenta que España tiene el volumen más alto de la Deuda Pública de su historia. A lo que habría que sumar los diferentes gastos del Estado de Bienestar como Educación, Sanidad ó inversiones públicas que ahora se sitúan en cifras anormalmente bajas. Todo ello configura una muy difícil situación económica, y difíciles  las soluciones que tendrá que llevar a cabo por el próximo Gobierno a estas situaciones.
A mí lo que me indigna y a su vez me dan risa, son aquellos que con su “mantra anti-socialista”  cuando oyen que algún dirigente socialista habla de alargar la vida laboral  hasta los 70 años, arremeten contra el PSOE como toros en la tienta.  Y me dan risa porque hacen el ridículo, como si fueran bomberos pero de los malos, que para apagar el fuego en un incendio utilizan como liquido la gasolina , sin enterarse a estas alturas que deben utilizar otro liquido: el H2O.
Bueno esta situación es la  gran herencia de un mal Gobierno, el del PP y de un mal Presidente Mariano Rajoy. Espero que quienes votaron a este partido reflexionen y en lo sucesivo no lo vuelvan a hacer. Motivos no faltan para cambiar el voto.

                                  3 abril 2016

 

LA HERENCIA DE MARIANO RAJO


LA  HERENCIA  DE  MARIANO  RAJOY

La producción industrial en España está estancada desde el verano, la causa es el frenazo del comercio mundial, el frenazo del ciclo de inversión europeo donde concentramos dos tercios de nuestras exportaciones y la apreciación del tipo de cambio del euro contra las divisas de los países emergentes
Rajoy acaba la legislatura con menos empleo que cuando llegó y también con menos producción industrial. Ha aplicado duros recortes en I+D+i que retroceden a niveles de 2004. Ha aplicado duros recortes en el Icex en las campañas de promoción para animar a nuestras empresas a exportar. Ha desmantelado los observatorios sectoriales.
Rajoy ha roto el diálogo fluido del anterior gobierno socialista en el Pacto por la Industria con empresas y sindicatos que fue tan fructífero, especialmente en el sector del automóvil. Ha roto el diálogo fluido con el mundo académico y los expertos del sector para mejorar nuestra productividad y la modernización de nuestra industria. Todo ello en medio del mayor proceso de globalización y la mayor revolución tecnológica de la historia de la humanidad.
Rajoy ha cerrado la puerta con leyes a la economía colaborativa, al autoconsumo y a las energías renovables, los tres sectores más dinámicos empresarialmente en el mundo. Y ha aprobado una reforma laboral que incentiva el modelo del “yo te lo hago más barato” en vez del modelo de éxito mundial “yo te lo hago mejor”.
Hoy la industria tiene el mismo porcentaje de temporalidad y precariedad que la construcción ó el sector servicios.
Y el segundo trimestre de 2015 la producción estatal crecía un 6% trimestral, eliminando el efecto estacional para que sea comparable. Acaba el año estancada y el modelo de previsión anticipa caídas en el primer trimestre.
Rajoy le echará la culpa a la inestabilidad política. Pero la realidad es que la inestabilidad política es el efecto del problema, la causa es su  desastrosa política económica
Especialmente en política industrial, donde ha destrozado el trabajo realizado durante una década.

                                  22 febrero 2016.

 

viernes, 1 de abril de 2016

POLITICA DE VERDAD, Ó POLITICA DE TEATRO.


POLITICA  DE  VERDAD, Ó  POLITICA  DE  TEATRO.

Pablo Iglesias ha mostrado una vez más sus dotes de actor de teatro, renunciando con grandiosidad en el gesto, de la vicepresidencia del Gobierno, - sin serlo - todo ello para no ser un problema para la configuración de un Gobierno de izquierdas
Yo sin embargo creo que Pablo Iglesias es y será un problema mientras que quiera dedicarse a la política. Pero vamos como España tiene 504,000 Km. cuadrados de extensión, aún puede esperar a ocupar algún otro rinconcito en nuestro país, cuando se haga mayor. Y ese es el problema.
Del encuentro Pedro Sánchez con Pablo Iglesias, solo ha surgido el acuerdo de seguir viéndose. El tono muy cordial ha sido recogido por los medios. Pero en la rueda de prensa, que cada líder ha realizado por separado, han dado la impresión que cada uno venia de una reunión diferente.
El líder de Podemos, en un alarde de esplendidez, ha renunciado a la vicepresidencia del Gobierno, que el mismo se había asignado. El se puso y él se ha quitado.
Pero a fuerza de ser claros, después de 102 días, que el único acuerdo haya sido el de volverse a ver, me parece que alguno, o los dos, se están pasando dos pueblos, como mínimo.
No me molesta que Pedro Sánchez y Pablo Iglesias se vean, si gozan de buena vista los dos. Pero que quieran dar la impresión de que de esos encuentros va surgir el acuerdo para configurar un Gobierno de izquierdas. A estas alturas, es como querer hacernos comulgar con ruedas de molino a los españoles.
Veamos, en primer lugar, me parece que es mucho, una pasada, el considerar que un Gobierno con Podemos sea un Gobierno posible y de izquierdas. Podemos y Pablo Iglesias son populistas. Que han votado dos veces con Mariano Rajoy contra el acuerdo de 200 propuestas que establecieron el PSOE y Ciudadanos, y que ha sido lo único serio que hay, para lograr una mejora sustancial de los problemas que nos ha creado Mariano Rajoy en sus cuatro años de legislatura.
 Y para hacer acuerdos, pues hasta con el adversario político, se puede entender en determinadas circunstancias, pero llegar a un acuerdo con la fuerza que tiene como objetivo claro, el acabar con el PSOE, es como ya ha calificado Pedro Sánchez, casi imposible.
Yo entiendo perfectamente que Pedro Sánchez esté haciendo maravillas para lograr la mayoría parlamentaria que lo apoye como Presidente del Gobierno. Pero como bien claro ya lo ha dicho después de la última reunión con Pablo Iglesias: “el acuerdo es casi imposible”.
La impresión que me dan esos encuentros es que los dos, lo que están buscando es, por un lado Pedro, la demostración evidente de que no es posible un Gobierno con Pablo Iglesia y sus “mariachis” por sus aspiraciones reivindicativas y la exigencia de no formar parte con Ciudadanos, o sea al traste con el acuerdo firmado por Sánchez y Rivera. A mí me parece un objetivo que es necesario que el dirigente socialista lo consiga ante todos los españoles.
Y por el otro lado, el líder de Podemos que aparte de su teatrera actuación, de “dimitir de su vicepresidencia del Gobierno” lo que persigue es ocupar proporcionalmente el Consejo de Ministros, y como eso no va a ser posible, acusar a Pedro Sánchez de no querer un Gobierno de izquierdas. Ese es su principal objetivo en estas fechas, no otro.
Cuando se agote el tiempo para llegar a acuerdos, y el Jefe del Estado disuelva el Congreso de los Diputados y convoque nuevas elecciones, nos vamos a encontrar con que se produzcan una disminución de los resultados de las urnas del PP y de Podemos alcanzados el 20 D, de tal forma que se beneficien aquellos partidos que han logrado un acuerdo que hubiera permitido mejorar la nefasta situación a la que nos ha conducido Mariano Rajoy con su mayoría absoluta, es decir el PSOE y Ciudadanos y con la mayoría suficiente Pedro Sánchez pudiese ser investido y formar Gobierno con Ciudadanos.
O que la suma de los resultados de las urnas dé al PP y a Ciudadanos la mayoría suficiente y Mariano Rajoy siga de Presidente. O la locura de que no haya grandes variaciones del voto, es decir nos encontremos otra vez en las negociaciones y etc. etc.
Y mientras, aún en funciones el Gobierno tendría que ejecutar los recortes de 24,000 millones de euros en este año, para cumplir con el pago ante Bruselas.
Una vez más, creo que la política tiene que ser seria para que nos sirva de instrumento y vehículo para resolver problemas. Y la otra forma de hacer política, la de Pablo Iglesias es la de las poses e interpretaciones teatrales, que  para reírse un poco estaría bien, si esto de formar Gobierno, gobernar y empezar a solucionar problemas, no fuera tan serio.

                                 1 abril 2016.

LA SOCIALDEMOCRACIA EN FRANCIA.


LA   SOCIALDEMOCRACIA   EN   FRANCIA.

Mientras que los españoles estamos esperando si al final de la corrida tenemos Gobierno, o si vamos a unas elecciones generales. En  nuestro país vecino, Francia a un año de las elecciones presidenciales, las grandes protestas ciudadanas saliendo a la calle en pueblos y ciudades, son algo más que una lucha por la defensa de los derechos laborales.
Sí, yo estoy convencido que en las movilizaciones en contra de la Reforma Laboral, en las calles y ciudades de Francia, se encuentran dos tipos, dos niveles diferentes de descontentos con el Gobierno de Hollande y Valls.
Por un lado, es evidente que las protestas son contra la Reforma Laboral que por ley ha impuesto el Gobierno, pero la otra cara de las protestas es la que ya viene desde hace más tiempo. Y es la que evidencia un hartazgo contra el recorrido de los sucesivos gobiernos de estos últimos años.
Buena parte de esa gente que hoy se manifiesta en las calles y pueblos de Francia, votó a Francois Holland y lo hizo en muchos casos para que, Sarkozy no volviera a ser presidente. ¿Y para qué? Se preguntan hoy en la calle. Para encontrarse con una reforma laboral, que ni siquiera Sarkozy se atrevió a llevar en su programa.
Y ahora, es lógico que en la calle estén diciendo: “Si votar solo sirve para esto, ¿para qué hacerlo?
A mí, no me cabe ninguna duda de que es muy probable que ese sentimiento de decepción vaya a dejar en suspenso la intención de voto de cara a las próximas elecciones presidenciales
¿Estamos con esas actuaciones del Gobierno socialista, dirigiéndonos hacia un giro, hacia una transformación de los espacio de militancia en Francia?
Bueno, quizá sea así en algunos casos. Probablemente tras estas protestas en Francia, los franceses tendrán que hacer una reflexión sobre las limitaciones de la acción de los sindicatos, sobre todo los jóvenes. Tendrán que reflexionar sobre como unir espacios de movilización que ahora están excesivamente compartimentados. Estoy convencido de que lo harán.
Pero yo desde luego, no seré quien cuestione ni en Francia ni en nuestro país, la labor de los sindicatos de clase. Porque estoy convencido de que con todas las mejoras que necesitamos en la acción de los mismos, si no existieran, habría que inventarlos ahora mismo.
Ahora las víctimas de esos atropellos gubernamentales a nuestros derechos laborales no deberíamos caer en la confrontación entre nosotros, porque la derecha, la patronal y el Gobierno, tanto sea en Francia como en España, esperan ver esa lucha cainita entre nosotros, que rompamos filas.
En todo caso es indudable que la extensión de las protestas contra la Reforma Laboral en Francia ha permitido una transversalidad que no había sido posible por los cauces más tradicionales de la lucha de clases.
Pero lo que está sucediendo en Francia, es también una prueba de que la fusión cada vez mayor de la socialdemocracia europea y los partidos conservadores, están impulsando a las fuerzas euroescépticas y neo-nazis.
Llegados a esta situación, es lógico que muchos pensemos si es posible en Francia una alternativa europeísta de izquierdas a la actual  Unión Europea. Como hace falta.
Ese es el problema de fondo al que hay que meterle mano, desde posiciones distintas a las que ha tomado el Gobierno socialista de Holland y Valls en Francia.
Y en España, la socialdemocracia, el PSOE no debería cometer esas prácticas tan perjudícales, el día que gobierne, porque no hay ninguna ley laboral que genere empleo. Solo las inversiones en la economía productiva son las que sirven para crear empleo.
Y porque además, la socialdemocracia tiene que reconducir sus prácticas de gobierno para que nadie la confunda con los partidos conservadores, tanto en Francia como en España y en cuantos países gobierne.

                                   1 abril 2016.    

 

 

 

domingo, 27 de marzo de 2016

LOS POSIBLES RIESGOS.


       LOS  POSIBLES  RIESGOS.

Desde que en algunos de mis recientes artículos, vengo previniendo que vamos irremediablemente a la convocatoria de unas nuevas elecciones. Varios riesgos amenazan a los españoles.
Hasta hoy, son los sondeos los que nos van a seguir informando ó desorientándonos de los resultados de estos, y van a ir variando a gusto de quien los paga. Así lo creo sinceramente, y que estos responden a unos intereses determinados.
Una estimación de escaños, según la media de las encuestas dadas a conocer hasta el día de hoy, indica una subida del voto del PSOE y de Ciudadanos. El primero alcanzaría los 94 escaños y Ciudadanos hasta los 57. Podemos perdería y se situaría entre los 61 y 66, y el PP seguiría siendo el partido más votado con una horquilla entre 110 y 124 escaños entre la que se sitúan los 123 alcanzados el 20-D
Sin creerme a pie juntillas, los datos de los sondeos, no obstante quisiera transmitir mi opinión acerca de este complicado momento electoral, donde ni tenemos Gobierno, ni hay indicios serios que permitan el alcance de un acuerdo parlamentario con mayoría suficiente para formar Gobierno y hacer innecesario la repetición de la convocatoria para celebrar nuevas elecciones.
Estoy convencido, de que en las próximas elecciones, si no se produce un giro sustancial del voto que en su día voto al PP (Y motivos suficiente los hay para ello) así como del voto a Podemos, y se dirigen los votos al PSOE y a Ciudadanos, o los riesgos de continuar en una situación parlamentaria similar seguirían sin resolver los numerosos problemas que tenemos los españoles.
Hasta la fecha que Constitucionalmente se termine el plazo sin acuerdos de nadie con nadie, y el Jefe del Estado tenga que convocar de nuevo las elecciones. Los riesgos que pueden darse a mi juicio son:

·        Que se consiga el añorado sueño de la derecha de lograr el “Gobierno de la Gran Coalición” PP- PSOE –Ciudadanos por las presiones de todo tipo que se están realizando para conseguirlo. Pero Pedro Sánchez, ya ha dicho por activa y por pasiva que NO. Por lo tanto ese acuerdo es de peligrosidad cero.

·        Que como consecuencia de las negociaciones entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias logren alcanzar un acuerdo del tipo que sea. O bien, para abstenerse Podemos, ó de votar a favor de la investidura de Pedro Sánchez. Ambas opciones, por las exigencias inalcanzables económicamente unas y por su anti-Constitucionalidad de otras exigencias, no va a ser posible. O sea también de riesgo cero.

·        Que en las elecciones, el incremento de escaños que pueda alcanzar el PP y Ciudadanos les permitan la mayoría suficiente de Mariano Rajoy. Y ese riesgo en mi opinión tiene unas posibilidades de cero a cinco, según los resultados en las próximas elecciones.

Esos son los riesgos que corremos los españoles.
Por esa razón, yo sigo creyendo que la solución es prepararse para la próxima cita con las urnas, y que esta vez los españoles votemos masivamente a aquellos partidos que han mostrado su capacidad pese - a sus diferencias ideológicas-  de acordar un programa con 200 medidas que suponen un primer paso para una mejora sustancial de la situaciones deplorables a la que nos ha conducido Mariano Rajoy con sus políticas de “Austeridad y Recortes”
Se podrá decir, que este acuerdo es mejorable, pues claro que sí, como todos los acuerdos. Pero quien olvida esto y los critica hoy como Podemos, con una desnortada crítica al PSOE y a Ciudadanos, lo que están favoreciendo con ello es al PP, con el que han votado contra la investidura de Pedro Sánchez.
Si me permiten, les diré a los críticos de Podemos, que si los acuerdos son mejorables, que se miren sus actuaciones, que también son evidentemente mejorables.
Así estamos, y es por ello que insisto en ratificarme en lo que vengo diciendo en varios artículos. O el electorado, retira el voto que en su día le dio al PP (y motivos para ello, los hay) y también a Podemos (que tiene sus motivos para hacerlo). Y vota al PSOE y Ciudadanos, ó no habrá CAMBIO ninguno.
Y eso sería la inestabilidad política que nos llevaría a hundirse más nuestra economía y con ello el empleo, la pobreza, la desigualdad, el  Déficit, etc., etc.  

¡Vamos lo que no necesitamos ¡

                       26 marzo 2016